domingo, 20 de abril de 2008

El primer telescopio europeo en la Antartida

Telescopio IRAITCuarenta astrónomos de ocho países han participado en la Universidad de Granada (UGR) en un congreso sobre Dome C, el primer observatorio europeo que se instalará en la Antártida. En este encuentro se presentó el International Robotic Antartic Infrared Telescope (IRAIT), en cuya construcción y explotación participan investigadores de la UGR en colaboración con otros científicos italianos y del Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC) de Barcelona.

La base Concordia, donde ya se encuentra el telescopio, está en el altiplano antártico, a casi 3.300 metros sobre el nivel del mar. Se prevé que el ingenio comience a funcionar en el verano antártico de 2009. Los científicos reunidos en Granada han debatido aspectos técnicos del telescopio de infrarrojos, como en qué zona del espectro se debería observar, con qué instrumentos y qué objetos del espacio.

Los investigadores de la UGR y del CSIC tienen una participación que representa en torno al 20% de este proyecto piloto. En concreto, son responsables de los instrumentos ópticos, el espejo principal y los dos secundarios, así como el software y la mecánica del movimiento de los mismos.

El IRAIT es un telescopio de dimensiones moderadas (80 centímetros de diámetro) que determinará si, como los astrónomos intuyen, Dome C reúne unas condiciones excepcionales para la observación del cielo. Si las expectativas se cumplen, los países participantes se plantearían instalar telescopios mucho más grandes y transformar la base franco-italiana en una estación internacional.

El telescopio ya se encuentra en el continente helado. El próximo otoño una expedición de ingenieros, técnicos y científicos italianos y españoles viajará hacia el Polo Sur para montarlo, de modo que pueda empezar a funcionar a finales de 2008 o comienzos de 2009, en pleno verano antártico.

Las buenas condiciones de la Antártida, en general, y Dome C, en concreto, para la observación del cielo se deben a varios factores. La estación científica, en la parte más alta del altiplano antártico, es uno de los lugares más fríos de la Tierra. La temperatura raramente sube por encima de los 25 grados centígrados bajo cero en verano y puede caer por debajo de los 80 bajo cero en invierno. La media anual es de -54,5 grados. La humedad es muy baja y las precipitaciones, escasas a lo largo del año. Además, en esta zona apenas soplan los fuertes vientos que castigan a las zonas costeras.

Este desierto helado -apenas hay rastro de vida, excepto algunas aves de paso- parece un lugar privilegiado para la observación astronómica, gracias a la transparencia de la atmósfera antártica, sin nubes, polvo ni polución. El hecho de que las observaciones se realicen en el rango de infrarrojo permite hacerlas tanto de día como de noche, 24 horas al día, lo que duplica la productividad del aparato respecto a otro que capte luz visible.

Fuente: consumer.es

Sé el primero en comentar

Seguidores

Noticias Recientes


CC 2.5Noticias de Ciencia. Template por Dicas Blogger.

Inicio