viernes, 27 de agosto de 2010

Kepler descubre dos planetas a 2.000 años luz de la Tierra

Kepler descubre dos planetas a 2.000 años luz de la TierraEl observatorio Kepler ha descubierto dos nuevos planetas similares a Saturno que orbitan alrededor de una estrella y otro tercer posible candidato de un tamaño aproximado a la Tierra, según anunció la NASA.

Esta es la primera vez que la sonda, gracias a sus complejos sistemas, capta más de un planeta transitando alrededor de una estrella.

Según los científicos, este hallazgo permitirá entender mejor el origen y evolución de los planetas a partir de los cálculos de densidad, masa y temperatura, y el análisis de la interacción de ambos cuerpos entre ellos y su estrella.

Los dos planetas han sido nombrados como Kepler 9b y Kepler 9c, y orbitan a una distancia de 2.000 años luz de la Tierra.

Su composición es similar a la de Saturno porque están formados de gases, posiblemente de hidrógeno y helio, según explicó en una conferencia telefónica el director del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard, Matthew Holman.

El experto y su equipo han analizado siete meses de los datos de 156.000 estrellas enviados por el potente telescopio, que en su primer año de vida descubrió cinco cuerpos planetarios más allá del sistema solar, denominados exoplanetas.

En ese periodo observaron el movimiento de cada planeta y el tiempo empleado en cada vuelta alrededor de la estrella.

Según el estudio que se publicó hoy en la revista especializada en ciencia "Science", los científicos descubrieron que los periodos de transición de los planetas variaban entre 19,2 y 38,9 días.

Estas variaciones de tiempo se deben a fuertes interacciones gravitacionales entre los recién descubiertos planetas, señalaron.

"Los datos de alta calidad de Kepler y la cobertura durante todo el día del movimiento de los objetos permiten establecer una gran cantidad de mediciones únicas entre la estrellas madre y sus sistemas planetarios", indicó Doug Hudgins, científico del programa Kepler.

La distancia del planeta a la estrella puede ser calculada midiendo el tiempo que transcurre entre las sucesivas rotaciones, mientras el planeta gira alrededor de su estrella.

Precisamente las variaciones en la regularidad de los giros pueden ayudar a determinar la masa de los planetas y detectar otros planetas que no transiten en el sistema.

En cuanto al tercer planeta, los científicos informaron que necesitarían un mayor análisis para confirmar su existencia, pero que podría ser de un tamaño un poco mayor que la Tierra.

Kepler se ha convertido en un componente crucial de los esfuerzos de la NASA por encontrar y estudiar planetas con características similares a las de la Tierra.

El objetivo de Kepler, lanzado en marzo de 2009, es recoger datos y pruebas de planetas en zonas alrededores de estrellas ("Goldilocks zone") con condiciones de temperatura medias, de manera que pueda existir agua líquida y, por tanto, vida.

El telescopio puede detectar cambios en el brillo de las estrellas de 20 partes por millón y las imágenes que transmite son captadas por una cámara con una resolución de 95 megapíxeles (es decir 95 millones de píxeles).

Con sus instrumentos, Kepler trata de determinar la existencia de los exoplanetas a través de los cambios de luz que reflejen sus estrellas cuando los posibles planetas pasan entre ellas y el observatorio.

Teóricamente, si esos cuerpos observados por Kepler son similares a la Tierra tendrían que completar una órbita de alrededor de un año en torno a su estrella.

Una vez detectado uno de esos planetas y confirmada su posición, los telescopios espaciales Hubble y Spitzer podrían continuar con la observación.

Hasta ahora, los astrónomos han logrado identificar mediante diversos sistemas de detección la existencia de 320 exoplanetas.

EFE

miércoles, 25 de agosto de 2010

Descubren un sistema planetario semejante al Sistema Solar

El cielo alrededor de la estrella HD 10180. ESO/DIGITIZED SKY SURVEYEl sistema planetario más parecido al nuestro que se ha localizado hasta ahora tiene al menos cinco planetas que orbitan HD 10180, una estrella tipo Sol. Los investigadores del Observatorio Europeo Austral (ESO) , que han realizado la observación, también han obtenido indicios de la existencia de otros dos planetas, uno de los cuales tendría la menor masa entre los detectados hasta ahora.

Además, el equipo encontró pruebas de que las distancias de los planetas a su estrella siguen un patrón regular, lo que también se observa en nuestro Sistema Solar, que tiene ocho planetas. Sin embargo, las distancias de los planetas a la estrella son mucho menores que en el Sistema Solar (al menos cinco planetas, similares a Neptuno, estarían dentro de la órbita de Marte), lo que hace que el sistema ahora descubierto sea muy diferente. Además, todos los planetas parecen tener órbitas casi circulares.

"Hemos hallado lo que probablemente sea el sistema con el mayor número de planetas descubierto hasta ahora", afirmó Christophe Lovis, miembro del equipo del descubrimiento. Hasta el momento los astrónomos conocían la existencia de 15 sistemas con al menos tres planetas.

"Este notable descubrimiento también resalta el hecho que ahora estamos entrando en una nueva era de exoplanetas: el estudio de sistemas planetarios complejos y no sólo planetas individuales", agregó Lovis.

El equipo de astrónomos empleó para el hallazgo el espectrógrafo HARPS, el más exitoso buscador de exoplanetas del mundo, instalado en el telescopio de 3,6 metros de ESO en el observatorio La Silla, situado en la región de Coquimbo, al norte de Chile.

Gracias a 190 mediciones del espectrógrafo, los investigadores detectaron diminutos movimientos hacia delante y hacia detrás de la estrella provocados por las atracciones gravitacionales provenientes de cinco o más planetas.

Las cinco señales más fuertes corresponden a planetas con masas similares a la de Neptuno, que orbitan a la estrella con períodos que van desde 6 a 600 días y que están ubicados unos 1,4 veces la distancia existente entre la Tierra y el Sol de su estrella central.

martes, 24 de agosto de 2010

Desvelan las causas reales de la extinción del oso de las cavernas

Cráneo de 'Ursus spelaeus' encontrado en Lugo. Grandal et al.El oso de las cavernas empezó a extinguirse en Europa hace 24.000 años pero hasta ahora no se conocía la causa. Un equipo internacional de científicos ha analizado secuencias de ADN mitocondiral a partir de 17 nuevas muestras fósiles, entre otras, y lo ha comparado con el oso pardo actual. Los resultados demuestran que el declive del oso de las cavernas comenzó hace 50.000 años debido a la expansión humana y no tanto al cambio climático.

“El declive en la diversidad genética del oso de las cavernas (Ursus spelaeus) comenzó hace unos 50.000 años, mucho antes de lo que se había sugerido, en un momento que no coincide con grandes cambios climáticos, pero sí con los comienzos de la expansión humana”, revela a SINC Aurora Grandal-D’Anglade, coautora del estudio e investigadora en el Instituto Universitario de Xeoloxía de la Universidad de Coruña.

Según la investigación, publicada en la revista Molecular Biology and Evolution, las dataciones radiométricas de los restos fósiles señalan que el oso de las cavernas dejó de ser abundante en los yacimientos de Centroeuropa hace unos 35.000 años.

“Esto se achacó a la cada vez mayor expansión humana y por tanto, a la competencia por territorio y refugios entre humanos y osos”, especifica la científica, quien lo asocia a la escasa representación de la caza del oso de las cavernas en el abundante registro fósil de esta especie.

Para llegar a estas afirmaciones, el equipo de científicos que lidera el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania) estudió secuencias de ADN mitocondrial en fósiles de oso de yacimientos europeos (Siberia, Ucrania, Centroeuropa, y la Península Ibérica, en concreto Galicia), y realizó un análisis bayesiano (de probabilidad estadística).

Los científicos también lo compararon con el oso pardo actual (Ursus arctos) y con muestras fósiles de este úrsido, y consiguieron explicar porqué unos se extinguieron y otros no. Para demostrarlo, el estudio abarcó 59 secuencias de oso de las cavernas y 40 de oso pardo con edades comprendidas entre 60.000 a 24.000 años para el oso de las cavernas, y entre 80.000 y la actualidad para el oso pardo.

Declive de las cuevas, extinción de los osos

El empobrecimiento de los ecosistemas durante el último máximo glaciar fue “el golpe de gracia para esta especie, ya en franco declive”, apunta la autora.

El oso pardo actual no sufrió la misma suerte, y perdura hasta hoy por una simple razón: los osos pardos no dependían tanto del hábitat en cuevas, que se fue degradando, y por ello no siguieron el mismo patrón que los osos de las cavernas.

“Para hibernar los osos pardos utilizan refugios menos específicos. De hecho no son numerosos los hallazgos de fósiles en yacimientos de cueva”, manifiesta la investigadora gallega.

La extinción definitiva de los osos de las cavernas coincide “a grandes rasgos” con el último enfriamiento climático del Pleistoceno (hace entre 25.000 y 18.000 años), que pudo producir la escasez de refugios y vegetación de la que se alimentaba.

El oso de las cavernas habitó en Europa durante el Pleistoceno superior y se extinguió definitivamente hace unos 24.000 años, aunque en algunas zonas, como el noroeste de la Península Ibérica, perduró algunos milenios más. Este úrsido era un animal grande, de unos 500 kg de media, y solía ser herbívoro. El oso hibernaba en la profundidad de las cuevas cársticas, donde con el paso del tiempo se acumularon restos de individuos muertos durante la hibernación.

Referencia bibliográfica:

Stiller, Mathias; Baryshnikov, Gennady; Bocherens, Herve; Grandal D'Anglade, Aurora; Hilpert, Brigitte; Muenzel, Susanne C.; Pinhasi, Ron; Rabeder, Gernot; Rosendahl, Wilfried; Trinkaus, Erik; Hofreiter, Michael; Knapp, Michael. “Withering Away-25,000 Years of Genetic Decline Preceded Cave Bear Extinction” Molecular Biology and Evolution 27(5): 975-978, mayo de 2010. doi:10.1093/molbev/msq083

Fuente: SINC

miércoles, 18 de agosto de 2010

Pimitivas esponjas que poblaron los océanos hace 650 millones de años

Pimitivas esponjas que poblaron los océanos hace 650 millones de añosPodrían ser los animales más antiguos descubiertos hasta ahora. Han sido hallados en Australia, y su sola presencia ha bastado para retrasar casi noventa millones de años el momento de la aparición de las primeras formas de vida compleja en la Tierra. Se trata de primitivas esponjas de apenas un centímetro de longitud, y todo indica que son los primeros animales que poblaron los océanos de nuestro mundo hace cerca de 650 millones de años. El hallazgo acaba de aparecer en «Nature Geoscience».

Los animales más antiguos conocidos hasta ahora, dos organismos marinos, vivieron hace 550 millones de años. Pero el trabajo de Adam Maloof y Catherine Rose, de la Universidad de Princeton, supera ampliamente esa fecha. La diferencia temporal equivaldría a retrasar la era actual hasta el Cretácico, en pleno apogeo de los dinosaurios.

Los científicos encontraron los fósiles mientras investigaban los efectos de la terrible glaciación que marcó el final del Periodo Criogénico, hace 635 millones de años. Aparecieron en las grietas y agujeros de un bloque de estromatolitos, que son antiquísimas estructuras orgánicas que se forman en aguas someras a partir de colonias de cianobacterias y que ya existían en la Tierra hace por lo menos 3.500 millones de años. "Pensamos que estas alfombras microbianas construyeron un sustrato parecido a un arrecife, y que estas esponjas crecían encima, sacando partido de su altura", explica Maloof.

El descubrimiento constituye la primera evidencia directa de que la vida animal ya existía antes (y probablemente sobrevivió durante) la glaciación más severa sufrida por la Tierra, un periodo conocido como "Tierra bola de nieve" durante el que, al final del Criogénico, la mayor parte del planeta quedó cubierta por hielo.

"Estamos acostumbrados a encontrar rocas llenas de restos de barro incrustado -comenta Maloof- y al principio creíamos que era eso lo que estábamos viendo. Pero entonces nos dimos cuenta de que había determinadas formas y patrones que se repetían y que podíamos ver por todas partes. Nos dimos cuenta de que habíamos tropezado con alguna clase de organismo y decidimos analizar los fósiles".

"Nadie esperaba que encontráramos animales que vivieron antes de la edad de hielo -prosigue el científico- y dado que los animales probablemente no evolucionaron dos veces, nos enfrentamos de repente a la cuestión de cómo los parientes de estos habitantes de los arrecifes lograron sobrevivir a la Tierra bola de nieve".

JOSÉ MANUEL NIEVES | ABC.es

viernes, 13 de agosto de 2010

Captan la explosión de rayos gamma en una estrella a 9.000 años luz

Captan la explosión de rayos gamma en una estrella a 9.000 años luzUn grupo internacional de científicos, en el que participaron investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha captado una inusual explosión de rayos gamma en una estrella situada a nueve mil años luz de la Tierra.

Los primeros en observar el fenómeno fueron dos astrónomos aficionados japoneses el pasado 11 de marzo, y los resultados de las investigaciones que se realizaron durante los quince días que duraron las explosiones se publican en el último número de la revista Science.

Según ha informado el CSIC, el observatorio Fermi Gamma-ray Space Telescope de la NASA captó la explosión nova de una estrella binaria de tipo simbiótico situada a nueve mil años luz de la Tierra.

Se trata de la primera vez que se detecta en una explosión de estas características la emisión de rayos gamma, una forma de radiación electromagnética con una energía extremadamente elevada.

La voz de alarma la dieron dos astrónomos aficionados japoneses cuando observaron por sus telescopios que la estrella brillaba "diez veces más" que tres días antes.

Los expertos, entre los que se encuentran científicos del CSIC, han estudiando durante estos meses el fenómeno.

La explosión duró 15 días y se captó en la estrella V407 Cyg, situada en la constelación Cygnus, y, según los investigadores, produjo una onda expansiva compuesta por partículas de alta velocidad, gas ionizado y campos magnéticos.

Además, los expertos han asegurado que la emisión de rayos gamma se desencadenó cuando las partículas aceleradas chocaron fuertemente contra el viento de una estrella más grande y fría, denominada "gigante roja", tras ser capturadas por los campos magnéticos de ésta.

"Objetos de este tipo son muy escasos, porque es una etapa breve de la vida de una estrella binaria, y normalmente son sólo visibles a bajas energías, principalmente en el óptico", ha informado Daniela Hadasch, investigadora del Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC y componente del equipo que ha participado en el análisis de la radiación continua emitida por la estrella.

El Fermi Gamma-ray Space Telescope es una misión internacional donde colaboran: la NASA, el Departamento de Energía de EE.UU y agencias gubernamentales de Alemania, Francia, Italia y Suecia y en el proyecto participan grupos de investigación de todo el mundo.

EFE

miércoles, 11 de agosto de 2010

La NASA presenta un espectometro para entender Universo

La NASA presenta un espectometro para entender UniversoLa NASA presentará en sociedad el espectrómetro magnético Alpha (AMS-02), que será instalado el próximo año en la Estación Espacial Internacional (ISS) y servirá para ayudar a entender mejor los orígenes del Universo.

El espectrómetro llegará en un avión de las Fuerzas Aéreas C-5 al Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral (Florida) el próximo 26 de agosto y será lanzado en 2010 en el transbordador 'Discovery', según informó la NASA.

El espectrómetro es un detector de partículas físicas construido, probado y operado por un equipo internacional de 16 países, en el que participan 500 científicos de 60 instituciones, coordinados por el Departamento de Energía estadounidense.

Con un peso de 6,7 toneladas y un consumo eléctrico de entre 2.000 y 2.500 kilovatios, será instalado en el módulo S3 Truss para tratar de captar la antimateria.

Su principal componente es un imán superconductor que desde su posición privilegiada, montado en el módulo de la ISS, buscará antimateria, materia oscura y medirá los rayos cósmicos para ayudar a los científicos a entender los orígenes del Universo.

El material que recoja desde el exterior de la ISS permitirá abrir una nueva etapa de investigación. Además del físico del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en el acto de presentación también participarán el gerente de la NASA para este programa, Mark Sistilli, y expertos del Departamento de Energía y de la Agencia Espacial Europea, cuyas instalaciones fueron usadas en las pruebas experimentales.

EFE

viernes, 6 de agosto de 2010

Conchas fósiles de hace 460 millones de años en Ciudad Real

Vistas del nuevo braquiópodo fósil Paralenorthis lolae. A.P.P.Nuevas especies de fósiles de invertebrados marinos, que vivieron hace 465 millones de años, se han hallado en diversos yacimientos de la provincia de Ciudad Real. Según uno de los descubridores, Juan Carlos Gutiérrez Marco, las nuevas especies fósiles de braquiópodos corresponden al periodo Ordovícico.

El estudio correspondiente lo han publicado recientemente en la revista internacional de paleontología Acta Palaeontologica Polonica Gutiérrez Marco, del CSIC, Enrique Villas, de la Universidad de Zaragoza, y Jaime Reyes-Abril, de la Universidad de Los Andes. En él se recoge el descubrimiento de dos géneros y tres especies nuevas de estos animales marinos con concha, procedentes de una decena de localidades en los términos de Navas de Estena, Almodóvar del Campo, Viso del Marqués, Almuradiel y Calzada de Calatrava.

En atención a sus lugares de hallazgo o a las estructuras geológicas en las que se encuentran, parte de los fósiles han recibido nombres alusivos a la provincia, como el nuevo género Almadenorthis (dedicado a la comarca y distrito minero de Almadén) o las nuevas especies Sivorthis calatravaensis (por el Campo de Calatrava) y Paralenorthis estenaensis (derivado de la cuenca del río Estena, que acoge muchos yacimientos paleontológicos).

Un caso especial, explicó Gutiérrez Marco, lo constituye la especie Paralenorthis lolae, que los científicos han dedicado a Dolores González Mosquera, propietaria de la casa rural de Navas de Estena, que sirve de base habitual a las campañas de exploración del equipo investigador. Esta especie, señaló el profesor del CSIC "se encuentra en pizarras junto a abundantes fósiles de trilobites y se caracteriza por su ornamentación a base de costillas radiales gruesas, con fuerte musculatura interna".

Desde el punto de vista paleontológico, los nuevos descubrimientos son importantes porque contribuyen decisivamente a esclarecer la biogeografía de los braquiópodos ordovícicos en la antigua plataforma marina que rodeaba al desaparecido continente de Gondwana, que a su vez constituye el basamento geológico de toda la región castellanomanchega.

Además de las nuevas especies endémicas, en el estudio se documentaron otras formas en común con Gran Bretaña y Francia, que integraron la misma plataforma marina hasta que ésta comenzó a disgregarse a mediados del periodo Ordovícico, hace más de 460 millones de años.

EFE

jueves, 5 de agosto de 2010

Descubren una nueva especie fósil de cocodrilo con dientes de mamífero

Un equipo internacional de científicos ha descubierto en la cuenca del Rift Rukwa, al suroeste de Tanzania, los fósiles de un antiguo cocodrilo (Pakasuchus kapilimai) que tenía dientes similares a los de los mamíferos. El estudio, que publica esta semana la revista Nature, sugiere que estas criaturas eran abundantes en lo que es hoy la África subsahariana durante el Cretácico medio (hace entre 80 y 110 millones de años).

“Si sólo miras los dientes, no piensas que es un cocodrilo. Te preguntas qué tipo de extraño mamífero o reptil parecido a un mamífero es”, apunta Patrick O’Connor, autor principal del estudio, y profesor adjunto de Anatomía en el Colegio Universitario de Ohio (EE UU).

Según los investigadores estadounidenses, sudafricanos, australianos y tanzanos, la nueva especie de cocodrilo era un animal pequeño, cuya “cabeza cabría en la palma de tu mano”, asegura O’Connor. Además, los análisis demuestran que no estaba tan bien acorazado como otros cocodrilos, salvo por su cola, y era una criatura de tierra, que “probablemente se alimentaba de insectos y otros animales pequeños para sobrevivir”.

Al primer ejemplar completo hallado en 2008 se unen los restos fósiles de otros siete individuos descubiertos al suroeste de Tanzania. El rasgo más característico es estos cocodrilos es la fila de dientes parecidos a molares, ya que en general los reptiles modernos, o incluso otros más antiguos, poseen dientes simples y cónicos que utilizan para capturar y desgarrar a la presa y tragarse la carne en grandes trozos.

Una anatomía peculiar

“Cuando logramos ver de cerca los dientes, supimos que estábamos ante algo novedoso y muy emocionante”, señala el investigador estadounidense. Los molares de Pakasuchus kapilimai contaban con bordes afilados para procesar los alimentos, similares en forma a los dientes de algunos mamíferos carnívoros.

Según el estudio, que se publica en el último número de Nature, estos antiguos reptiles eran muy ágiles y se movían mucho, como sugieren la cola “fuertemente” blindada y un cuerpo “relativamente” desarmado con miembros gráciles. A diferencia de los cocodrilos cuyo principal hábitat es el agua, Pakasuchus podía alimentarse activamente en la tierra.

Los científicos demuestran que la nueva especie no es un pariente cercano de los cocodrilos modernos, sino que “es miembro de una rama lateral con gran éxito del linaje cocodriliforme que vivió durante la Era Mesozoica”, explica O’Connor. A pesar de la excepcionalidad del hallazgo de las muestras fósiles, la investigación determina que estos reptiles eran abundantes hace entre 80 y 110 millones de años.

Los Pakasuchus vivieron junto a grandes dinosaurios herbívoros saurópodos y depredadores terópodos, otros tipos de cocodrilos, tortugas y varias clases de peces. “Estos reptiles tuvieron mucho éxito en el hemisferio sur, ya que estaban explotando un nicho ecológico determinado en el que fueron capaces de competir con éxito con otros animales terrestres de cuerpo pequeño”, confirma el investigador, quien añade que era “un entorno muy diferente” al de los cocodrilos actuales.

Los análisis sedimentológico de la cuenca del Rift Rukwa demuestra que “el paisaje estaba dominado por un sistema fluvial amplio, persistente, con múltiples y entrecruzados canales y tierras vegetadas de bajo nivel que, al parecer, sostenían una fauna de vertebrados relativamente abundante”, señala Eric Roberts, co-autor del estudio y profesor de Geología en la Universidad James Cook (Australia).

Un entorno único

Durante gran parte del período Cretácico, África, Arabia, India, Madagascar, Antártida, Australia y América del Sur, estaban unidas: era el supercontinente del sur Gondwana. Los investigadores han encontrado pocos restos de mamíferos del Cretácico en esta parte del mundo, y los que se han descubierto no parecen estar relacionados con los mamíferos modernos. Por ello, Pakasuchus kapilimai podría haber establecido su residencia en un “nicho mamífero” en Gondwana durante este periodo. “Es posible que, simplemente, no hayamos encontrado aún los mamíferos”, concluye O’Connor.

Fuente: SINC

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miércoles, 4 de agosto de 2010

Un biólogo del zoobotánico de Jerez descubre una nueva especie de mosca

La nueva especie de mosca, la Lasiambia mantivora. Efe
El biólogo conservador del Zoobotánico de Jerez, Íñigo Sánchez, ha descubierto en colaboración con la doctora Emilia Nartshuk una nueva especie de mosca, perteneciente a la familia Chloropidae, en la localidad gaditana de Algar. La mosca parasita a la Mantis religiosa y ha sido bautizada como Lasiambia mantivora por sus singulares hábitos alimenticios.

Se conocen diversas especies de Clorópidos, cuyas larvas se alimentan de huevos de arañas, ortópteros, coleópteros o, como ocurre en este caso, mántidos, aunque hay pocos casos descritos a nivel mundial.

En Europa el único díptero parasito de puestas de mantis que se conocía hasta el momento era Polyodaspis picardi, endémico del sur de Francia, mientras que en España se conocían hasta la fecha 80 especies de Chloropidae.

Ambos investigadores encontraron a este insecto o, para ser más exactos, a la puesta de Mantis (denominada ooteca) parasitada, en las proximidades de la localidad gaditana de Algar, bajo una piedra en un pastizal.

Fue recogida en el marco de un estudio sobre la fauna asociada a las ootecas de mántidos y llevada a laboratorio, de donde emergieron los adultos poco después.

Mientras que es frecuente la parasitación de las puestas de mantis por avispas especializadas, con más del 50 por ciento de las puestas parasitadas, la parasitación por esta mosca ha resultado ser bastante ocasional, afectando sólo al 5 por ciento de las ootecas recolectadas en la provincia de Cádiz.

EFE
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