jueves, 30 de junio de 2011

El quásar más distante conocido

El quásar más distante conocido
Astrónomos europeos han descubierto el quásar más distante encontrado hasta el momento a partir de las observaciones realizadas con el telescopio de largo alcance (VLT, por sus siglas en inglés) del Observatorio Austral Europeo (ESO), en Cerro Paranal, Chile, y otros telescopios.

Según los resultados del estudio facilitados a Efe por Richard Hook, portavoz del ESO en su central europea de Garching, al sur de Alemania, se trata del objeto más luminoso descubierto hasta ahora en el Universo primordial y está alimentado por un agujero negro que posee dos mil millones de veces la masa del Sol.

"Este quásar es una evidencia vital del Universo primordial. Es un objeto muy raro que nos ayudará a entender cómo crecieron los agujeros negros supermasivos unos pocos cientos de millones de años después del Big Bang", señala Stephen Warren, líder del equipo de astrónomos, en una nota del ESO.

La luz de este quásar, llamado ULAS J1120+0641, tardó 12.900 millones de años en llegar a los telescopios de la Tierra, por lo que es visto tal y como era cuando el Universo tenía tan sólo 770 millones de años.

Anteriormente ya se había confirmado la existencia de objetos aún más distantes, como un estallido de rayos gamma con desplazamiento al rojo de 8,2 y una galaxia con desplazamiento al rojo de 8,6, pero el quásar recién descubierto, con desplazamiento al rojo de 7,1 es cientos de veces más brillante que éstos.

El desplazamiento al rojo cosmológico es una medida del estiramiento total del Universo ocurrido entre el momento en que la luz fue emitida y el momento en que fue recibida.

Después del quásar recién descubierto, el más distante es visto actualmente como era 870 millones de años después del Big Bang, con un desplazamiento al rojo de 6,4.

"Tardamos cinco años en encontrar este objeto", indica Bram Venemans, uno de los autores del estudio, en alusión al quásar recientemente hallado.

El equipo de astrónomos, que buscaba un quásar con desplazamiento al rojo mayor que 6,5 se llevó una "excitante sorpresa" al "encontrar uno que está incluso más lejos, con un desplazamiento al rojo mayor que 7".

"Al permitirnos mirar en profundidad la era de reionización, este quásar representa una oportunidad única para explorar una ventana de 100 millones de años en la historia del cosmos que hasta ahora no estaba a nuestro alcance", subraya.

Según Daniel Mortlock, autor principal del estudio, se considera que "sólo hay unos 100 quásares brillantes con desplazamiento al rojo superior a 7 en todo el cielo".

"Encontrar este objeto implicó una búsqueda minuciosa, pero valió la pena el esfuerzo para poder desvelar algunos de los misterios del Universo primitivo".

EFE

Ojos fósiles de 515 millones de años de una nueva especie de artrópodo

Ojos fósiles de 515 millones de años de una nueva especie de artrópodo
Un equipo internacional de investigadores ha hallado siete ojos fósiles de más de 515 millones de años con una complejidad y sofisticación altísima, formados por más de 3.000 pequeñas lentes y que pertenecen a un nuevo artrópodo marino que tendría un modo de vida similar al de una langosta.

El descubrimiento, con participación española y llevado a cabo en rocas de la localidad de Emu Bay Shale, en Isla Canguro (Australia), aparece publicado en el último número de la revista Nature y demuestra, según sus autores, que algunos de los primeros animales adquirieron rápidamente una visión muy desarrollada, lo que no era conocido.

La Tierra tiene 4.500 millones de años y en los primeros 4.000 millones la vida existente era unicelular (principalmente bacterias).

Los organismos multicelulares (animales) no aparecieron hasta hace unos 550 millones de años, en lo que se conoce como "explosión" de biodiversidad del Cámbrico (primer período geológico del Paleozoico), un evento evolutivo que marcó hace entre 540 y 520 millones de años la aparición de casi todos los grupos de animales.

Los ojos encontrados se estiman que tienen 515 millones de años, miden un centímetro de diámetro y están formados por 3.000 lentes (la mosca del vinagre posee 800 y las libélulas unas 30.000), lo que le daba al artrópodo una visión muy aguda, ha explicado a Efe Diego García-Bellido, investigador del CSIC en el Instituto de Geociencias.

Las lentes, ha continuado, producen cada una un píxel de resolución visual, lo que quiere decir que el artrópodo al que perteneció uno de los ojos encontrados en Australia "veía el mundo con una resolución de más de 3.000 píxeles por cada ojo".

Además, otras de las cualidades de estos ojos -los más antiguos del mundo de esta complejidad- es que poseían una zona con las lentes más grande, lo que confería una mayor capacidad de visión en ambientes de poca luminosidad.

"Este ojo fósil corresponde a un artrópodo activo, probablemente cazador, y es mucho más complejo que ningún otro órgano visual conocido en el Cámbrico temprano", ha remachado García-Bellido.

La visión es un arma muy poderosa, ha recordado este investigador, quien ha dicho que este descubrimiento demuestra el nivel de complejidad al que habían llegado los ojos de los artrópodos en tan poco tiempo después de la "explosión".

Los ojos se encontraron separados del resto del cuerpo, pero posiblemente correspondían a una criatura marina grande y activa, similar a una langosta, ha relatado el investigador del CSIC.

Se trata de ojos compuestos -que tienen varias lentes-, "del tipo encontrado hoy en día en insectos y crustáceos".

Los paleontólogos desconocen el tipo de artrópodo al que pertenecieron y descartan, por sus características complejas de visión, que los ojos pudieran corresponder a la mayoría de artrópodos típicos de esa localidad, por lo que se trata de una nueva especie.

Hasta ahora, la comunidad científica conocía los ojos mineralizados de los trilobites, un tipo de artrópodo. Éstos, menos sofisticados que lo hallado ahora, tenían entre 80 y 100 lentes. El descubrimiento, ha relatado García-Bellido, fue "un poco de chiripa".

Primero encontraron en una zona muy pequeña muchas lentes, pero no los ojos, las fotografiaron y examinaron y un año después (2008), en la siguiente campaña de excavación, acudieron al yacimiento con "el elemento de búsqueda en la cabeza", ha detallado este científico, que tuvo "la suerte" de encontrar el primer ojo completo.

EFE

miércoles, 29 de junio de 2011

Arenysuchus gascabadiolorum: el cocodriloide más antiguo de Europa

Arenysuchus gascabadiolorum
Investigadores del grupo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza (UNIZAR) han descrito un nuevo cocodriloide fósil llamado Arenysuchus gascabadiolorum, el más antiguo de Europa y el segundo más antiguo del mundo. El trabajo, que acaba de ser publicado en la revista PloS ONE, señala que se trataría de un cocodriloide de pequeño tamaño, con una longitud que oscilaría entre 1 y 1,5 metros y con un aspecto y un modo de vida muy similares al de los cocodrilos actuales.

Arenysuchus pertenece al grupo de los "cocodrilos verdaderos", en el que se incluyen todas las especies actuales de cocodrilos (familia Crocodylidae), aligátores y caimanes (familia Alligatoridae) y gaviales (familia Gavialidae), así como muchas formas extintas.

Una de las aportaciones más novedosas y reseñables de este descubrimiento es que Arenysuchus sería el cocodriloide más antiguo de Europa, y el segundo más antiguo del mundo junto a la especie norteamericana Prodiplocynodon langi, de aproximadamente la misma edad que Arenysuchus.

El fósil de Arenysuchus se ha encontrado en rocas de hace unos 65 millones de años, unos pocos cientos de miles de años antes de que un meteorito marcara la extinción de los dinosaurios. La antigüedad de Arenysuchus abre una nueva vía en la investigación sobre el origen y la evolución de los cocodrilos modernos, que podría significar el origen europeo para la familia Crocodylidae, a pesar de que en la actualidad no vive ningún representante en Europa.

Otro aspecto reseñable es la importancia paleobiogeográfica del descubrimiento. Hace 65 millones de años Europa era un archipiélago compuesto por grandes islas que se suponía impedían la dispersión de los animales continentales. Los cocodrilos, a pesar de su modo de vida ligado al agua, son animales terrestres, por lo que salvo algunas excepciones tienen dificultades para nadar en grandes masas de agua marina. Cuando vivía Arenysuchus, el Atlántico Norte estaba formado, por lo que tradicionalmente se consideraba que Europa era una serie de islas infranqueables donde las faunas evolucionaban de forma endémica.

Sin embargo, Arenysuchus se encuentra estrechamente relacionado con cocodrilos norteamericanos de su misma edad por lo que la conclusión es inmediata: había migraciones de los cocodrilos hace 65 millones de años entre las islas europeas y Norteamérica. El paso lo tendrían por las actuales tierras heladas del Polo Norte.

Posiblemente esto sucedía en los momentos de bajada del nivel del mar, en los que estos animales se aprovechaban de los puentes de tierra y la poca profundidad para pasar entre islas. Además de los cocodrilos, estos pasos de tierra los aprovecharían mamíferos, dinosaurios y otros reptiles del final del Cretácico.

agenciasinc.es

lunes, 27 de junio de 2011

El istmo de Panamá emergió hace 22 millones de años

El istmo de Panamá emergió hace 22 millones de años
El istmo de Panamá emergió hace 22 millones de años, mucho antes de lo que se creía, según nuevos estudios paleontológicos efectuados gracias a la ampliación del Canal, una auténtica "ventana al pasado" por la que se asoman los científicos.

Los nuevos hallazgos, que corrigen estudios anteriores que calculaban que el istmo de Panamá surgió hace 3,5 millones de años, son el resultado de más de tres años de trabajo a cargo de tres investigadores, el estadounidense David Farris y los colombianos Camilo Montes y Carlos Jaramillo.

Los tres expertos son miembros del cuerpo de científicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés), que tiene su sede en Panamá.

La nueva teoría en la que los paleontólogos del STRI empiezan a ahondar plantea que las placas tectónicas de las Américas colisionaron cerca de la frontera entre Panamá y Colombia, lo que hizo que el istmo emergiera hace unos 22 millones de años, antes incluso de que se creara la capa de hielo del Ártico.

En una entrevista con Efe, Carlos Jaramillo dijo que la investigación "apenas comienza", ya que una vez sea publicada en una revista científica, habrá que esperar a que otros expertos indaguen y contrasten científicamente los resultados con pruebas de campo, lo cual puede tardar entre cinco y siete años.

Explicó que la exploración y los trabajos se iniciaron hace más de tres años, con el comienzo de las obras de ampliación de la vía interoceánica, en cuyas excavaciones dieron con rocas y fósiles que permiten establecer una nueva edad del surgimiento del istmo.

Entre las evidencias halladas hay restos de un árbol fosilizado de unos 18 millones de años, que demuestra que el área donde está el Canal ya había emergido para esa época, indicó Jaramillo.

También hay restos de fósiles de plantas y animales que provienen de Suramérica, como tortugas, caimanes y murciélagos, y otros como rinocerontes, caballos y perros que habían emigrado de lo que ahora es la Florida y Texas, detalló el experto.

Para el análisis de las evidencias, el equipo de paleontólogos del Smithsonian se valió de técnicas geológicas de investigación como la termocronología y la magnetoestratigrafía.

"Estas técnicas permiten saber como una roca se mueve verticalmente, así que lo que hicimos fue datar cuando el istmo empezó a emerger, lo cual no se había hecho antes", explicó Jaramillo.

Basados en esas técnicas "encontramos que la primera fase de la creación del istmo panameño pasó muchísimo antes de lo que creíamos", añadió.

También se analiza el enfriamiento de los cristales de las rocas, ya que a medida que ascienden baja su temperatura y se puede precisar hace "cuántos millones de años un cristal en particular se enfrió y saber qué tan lejos estaba de la superficie", dijo.

El científico afirmó que la ampliación del Canal le ha abierto a él y a sus dos colegas "una ventana al pasado que es inigualable, una oportunidad que solo pasa una vez cada cien años" para efectuar una investigación de este tipo.

El paleontólogo aseguró que actualmente realizan modelos de circulación atmosférica para entender cuál es el impacto que este nuevo modelo geológico puede tener en el clima del Caribe y de la región.

Además, indagan sobre cuál pudo haber sido el ancho y profundidad aproximada del estrecho de agua que en esa época separaba el sur del norte del continente que, señaló Jaramillo, "probablemente sí se cerró, de pronto, hace tres o cuatro millones de años".

Los tres científicos esperan proseguir sus estudios en el Canal los próximos dos o tres años, pero también se centrarán en la zona cercana a la frontera con Colombia, que es el sitio donde se dio el choque de las placas tectónicas, "para entenderla mejor".

Añadió que ese choque contribuyó a que se cerrara el estrecho, emergiera el istmo y a que los Andes del norte de Colombia se levantaran también, en un proceso de escala geológica que llevó más de 20 millones de años.

EFE

viernes, 24 de junio de 2011

Las llamaradas de Betelgeuse

Las llamaradas de Betelgeuse
Utilizando el instrumento VISIR del Very Large Telescope (VLT) de ESO en Cerro Paranal en Chile, astrónomos lograron fotografiar una compleja y brillante nebulosa alrededor de la estrella súper gigante Betelgeuse, con un nivel de detalle nunca antes alcanzado. Esta estructura, semejante a llamaradas que emanan desde la estrella, se forma a medida que la gigante roja va perdiendo material hacia el espacio.

Betelgeuse, una súper gigante roja en la constelación de Orión, es una de las estrellas más brillantes en el cielo nocturno. También es una de las más grandes, con un tamaño similar a la órbita de Júpiter – casi cuatro veces y media el diámetro de la órbita de la Tierra. La imagen del VLT muestra la nebulosa circundante, mucho más grande que la estrella misma, extendiéndose 60 mil millones de kilómetros desde la superficie de la estrella, lo que equivale a unas 400 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.

Las súper gigantes rojas como Betelgeuse representan una de las últimas etapas en la vida de una estrella masiva. En esta corta etapa de vida, la estrella aumenta su tamaño expeliendo sus capas exteriores hacia el espacio a una gran velocidad; inmensas cantidades de material (alrededor de la masa del Sol) son emitidas en solo 10.000 años.

El proceso mediante el cual el material es expulsado de una estrella como Betelgeuse incluye dos fenómenos. El primero consiste en la formación de grandes columnas de gas (mucho más pequeñas que la nebulosa recién fotografiada) que se extienden hacia el espacio desde la superficie de la estrella, previamente detectado con el instrumento NACO del VLT. El otro, responsable de la eyección de las columnas de gas, es el vigoroso movimiento hacia arriba y abajo de burbujas gigantes en la atmósfera de Betelgeuse, proceso similar al del agua hirviendo en una olla.

Los nuevos resultados muestran que las columnas visibles cerca de la estrella probablemente están conectadas a estructuras de la parte exterior de la nebulosa, fotografiadas en el infrarrojo gracias a VISIR. La forma irregular y asimétrica del material indica que la estrella no perdió sus capas externas de una manera simétrica. Las burbujas de material estelar y las gigantes columnas que éstas originan pueden ser responsables de la apariencia abultada de la nebulosa.

El material visible en la nueva imagen probablemente corresponde a polvo de silicato y aluminio. Este es el mismo material que compone la mayor parte de la corteza de la Tierra y de otros planetas rocosos. En algún momento del pasado distante, una estrella masiva (y hoy extinta) similar a Betelgeuse formó los silicatos que hoy existen en la Tierra.

En esta imagen compuesta, las observaciones previas de las columnas realizadas con NACO son reproducidas en el disco central. El pequeño círculo rojo en el centro tiene un diámetro equivalente a cuatro veces y media la órbita de la Tierra y representa la ubicación de la superficie visible de Betelgeuse. El disco negro corresponde a una parte muy brillante de la imagen que fue tapada para poder observar la tenue nebulosa. Las imágenes de VISIR fueron obtenidas a través de filtros infrarrojos sensibles a la radiación en diferentes longitudes de onda, donde el amarillo corresponde a longitudes de onda más cortas y el rojo a longitudes de ondas más largas. El campo de visión es de 5.63 x 5.63 segundos de arco.

ESO, Observatorio Europeo Austral

sábado, 18 de junio de 2011

Mercurio puede albergar hielo en profundos cráteres

Mercurio puede albergar hielo en profundos cráteres. NASA
Científicos de la NASA están haciendo nuevos descubrimientos sobre el planeta Mercurio. Incluso, parece que en los polos del planeta más próximo al Sol se dan condiciones que pueden hacer posible la presencia de hielo, concretamente en el interior siempre en sombra de profundos cráteres.

Los datos de MESSENGER -mensajero en español-, la primera nave espacial en la órbita de Mercurio, están dando a los científicos importantes pistas sobre el origen del planeta y su historia geológica y para ayudar a comprender mejor su dinámica interior y los procesos en el exterior.

La MESSENGER (MErcury Surface, Space ENvironment, GEochemistry, and Ranging), ha estado en órbita alrededor de Mercurio desde el 18 de marzo. Hasta la fecha, la nave ha proporcionado decenas de miles de imágenes que muestran las características detalladas del planeta. La superficie del planeta ya se había visto sólo a una resolución relativamente baja, pero ahora está en el enfoque más definido.

La nave espacial también ha recogido numerosas mediciones de la composición química de la superficie de Mercurio y de la topografía y ha reunido datos globales del campo magnético del planeta. Los datos confirman que las ráfagas de partículas energéticas en la magnetosfera de Mercurio son un producto de la interacción continua del campo magnético de Mercurio con el viento solar.

"Estamos reuniendo una visión global de la naturaleza y el funcionamiento de Mercurio por primera vez", dijo el investigador principal de MESSENGER Sean Solomon, del Instituto Carnegie de Washington. "Muchas de nuestras ideas anteriores están siendo superadas porque las nuevas observaciones conducen a nuevas ideas. Nuestra misión principal tiene otros tres años por delante y podemos esperar más sorpresas del planeta más interno de nuestro sistema solar".

Imágenes de sobrevuelo de Mercurio habían detectado depósitos brillantes en forma de parches en algunos cráteres. Sin imágenes de alta resolución para obtener una mirada más de cerca, estas características sólo quedaban en una curiosidad. Ahora, nuevas imágenes detalladas (como la mostrada aquí) han revelado estos depósitos en grupos de cráteres irregulares que varían en tamaño desde varios cientos de metros a unos pocos kilómetros de ancho. Estos pozos están a menudo rodeadas por halos difusos de más material reflectante.

Las observaciones han revelado grandes cantidades de azufre en la superficie de Mercurio, dando soporte a las sugerencias basadas en las observaciones por telescopio de que los minerales de sulfuro están presentes. Este descubrimiento sugiere que los bloques de construcción original que formaron Mercurio pudieron haber sido menos oxidado que los que se formaron los planetas terrestres. El resultado también sugiere que gases que contienen azufre pueden haber contribuido al pasado de la explosiva actividad volcánica en Mercurio.

Datos de la topografía del hemisferio norte de Mercurio revelan la forma del planeta a gran escala y el perfil de las características geológicas con un alto nivel de detalle. La región polar norte es una amplia área de baja altitud, mientras que el rango general en las alturas topográficas visto hasta la fecha es superior a los 9.000 metros.

Hace dos décadas, imágenes de radar tomadas desde la Tierra mostraron depósitos que se piensa consisten en hielo de agua y quizás otros tipos de hielo cerca de los polos de Mercurio. Estos depósitos se conservan en el suelo frío, permanentemente a la sombra de los cráteres de impacto de alta latitud. MESSENGER está poniendo a prueba esta idea mediante la medición de la profundidad del suelo de los cráteres cerca del polo norte de Mercurio. Los cráteres de alojamiento de depósitos polares parecen ser lo suficientemente profundos como para ser consistentes con la idea de que los depósitos se encuentran en zonas de sombra permanente.

EUROPA PRESS

Corot halla diez nuevos planetas fuera del Sistema Solar

Corot halla diez nuevos planetas fuera del Sistema Solar
El satélite Corot, de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha descubierto diez nuevos exoplanetas que presentan gran variedad de masas, densidades y parámetros orbitales lo que, según han señalado los expertos, pone de manifiesto la gran diversidad de planetas que existen fuera del Sistema Solar.

Entre los cuerpos hallados destaca la presencia de planetas grandes y de densidad gaseosa, más conocidos como 'Júpiter calientes' porque son muy parecidos a este planeta y se encuentran muy cerca de su estrella. Además, se ha registrado un planeta más pequeño que Saturno (Corot-22b) y un sistema de dos cuerpos similares a Neptuno (Corot-24b y Corot-24c), que orbitan la misma estrella. En cuanto a su densidad, los expertos han explicado que presentan un amplio rango de valores, desde los similares a la de Saturno, el planeta menos denso del Sistema Solar, a valores más altos comparables a la densidad de Marte.

Las estrellas también presentan propiedades "variadas", que van desde la estrella Corot-17b, que tiene una edad de diez mil millones de años -dos veces mayor que la del Sol-, hasta una "muy joven" de unos 600 millones de años, como es el caso de Corot-18b. Para los astrónomos, esta variedad entre los objetos hallados es un patrón que se ha venido registrando en los últimos años.

En este sentido, el coordinador del Proyecto Corot, Malcolm Fridlum, ha señalado que "desde que comenzaron a estudiarse los exoplanetas, los expertos se han visto sorprendidos por la gran variedad de planetas que existen". Así, ha recordado que entre los cuerpo hallados hay "gigantes gaseosos mayores que Júpiter y más pequeños, cuerpos rocosos e incluso masas comparables a la de la Tierra". Del mismo modo, ha apuntado que también los sistemas encontrados son "muy diversos", con una amplia gama de períodos orbitales, y cerca de 70 sistemas en los que varios planetas han sido detectados.

"El nuevo conjunto de diez planetas que se ha hallado ahora no es una excepción, sino que muestra la diversidad que existe en el universo con cuerpos con propiedades muy interesantes", ha añadido. Se trata del último descubrimiento realizado por un satélite desde que hace 15 años se iniciaran la "caza" de los planetas fuera del Sistema Solar. Actualmente el número de objetos descubiertos es de 565, 26 de los cuales han sido hallados por el satélite Corot, enviado al espacio en 2006 con esta misión. "Aunque el estudio de los exoplanetas es relativamente joven, se ha llegado a una etapa en la que se pueden caracterizar los detalles de los mundos que orbitan otras estrellas, y Corot está haciendo una contribución importante a este campo", ha comentado Fridlund.

EUROPA PRESS

viernes, 17 de junio de 2011

La colisión de una estrella y un enorme agujero negro

Colisión de una estrella y un agujero negro
La colisión de una estrella y un enorme agujero negro puede ser la causa de una de las mayores y más brillantes explosiones espaciales jamás registradas, cuyo destello viajó a 3.800 millones de años luz hasta llegar a la Tierra.

Así lo indica un estudio publicado hoy por la revista "Science" y en el que han colaborado expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y el Instituto de Astrofísica de Andalucía.

Los científicos investigaban el origen de un haz de rayos gamma que fue observado el pasado 28 de marzo desde el satélite Swift de la NASA, un fenómeno que bautizaron como Sw 1644+57.

En principio pensaron que podía tratarse de un estallido de rayos gamma, pero la persistencia de la luminosidad, que en esos fenómenos suele disiparse rápidamente, y el hecho de que se reactivara tres veces en apenas 48 horas, llevó a los investigadores a buscar otra opción.

"Era algo totalmente diferente que cualquier explosión que hubiéramos visto antes", dijo en un comunicado Joshua Bloom, científico de la Universidad de Berkeley (California) y uno de los autores principales del estudio.

Bloom sugirió que la causa podía haber sido la caída de una estrella del tamaño del Sol en un agujero negro un millón de veces mayor, lo que generó "una cantidad tremenda de energía a lo largo de mucho tiempo", en un fenómeno "que aún persiste dos meses y medio después".

"Eso se debe a que el agujero negro desgarra la estrella, su masa gira en espiral como el agua que entra en un desagüe, y este proceso libera muchísima energía", explicó el investigador.

Alrededor del 10 por ciento de la masa de esa estrella se convirtió en energía irradiada como rayos X y gamma, que podían verse desde la Tierra porque el haz de luz apuntaba hacia la Vía Láctea, según indica el estudio.

Al repasar el historial de explosiones en la constelación Draco, donde fue observado el fenómeno, los científicos determinaron que se trata de un acontecimiento "excepcional", dado que no encontraron indicios de otras emisiones de rayos X o gamma.

Lo más fascinante, según Bloom, es que el fenómeno comenzara en un agujero negro en reposo, que no estaba atrayendo materia, como hacen casi todos los que se encuentran en el centro de cada galaxia.

"Esto podría pasar en nuestra propia galaxia, donde hay un agujero negro que vive en quietud en el centro, y que borbotea ocasionalmente, cuando traga un poco de gas", aseguró.

No obstante, Bloom subrayó que le sorprendería ver otro fenómeno similar en el cielo "en la próxima década".

La explosión es algo "nunca visto" hasta ahora en la longitud de onda de los rayos gamma, por lo que lo más probable es que sólo se produzcan "una vez cada 100 millones de años, en cualquier galaxia", calculó.

El estudio estima que las emisiones de rayos gamma, que comenzaron el 24 o 25 de marzo en una galaxia no identificada a unos 3.800 millones de años luz, se disiparán "a lo largo del próximo año".

"Creemos que este fenómeno se detectó en su momento de mayor brillo, y si realmente se trata de una estrella destruida por un agujero negro masivo, predecimos que nunca volverá a ocurrir en esa galaxia", aseveró Bloom.

EFE

jueves, 16 de junio de 2011

El agujero negro más primitivo

Galaxia
Un equipo de astrónomos ha descubierto el agujero negro más primitivo detectado nunca, pese a que lo ocultaban grandes masas de gas y polvo en las galaxias en las que se encuentra. Los investigadores, además, han logrado medir su ritmo de crecimiento y han comprobado que se desarrollaron a la vez que sus galaxias.

"Esto significa que ha habido una relación simbiótica entre los agujeros negros y sus galaxias desde el inicio de los tiempos", asegura el astrónomo de la Universidad de Yale Kevin Schawinski, uno de los autores del hallazgo, publicado en 'Nature'.

Los astrónomos se centraron en 250 galaxias lejanas detectadas previamente por el telescopio espacial Hubble. Utilizaron para su observación el Telescopio de Rayos X Chandra, de la NASA, que multiplicó las señales emitidas por los agujeros negros cuando absorbían el gas y el polvo próximos. El resultado fue que detectaron sólo los rayos X más energéticos, lo que significa, explica Schawinski, que hay agujeros negros ocultos detrás de grandes cantidades de gas y polvo en esas galaxias. "Esto explica porqué eran tan difíciles de encontrar", afirma el astrónomo norteamericano.

Respecto a su desarrollo, el cosmólogo Priyamvada Natarajan, también de Yale, explica que estos agujeros negros muy masivos crecieron junto con sus galaxias. "Si existían 700 millones de años después del Big Bang es porque ya eran tan masivos desde el inicio o que experimentaron un rápido y explosivo crecimiento", apunta Natarajan. Pero sea cual sea la opción reconoce que "ahora se sabe mucho más que antes sobre su origen".

sábado, 11 de junio de 2011

La ESA diseña un catálogo de los 700.000 fragmentos de basura espacial

La ESA diseña un catálogo de los 700.000 fragmentos de basura espacial
La Agencia Espacial Europea (ESA) está diseñando un sistema para clasificar y catalogar los más de 700.000 fragmentos de basura que los científicos estiman hay en el espacio, un sistema que pretende evitar colisiones y mejorar la seguridad de los satélites y otros instrumentos actualmente en uso.

Esta es una de las iniciativas de las que se ha hablado en la Conferencia Europea sobre Vigilancia Espacial celebrada esta semana en Madrid, a la que han acudido 180 expertos de varios países.

Los investigadores creen que los satélites están amenazados por más de 700.000 fragmentos de basura espacial y para evitar una colisión es necesario conocer y monitorizar su trayectoria con ayuda de radares y telescopios, de ahí que la ESA esté trabajando en un sistema para detectar los objetos espaciales "peligrosos".

Según ha relatado a Efe Emmet Fletcher, responsable del segmento de vigilancia espacial del programa europeo de "Conocimiento del Medio Espacial" (SSA en sus siglas en inglés) de la ESA, actualmente hay en órbita unos mil satélites activos.

Lo que ahora trata de hacer la ESA, ha continuado, es generar un catálogo de todos los objetos peligrosos que orbitan la tierra (EEUU tiene clasificados unos 22.000 de estos fragmentos).

Entre los 700.000 trozos que se cree que hay en el espacio, existen desde pedazos de un centímetro hasta satélites enteros ya en desuso y bastaría la menor de estas piezas para estropear un satélite, chatarra que se triplicará en los próximos 20 años.

Catalogar es, entre otros parámetros, conocer la posición y velocidad del objeto, con lo que los investigadores saben hacia dónde va y comparan así la órbita de éstos con la de un satélite.

"Podemos calcular si coinciden y si lo hacen podemos dar avisos a los operadores de los satélites para que maniobren con seguridad y con el menor uso de combustible, y evitar el choque", según Fletcher.

Fletcher, quien ha declarado que siempre se intenta avisar al operador lo antes posible -no más tarde de 72 horas antes de la supuesta coincidencia de un pedazo de basura con el satélite-, ha manifestado que la ESA ya está trabajando en el citado catálogo, aunque será en 2012 cuando los países, en una reunión ministerial, den su visto bueno definitivo y se establezca un presupuesto.

Prueba de este trabajo es que recientemente se ha completado el desarrollo de un software de última generación capaz de alertar a los satélites cuando exista el riesgo de impacto con un fragmento de basura espacial.

"De momento estamos probando el sistema utilizando datos de fragmentos de basura espacial ya conocidos. Es el primer paso hacia el software que se utilizará cuando Europa disponga de su propia capacidad de vigilancia del medio espacial", ha afirmado Fletcher.

Este catálogo es una de las tres patas del programa de Conocimiento del Medio Espacial (SSA), cuyo objetivo es desarrollar e implementar un sistema de alerta temprana, pero no sólo respecto a colisiones espaciales, sino también en cuanto a impactos de objetos naturales contra la Tierra y en relación a la meteorología espacial.

EFE

viernes, 10 de junio de 2011

Los trilobites ya se enrollaban hace 500 m.a. para defenderse de las amenazas

Trilobites
Los trilobites, un grupo extinto de artrópodos que proliferó en los mares del Paleozoico, ya se enrollaban eficientemente hace 500 millones de años para defenderse de las amenazas externas.

Este hallazgo ha sido posible gracias al estudio de los fósiles de estos animales marinos, hallados en el Parque Nacional del Moncayo, y realizado por investigadores de la Universidad de Zaragoza, en colaboración con expertos de la Universidad de California y el Museo de Historia Natural de Londres.

Jorge Esteve y Samuel Zamora, del grupo de investigación Murero, que dirige Eladio Liñán, catedrático de la Universidad de Zaragoza, acaban de publicar las conclusiones de su estudio, financiado por la Caja Inmaculada (CAI) y el MEC, en la revista norteamericana Geology, la más prestigiosa de su ámbito en el mundo, ha informado la Universidad de Zaragoza (UZ) en un comunicado.

El descubrimiento se ha obtenido tras el análisis de los fósiles de los trilobites del Parque Natural del Moncayo, en el que han participado Jorge Esteve, de la UZ, Nigel Hughes de la Universidad de California) y Samuel Zamora del Museo Historia Natural de Londres.

Los fósiles han sido recogidos, preparados y estudiados a lo largo de los últimos cuatro años en la localidad zaragozana de Purujosa, incluida en el Parque Natural del Moncayo. Lo singular de este yacimiento es la concentración y conservación, más de 500 ejemplares, de trilobites perfectamente conservados, muchos de los cuales aparecen en una postura defensiva de enrollamiento.

Los fósiles pertenecen al periodo Cámbrico y tienen más de 500 millones de años lo que ha permitido indagar cómo los primeros trilobites se enrollaban y se defendían ante las amenazas externas. Este yacimiento es el más rico en trilobites del Cámbrico enrollados a nivel mundial y así lo demuestra la comparación con casi 90 localidades con fósiles parecidos de todo el mundo, han apuntado desde la UZ.

La tendencia de los trilobites es hacia un enrollamiento más eficiente a lo largo de su evolución, aunque esta tendencia ya estaba muy definida en el Cámbrico. Esta asociación de trilobites muestra cómo diferentes grupos podían enrollarse, aun teniendo cuerpos de formas diferentes.

A partir de este estudio, se concluye que el enrollamiento en los trilobites "es clarísimamente una adaptación defensiva que proporciona uno de los más claros casos de tendencias desarrolladas independientemente en diferentes linajes hacia una solución común, enrollarse para defenderse".

EUROPA PRESS

jueves, 9 de junio de 2011

Una supernova más brillante que la explosión de una enana blanca



Supernova. Nature
Científicos del Caltech de California han descubierto una nueva clase de supernova, más brillante que las de tipo de Ia, aquellas que se producen por la violenta explosión de una enana blanca, según detalla un estudio publicado en el ultimo número de la revista Nature.

La radiación electromagnética observada en todas las supernovas conocidas hasta ahora se explica a partir de tres fenómenos: la radiactividad emitida por elementos recién sintetizados -habitualmente níquel-, el calor liberado por la explosión y la interacción entre los desechos de la estrella y su entorno, rico en hidrógeno.

El astrónomo Robert Quimby y su equipo observaron, sin embargo, una nueva clase de supernova luminosa cuyas propiedades no se explican a partir de ninguno de esos tres procesos.

Estas supernovas, a diferencia de las conocidas hasta ahora, no muestran trazas de hidrógeno y emiten un flujo significativo de luz ultravioleta durante largos periodos de tiempo.

Precisamente esa luz ultravioleta, que ilumina el entorno de la supernova, permitirá a los científicos investigar regiones del espacio muy distantes, donde tiene lugar la formación estelar, así como galaxias primitivas.

En el mismo número de Nature, científicos de la Universidad de Estocolmo describen, a partir de imágenes del telescopio espacial Hubble, cómo las supernovas emiten una "segunda ola" de luminosidad, después de su explosión, cuya fuente de energía son los rayos-X.

Tras el estallido de una estrella masiva, la radiactividad de los elementos producidos durante la explosión provoca que el material eyectado emita una luz que se va apagando de formar progresiva.

En una fase posterior, la luminosidad de los restos de la supernova se debe a la interacción entre los restos de la explosión y el entorno estelar.

La transición entre ambas fases no había sido observada en detalle hasta ahora, cuando el equipo liderado por Josefin Larsson estudió imágenes tomadas durante 17 años de la supernova cercana SN 1987A.

Los científicos observaron un aumento de la luminosidad de los restos de la supernova a partir de 2001, lo que han atribuido al calor producido por los rayos-X que se generan debido a la interacción entre el material expulsado y el entorno de la estrella.

EFE

lunes, 6 de junio de 2011

Descubren una nueva familia de insectos fósiles en Teruel

Avispa fósil. DINOPOLIS
Investigadores han descubierto una nueva familia de insectos fósiles en el yacimiento de Sant Just, situado en la localidad turolense de Utrillas. Se trata de un grupo de minúsculas avispas denominadas 'mimarommatoideas' cuyas características particulares las describen en un nueva familia de insectos, la familia 'Alavarommatidae', de modo que se ha dado a conocer un nuevo género y especie 'Alavaromma orchamum'.

Según explica la Fundación Dinópolis de Teruel en un comunicado, el ejemplar descrito, junto a otros del ámbar de Álava y del ámbar de El Soplao, pertenece a un raro grupo de minúsculas avispas denominadas 'mimarommatoideas'.

Son tan pequeñas que apenas pueden distinguirse como insectos a simple vista, y la longitud del cuerpo del ejemplar de San Just es "sólo de alrededor de medio milímetro". Este tamaño hace que sólo se conozcan fósiles de 'mimarommatoideos' en ámbar, único medio que puede preservarlos a lo largo de millones de años y con el detalle suficiente para permitir su estudio.

Las avispillas del grupo, tanto las actuales como los fósiles, tienen alas con pelos muy largos en el margen. Sin embargo, el ejemplar de San Just, y otro encontrado en el ámbar de Álava, poseen estos pelos cortos, entre otras características particulares.

Por esta razón, se ha tenido que describir una nueva familia de insectos para estos dos ejemplares tan raros, la familia 'Alavarommatidae'. Por tanto, también se ha descrito un nuevo género y especie. El nombre dado a la especie es 'Alavaromma orchamum', indican las mismas fuentes.

La nueva familia 'Alavarommatidae' "estaría en las antípodas, ya que sólo comprende una especie, de la que sólo se conocen dos ejemplares fósiles, y por lo tanto se trata de una familia extinta", que existió hace 110 millones de años, pero se desconoce cuántos millones de años duró en el planeta antes de su extinción, dado lo escaso del registro fósil de este grupo.

Estos fósiles tan peculiares y escasos indican la separación en dos superfamilias, por encima del nivel de familia, de ciertas avispas no puede sostenerse y deberán eliminarse, ya que ahora no pueden establecerse con claridad sus límites y diferencias: son las superfamilias 'Mymarommatoidea' y 'Serphitoidea', señala la Fundación Dinópolis.

EUROPA PRESS

jueves, 2 de junio de 2011

Nueva imagen de una galaxia espiral similar la Vía Láctea

Nueva imagen de una galaxia espiral similar la Vía Láctea. NGC 6744
Astrónomos de ESO utilizaron el instrumento Wide Field Imager del telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, en el Observatorio La Silla en Chile, para obtener esta imagen de NGC 6744. Esta impresionante galaxia espiral se encuentra a unos 30 millones de años-luz de distancia, en la constelación austral del Pavo. Sin embargo, no sería extraño confundir esta imagen con una postal de nuestra propia Vía Láctea, tomada y enviada por un amigo extragaláctico, debido a su asombrosa semejanza con nuestra galaxia.

Desde la Tierra podemos ver NGC 6744 casi de frente, lo que nos ofrece una visión privilegiada de la estructura de la galaxia. Si tuviéramos la tecnología para salir de nuestra Vía Láctea y mirarla desde el espacio intergaláctico, veríamos algo muy similar: llamativos brazos espirales rodeando un disco de polvo y un denso y elongado núcleo. Incluso se aprecia una distorsionada galaxia vecina, llamada NGC 6744A, visible como una mancha en la parte inferior derecha de NGC 6744, semejante a una de las Nubes de Magallanes, vecinas de nuestra la Vía Láctea.

Una diferencia entre NGC 6744 y la Vía Láctea es su tamaño. Nuestra galaxia alcanza unos 100 000 años-luz de extensión, mientras que la galaxia fotografiada tiene casi el doble de diámetro. Pese a esto, NGC 6744 nos permite imaginar cómo vería nuestra galaxia un observador distante.

Este impresionante objeto es una de las galaxias espirales más grandes y cercanas. Si bien posee un brillo de uno 60 mil millones de soles, su luz se esparce a través de una extensa área del cielo –que equivale a dos tercios del ancho de la Luna llena–, siendo visible como un brillo difuso con un centro brillante a través de un telescopio pequeño. Aún así es uno de los objetos más hermosos del cielo austral, y puede ser identificado por los astrónomos aficionados por su forma ovalada con un rico fondo de estrellas.

Con telescopios profesionales como el MPG/ESO de 2,2 metros, que capturó esta imagen, NGC 6744 puede ser apreciada en todo su esplendor. Los brazos espirales de polvo son el hogar de muchas regiones brillantes de formación estelar (color rojo), las que le dan a esta melliza de la Vía Láctea su atractiva forma espiral.

Esta imagen fue tomada con el instrumento Wide Field Imager del telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, en el Observatorio La Silla de ESO, en la Región de Coquimbo en Chile. La fotografía fue creada a partir de exposiciones tomadas a través de cuatro filtros diferentes: luz azul, luz amarilla-verde, luz roja y el brillo proveniente del gas de hidrógeno, los que fueron representados en la fotografía como azul, verde, naranjo y rojo respectivamente.

ESO, Observatorio Europeo Austral

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