viernes, 29 de julio de 2011

El Triplete de Leo... y más allá

El Triplete de Leo... y más allá. ESO
Una gran imagen del nuevo telescopio VST (VLT Survey Telescope) y su cámara OmegaCAM muestra un triplete de galaxias brillantes en la constelación de Leo (el León). Pero más que las galaxias en primer plano, son los objetos tenues del fondo los que atraen la atención de un astrónomo. La aguda visión del VST de estos objetos tenues revela el poder del telescopio y OmegaCAM para la observación del universo distante.

El VST es el telescopio más reciente del Observatorio Paranal de ESO (eso1119 http://www.eso.cl/publicos/noticia_2011jun08.php). Es un telescopio de vanguardia de 2,6 metros, equipado con una cámara gigante de 268 megapixeles, OmegaCAM. Como su nombre indica, el VST se dedica al mapeo de los cielos en luz visible y es el telescopio más grande del mundo diseñado exclusivamente para este propósito. Esta gran vista del Triplete de Leo demuestra la excelente calidad de las imágenes producidas por el VST y su cámara.

El Triplete de Leo es un magnífico grupo de galaxias en interacción ubicado a unos 35 millones de años luz de la Tierra. Las tres galaxias son espirales, como nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, aunque esto puede no resultar obvio en esta imagen, ya que sus discos se inclinan en ángulos diferentes a nuestra línea de visión. NGC 3628, a la izquierda del cuadro, se ve de perfil, con gruesas franjas de polvo a lo largo del plano de la galaxia. Los objetos Messier M 65 (superior derecha) y M 66 (abajo a la derecha), por el contrario, se inclinan lo suficiente para hacer visibles sus brazos en espiral.

Los grandes telescopios normalmente pueden estudiar sólo una de estas galaxias a la vez, pero el campo de visión del VST - el doble del ancho de la Luna llena - es lo suficientemente amplio como para encuadrar a los tres miembros del grupo en una sola imagen. El VST también saca a la luz un gran número de galaxias más débiles y más distantes, vistas como manchas en el fondo de esta imagen.

En el primer plano de la nueva imagen también se puede ver muchas estrellas con apariencia de punto, situadas en nuestra galaxia. Uno de los objetivos científicos del VST es la búsqueda de objetos mucho más débiles en la Vía Láctea, como estrellas enanas marrones, planetas, estrellas de neutrones y agujeros negros. Se piensa que impregnan el halo de nuestra galaxia, pero a menudo son demasiado débiles para ser detectados directamente, incluso por grandes telescopios. El VST buscará eventos sutiles, producidos por un fenómeno llamado microlente, para detectar indirectamente estos objetos difíciles de observar y así estudiar el halo galáctico.

A través de estos estudios se espera que el VST amplíe nuestra comprensión de la materia oscura, que se cree que es el componente más grande del halo galáctico. También se esperan encontrar pistas sobre la naturaleza de esta sustancia, así como sobre la naturaleza de la energía oscura, gracias al mapeo del VST del universo lejano. El telescopio descubrirá distantes cúmulos de galaxias y cuásares con gran desplazamiento hacia el rojo, que ayudarán a los astrónomos a comprender el universo temprano y encontrar respuestas a importantes preguntas de la cosmología.

Mucho más cerca de casa, esta imagen también contiene las pistas de varios asteroides en el Sistema Solar que se han movido a través de las imágenes durante la exposición. Estos se muestran como líneas cortas de color y se pueden ver por lo menos diez en esta imagen. Como Leo es una constelación zodiacal, situada en el plano del sistema solar, el número de asteroides es particularmente alto.

Esta imagen es una composición creada mediante la combinación de exposiciones tomadas a través de tres filtros diferentes. La luz pasada a través de un filtro en el infrarrojo cercano fue coloreada en rojo, la luz en la parte roja del espectro fue coloreada en verde y la luz verde en color magenta.

ESO

jueves, 28 de julio de 2011

Un asteroide troyano en la órbita de la Tierra

Un asteroide troyano en la órbita de la Tierra
Se conocen como asteroides 'troyanos' y comparten órbita con algunos planetas. Hasta ahora los astrónomos sólo los habían detectado en Júpiter, Marte y Neptuno. Pero la Tierra también cuenta con un pequeño asteroide que la acompaña en su viaje alrededor del Sol. Mide 300 metros de diámetro y ha sido bautizado como '2010 TK7'.

El hallazgo, publicado esta semana en la revista 'Nature', ha sido posible gracias al telescopio infrarrojo del satélite WISE (Wide-field Infrared Survey Explorer), que desde que fue lanzado por la NASA, en 2009, ha permitido detectar más de 500 objetos celestes cercanos a la Tierra. Además de asteroides, el mapa del cielo en infrarrojo elaborado por WISE ha permitido a los astrónomos localizar cometas, encontrar las estrellas más cercanas y las galaxias más luminosas.

Al analizar las órbitas de los cientos de objetos cercanos a nuestro planeta, los autores de este estudio, liderados por el investigador Martin Connors, de la Universidad de Athabasca (Canadá), identificaron el año pasado un candidato a asteroide 'troyano' (se denominan así porque eran bautizados con nombres relacionados con la Guerra de Troya).

Tras realizar nuevas observaciones mediante telescopios terrestres, los astrónomos confirmaron el pasado mes de abril que, en efecto, se trataba de un 'troyano'. Está situado por delante de la Tierra, en su misma trayectoria alrededor del Sol. Según calculan, su órbita ha sido estable durante, al menos, 10.000 años.

El matemático Joseph-Louis Lagrange descubrió en 1772 que pequeños objetos celestes podían compartir de manera estable la órbita de un planeta si permanecían en torno a los denominados puntos de Lagrange L4 y L5, a una distancia de 60º por delante y por detrás del planeta. Sin embargo, hubo que esperar a 1906 para que Max Wolf describiera el primer asteroide 'troyano', que fue denominado '588 Aquiles',

Como la gran mayoría de los objetos de estas características descubiertos posteriormente, se encontraba en la misma órbita de Júpiter. A partir de 1990 comenzaron a hallarse 'troyanos' en Marte y Neptuno.

La existencia de asteroides 'troyanos' en estos tres planetas hizo que los astrónomos se preguntaban si el nuestro también contaría con estos acompañantes. Sin embargo, estos objetos son difíciles de detectar por los telescopios terrestres en el cielo diurno, por lo que hasta ahora no se había localizado ninguno. Los astrónomos aún no saben cómo se originaron y barajan varias teorías.

En total se han descrito más de 4.000 'troyanos', aunque los científicos creen que hay cientos de miles de asteroides de diferentes tamaños compartiendo órbita con los planetas del Sistema Solar, muchos de ellos con diámetros superiores a 2 kilómetros.

El comportamiento futuro de estos objetos celestes es impredecible. Un estudio publicado en 1997, también en la revista 'Nature', sugería que algunos grandes asteroides que comparten trayectoria con Júpiter pueden ser expulsados de la órbita y llegar a colisionar con la Tierra. Según calcularon los investigadores de este estudio, alrededor de 200 asteroides 'troyanos' de más de un kilómetro de diámetro ya habían salido de la trayectoria de Júpiter. El choque con nuestro planeta, si llegara a ocurrir, podría tardar millones de años en producirse.



Teresa Guerrero | ELMUNDO.es

miércoles, 27 de julio de 2011

Encelado descarga vapor de agua sobre Saturno

Encelado descarga vapor de agua sobre Saturno. ESA
El observatorio Herschel de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) ha desvelado que Encelado, una de las lunas de Saturno, expulsa agua alrededor del planeta, después de hallar un torrente de vapor de agua de forma circular alrededor de Saturno. Este descubrimiento ha permitido resolver el misterio que ha supuesto, durante los últimos catorce años, identificar la procedencia del agua presente en la alta atmósfera de Saturno, según informa la ESA.

De esta forma, explica que las observaciones revelan que el agua ha creado un torrente en forma de anillo que rodea Saturno, al tiempo que precisa que la anchura de esta formación es diez veces el radio del planeta, aunque sólo alrededor de un radio de la zona más gruesa de Saturno.

Además, afirma que a pesar de su "enorme tamaño", no se ha detectado hasta ahora debido a que el vapor de agua es transparente a la luz visible, "pero no a las longitudes infrarrojas que puede detectar el observatorio Herschel". También recuerda que la atmósfera de Saturno es conocida por la presencia de trazos de agua en estado gaseoso en sus capas más profundas. En este sentido, añade que la presencia de agua en las capas altas de su atmósfera ha sido un "enigma particular".

De esta forma, apunta que la fuente de este agua era desconocida desde que se encontró por primera vez en 1997 por parte de los equipos que utiliza el Observatorio Espacial Infrarrojo de la ESA, así como que estos últimos resultados del observatorio Herschel muestran que la luna Encelado es la única de todo el Sistema Solar que influye en la composición química de su 'planeta padre'.

Según precisa la agencia, esta luna que orbita Saturno a una distancia de cuatro veces el radio del planeta expulsa unos 250 litros de vapor de agua cada segundo, a través de una serie de chorros desde el polo sur de la región del planeta conocida como 'Rayas de tigre' debido a las marcas de su superficie.

Según ha explicado Paul Hartogh, científico del Instituto Max Planck para la investigación del Sistema Solar de Katlenburg-Lindau (Alemania), este comportamiento del vapor de agua "no tiene analogía en la Tierra". Además, ha añadido que "no hay cantidades significativas de vapor de agua que entran en la atmósfera de la Tierra procedente del espacio, un fenómeno único de Saturno".

Por su parte, Göran Pilbratt, miembro del proyecto científico del observatorio Herschel, ha manifestado que "Herschel ha demostrado, una vez más, su valor". "El Observatorio Espacial Infrarrojo halló vapor de agua en la atmósfera de Saturno. Después, la misión Cassini/Huygens de la ESA y de la NASA encontró los chorros de agua procedentes de Encelado. Ahora, Herschel ha mostrado cómo encajan todas estas observaciones", ha relatado.

La ESA también precisa que "últimamente, el agua presente en las capas altas de la atmósfera de Saturno se está trasladando a niveles más bajos, donde se condensa, pero las cantidades son tan pequeñas que no se pueden observar las nubes que resultan de este proceso".

Finalmente, precisa que aunque la mayor parte del agua procedente de la luna Encelado se pierde en el espacio, se congela en los anillos de Saturno o quizás cae en otras lunas del planeta, la pequeña parte que cae en el planeta (entre el 3 y el 5 por ciento) "es suficiente para explicar el agua hallada en las capas altas de su atmósfera". "Este agua también es la responsable de la generación de óxido adicional, portando compuestos como el dióxido de carbono", ha concluido.

EUROPA PRESS

viernes, 22 de julio de 2011

La mayor diversidad de anfibios y reptiles fósiles documentados en Atapuerca

La mayor diversidad de anfibios y reptiles fósiles documentados en Atapuerca
Científicos del Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA), en el que trabajan investigadores del Institut Català de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes) y de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona, han descubierto la mayor diversidad de anfibios y réptiles fósiles jamás documentados en los yacimientos de Atapuerca.

Los hallazgos, publicados en un artículo en la revista 'Geobios', han confirmado la presencia de 784 elementos correspondientes, como mínimo, a 77 especímenes distribuidos entre 18 taxones, entre ellos una salamandra, un tritón, ocho ranas y sapos, una tortuga terrestre, tres lagartijas y cuatro serpientes, obtenidos todos ellos durante las excavaciones realizadas entre 2001 y 2004.

Los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, en Burgos, son conocidos por haber proporcionado numerosas evidencias de la presencia de diversas especies de homínidos a lo largo de los últimos 1,2 millones de años en la Península Ibérica pero en éstos también se encuentra una gran riqueza en fauna, con mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces.

En este contexto, los investigadores han dado a conocer un conjunto de fósiles de reptiles y anfibios que, con una antigüedad de 300.000 años, representa la mayor diversidad de este tipo de fauna hasta hoy encontrada en un nivel de yacimientos de la Sierra de Atapuerca, concretamente en los estrados superiores de la Sima del Elefante.

En un comunicado, el autor del artículo, Hugues-Alexandre Blain, ha explicado que este conjunto de fósiles representa la mayor diversidad encontrada hasta hoy en un nivel de los yacimientos, lo que corresponde al 64% de las especies que viven actualmente en torno a esta sierra: el 81% de los anfibios y el 47% de los reptiles.

EUROPA PRESS

jueves, 21 de julio de 2011

Hubble descubre la cuarta luna de Plutón

Hubble descubre la cuarta luna de Plutón
El telescopio espacial Hubble ha descubierto por casualidad una nueva luna alrededor de Plutón mientras realizaba observaciones en busca de anillos en el planeta enano.

Con un diámetro estimado de 13 a 34 kilómetros, el nuevo satélite, que será denominado temporalmente como P4, es el más pequeño de las cuatro lunas descubiertas hasta ahora alrededor de Plutón.

Caronte es la más grande, con 1.043 kilómetros de diámetro -y es una de las lunas más grandes del Sistema Solar- mientras Nix e Hydra están en el rango de 32 a 113 kilómetros.

El director del programa de observación del Hubble, el profesor Mark Showalter, del Instituto SETI en Mountain View (California), indicó en un comunicado que las cámaras del Hubble han permitido a los astrónomos ver "claramente" un objeto tan pequeño desde una distancia de más de 5 millones de kilómetros.

El hallazgo es el resultado de los trabajos en curso para apoyar a la expedición de la sonda "New Horizons", que la NASA lanzó en 2006 y está programado que llegue al sistema de Plutón en 2015.

Plutón es uno de los cuerpos del sistema solar más difícil de fotografiar debido a su lejanía y a su pequeño tamaño y, a pesar de que dejó de ser el noveno planeta del Sistema Solar en agosto de 2006 para entrar en esa nueva categoría de planeta enano, no ha dejado de centrar la atención de científicos y astrónomos.

El principal investigador del programa "New Horizons", Alan Stern, del Southwest Research Institute en Boulder (Colorado), señaló que este descubrimiento es "fantástico" porque podrán planificar observaciones cercanas para su estudio durante el sobrevuelo que hará la sonda en 2015.

La nueva luna se encuentra entre las órbitas de Nix e Hydra, que también fueron descubiertas por el Hubble en 2005, mientras Caronte fue detectada en 1978 en el Observatorio Naval de Estados Unidos, pero fue el Hubble el que descubrió en 1990 que era un cuerpo aparte de Plutón.

Los científicos creen que el sistema de lunas del planeta enano se formó por una colisión entre Plutón y otro cuerpo planetario a principios de la historia del Sistema Solar y el material que arrojó se convirtió en el grupo de satélites que orbitan a su alrededor.

También piensan que el material desprendido de las lunas de Plutón por impactos de micrometeoritos podrían formar anillos alrededor del planeta enano, pero las fotografías del Hubble no los han detectado hasta ahora, aunque se toparon con esta nueva luna a la que ahora tendrán que buscar nombre.

El director de la división astrofísica de la NASA en Washington, Jon Morse, destacó la importancia de este descubrimiento, que consideró "un poderoso recordatorio" de la capacidad del Hubble "para hacer sorprendentes descubrimientos".

El satélite P4 fue visto por primera vez en una fotografía tomada con la Cámara de Gran Angular 3 del Hubble (Wide Field Camera, WFC) el 28 de junio y se confirmó en las siguientes imágenes tomadas el 3 y el 18 de julio.

EFE

miércoles, 20 de julio de 2011

Fósiles misteriosos dan nuevas pistas sobre la evolución de los insectos

Coxoplectoptera
Científicos alemanes del Museo de Historia Natural de Stuttgart han descubierto un nuevo tipo de insecto del Cretácico Inferior de América del Sur. Los espectaculares fósiles fueron llamados Coxoplectoptera por sus descubridores. El descubrimiento se ha publicado en una edición especial sobre insectos del Cretácico en la revista científica 'Insect Systematics & Evolution'.

El grupo de trabajo dirigido por el doctor Arnold H. Staniczek y el doctor Günter Bechly, ambos expertos en insectos basales, determinó que estos fósiles son parientes extintos de los actuales efemerópteros (efímeras). El Coxoplectoptera, sin embargo, difiere significativamente de los efemerópteros y de todos los demás insectos conocidos en anatomía y en el modo de vida. Debido al descubrimiento de ejemplares adultos con alas y de larvas en excelente estado de conservación, los científicos fueron capaces de aclarar la posición filogenética de estos animales y se presentó una nueva hipótesis sobre las relaciones de los insectos alados basales.

Con la venación alar de una efímera, el tronco y las alas de una libélula, y las patas de una mantis religiosa, estos insectos alados parecen un mosaico de diversos animales. Las peculiares larvas, sin embargo, son una reminiscencia de camarones de agua dulce. Su estilo de vida resulta ser un gran enigma, aunque sus características sugieren un hábitat fluvial. Su singular anatomía indica que estos animales eran depredadores que vivían en parte excavadas en el lecho del río.

Estos animales proporcionan pistas sobre el polémico debate del origen evolutivo de los insectos alados: los científicos suponen que las alas se originaron a partir de placas posteriores torácicas. En general, el excitante descubrimiento del Coxoplectoptera contribuye a una mejor comprensión de la evolución de los insectos.

EUROPA PRESS

lunes, 18 de julio de 2011

La nave espacial Dawn, de la NASA, en órbita alrededor del asteroide Vesta

La nave espacial Dawn
El sábado, la nave espacial Dawn (Amanecer, en idioma español), de la NASA, se transformó en la primera sonda que ingresa en órbita alrededor de un objeto en el cinturón principal de asteroides, entre Marte y Júpiter.

Dawn estudiará el asteroide, denominado Vesta, durante un año antes de partir hacia su segundo destino: un planeta enano llamado Ceres, en el mes de julio de 2012. Las observaciones proporcionarán datos sin precedentes que ayudarán a los científicos a comprender las primeras etapas de nuestro sistema solar. Asimismo, esos datos allanarán el camino para futuras misiones espaciales conducidas por seres humanos.


"Hoy, celebramos un increíble hito en la exploración del espacio ya que por primera vez una nave espacial ingresa en órbita alrededor de un objeto en el cinturón principal de asteroides", dijo Charles Bolden, el administrador de la NASA. "El estudio del asteroide Vesta que llevará a cabo la sonda Dawn marca un logro científico muy importante y también señala el camino hacia futuros destinos a los cuales los seres humanos viajarán en los próximos años. El presidente Obama ha solicitado a la NASA que envíe astronautas a un asteroide en el año 2025 y Dawn está recolectado datos fundamentales que servirán para dicha misión".

La nave espacial transmitió información que confirmó su ingreso en la órbita de Vesta, pero ahora se desconoce el momento exacto en el cual se produjo este hito. El momento en el cual Dawn ingresó en órbita dependió de la masa y de la gravedad de Vesta, las cuales hasta ahora solamente han sido estimadas. La masa del asteroide determina la fuerza de su tirón gravitacional. Si Vesta es más masivo, su gravedad es más fuerte, lo que significa que arrastró a Dawn hacia una órbita más pronto. Si el asteroide es menos masivo, su gravedad es más débil y alcanzar una órbita le tomaría a Dawn más tiempo. Con la nave espacial ahora en órbita, el equipo científico puede tomar mediciones más precisas de la gravedad de Vesta y puede reunir información cronológica más exacta.

Ciencia@NASA

miércoles, 13 de julio de 2011

Neptuno completa su primera órbita desde que fue descubierto hace 165 años

Neptuno completa su primera órbita desde que fue descubierto hace 165 años. NASA
Neptuno, el planeta gaseoso por excelencia y el más distante del sistema solar, completó ayer la primera órbita de su historia desde que fue descubierto, hace 165 años.

Para celebrarlo, la NASA ha publicado unas fotografías captadas con el telescopio espacial Hubble en las que se puede apreciar los tonos azulados de este planeta, que fue descubierto casi por casualidad.

En realidad, fueron las investigaciones sobre Urano en el siglo XVIII, el séptimo planeta del sistema solar y el que se creía hasta entonces el último, las que llevaron a pensar que podría haber otro planeta todavía más lejano, recuerda la NASA.

El astrónomo británico William Herschel y su hermana Caroline descubrieron Urano en 1781, ampliando las fronteras del sistema solar, pero poco después se dieron cuenta de que su órbita no se comportaba tal como predecían las leyes de Kepler y de Newton.

En 1821, el astrónomo francés Alexis Bouvard, estudiando Urano, consideró que tal vez otro planeta podría estar ejerciendo algún tipo de atracción y alterando su movimiento, pero no fue hasta veinte años después cuando se hicieron los primeros cálculos.

El francés Urbain Le Verrier y el británico John Couch Adamsd, ambos matemáticos y astrónomos, predijeron independientemente el lugar donde supuestamente se encontraría ese "misterioso" planeta calculando cómo la gravedad de un hipotético objeto podría afectar el campo de Urano.

Le Verrier, que era el director del Observatorio de París, envió una nota al astrónomo alemán Johann Gottfried Galle, en la que describía la localización posible del objeto.

Después de dos días de observación, el 23 de septiembre de 1846, finalmente Galle identificó a Neptuno como un planeta, a menos de un grado de la posición calculada por Adams y Le Verrier.

La NASA asegura que el descubrimiento fue considerado uno de los mayores hallazgos astronómicos desde la teoría de la gravedad de Newton y contribuyó a entender mejor el Universo.

No obstante, Galle no fue el primero en ver Neptuno: ya en diciembre de 1612 el astrónomo Galileo Galilei tuvo el privilegio de dar con él mientras observaba Júpiter y sus lunas, sin embargo, según revelan sus notas, en las que apuntó exactamente la posición de Neptuno, lo confundió con una estrella.

El descubrimiento de Neptuno dobló el tamaño del sistema solar conocido, ya que el planeta se encuentra a 4.500 millones de kilómetros del sol, treinta veces más lejos que La Tierra.

Su bautismo fue también objeto de disputa entre los científicos que querían dar sus propios nombres al nuevo planeta. La comunidad científica optó por Neptuno, dios romano del mar, un nombre mitológico en consonancia con el resto de planetas.

EFE

El fósil más reciente de un dinosaurio

El fósil más reciente de un dinosaurio
Un equipo de científicos ha descubierto el fósil más reciente conocido de un dinosaurio previo al impacto catastrófico de un meteorito contra la Tierra hace 65 millones de años. El hallazgo indica que los dinosaurios no se extinguieron antes de dicho impacto y proporciona evidencia adicional en cuanto a si dicho impacto fue en realidad la causa de su extinción.

Investigadores de la Universidad de Yale descubrieron el fósil de un cuerno ceratopsiano -probablemente un Triceratops- en la formación Hell Creek, en Montana, el año pasado. Encontraron el fósil enterrado a sólo 12 centímetros por debajo del límite geológico que marca la transición desde el período Cretácico a la era Terciaria, justo en el momento de la extinción masiva que tuvo lugar hace 65 millones de años.

Dado que la hipótesis del impacto para explicar la desaparición de los dinosaurios fue propuesta por primera vez hace más de 30 años, muchos científicos han llegado a creer que un meteorito causó la extinción en masa y acabó con los dinosaurios, pero un punto de fricción ha sido la aparente falta de fósiles enterrados en los 10 metros de roca por debajo del límite entre capas referido.

La aparente anomalía ha llegado a ser conocida como los "tres metros de distancia". Hasta ahora, esta brecha había llevado a algunos paleontólogos a la pregunta de si los dinosaurios no aviares de la época -que incluye el Tyrannosaurus rex, Triceratops, Torosaurus y los dinosaurios pico de pato- poco a poco se extinguieron en algún momento antes de que llegase el meteorito.

"Este nuevo descubrimiento sugiere que la brecha de tres metros no existe", dijo el estudiante graduado de Yale Tyler Lyson, director de la Fundación de Investigación Marmarth y autor principal del estudio, publicado online el 12 de julio en Biology Letters. "El hecho de que este ejemplar estuviera tan cerca del límite entre capas indica que al menos algunos dinosaurios siguieron sobre la Tierra hasta el impacto".

Mientras que el equipo no puede determinar la edad exacta de los dinosaurios, Lyson dijo que probablemente vivían de decenas de miles a unos pocos miles de años antes del impacto. "Este descubrimiento proporciona evidencia de que los dinosaurios no murieron lentamente antes de que el meteorito chocase contra la Tierra", dijo.

Debido a que el dinosaurio fue enterrado en una llanura de inundación arcillosa, el equipo sabía que los sedimentos en los que se encontraba no habían sufrido una reubicación, que a veces puede ocurrir cuando los fósiles se encuentran en los cauces que pueden haber erosionado y redistribuido el material con el tiempo.

EUROPA PRESS

viernes, 8 de julio de 2011

Los pterosaurios evolucionaron y compartieron vuelo con los pájaros

Los pterosaurios evolucionaron y compartieron vuelo con los pájaros
Los pterosaurios, reptiles voladores de la época de los dinosaurios, no fueron abocados a la extinción por la aparición de los pájaros, sino que en realidad siguieron evolucionando durante millones de años.

Un estudio realizado por la graduada de la Universidad de Bristol Katy Prentice muestra que los pterosaurios evolucionaron de una manera más inusual, cada vez más especializados, a través de sus 160 millones de años en la Tierra. El trabajo se publica en Journal of Systematic Palaentology.

"Por lo general, cuando un nuevo grupo de animales o plantas evoluciona, rápidamente intentan todas las opciones. Cuando hicimos este estudio, pensamos que con los pterosaurios sería lo mismo", dijo Prentice. "Los pterosaurios fueron los primeros animales de vuelo - aparecieron en la Tierra 50 millones años antes del Archaeopteryx, el primer pájaro - y eran buenos en lo que hacían, pero lo sorprendente es que no comenzaron a evolucionar hasta que las aves aparecieron".

El estudio fue realizado en conjunto con dos supervisores, el doctor Marcello Ruta y el profesor Michael Benton. Se examinaron restos de 50 pterosaurios diferentes que variaban en tamaño desde algo similar a un mirlo a la mayor de todas, Quetzalcoatlus, con una envergadura de 12 metros, cuatro veces el tamaño del ave voladora más grande en la actualidad, el albatros. Analizaron cómo desarrollaban su existencia y registraron en detalle morfología y adaptaciones.

El nuevo trabajo muestra que los pterosaurios se mantuvieron conservadores durante 70 millones de años, y luego comenzó a experimentar con todo tipo de nuevos modos de vida. Después de que las aves surgieran con éxito adaptativo, los pterosaurios no fueron empujados a la extinción, como se había sugerido. Parece que respondieron con la ventaja competitiva de ser más grandes y probando nuevos estilos de vida. Muchas de las adaptaciones al nuevo estilo de vida se observaron en los cráneos de los pterosaurios, que se amoldaron a alimentarse de diferentes fuentes de alimento, desde semillas a pescado, y más tarde incluso perdió sus dientes.

El resto del cuerpo también mostró una sorprendente cantidad de variaciones entre los diferentes grupos, considerando que las formas del cuerpo han de conservar muchas características invariables para permitir el vuelo.

"Los pterosaurios estaban en el apogeo de su éxito hace alrededor de 125 millones de años, al mismo tiempo que las aves se hacían diversas", dijo el doctor Marcello Ruta. "Nuestros nuevos estudios numéricos de todas sus características físicas muestran tres adaptaciones en el Cretácico temprano respecto a su apariencia en el Jurásico, antes de que el Archaeopteryx y los pájaros aparecieran".

Los pterosaurios disminuyeron y desaparecieron hace 65 millones de años durante la extinción masiva que acabó con los dinosaurios. En su día compitieron en igualdad con las aves, y los dos grupos mantuvieron ecoespacios aéreos divididos entre ellos, evitando así los conflictos.

EUROPA PRESS

jueves, 7 de julio de 2011

Gran tormenta blanca en Saturno 9 años antes de lo previsto

Gran tormenta blanca en Saturno 9 años antes de lo previsto. NASA
Científicos españoles han estado estudiando durante los últimos seis meses una tormenta gigante en Saturno. La ' gran mancha blanca', nombre con el que se conoce a este fenómeno atmosférico tiene un tamaño superior al de la Tierra y durante su existencia se expande y rodea todo el planeta de los anillos.

Durante sus observaciones los expertos han teorizado sobre el origen de estas tormentas y han publicado sus tesis en la revista Nature, que ha llevado este tema hasta su portada.

"Los vientos se extienden por debajo de la capa de nubes, mucho más profundos que allí donde llega la luz solar, lo que sugiere que la fuente de calor del interior del planeta sea la causa final de estos vientos", asegura Agustín Sánchez Lavega, profesor de la Universidad del País Vasco tal como recoge SINC.

Esto reforzaría la teoría acerca del origen energético de estos fenómenos atmosféricos en los planetas gaseosos que sostiene que su origen está en las fuentes de calor internas del planeta y no en la luz solar.

La importancia de investigar estos fenómenos en Saturno cobra relevancia por su aplicación práctica en el estudio de la propia Tierra. Estas observaciones permiten probar los actuales modelos meteorológicos en un sistema distinto al de nuestro planeta e imposible de reproducir en un laboratorio.

La aparición de esta tormenta en diciembre de 2010 sorprendió a la comunidad científica, ya que no estaba prevista la presencia de un fenómeno de estas características en Saturno hasta el 2020.

La tormenta fue descubierta por un grupo de astrónomos aficionados en Japón que detectaron una mancha muy brillante en las latitudes medias del planeta.

Por norma general, las tormentas blancas de Saturno aparecen una vez cada año del planeta, lo que equivale a 29,5 años terrestres. La última perturbación de este tipo que se detectó fue en 1990, por lo que ésta llega con diez años de adelanto.

martes, 5 de julio de 2011

Descubren en Orce fósiles de un búfalo asiático de 1,5 millones de años

Fósiles de un búfalo asiático de 1,5 m.a.
Un equipo de paleontólogos ha identificado en el yacimiento de Venta Micena de Orce (Granada) restos fósiles craneales de un búfalo asiático de unos 1,5 millones de años de antigüedad, lo que probaría que la Península Ibérica no era un territorio aislado para la fauna en el Pleistoceno.

Así lo afirma el profesor Bienvenido Martínez-Navarro, perteneciente al Instituto Catalán de Paleocología Humana y Evolución Social (IPHES), que ha publicado un artículo sobre este descubrimiento en la web de la prestigiosa revista Quaternary International.

También firman el artículo Sergio Ros-Montoya y María Patrocinio Espigares, ambos paleontólogos del Museo de Prehistoria y Paleontología de Orce, y Paul Palmqvist, catedrático de Paleontología de la Universidad de Málaga.

Los restos de este búfalo pertenecen al género Hemibos, antecesores de los búfalos de agua, de cuyas hembras se extrae la leche con la que se fabrica el famoso queso de mozzarella

El búfalo descubierto en Orce corresponde a una especie de tamaño más pequeño que el de los bisontes, también presentes en Venta Micena, que habitaba en zonas arboladas y que debía de pesar entre 350 y 450 kilogramos.

En 1990, varios centenares de fósiles de bisontes y de otra especie entonces no identificada fueron encontrados en el yacimiento de Venta Micena, entre ellos un fragmento craneal denominado como VM 9000 que, con una antigüedad de 1,5-1,6 millones de años, presentaba una anatomía desconocida entre los bóvidos europeos del Cuaternario.

Tras 20 años de investigaciones y muchos viajes a lo largo de Europa, África y Asia para poder estudiar y comparar distintos fósiles, el equipo de paleontólogos han podido determinar la adscripción de este cráneo a una extraña especie de búfalo denominada Hemibos gracilis, hasta ahora sólo descubierta en Asia.

"Es un espectacular hallazgo realizado por nuestro equipo -ha resaltado Bienvenido Martínez-Navarro- puesto que se trata de un tipo de búfalo que habitó la cuenca de Guadix-Baza durante el Pleistoceno inferior y del que no se tenía constancia en nuestro continente".

Esta especie o una muy próxima a ella sólo se había descrito en 2004 por el profesor Qui, del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de Pekin, y sus colaboradores.

Martínez-Navarro ha dicho a Efe que "la importancia del hallazgo reside en que por primera vez este tipo de búfalo se localiza en Europa e indica que la Península Ibérica no era un territorio aislado (cul de sac) sino una parte más del Continente Euroasiático, donde las faunas se comunicaban desde China hasta la Península.

También probaría que la climatología "no era tan diferente, puesto que estos herbívoros comían el mismo tipo de plantas y ello les permitía moverse a lo largo de las mismas latitudes, en torno al paralelo 40-42, y habitar desde la China central hasta la Península Ibérica".

EFE

lunes, 4 de julio de 2011

Diprotodonte, un marsupial gigante que pobló el planeta hace 50.000 años

Diprotodonte, un marsupial gigante que pobló el planeta hace 50.000 años
Un equipo de paleontólogos descubrió en una remota zona del norte de Australia los restos de un diprotodonte, un marsupial gigante que pobló el planeta hace por los menos 50.000 años.

"Lo que hemos visto son los restos del marsupial más grande que habitó el planeta, una bestia de tres toneladas de peso que se paseó por estas tierras hace 50.000 a dos millones de años", dijo Michael Archer, uno de sus descubridores.

El equipo del profesor Archer desenterró los restos del también llamado "wombat gigante" en la remota localidad de Bruketown, situado en el estado australiano de Queensland.

El diprotodonte era un marsupial de la era del Pleistoceno que caminaba en cuatro patas y se parecía en apariencia al wombat, aunque tenía tamaño de un rinoceronte o un hipopótamo.

Estos animales de unos tres metros de largo y unos dos metros de altura tenían un par de incisivos salidos pero eran herbívoros y habitaban en los bosques abiertos y llanos semiáridos de Australia.

Con el hallazgo, los paleontólogos confían en que podrán armar el esqueleto más completo de un diprotodonte.

"Los huesos no están necesariamente en la posición correcta pero probablemente todo el esqueleto está en este lugar donde probablemente cayó hace 50.000 años", manifestó el profesor Archer.

EFE

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