martes, 31 de julio de 2012

Se refuerza la hipótesis del meteorito en la extinción de los dinosaurios

Se refuerza la hipótesis del meteorito en la extinción de los dinosaurios
Un estudio liderado por la Universidad de Zaragoza refuerza la hipótesis de que la extinción de los dinosaurios pudo ser brusca y repentina (y no gradual) debido al impacto de un meteorito en la Tierra y al gran desajuste medioambiental originado. El trabajo del grupo de investigación Aragosaurus-IUCA muestra que los saurópodos (dinosaurios herbívoros, con cuello y cola largas y de andar cuadrúpedo), que vivieron al final del Cretácico en Europa, mantuvieron su diversidad hasta su extinción, hace unos 65 millones de años.

La revista científica Paleo 3 recoge en su última edición los resultados científicos obtenidos del análisis de los restos fósiles de saurópodos, y que han sido hallados en la zona conocida ahora como Pirineos.

En concreto, los investigadores han realizado un estudio pormenorizado de los huesos de fémur encontrados en yacimientos de los Pirineos y el sur y sureste de Francia, áreas que a finales del Cretácico formaban parte de una gran isla llamada Isla Ibero-Armoricana, en un antiguo archipiélago que existió en el sur de Europa.

El trabajo, liderado por investigadores del grupo Aragosaurus de Zaragoza, ha contado con la colaboración de científicos del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont, Universidad Autónoma de Barcelona, Musée des Dinosaures (Francia), Museu de la Conca Dellà, Istituto Nazionale di Geofisica e Vulcanologia (Italia) y el Muséum National d’Histoire Naturelle d’Aix-en-Provence (Francia).

La extinción de los dinosaurios es uno de los hechos relevantes de la historia de la vida en la Tierra al relacionarse con el impacto de un gran objeto extraterrestre. Sin embargo, existen pocos lugares en el mundo en el que exista un registro fósil de dinosaurios coincidiendo con el límite del Cretácico, hace 65 millones de años.

La mayor parte de la información registrada hasta la actualidad se basaba en el abundante y bien conocido registro fósil de dinosaurios del oeste de Norteamérica. Lo que sucedió en el resto del mundo era bastante desconocido.

Análisis de los fémures fósiles de saurópodos europeos

En el trabajo publicado se realiza por primera vez un estudio exhaustivo de los fósiles de dinosaurios saurópodos de Europa en los últimos millones de años del Cretácico. En este sentido, el artículo científico demuestra que los Pirineos es un lugar ideal para dar respuestas a si el impacto del asteroide fue la causa de la extinción de los dinosaurios o no.

El estudio expone nuevos datos sobre cuántos taxones de saurópodos vivieron en el sur de Europa en los últimos 6,5 millones de años antes de la extinción. Otro aspecto significativo del trabajo es la correlación y la datación de las localidades con fósiles de dinosaurios, hecho que ha permitido establecer una sucesión temporal de estos animales en la isla sur-europea. En ella, se ha comprobado que existieron diversas formas de saurópodos del grupo de los titanosaurios.

Además, los investigadores estudiaron una muestra amplia de fémures de dinosaurios saurópodos y han observado múltiples diferencias que apuntan a una destacada diversidad de formas en los últimos diez millones de años del Cretácico (Campaniense y Maastrichtiense).

Los saurópodos fueron diversos (al menos cuatro formas diferentes) a finales del periodo llamado Campaniense. En el siguiente periodo Maastrichtiense y en especial en su parte final, estos saurópodos mantuvieron su diversidad hasta la extinción final hace 65 millones de años. Es decir, el trabajo indica que por ahora no hay evidencias que muestren un declive en su diversidad al final del Cretácico antes de su extinción.

UNIZAR | SINC

lunes, 30 de julio de 2012

Diez mil millones de años de danza estelar

Diez mil millones de años de danza estelar. M68
El Telescopio Espacial NASA/ESA Hubble nos ofrece esta espectacular imagen de Messier 68, una burbuja plagada de estrellas en el vacío del espacio, estructura que se conoce como un cúmulo globular.

La atracción gravitatoria entre los cientos de miles o incluso millones de estrellas que lo componen mantienen el cúmulo unido, ayudando a que mantenga su identidad a lo largo de miles de millones de años.

Los astrónomos son capaces de estimar la edad de los cúmulos globulares al estudiar la luz de las estrellas que los componen.

Las estrellas están formadas por elementos químicos que dejan una huella en su luz, que revela que los cúmulos globulares contienen menos elementos pesados, tales como carbono, oxígeno o hierro, que las estrellas como nuestro Sol.

Las estrellas van creando estos elementos de forma gradual, generación tras generación, a través de un proceso de fusión nuclear, por lo que las estrellas con pocos elementos pesados son una reliquia de las primeras fases de la evolución del Universo.

De hecho, las estrellas de los cúmulos globulares se encuentran entre las más antiguas que conocemos, con edades de más de 10 mil millones de años.

La Vía Láctea está rodeada por más de 150 de estos cúmulos que, en términos galácticos, tienen un tamaño bastante reducido. Por ejemplo, Messier 68 tiene un diámetro de poco más de 100 años-luz, mientras que el disco de nuestra Galaxia abarca más de 100 000 años-luz.

European Space Agency, ESA

viernes, 27 de julio de 2012

Las estrellas más brillantes no viven solas

Las estrellas más brillantes no viven solas
Un nuevo estudio llevado a cabo utilizando el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO, muestra que la mayor parte de las estrellas masivas muy brillantes, las cuales provocan la evolución de las galaxias, no viven solas. Se ha descubierto que, al menos tres de cada cuatro de estas estrellas, tienen una estrella compañera cercana, muchas más de las que en un principio se creía. Sorprendentemente, muchos de esos pares también están interactuando, generando capítulos de inestabilidad, tales como transferencia de masa de una estrella a la otra, e incluso se cree que alrededor de un tercio de ellas acabarán fundiéndose, formando una sola estrella. Los resultados se publican en la revista Science.

El Universo es un lugar plagado de diversidad, y hay muchas estrellas diferentes a nuestro Sol. Un equipo internacional ha utilizado el VLT para estudiar unas estrellas conocidas como “de tipo O”, que tienen unas temperaturas muy altas, así como mucha masa y un gran brillo. Estas estrellas tienen vidas muy cortas y violentas y juegan un papel clave en la evolución de las galaxias. También están relacionadas con fenómenos extremos como los estallidos de rayos gamma o las denominadas “estrellas vampiro”, donde una compañera de menor tamaño absorbe la materia de la superficie de su vecina, de mayor tamaño.

“Estas estrellas son auténticos monstruos” afirma Hugues Sana (Universidad de Ámsterdam, Países Bajos), quien lidera este trabajo. “Tienen 15 o más veces la masa de nuestro Sol y pueden superar su brillo en más de un millón de veces. Estas estrellas son tan calientes que brillan con una intensa luz blanquiazul y tienen temperaturas superficiales de 30.000 grados Celsius”.

Los astrónomos estudiaron un conjunto de estrellas individuales de tipo O y parejas de estrellas (binarias), situadas en seis cúmulos cercanos de estrellas jóvenes en la Vía Láctea. La mayor parte de las observaciones de este estudio se obtuvieron utilizando telescopios de ESO, entre otros el VLT.

Analizando en profundidad la luz proveniente de estos objetos, el equipo descubrió que el 75% de todas las estrellas de tipo O se encuentran en sistemas binarios, una proporción mayor de la estimada hasta el momento y la primera determinación numérica precisa. Aún más importante incluso: encontraron que la proporción de estas parejas que se encuentran lo suficientemente cerca como para interactuar (ya sea por fusiones estelares o por transferencia de masa en las denominadas “estrellas vampiro”), es mucho mayor de lo que se había pensado hasta el momento, lo cual tiene profundas implicaciones en nuestra comprensión de la evolución de las galaxias.

Las estrellas de tipo O constituyen tan solo una fracción del porcentaje total de estrellas en el universo, pero los violentos fenómenos asociados a su presencia implican un efecto desproporcionado en su entorno. Los vientos y choques provocados por estas estrellas pueden tanto desencadenar como frenar la formación estelar, su radiación alimenta el resplandor de las brillantes nebulosas, sus supernovas enriquecen las galaxias con elementos pesados cruciales para la vida, y están asociadas con los estallidos de rayos gamma, uno de los fenómenos más energéticos del universo. Por tanto, las estrellas de tipo O están implicadas en muchos de los mecanismos que desencadenan la evolución de las galaxias.

“La vida de una estrella se ve profundamente influenciada por el hecho de tener a otra estrella cerca”, afirma Selma de Mink (Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial, - Space Telescope Science Institute-, EE.UU.), coautora del estudio. “Si dos estrellas orbitan muy cerca la una de la otra, pueden llegar a fundirse. Pero incluso si esto no ocurre, es común que una de las estrellas atraiga material de la superficie de su compañera”.

El equipo estima que la fusión entre estrellas, un fenómeno violento, puede ser el destino final de entre un 20 y un 30 por ciento de las estrellas de tipo O. Pero incluso un escenario más moderado como el de las estrellas vampiro, que alcanza a un 40-50% de los casos, tiene profundos efectos en la evolución de estas estrellas.

Hasta el momento, los astrónomos consideraban que, en su mayor parte, las estrellas binarias masivas que orbitaban muy cerca la una de la otra eran una excepción, algo que explicaba fenómenos exóticos como las binarias de rayos X, púlsares dobles y binarias de agujeros negros. El nuevo estudio muestra que, para interpretar correctamente el universo, no se puede hacer esta simplificación: estas parejas de estrellas pesadas no son solo muy comunes, sino que sus vidas son diferentes a las de las estrellas individuales.

Por ejemplo, en el caso de las estrellas vampiro, la estrella más pequeña, de menor masa, rejuvenece a medida que absorbe el hidrógeno fresco de su estrella compañera. Su masa aumentará substancialmente y sobrevivirá a su compañera, viviendo más tiempo que una estrella individual de la misma masa. La estrella víctima, mientras tanto, perderá sus capas antes de tener la oportunidad de convertirse en una luminosa estrella roja supergigante. En su lugar, su caliente núcleo azul quedará al descubierto.

El resultado es que la población de estrellas de una galaxia distante puede parecer mucho más joven de lo que es en realidad: ambas, las estrellas vampiro rejuvenecidas, y las víctimas empequeñecidas, se vuelven más calientes y más azules, imitando la apariencia de estrellas más jóvenes. Conociendo la proporción real de estrellas binarias masivas que interactúan es crucial para caracterizar correctamente estas galaxias distantes.

“La única información que tienen los astrónomos sobre galaxias distantes viene de la luz que llega a nuestros telescopios. Sin aceptar supuestos sobre cuál es el origen responsable de emitir esa luz, no podemos sacar conclusiones sobre la galaxia, como determinar cuán masiva es o cuál puede ser su edad. Este estudio demuestra que aceptar el supuesto de que la mayor parte de las estrellas son individuales puede llevarnos a conclusiones erróneas”, concluye Hugues Sana.

Para comprender la magnitud de estos efectos, y cuánto puede cambiar esta nueva perspectiva nuestra visión de la evolución de las galaxias, serán necesarios más estudios. Modelar estrellas binarias es complicado, por lo que llevará tiempo antes de que todas estas consideraciones se incluyan en modelos de formación de galaxias.

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Observatorio Europeo Austral, ESO

Un ámbar gigante de más de 100 millones de años

Un ámbar gigante de más de 100 millones de años
Las excavaciones que se realizan en el yacimiento de ámbar de San Just, ubicado en la localidad de Utrillas (Teruel), han sacado a la luz la pieza de ámbar más grande hallada hasta la fecha en este afloramiento turolense y una de las mayores conocidas de España. La pieza tiene un peso aproximado de un kilo y un tamaño similar al de un melón mediano.

Estas características le convierten en un ejemplar muy significativo para desentrañar los procesos de formación de estas masas de resina fósiles. Su espectacularidad ha hecho que sea "indultada" y que no sea fraccionada en busca de organismos en su interior, según ha informado el Departamento de Universidad, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón.

Este hallazgo se une al de la pasada campaña de excavaciones que reveló un ejemplar de mantis religiosa, grupo de insectos extremadamente raro en el registro fósil.

Los expertos que trabajan en el yacimiento de San Just se centran este año en conseguir diferentes tipos de hojas de plantas asociadas al depósito de ámbar para realizar estudios geoquímicos. Algunos compuestos orgánicos característicos, que se pueden detectar, se encuentran tanto en el ámbar como en el interior de los restos de hojas de las plantas productoras, lo que permite relacionarlos, "de ahí nuestro interés en saber qué planta o plantas produjeron el ámbar de San Just", ha explicado Enrique Peñalver, codirector de la excavación.

El equipo de investigación que estudia el ámbar de San Just está formado por investigadores de la Universidad de Barcelona, el Instituto Geológico y Minero de España, paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel- Dinópolis y de las universidades de Lyon (Francia) y Kansas (Estados Unidos). Todos ellos están realizando una nueva excavación, como continuación a las de 2007 y 2010 que aportaron un importante número de fósiles.

El objetivo principal es continuar con la obtención de la mayor cantidad de ámbar posible para incrementar el número de ejemplares de insectos y arañas y así completar el conocimiento del ecosistema boscoso del Cretácico Inferior de Iberia hace 110 millones de años. El estudio de los ejemplares fósiles encontrados en San Just en los últimos años ha permitido el conocimiento de numerosas nuevas especies de insectos y arañas, algunas con nombres científicos dedicados a la población de Utrillas.

EFE

El precursor del panda rojo vivió en Madrid hace nueve millones de años

El precursor del panda rojo vivió en Madrid hace nueve millones de años
El legado de Madrid en animales prehistóricos acaba de ascender un peldaño más. Restos de un precursor del panda rojo, un simpático animal parecido al tejón y al zorro y que hoy vive recluido en las húmedas faldas del Himalaya, acaban de ser hallados por un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el cerro de los Batallones, una colina de suave contorno situada cerca de la localidad meridional madrileña de Torrejón de Velasco que fue declarada en abril de 2001 Bien de Interés Cultural. Allí vivió con otros muchos carnívoros y herbívoros hace nueve millones de años.

El hallazgo, concretamente un molar impecablemente conservado, completa la veintena de huesos ya encontrados allí, de este rarísimo ejemplar de vertebrado que confirma la riqueza paleontológica del lugar, una antigua mina de sepiolita explotada por la empresa Tolsa. El Gobierno regional promueve la excavación desde 1991 en nueve campamentos del cerro.

El terreno del cerro testigo de Batallones, su componente yesífero estratificado junto al sílex y la arcilla, se vio agujereado por grutas convertidas en trampas sin salida para animales que abrevaban en sus charcas. Esta singularidad ha hecho posible lo que los expertos del CSIC, dirigidos por el paleontólogo Jorge Morales, califican de milagro geológico: un paraje que reunió una ingente y plural cantidad de restos de grandes animales carnívoros y herbívoros allí atrapados, desde los mastodontes y rinocerontes, hasta jirafas cornudas, caballos de tres dedos —hipariones— incluso hasta tigres diente de sable —con temibles colmillos de casi un palmo de extensión— o bien este curiosísimo ahora encontrado precedente del panda rojo del Himalaya.

En total han sido extraídos en este cerro madrileño restos de hasta 10.000 restos de animales distintos. Contrariamente a lo que se suele creer, el panda rojo no es un oso, sino que pertenece a una especie distinta aunque colateral, denominada de los ailuridae. Se cree poseían una larga cola, muy peluda, de color marrón oscuro casi negro. La coloración se iba aclarando hasta llegar a su rostro, de orejitas puntiagudas, singularizado además por dos manchas blancas en torno a sus ojos. Con importante dentición carnívora ya adaptada para consumir restos vegetales —el reciente hallazgo del molar lo corrobora—, se alimentaba de carne y también de cañas —hoy sus descendientes lo hacen con bambú— y pasaba la mayor parte del día amodorrado sobre las copas de los árboles.

Rafael Fraguas | ELPAIS.com

jueves, 26 de julio de 2012

Nuevos datos parecen confirmar la presencia del planeta Gliese 581g

Nuevos datos parecen confirmar la presencia del planeta Gliese 581g
Gliese 581g ha vuelto. Y lo ha hecho para colocarse en el número uno de la cortísima lista de planetas (cinco en total) potencialmente habitables más allá de nuestro Sistema Solar. El mismo equipo que anunció su existencia el 29 de septiembre de 2010 acaba de presentar, en efecto, nuevos datos que parecen confirmar la presencia del planeta, que fue puesto en duda apenas unas semanas después de ser anunciado oficalmente.

Si realmente existiera, Gliese 581g sería el sueño de cualquier cazador de planetas. De hecho, se trata de un mundo rocoso, de tamaño similar a la Tierra y que se encuentra, además, en la «zona de habitabilidad» de su estrella. Esto es, ocupa la estrecha franja orbital en la que se da la temperatura adecuada para permitir la existencia de agua líquida, un elemento indispensable para que sea posible la vida tal y como la conocemos.

La estrella alrededor de la que orbita, Gliese 581, tiene otros cuatro mundos a su alrededor. Gliese 581d, el más exterior de todos ellos, también es un firme candidato a ser un mundo habitable. Por lo que esta sería la primera vez que tenemos evidencias de dos planetas potencialmente habitables alrededor de una misma estrella.

El descubrimiento de Gliese 581g fue anunciado el 29 de septiembre de 2010 por un equipo de la Universidad de Santa Cruz liderado por Steven S. Vogt, pero su existencia fue puesta en duda casi de inmediato por otros astrónomos que no consiguieron detectarlo. Ahora, sin embargo, Vogt y su equipo han presentado un nuevo análisis basado en nuevos datos del instrumento HARPS. Y los resultados son prometedores.

En efecto, el nuevo análisis refuerza la idea de que todos los planetas alrededor de Gliese 581 poseen una órbita circular, y no elíptica como se creía. Vogt cree que esa es la razón por la que otros astrónomos no lograron confirmar su hallazgo en 2010. Asumiendo esa órbita circular, Vogt y su equipo han conseguido medir una fuerte señal que indica la presencia de Gliese 581g.

"Esta señal -explica Vogt- tiene menos de un 4% de probabilidades de ser una falsa alarma y es consistente con un planeta con una masa mínima 2,2 veces la de la Tierra, orbitando la zona habitable de la estrella, donde el agua líquida en la superficie del planeta es una posibilidad muy notable".

Según los nuevos datos, Gliese 581g tendría un radio no superior a 1,5 veces el de la Tierra, y recibiría de su estrella, una enana roja, prácticamente la misma cantidad de luz que recibe la Tierra del Sol. Lo cual convertiría a Gliese 581g en el planeta extrasolar conocido más parecido a la Tierra según el Indice de Similitud a la Tierra (ESI), que mide el parecido de los exoplanetas con nuestro mundo en una escala de 0 a a 1, siendo el valor «1» el de la propia Tierra. En esta escala, Gliese 581g puntuaría con un 0,92.

Por eso, desde hace tres días, Gliese 581g, ha sido «rehabilitado» e incluido en el primer puesto del Catálogo de Exoplanetas Habitables de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, desplazando al segundo lugar a Gliese 667Cc. Los otros cuatro miembros de esta lista son el ya citado Gliese 667Cc y los planetas Kepler-22b, HD85512b y Gliese 581d. Según los investigadores, en todos ellos se dan condiciones suficientes como para que existan ambientes similares a los que hay en la Tierra y, por lo tanto, para que pueda haberse desarrollado la vida.

«La controversia sobre Gliese 581g continuará -asegura Abel Mendez, director del Laboratorio de Habitabilidad Planetaria (PHL) en Arecibo- pero hemos decidido incluir este planeta en nuestro catálogo principal debido a las nuevas evidencias presentadas».

José Manuel Nieves | ABC.es

Tres exoplanetas giran sobre su estrella como los del sistema solar

Tres exoplanetas giran sobre su estrella como los del sistema solar
En torno al ecuador de la estrella Kepler-30 (descubierta con el telescopio Kepler de la NASA) giran en el mismo plano tres exoplanetas de una forma muy parecida a como lo hacen la Tierra y el resto de planetas alrededor del Sol. El descubrimiento lo presentan esta semana en Nature un equipo de investigadores de EEUU liderados por el español Roberto Sanchis-Ojeda del Massachusetts Institute of Technology (MIT).

El equipo ha confirmado que los exoplanetas se alinean estrechamente con manchas ‘solares’, lo que sugiere que nacieron en un disco gaseoso común. En Kepler-30 no aparecen los ‘Júpiter calientes’ –a menudo mál alineados e incluso con órbitas retrógradas– que se han observado alrededor de otras estrellas. Esto hace pensar a los científicos que en el universo puede haber más sistemas ‘solares’ parecidos al nuestro.

La estrella en el sistema de Kepler-30 es magnéticamente activa y está cubierta por manchas estelares, regiones que son más oscuras y más frías que el resto de la superficie de la estrella. Los autores descubrieron que los tres planetas que transitan la estrella pasan por la misma mancha estelar y lo hacen repetidamente. Debido a que la mancha es mucho menor que la propia estrella, esta regularidad requiere que las órbitas planetarias estén alineadas muy cerca, también con el ecuador de rotación de la estrella. Al igual que ocurre en el Sistema Solar, los planetas de Kepler-30 parece tener su origen en un disco giratorio de gas.

Los investigadores creen que el desarrollo de las técnicas para descubrir planetas fuera de nuestro Sistema Solar permitirá ampliar nuestros conocimientos sobre la formación y evolución orbital de los planetas.

martes, 24 de julio de 2012

Un relámpago gigante ilumina Saturno de día

Un relámpago gigante ilumina Saturno de día
La nave espacial Cassini de la NASA ha capturado unas imágenes de la impetuosa tormenta que el año pasado azotó Saturno, la más grande observada en el planeta, en las que aparecen unas manchas azuladas en el centro de un remolino de nubes. Se trata de los destellos de los relámpagos. Es la primera vez que los científicos han detectado un rayo en longitudes de onda visibles en el lado de Saturno iluminado por el sol. Y es potentísimo. Tiene 200 km de diámetro y 3.000 millones de vatios de energía.

«No pensábamos que íbamos a ver un rayo en el lado diurno de Saturno, solo durante la noche», dice Ulyana Dyudina, investigadora del Instituto Tecnológico de California, en Pasadena, uno de los encargados de estudiar las imágenes de la Cassini. «El hecho de que la Cassini fuera capaz de detectar los rayos quiere decir que fueron muy intensos».

La tormenta se produjo el año pasado. Los relámpagos aparecieron más brillantes en el filtro azul de la cámara de la Cassini el 6 de marzo de 2011. Los científicos aumentaron el matiz azul de la imagen para determinar su tamaño y ubicación. Todavía analizan por qué el filtro azul captura el rayo. Puede ser que el relámpago sea realmente azul, o puede ser que la corta exposición de la cámara en el filtro azul haga que el rayo de corta duración sea más fácil de ver.

Lo que los científicos sí saben es que la intensidad del flashazo es comparable a los más fuertes destellos de la Tierra. La energía visible se estima en aproximadamente 3.000 millones de vatios durante un segundo. El resplandor mide aproximadamente 200 kilómetros de diámetro cuando sale por encima de las nubes. Los científicos deducen que los rayos se originan en el nivel de la atmósfera de Saturno donde las gotas de agua se congelan. Esto es análogo a lo que sucede en nuestro planeta.

Los científicos han visto múltiples destellos durante las tormentas. «La Cassini nos ofrece una gran oportunidad para ver cómo es el tiempo en diferentes lugares de nuestro Sistema Solar», dice Linda Spilker, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California.

ABC.es

domingo, 22 de julio de 2012

Un cráneo completo de oso de casi un millón de años en Atapuerca

Un cráneo completo de oso de casi un millón de años en Atapuerca
El yacimiento de la Gran Dolina en Atapuerca (Burgos) guardaba desde hace cerca de un millón de años el cráneo de un oso (Ursus dolinensis), el primero que se encuentra de esta nueva especie en el mundo.

La campaña de excavaciones que finaliza el 25 de julio ya ha dado algunos frutos. El equipo de Investigación de Atapuerca han presentado los nuevos hallazgos, entre los que destaca el cráneo completo de oso (Ursus dolinensis) en el nivel TD4 en la Gran Dolina de entre 900.000 y un millón de años de antigüedad.

Los nuevos restos fósiles aportan “nuevas pistas para poder definir esta especie”, ha declarado a SINC el arqueólogo Jordi Rosell, de la Universidad Rovira i Virgili y del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES). Es una especie que parece que estaría muy cercana del ancestro común entre los osos pardos actuales (Ursus arctos) y el gran oso de las cavernas (Ursus spelaeus).

“El oso utilizaba las cuevas para hibernar, de hecho hemos encontrado actividades de hibernación y algunos zarpazos en la pared, pero no competía directamente con los carnívoros”, aclara Rosell, responsable del nivel TD4 en la Gran Dolina, quien señala también que los restos fósiles descubiertos podrían pertenecer a animales viejos que mueren durante este período o a cachorros.

Según los científicos, el cráneo completo de Ursus dolinensis hallado durante esta campaña permitirá clarificar la posición de esta especie en el árbol evolutivo de los osos. Su comparación con otros yacimientos euroasiáticos servirá para conocer su expansión territorial por Europa, y si fue una especie endémica de la Sierra de Atapuerca y de la Península Ibérica.

Descubren por primera vez en Europa pisadas fósiles de estegosáuridos

Descubren por primera vez en Europa pisadas fósiles de estegosáuridos
El grupo de investigación Aragosaurus- IUCA de la Universidad de Zaragoza ha demostrado la presencia en Europa de dinosaurios estegosáuridos en la base del Cretácico (hace 145 millones de años). La revista científica Geodiversitas recoge el hallazgo de pisadas fósiles de este ejemplar encontradas en la Ruta de las Icnitas de Soria.

Los investigadores han descubierto las pisadas fósiles del pie y de la mano de un estegosáurido de pequeño tamaño, caracterizado por grandes placas dérmicas en su espalda y largos pinchos en la cola. Los estegosáuridos eran cuadrúpedos, pero la marca de la mano (delante) tiene forma de semicírculo y es más pequeña que la del pie, subtriangular y con los dedos apuntando hacia delante.

El gran interés del descubrimiento es que son las primeras icnitas de estegosáurido del Cretácico europeo. En realidad, estos dinosaurios eran muy abundantes en el Jurásico, pero no en el Cretácico. De hecho, “nunca se habían encontrado sus icnitas de este periodo en Europa”, han asegurado desde la UZ.

Prueba de la escasez de estas pisadas fósiles es que existen documentadas miles de icnitas en Soria y solamente dos de ellas corresponden a un ejemplar de estegosáurido. Por tanto, este descubrimiento demuestra que estos dinosaurios aún vivían hace 140 millones de años en la Península Ibérica.

No obstante, los estegosáuridos son una especie de dinosaurios conocida, ya que precisamente los huesos de uno de sus representantes (Stegosaurus) fueron de los primeros descubiertos en rocas del Jurásico Superior de Norteamérica.

El Cretácico es un periodo geológico en el cual vivieron dinosaurios en todos los continentes. Sin embargo, han explicado desde la UZ, “existen intervalos temporales de dicho periodo, en los que el registro de icnitas es muy escaso a nivel mundial”. Uno de esos intervalos es el Berriasiense (140-145 millones de años). Por esta razón, las pisadas fósiles de la Ruta de las Icnitas de Soria son especialmente importantes.

El equipo Aragosaurus-IUCA de la Universidad de Zaragoza trabaja desde hace 15 años en esta zona, en que son abundantes las impresiones fósiles de dinosaurios. Esto ha permitido documentar icnitas de dinosaurios saurópodos, terópodos y ornitópodos. Recientemente los investigadores Carlos Pascual y Nieves Hernández encontraron unas pisadas fósiles completamente diferentes a las ya conocidas hasta el momento. Sus investigaciones han permitido concluir el hallazgo que ahora se recoge en la revista científica Geodiversitas.

sábado, 21 de julio de 2012

Una erupción solar golpea a un exoplaneta

Una erupción solar golpea a un exoplaneta
Usando datos proporcionados por el Telescopio Espacial Hubble, de la NASA, un equipo internacional de astrónomos ha logrado una observación sin precedentes al detectar cambios importantes en la atmósfera de un planeta localizado fuera del sistema solar.

Los científicos arribaron a la conclusión de que las variaciones atmosféricas ocurrieron como respuesta a una poderosa erupción en la estrella anfitriona, evento que fue observado por el satélite Swift, de la NASA. La erupción estelar, la cual golpeó al planeta con una potencia que se puede comparar con 3 millones de erupcións de clase X de nuestro Sol, arrancó material de la atmósfera del planeta (al menos mil toneladas por segundo).

"La cobertura en diversas longitudes de onda que proporcionan el telescopio Hubble y Swift nos ha dado una visión sin precedentes de la interacción entre una erupción en una estrella activa y la atmósfera de un planeta gigante", dijo Alain Lecavelier des Etangs, quien es investigador en jefe en el Instituto de Astrofísica de París (IAP, por su sigla en idioma francés), el cual forma parte del Centro Nacional Francés de Investigación Científica, localizado en la Universidad Pierre y Marie Curie, en París.

El exoplaneta en cuestión es HD 189733b, un gigante gaseoso similar a Júpiter pero que es un 14% más grande y más masivo. El planeta orbita su estrella a una distancia de sólo 4,8 millones de kilómetros (3 millones de millas), lo que es alrededor de 30 veces más cerca de lo que la Tierra está del Sol, y completa una órbita cada 2,2 días. La estrella, llamada HD 189733A, tiene aproximadamente el 80% del tamaño y la masa de nuestro Sol.

Los astrónomos clasifican al planeta como un "Júpiter caliente". Observaciones previas proporcionadas por el telescopio Hubble muestran que la profunda atmósfera del planeta alcanza temperaturas de 1.030 grados Celcius (1.900 grados Fahrenheit).

HD 189733b pasa periódicamente frente a su estrella anfitriona, lo cual se conoce como un tránsito, y esto brinda a los astrónomos la oportunidad de analizar su atmósfera y sus alrededores. En un estudio anterior, un grupo liderado por Lecavelier des Etangs usó el telescopio Hubble para demostrar que se escapa gas de hidrógeno de la atmósfera superior del planeta. Este hallazgo convirtió a HD 189733b en apenas el segundo exoplaneta conocido que se está "evaporando".

El sistema se encuentra a solo 63 años luz de distancia, tan cerca que su estrella se puede ver, usando binoculares, cerca de la famosa Nebulosa Dumbbell. Esto convierte a HD 189733b en un blanco ideal para estudiar los procesos que producen el escape atmosférico.



Ciencia@NASA

La galaxia espiral más antigua del Universo

La galaxia espiral más antigua del Universo
El telescopio espacial Hubble ha descubierto la galaxia espiral más antigua detectada hasta ahora, que se formó en el Universo primitivo sólo 3.000 millones de años después del Big Bang. El hallazgo ha sorprendido a los científicos, ya que pone en tela de juicio algunas teorías astrónomicas.

Las teorías de la formación de las galaxias han sostenido hasta ahora que el Universo era aún demasiado caótico y amorfo en ese momento para permitir la existencia de galaxias con formas espirales tan complejas y espectaculares.

Sin embargo, el equipo que ha logrado el descubrimiento ha constatado que la llamada galaxia BX442 tiene la fuerza gravitacional que necesita para formar una espiral, gracias a otra pequeña galaxia en su órbita.

"El hecho de que esta galaxia exista es muy sorprendente", explica David Law, autor principal del hallazgo, de la Universidad de Toronto, en un comunicado de prensa. "Las teorías actuales mantienen que estas galaxias espirales de 'gran diseño' no existían en una época tan temprana de la historia del Universo".

Durante una observación de 300 galaxias a través del Hubble, los científicos quedaron sorprendidos al hallar el un único objeto con forma de espiral entre todos ellos.

Para obtener una imagen más cercana de la galaxia BX442 el equipo usó el sofisticado Espectógrafo Infrarrojo de Campo Integral instalado en el Observatorio Keck de Hawaii.

Las observaciones, publicadas por la revista 'Nature', han confirmado los datos que ya avanzaba el Hubble: la galaxia BX442 está siendo orbitada por una galaxia enana en sus bordes. Precisamente ésta le da una fuerza gravitacional extra que le ayuda a acentuar la fuerza de sus 'brazos' y forja su espectacular forma espiral.

ELMUNDO.es

viernes, 20 de julio de 2012

El anómalo comportamiento de las sondas Pioneer

El anómalo comportamiento de las sondas Pioneer
Existía una pequeña esperanza de encontrar indicios de una nueva física en el anómalo comportamiento de las sondas Pioneer 10 y Pioneer 11. Lanzadas durante los 70 para ir más allá del Sistema Solar, ambas habían mostrado una sutil deceleración durante su aproximación a Saturno, en los años 80. Y no tenía explicación. Ni la ha tenido hasta ahora, que un grupo de investigadores ha desvelado la causa del misterio: el calor producido en su circuitería.

«Sería como cuando estás conduciendo un coche de noche; aunque es muy sutil, los fotones de los faros te están empujando hacia atrás», explicó Slava Turyshev, del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA y padre del descubrimiento, que ha supuesto un arduo trabajo de investigación (tuvieron que analizar datos guardados en tarjetas perforadas y cintas).

Pioneer 10 y 11 se lanzaron en 1972 y 1973 respectivamente, con rumbo a Júpiter, Saturno, y después más allá del Sistema Solar. Durante los primeros años en que se detectó, la «anomalía de las Pioneer» se atribuyó a pequeñas perturbaciones causadas por restos del combustible nuclear que las alimentaba.

Pero más de una década después, cuando estaban a más de 13.000 millones de kilómetros de distancia, investigadores del JPL certificaron una deceleración —cada día avanzaba unos siete metros menos que el anterior con respecto a lo presvisto— que seguía ahí. ¿Podía ser la primera evidencia experimental sólida de que la teoría de la Relatividad General de Einstein no era correcta?

Turyshev decidió analizar todos los datos disponibles, intentar descartar todas las opciones y, si no encontraba nada, pedir a la NASA una nave con la que investigar la anomalía. Recopilaron datos de telemetría y de comunicación de las sondas Pioneer por todo el país. Al final consiguieron unos 43 gigabytes de datos, que aunque parece poco para hoy, es una cantidad ingente para la época en la que fueron lanzadas.

Descubrieron que la anomalía no afectaba a otras naves por lo que el motivo debía estar en cómo estaban construidas. Vieron que las Voyager —que tienen una misión parecida de escapar del Sistema Solar— apenas mostraban el efecto porque sus impulsores las alinean en tres ejes, mientras que las Pioneer necesitan rotar para mantenerse estables.

Con toda la información, el equipo de Turyshev pudo calcular el calor emitido por los sistemas eléctricos y por el decaimiento del plutonio usado como combustible. Y cuadraba para explicar la anomalía dentro de la Relatividad General de Einstein. Misterio resuelto. «Resulta que la física que conocemos sigue funcionando», afirmó Turyshev. «Aunque habría sido emocionante descubrir una nueva física, al menos resolvimos un misterio».

ABC.es

jueves, 19 de julio de 2012

Un planeta extrasolar más pequeño que la Tierra

Un planeta extrasolar más pequeño que la Tierra
La Agencia Espacial estadounidense (NASA) cree haber detectado un planeta de un tamaño equivalente a dos tercios el de la Tierra. Si se confirma el hallazgo, se trataría del mundo más cercano a nuestro Sistema Solar con un tamaño inferior al de nuestro planeta.

Los astrónomos que utilizan el Telescopio Espacial Spitzer de la NASA encontraron este "candidato a exoplaneta", llamado hasta ahora UCF-1.01, que se encuentra a 33 años luz. Los exoplanetas son aquellos que orbitan estrellas más allá de nuestro Sistema Solar y, según destaca la NASA, hasta ahora sólo han sido hallados unos cuantos de tamaño menor que el de la Tierra.

Spitzer ya había elaborado estudios de tránsito de exoplanetas, pero el UCF-1.01 es el primero que identifica, por lo que los científicos creen que el telescopio puede sumarse a la investigación para descubrir planetas potencialmente habitables.

"Hemos encontrado una fuerte evidencia de un planeta muy pequeño, muy caliente y muy cercano con la ayuda del Telescopio Espacial Spitzer", dijo Kevin Stevenson, de la Universidad Central de Florida, que participó en el hallazgo. Stevenson y su equipo estaban estudiando un planeta del tamaño de Neptuno, el GJ 436b, hallado con anterioridad, que se orbita alrededor de la estrella enana roja GJ 436, cuando se encontraron con este nuevo planeta.

En los datos registrados por el Spitzer, los astrónomos notaron ligeros descensos en la cantidad de luz infrarroja proveniente de la estrella, aparte de las caídas causadas por el GJ 436b.

Una revisión de los datos de archivo del telescopio mostró que las caídas eran periódicas, lo que sugiere que un segundo planeta podría estar orbitando la estrella.

Esta técnica, utilizada por una serie de observatorios, como el telescopio espacial Kepler de la NASA, se basa en los tránsitos para detectar exoplanetas. La duración de un trayecto, y la pequeña disminución en la cantidad de luz registrada revela las propiedades básicas de un exoplaneta, tales como su tamaño y la distancia respecto a su estrella.

En el caso del UCF-1.01, su diámetro sería de aproximadamente 8.400 kilómetros, o las dos terceras partes de la Tierra, y giraría muy firmemente alrededor de la GJ 436, alrededor de siete veces la distancia de la Tierra a la Luna. Dada esta proximidad a su estrella, mucho más cerca que el planeta Mercurio está de nuestro sol, la temperatura de la superficie del exoplaneta sería más de 1.000 grados Fahrenheit (casi 600 grados centígrados).

EFE

miércoles, 18 de julio de 2012

La observación más precisa llevada a cabo de un cuásar distante



La observación más precisa llevada a cabo de un cuásar distante
Un equipo internacional de astrónomos ha observado el corazón de un cuásar distante con una precisión dos millones de veces mayor que la del ojo humano, algo sin precedentes. Por primera vez, las observaciones se han llevado a cabo conectando el telescopio APEX (Atacama Pathfinder Experiment) con dos telescopios ubicados en otros dos continentes. Se trata de un paso crucial hacia el objetivo científico planteado por el proyecto “Telescopio de Horizonte de Sucesos (Event Horizon Telescope)”: obtener imágenes de los agujeros negros supermasivos, tanto del que se encuentra en el centro de nuestra galaxia como de otros.

Los astrónomos conectaron el telescopio APEX, en Chile, con el conjunto Submillimeter Array (SMA) (Hawái, EE.UU.) y el Submillimeter Telescope (SMT) (Arizona, EE.UU.). Fueron capaces de llevar a cabo la observación directa del centro de una galaxia distante más precisa hecha hasta el momento. Se trata del brillante cuásar 3C 279, que contiene un agujero negro supermasivo con una masa de alrededor de mil millones de veces la del Sol, y está tan lejos de la Tierra que su luz ha tardado más de cinco mil millones de años en alcanzarnos. APEX es una colaboración entre el Instituto Max Planck de Radioastronomía (Max Planck Institute for Radio Astronomy, MPIfR), el Observatorio Espacial de Onsala (Onsala Space Observatory, OSO) y ESO, que es además la encargada de operar el telescopio APEX.

Los telescopios se conectaron utilizando la técnica conocida como interferometría de base ancha (en inglés VLBI, Very Long Baseline Interferometry). Los telescopios de mayor tamaño pueden hacer observaciones más precisas y la interferometría permite que múltiples telescopios actúen como uno solo, uno tan grande como la distancia que los separa. Utilizando la técnica VLBI, pueden hacerse las observaciones más precisas haciendo que la distancia que los separa sea la mayor posible.

Para la observación de los cuásares, el equipo utilizó los tres telescopios para crear un interferómetro con una base transcontinental de 9.447 kilómetros de longitud entre Chile y Hawái, 7.174 km entre Chile y Arizona y 4.627 km entre Arizona y Hawái. La conexión de APEX (en Chile) a la red resultó crucial, ya que proporcionó la base ancha de mayor longitud.

Las observaciones se llevaron a cabo en ondas de radio con una longitud de onda de 1,3 milímetros. Es la primera vez que se hacen observaciones en longitudes de onda tan cortas utilizando bases anchas de tanta longitud. Las observaciones alcanzaron una precisión, o resolución angular, de exactamente 28 microsegundos de arco — alrededor de 8 mil millonésimas de grado. Esto implica la capacidad para distinguir detalles con una resolución dos millones de veces mayor que la del ojo humano.

Observaciones con esta precisión pueden sondear escalas de menos de un año luz a lo largo del cuásar — un logro destacable para un objetivo que se encuentra a una distancia de miles de millones de años luz.

Estas observaciones representan un nuevo paso adelante hacia la obtención de imágenes de agujeros negros supermasivos y de las regiones que los rodean. En el futuro se planea conectar aún más telescopios con esta técnica con el fin de crear el denominado Telescopio de Horizonte de Sucesos (Event Horizon Telescope). Este telescopio podrá obtener imágenes de la sombra del agujero negro supermasivo que se encuentra en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, así como de otros agujeros negros que se encuentran en galaxias cercanas. La sombra — una región oscura vista en contraste con un fondo más brillante — está causada porque la luz se dobla a causa del agujero negro, y sería la primera evidencia observacional directa de la existencia de un horizonte de sucesos en un agujero negro, la frontera a partir de la cual ni siquiera la luz puede escapar.

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Observatorio Europeo Austral, ESO

Un gusano que se siente como en casa en el espacio

Un gusano que se siente como en casa en el espacio
Los astronautas regresan a la Tierra muy débiles, tras haber estado sometidos a las condiciones de microgravedad y a la radiación del espacio. Un nuevo estudio muestra que un humilde nematodo se adapta mucho mejor que nosotros a los viajes espaciales.

Cuando el astronauta de la ESA André Kuipers viajó por primera vez a la Estación Espacial Internacional en el año 2004, llevó al espacio varios ejemplares del microscópico nematodo Caenorhabditis elegans.

Un equipo internacional de científicos de los Estados Unidos, Japón, Francia y Canadá estaba interesado en estudiar cómo reaccionaba el C. elegans a la vida en el espacio.
Se eligió a esta especie en particular porque era la primera forma de vida pluricelular de la que se había logrado secuenciar toda su estructura genética.

Al regresar a la Tierra, los científicos descubrieron que estos gusanos tenían menos proteínas tóxicas en sus músculos que si se hubiesen quedado en la Tierra. Los resultados de esta investigación han sido publicados recientemente en la revista Nature Scientific Reports.

Todo está en los genes

Los científicos estaban intrigados y, tras realizar más pruebas, descubrieron que siete de los genes del C. elegans habían permanecido prácticamente inactivos durante su estancia en órbita. El hecho de vivir en la Estación Espacial evitaba que ciertos genes funcionasen con normalidad.

Sorprendentemente, los gusanos parecían vivir mejor sin esos genes.

¿Qué pasaría entonces si se desactivasen esos mismos genes en el laboratorio? Los investigadores descubrieron que los gusanos que nacían sin esos siete genes estaban más sanos y vivían más tiempo.

Nathaniel Szewczyk, uno de los científicos del proyecto, explica que: “Los músculos se suelen encoger en el espacio. Los resultados de este estudio sugieren que se trata de un proceso de adaptación, en lugar de una simple respuesta involuntaria ante las condiciones del espacio”.

“Al contrario de lo que pensábamos, parece que los músculos envejecen mejor en el espacio que en la Tierra. También podría ser que la estancia en el espacio ralentizase su proceso de envejecimiento”.

Los humanos compartimos aproximadamente el 55% de nuestra secuencia genética con el C. elegans, por lo que el próximo paso sería estudiar cómo responden nuestros músculos a la vida en el espacio.

André regresó de su segunda misión a la Estación Espacial Internacional el pasado día 1 de julio, aterrizando en las estepas de Kazajstán. En esta misión llevó al espacio nuevos ejemplares de C. elegans para continuar con la investigación, pero esta vez también se estudió cómo se adaptaban sus propios músculos.

Antes de que comenzase la misión de André, se tomó una pequeña muestra de un músculo de la pierna del astronauta, que se guardó para su posterior análisis. Tras haber pasado seis meses en el espacio, los científicos están impacientes por estudiar cómo han reaccionado sus músculos durante su estancia en órbita.

European Space Agency, ESA

lunes, 16 de julio de 2012

El segundo magnetar anómalo del universo

El segundo magnetar anómalo del universo. Nanda Rea y Jeff Michaud
Un proyecto liderado por la investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Nanda Rea, ha descubierto el segundo magnetar anómalo del universo. Los magnetares, estrellas de neutrones con una masa un poco mayor que la del Sol, son capaces de contenerla comprimida en un radio de aproximadamente 10 kilómetros, mientras que el Sol requiere de 696.000 kilómetros. El trabajo, realizado desde el Instituto de Ciencias del Espacio, centro mixto del CSIC y el Instituto de Estudios Espaciales de Catalunya, aparece en el último número de Astrophysical Journal.

La estrella SWIFT J1822.3-1606, ubicada a16.300 años luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario, tiene aproximadamente una vida de 550.000 años, un objeto relativamente joven del zoológico cósmico.

“La directora de la investigación, Nanda Rea, detalla: “Contrario a lo que la teoría predecía sobre estos objetos, el magnetar muestra un campo magnético externo muy débil. El análisis de los datos ha demostrado que es el segundo objeto de su clase con un campo magnético débil, similar en intensidad al de los púlsares”.

La historia del descubrimiento

En la noche del 14 de julio del 2011, una repentina erupción de rayos gamma de la estrella SWIFT J1822.3-1606 fue observada por el instrumento BAT (Burst Alert Telescope) del satélite Swift de la NASA.

Tras la erupción, los investigadores dirigieron los instrumentos espaciales de rayos X hacia esa zona y se realizó un programa de monitorización del objeto durante varios meses. Al telescopio espacial Swift se le unieron Chandra, RXTE, Suzaku y XMM-Newton. Observaciones complementarias en el óptico con el Gran Telescopio de Canarias y en el infrarrojo con el Telescopio Infrarrojo UK en el Observatorio de Mauna Kea mostraron la ausencia de un objeto en esa zona en ese rango óptico e infrarrojo del espectro electromagnético, reforzando la teoría de la presencia de un magnetar.

Cambiando las teorías

“El descubrimiento ha puesto en duda la anterior categorización ya que este segundo magnetar presenta característica de su clase, como las erupciones magnéticas violentas, pero con un campo magnético externo similar a la de un radio púlsar”, destaca la investigadora del CSIC.

Hasta ahora, se creía que los magnetares se diferenciaban de los radio púlsares por tener un campo magnético muy intenso. El campo magnético de un magnetar es aproximadamente 1.000 veces mayor que el de un púlsar normal, que además es alrededor de 1.000.000.000.000.000 veces mayor que la del Sol. Además, estos campos magnéticos tan altos tienen líneas magnéticas tan retorcidas que de repente se rompen y experimentan erupciones de partículas de muy altas energías, tal y como sucede en el Sol. Por el contrario, los púlsares no sufren erupciones repentinas, y tienen una emisión quieta y tranquila.

Rea añade que “el descubrimiento de este segundo objeto con características de magnetar pero con un campo magnético de un radio pulsar fortalece la idea de que el comportamiento de tipo magnetar puede presentarse en un rango de objetos estelares muchos más amplio de lo que se creía en el pasado”. Posiblemente, añade, este comportamiento esté relacionado con la forma en que se genera el campo magnético en el interior y en la corteza de la estrella y no al campo más externo, que es el único que podemos medir con las observaciones.

CSIC

domingo, 15 de julio de 2012

Una nueva especie de tortuga fósil con un caparazón redondo

Una nueva especie de tortuga fósil con un caparazón redondo. Liz Bradford
Un equipo de paleontólogos ha descubierto una nueva especie de tortuga fósil que vivió hace 60 millones de años en el noroeste de América del Sur. La investigación, publicada en la revista Journal of Paleontology, describe a un animal de metro y medio de longitud, con un caparazón redondo como el neumático de un coche que pudo servirle para defenderse de la aterradora Titanoboa, la serpiente más grande del mundo.

La nueva especie de tortuga ha sido bautizada como Puentemys mushaisaensis porque se encontró en la fosa La Puente, en la mina de carbón Cerrejón, un lugar famoso por sus numerosos descubrimientos paleontológicos, entre ellos la extinta Titanoboa -tan descomunal que parece un animal mitológico-, y la Carbonemys, una tortuga de agua dulce grande como un coche.

Todos los reptiles fósiles de Cerrejón parecen ser muy grandes. Con una longitud total de metro y medio, Puentemys se suma a la creciente evidencia de que, tras la extinción de los dinosaurios, los reptiles tropicales eran mucho más grandes de lo que son ahora. «Los fósiles de Cerrejón ofrecen una excelente oportunidad para entender los orígenes de la biodiversidad tropical en los últimos 60 millones de años de historia de la Tierra», dicen los científicos.

La característica más peculiar de esta nueva tortuga es su caparazón muy circular, del tamaño y la forma de un neumático de un coche grande. Edwin Cadena, postdoctorado en la North Carolina State University y autor principal del artículo, cree que la forma redonda de la tortuga podría desalentar a los depredadores, incluyendo a la Titanoboa, ya que su anchura probablemente era superior a la expansión máxima de la boca de la serpiente gigante. Además, podría haber ayudado a regular su temperatura corporal. Su forma de cúpula circular aumentaba la superficie del cuerpo expuesta al sol, permitiendo que la tortuga, de sangre fría, se calentara más rápido y permaneciera más activa.

ABC.es

sábado, 14 de julio de 2012

El fósil de tiburón de agua dulce más pequeño de la Tierra

El fósil de tiburón de agua dulce más pequeño de la Tierra
Los investigadores han presentado en público a "Pablito", un fósil de tiburón de agua dulce hallado en Cuenca, de 125 millones de años y 4,5 centímetros de longitud, que lo convierten en el escualo más pequeño conocido de la Tierra.

"Pablito", como han bautizado cariñosamente los investigadores a este "joven" ejemplar de 125 millones de años (pese a su reducido tamaño no era un tiburón recién nacido sino juvenil), fue encontrado en el yacimiento del Cretácico Inferior de Las Hoyas, en la Serranía de Cuenca, uno de los más importantes del mundo de este período geológico junto a los de Jehol en China.

Esta semana se ha presentado en sociedad, dentro de la exposición especial en el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha, ubicado en Cuenca, para conmemorar los 25 años de excavaciones en Las Hoyas.

Tras cuatro años de investigaciones desde que fuera hallado, pudo ser contemplado por primera vez por los afortunados que visitaron la exposición conmemorativa, aunque para verlo con detalle tuvieron que hacerlo a través de un ordenador conectado a un microscopio.

Su tamaño es su rasgo más llamativo, los 4,5 centímetros que mide desde el principio del morro hasta el final de la cola lo convierten en el tiburón más pequeño conocido en la Tierra, tanto en el registro fósil como en los actuales, según ha destacado el paleontólogo especializado en peces de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), Francisco José Poyato.

Para dar una referencia de su tamaño, apunta que una cría de etmopterus, el menor de los tiburones actuales, mide 11 centímetros al nacer, es decir, unas dos veces y media el tamaño de "Pablito", que no era un recién nacido.

Otro hecho excepcional es que está entero, subraya Poyato, que explica que los tiburones no suelen fosilizar porque no tienen tejido óseo, solo lo tienen en los dientes y en las escamas, el resto es cartílago.

Pero las condiciones en Las Hoyas "son tan extraordinarias" que permitieron que fosilizase un tiburón entero, incluso con impresiones de la piel, de las escamas y de músculo, apunta el paleontólogo de la UAM, que lleva 25 años en el equipo investigador del yacimiento.

Para poder estudiar una pieza tan excepcional, el fósil ha sido fotografiado por un microscopio electrónico especial de la Universidad de Valencia, que ha permitido ver sus dientes y clasificarlo dentro del género lonchidion, que era relativamente corriente en el Cretácico, señala Poyato. Sin embargo, no se ha podido identificar la especie a la que pertenece, porque "es tan juvenil que los rasgos de especie no se han formado todavía ni en los dientes ni en las espinas dorsales".

EFE

Cassini muestra el gran remolino que provoca el cambio de estación en Titán

Cassini muestra el gran remolino que provoca el cambio de estación en Titán
La sonda Cassini ha fotografiado una capa de neblina y un gran remolino en formación en el polo sur de Titán. Según los investigadores, son el anuncio del cambio de estación en la gran luna de Saturno. Desde el equinocio, en agosto de 2009, el satélite transita poco a poco al verano (en el norte) y al invierno (en el sur). El extremo austral de Titán se sumerge poco a poco en zona de sombra.

«La estructura interna del remolino tiene cierto parecido con las células de convección que se ven a menudo sobre los océanos de la Tierra», aseguró Tony Del Genio, de la NASA. «Pero al contrario que en la Tierra, donde estas capas se forman justo sobre la superficie, en Titán están a gran altitud. Posiblemente por una respuesta de la estratosfera de la luna a un enfriamiento debido a la llegada del invierno austral».

La característica más peculiar de la gran «borrasca» del polo austral de Titán es que está formado por una condensación de material orgánico. Al menos de algo que contiene carbono, hidrógeno y nitrógeno. El aspecto abombado de las mismas, aseguran los científicos, es especialmente intrigante.

Los primeros rastros de las neblinas que ahora cubren el polo sur de Titán los fotografió Cassini a mediados de marzo. El acontecimiento no se había observado nunca. La sonda llegó en 2004 a Saturno y desde entonces toma imágenes del planeta y sus satélites. Estas últimas de Titán, tanto en el espectro de luz visible como en el infrarrojo, están hechas en una órbita que pasa justo sobre los polos, por lo que el nivel de detalle es muy alto.

ABC.es

viernes, 13 de julio de 2012

Los animales más antiguos fosilizados por cenizas de un volcán

Los animales más antiguos fosilizados por cenizas de un volcán
Un equipo de investigadores de las Universidades de Oxford y Cambridge ha descubierto un nido de animales fosilizados en la reserva ecológica de Mistaken Point, en Newfoundland, Canadá. Estos animales fueron ahogados por una nube de ceniza de un volcán cercano, hace unos 579 millones de años, cuando los primeros animales empezaron a poblar la Tierra. La lava, los fosilizó y enterró para la posteridad.

El grupo de investigación ha encontrado unos 100 fósiles de animales pertenecientes al grupo de los Rangeomorfos. Los bebés fósiles, como los han bautizado los investigadores, poseen formas parecidas a los helechos. Sin embargo, las especies vivieron en las profundidades del oceáno, sin posibilidad de recibir luz, lo que hace refutar la posibilidad de que sean plantas. Curiosamente, su cuerpo en forma de hoja, que le permitía alimentarse y respirar hasta entonces, le impidió sobrevivir el periodo siguiente.

Por otro lado, esta fauna no tiene parecido alguno con ninguno de los animales vivos actualmente. Un grupo de animales inéditos en esta época. "Hasta ahora nunca habíamos encontrado esta fauna en rocas de esta Era", dice Alexander Liu, doctor de la Universidad de Cambridge.

Los animales, además, poseen una forma peculiar. "Los bebés fósiles son de unos 3 centímetros de largo y apenas miden unos 6 milímetros, mucho más pequeñas que especies de áreas cercanas", explica el profesor Martin Brasier de la Universidad de Oxford a la revista 'Science Daily'.

Los trabajos, llevados a cabo en colaboración con la Memorial University de Newfoundland, tienen como objetivo primordial el estudio del misterioso Periodo Ediacárico, en el cual aparecieron los primeros organismos multicelulares.

ELMUNDO.es

jueves, 12 de julio de 2012

El fósil de un huevo acerca los dinosaurios a las aves actuales

El fósil de un huevo acerca los dinosaurios a las aves actuales
El hallazgo de un huevo fósil en la Sierra del Montsec (Lleida) ha reforzado la tesis de que los dinosaurios y las aves actuales comparten un ancestro común.

Los científicos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) centran este parentesco lejano en el hecho de que el huevo tiene forma ovoidal, similar a los huevos de las gallinas, según publican en la revista 'Palaeontology'

El nuevo tipo de huevo ha sido bautizado con el nombre científico 'Sankofa pyrenaica', y forma parte de un rico yacimiento de huevos de dinosaurios que, en su mayoría, proceden de saurópodos del Cretácico Superior, hace entre 70 y 83 millones de años.

En aquel momento el paisaje de la zona correspondía a un litoral lleno de playas y deltas que ganaban terreno al mar por la acumulación de sedimentos, un terreno embarrado que permitió la fosilización de lo huevos, en su mayoría con un tamaño de 7 centímetros de alto y 4 de ancho, con una cáscara de 0,27 milímetros.

Los huevos ovoidales corresponden estrictamente a dinosaurios del Cretácico, diferentes a los dinosaurios no aviarios, que sí ponían huevos simétricos y alargados.

La asimetría de los huevos está asociada a la fisiología de las aves, con un único conducto que no puede formar más de un huevo a la vez y que aloja en su extremo más grueso una bolsa de aire que facilita la respiración del pájaro en las últimas etapas de su desarrollo.

El hallazgo representa "el eslabón perdido" entre los huevos de dinosaurio y las aves, según la UCM y la UAB, que recuerdan que solo se ha encontrado un huevo similar en Argentina, correspondiente a un ave primitiva de la misma época.

EUROPA PRESS

Descubren la quinta luna de Plutón

Descubren la quinta luna de Plutón
Las imágenes que el telescopio espacial Hubble de la NASA ha tomado de Plutón han permitido descubrir la quinta luna de este planeta enano. El nuevo satélite, bautizado de momento como P5, tiene forma irregular y una extensión de entre 10 y 25 kilómetros.

Gracias a las imágenes proporcionadas por el telescopio espacial Hubble, un equipo de astrónomos liderado por Mark Showalter del Instituto SETI (California, EEUU) ha descubierto la quinta luna de Plutón, el gélido planeta enano. En el estudio también han participado investigadores del instituto de investigación Southwest y la Universidad Johns Hopkins.

La nueva luna, denominada P5, presenta una forma irregular, una extensión de entre unos 10 y 25 kilómetros y gira en una órbita de unos de 95.000 kilómetros, en el mismo plano que los otros satélites del diminuto planeta. "Las lunas forman una serie de órbitas perfectamente anidadas, un poco como muñecas rusas", declara Showalter en un comunicado de la NASA.

A los investigadores les sorprende que un objeto tan pequeño como Plutón, tenga un sistema tan complejo de satélites. Según la teoría más aceptada, sus lunas podrían ser los restos de una colisión entre este planeta enano y otro objeto del cinturón de Kuiper, situado en los confines del sistema solar, hace miles de millones de años.

New Horizons llegará a Plutón en 2015

El descubrimiento del quinto satélite de Plutón es importante para definir una trayectoria segura de la sonda New Horizons, que en estos momentos se encuentra viajando hacia el pequeño planeta. Está previsto que llegue a su destino en 2015. Esta misión tiene el objetivo de obtener, por primera vez, imágenes detalladas de Plutón y sus lunas.

Este sistema es tan diminuto, y se encuentra tan lejos, que incluso un telescopio tan potente como el Hubble sólo puede captar algunos pequeños detalles. La luna P5 ha sido detectada por una de las cámaras del telescopio en múltiples imágenes obtenidas durante las últimas semanas, a finales de junio y principios de julio, y se observa como una pequeña mota blanca.

P5 se suma a las otras cuatro lunas de Plutón. Charón es la más grande y la primera que se descubrió en 1978. En 2006, las imágenes obtenidas también por el Hubble desvelaron la existencia de Nix y Hydra, y en 2011 apareció el cuarto satélite, P4.

SINC

miércoles, 11 de julio de 2012

Primera detección de galaxias oscuras en el universo temprano

Primera detección de galaxias oscuras en el universo temprano
Por primera vez se han detectado galaxias oscuras, una etapa temprana de la formación de la galaxia, predicha teóricamente, pero nunca observada hasta ahora. Estos objetos son, esencialmente, galaxias ricas en gas que no contienen estrellas. Utilizando el telescopio Very Large Telescope de ESO, un equipo internacional ha detectado estos evasivos objetos observando su brillo al ser iluminados por la luz de un cuásar.

Las galaxias oscuras son pequeñas, galaxias del universo temprano ricas en gas, muy ineficientes a la hora de formar estrellas. Su existencia se predijo en las teorías que tratan la formación de galaxias y se cree que son los ladrillos básicos de las actuales galaxias brillantes y cargadas de estrellas. Los astrónomos creen que han debido alimentar galaxias de mayor tamaño con gran parte del gas que más tarde formó las estrellas que existen actualmente.

Ya que están privadas de estrellas, estas galaxias oscuras no emiten mucha luz, lo que las hace muy difíciles de detectar. Durante años, los astrónomos han intentado desarrollar nuevas técnicas con el fin de confirmar la existencia de estas galaxias. Pequeñas bajadas de absorción en el espectro de fuentes de luz situadas detrás, han delatado su existencia. Aún así, este nuevo estudio es el primero que consigue ver estos objetos de manera directa.

“La solución al problema de detectar una galaxia oscura era, simplemente, arrojar un poco de luz sobre ella.” explica Simon Lilly (ETH Zurich, Suiza), coautor del artículo. “Buscábamos el brillo fluorescente del gas en las galaxias oscuras al ser iluminadas por la luz ultravioleta de un cuásar cercano y muy brillante. La luz del cuásar hace que la galaxia oscura se encienda en un proceso similar al que se da cuando la ropa blanca se ilumina con luz ultravioleta en una discoteca”.

El equipo utilizó la gran superficie colectora y la precisión del Very Large Telescope (VLT), junto con una serie de exposiciones muy largas, para detectar el débil brillo fluorescente de las galaxias oscuras. Utilizaron el instrumento FORS2 para sondear una región del cielo alrededor del brillante cuásar HE 0109-3518, buscando la luz ultravioleta que emite el hidrógeno cuando está sujeto a fuertes radiaciones. Debido a la expansión del universo, cuando la luz llega al VLT, en realidad se observa como una sombra de color violeta.

“Tras varios años intentando detectar la emisión fluorescente de las galaxias oscuras, los resultados demuestran el potencial de nuestro método para descubrir y estudiar estos fascinantes objetos, antes ocultos a nuestros ojos,” afirmas Sebastiano Cantalupo (Universidad de California, Santa Cruz, EE.UU.), autor principal de este estudio.

El equipo detectó casi 100 objetos gaseosos que se encuentran a unos pocos millones de años luz del cuásar. Tras un cuidadoso análisis (diseñado para excluir objetos en los cuales la emisión podría ser potenciada por formación de estrellas en el interior de la galaxia, más que por la luz del cuásar), finalmente estrecharon su búsqueda, limitándola a 12 objetos. Es la identificación de galaxias oscuras en el universo temprano más convincente de las llevadas a cabo hasta el momento.

Los astrónomos también fueron capaces de determinar algunas de las propiedades de las galaxias oscuras. Estimaron que la masa del gas que contienen es de alrededor de mil millones de veces la masa del Sol, algo típico de las galaxias de baja masa ricas en gas del universo temprano. También pudieron estimar que la eficiencia en formación estelar se reduce en un factor de más de 100 en relación a las típica galaxias con formación estelar encontradas en un estadio similar de la historia cósmica.

“Nuestras observaciones con el VLT nos han proporcionado una evidencia de la existencia de nubes oscuras compactas y aisladas. Con este estudio, hemos dado un paso crucial para revelar y comprender tanto las oscuras fases iniciales de la formación estelar, como el proceso por el cual adquieren su gas”, concluye Sebastiano Cantalupo.

El espectrógrafo de campo integral MUSE, que iniciará su fase de puesta a punto en el VLT en 2013, será una herramienta extremadamente poderosa para el estudio de estos objetos.

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Observatorio Europeo Austral, ESO

martes, 10 de julio de 2012

Espectacular imagen de Herschel nos muestra la región de Vela

Espectacular imagen de Herschel nos muestra la región de Vela
Una hermosa mariposa azul parece revolotear hacia un cálido nido de polvo y gas sobre un intrincado lienzo de fríos filamentos. Esta espectacular imagen tomada por el telescopio espacial Herschel de la ESA nos muestra la región de Vela C.

Vela C es la más grande de las cuatro partes en las que se divide el complejo de Vela, una inmensa región de formación de estrellas a tan sólo 2300 años-luz de nuestro Sol. Su proximidad la convierte en un laboratorio natural ideal para estudiar el proceso de formación de las estrellas.
Los sensores en la banda del infrarrojo lejano de Herschel son capaces de estudiar aquellas regiones en las que las jóvenes estrellas han empezado a calentar densos cúmulos de gas y polvo, en los que se gestará una nueva generación de estrellas.

A primera vista, dos características llaman nuestra atención: una delicada silueta azul y amarilla justo a la derecha del centro de la imagen, recuerda a una mariposa volando hacia una maraña de materia azul, en la esquina inferior derecha.

Estas dos regiones destacan sobre su entorno porque en ellas el polvo ha sido calentado por las estrellas más jóvenes, de mayor temperatura. A lo largo del ‘cuerpo’ de la mariposa se despliega un cúmulo de estrellas de gran tamaño. Su radiación calienta el polvo que las rodea, que se muestra de color amarillo en esta imagen.

Estas grandes estrellas seguirán la filosofía de ‘vive intensamente y muere joven’, consumiéndose en muy poco tiempo, en términos cósmicos. Aquellas que tienen una masa de más de ocho veces la de nuestro Sol explotarán en menos de 10 millones de años desde su formación, dando lugar a espectaculares supernovas.

Una especie de tronco de gas y polvo frío particularmente denso se abre camino a través del centro de la imagen, rodeado por una compleja trama de tenues filamentos rojos.

Incrustados en las entrañas de estos filamentos se pueden distinguir un gran número de puntos brillantes, claramente visibles a la izquierda de la imagen. Son protoestrellas, las semillas de nuevas estrellas que pronto también iluminarán la región de Vela.

European Space Agency, ESA

lunes, 9 de julio de 2012

Hallan una nueva especie de reptil volador en Cuenca

Hallan una nueva especie de reptil volador en Cuenca
Los restos de un cráneo recientemente hallado en el Yacimiento de Las Hoyas han permitido a un equipo español de paleontólogos, en el que también participan expertos franceses y brasileños, describir en la revista PLoS ONE una nueva especie de pterosaurio. Se trata de una singular evidencia de los primeros vertebrados que sobrevolaron la Tierra.

Los pterosaurios fueron reptiles que se diversificaron durante el Mesozoico (hace entre 250 y 65 millones de años) modificando su diseño corporal para el vuelo de un modo muy diferente al de las aves y los murciélagos. Una nueva especie de estos antiguos reptiles voladores ha sido descubierta recientemente en el Yacimiento de Las Hoyas (Cuenca), y acaba de ser descrita en la revista PLoS ONE por un equipo español de paleontólogos en el que también participan expertos de Francia y Brasil.

De acuerdo con la publicación, el pterosaurio pertenecía al Cretácico inferior (125 millones de años atrás), carecía de dientes y de cola y ostentaba una prominente cresta sobre el cráneo. También tenía un pico agudo y filoso que los científicos atribuyen a una dieta granívora y frugívora, lo que supone la prueba más antigua de esta adaptación alimentaria en pterosaurios.

La evidencia fósil del Europejara olcadesorum, como se le ha denominado, consiste en un cráneo bien preservado que mide entre 35 y 40 centímetros. La pieza, tras ser estudiada con modernas técnicas paleontológicas, ha permitido a los investigadores inferir detalles anatómicos de la especie, así como reconocer sus atributos morfológicos, su historia evolutiva y su papel ecológico en los ecosistemas del Cretácico Inferior.

Esta singular evidencia de los primeros vertebrados que sobrevolaron la Tierra se exhibirá al público el martes 10 de julio en el Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha (Cuenca). La exhibición se realizará como parte de una actividad que pretende resaltar el valor público y patrimonial de los resultados obtenidos en 25 años de investigación en el Yacimiento de Las Hoyas, y en la que un equipo de científicos presentará a medios de comunicación y al público interesado sus últimos avances en el estudio de este ancestral ecosistema.

El más antiguo de los tapejáridos

El artículo de PLoS ONE —firmado por investigadores de la Unidad de Paleontología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y del Museo Geominero de España (IGME) junto a investigadores de universidades de Francia y Brasil— ratifica que el Europejara olcadesorum estaría emparentado con los tapejáridos, una familia de pterosaurios que hasta ahora sólo había sido descubierta en China y Brasil.

Los tapejáridos eran de tamaño pequeño a mediano y tenían varias características únicas compartidas, mayormente relacionadas con el cráneo. Además de ser el primero del registro fósil europeo, Europejara olcadesorum es el más antiguo representante de los tapejáridos encontrados hasta ahora en el mundo, lo que indicaría un origen eurasiático de la familia.

UAM | SINC

domingo, 8 de julio de 2012

Venus y Júpiter, un espectáculo antes del amanecer

Venus y Júpiter, un espectáculo antes del amanecer
Todas las mañanas de este mes de julio, los dos planetas más brillantes del sistema solar brindarán un espectáculo antes del amanecer. Busque alguna ventana que dé hacia el Este para ver a Venus y a Júpiter, brillando uno al lado del otro, tan juntos que usted podrá ocultarlos detrás de la palma de su mano extendida. Es una fantástica manera de comenzar el día.

El 9 de julio, Venus y Aldebarán convergirán para formar una vistosa pareja. Apenas algo más que un grado de arco separará a los dos cuerpos celestes, mientras Júpiter los mira desde arriba.

Y luego, el 15 de julio, una Luna creciente (12%) se unirá al espectáculo, formando de este modo un brillante triángulo celestial con Venus y Júpiter.

Los esbeltos brazos de la Luna creciente mecen una imagen fantasmal de la Luna llena. A este fenómeno lo causa el "Brillo de la Tierra"; o sea, la luz del Sol reflejada desde nuestro planeta en el paisaje lunar que, de otro modo, estaría a oscuras.

Se cree que una Luna creciente con el Brillo de la Tierra es una de las vistas más hermosas del cielo. Pero una Luna creciente con el Brillo de la Tierra más Venus y Júpiter... para eso vale la pena despertarse incluso en medio de las vacaciones de verano (boreal).



Science@NASA

jueves, 5 de julio de 2012

Melas Dorsa, una compleja área volcánica de Marte

Melas Dorsa, una compleja área volcánica de Marte. NASA
La sonda Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha fotografiado un área volcánica de Marte, conocida como Melas Dorsa, que muestra una amplia gama de características tectónicas y sus efectos. Concretamente, la imagen capta crestas rugosas y un cráter elíptico rodeado de material expulsado en forma de mariposa con apariencia de haber sido líquido.

Según los expertos, estas características determinan que el cráter podrían haber sido consecuencia del impacto de un asteroide o de alguna cometa que golpeó Marte con un ángulo pequeño. Además, la situación del terreno alrededor del cráter puede indicar la presencia de hielo subterráneo, que se derritió durante el impacto.

Del mismo modo, la imagen permite ver el borde de otro gran cráter que, en gran parte, ha sido enterrado en alguna época lejana por el polvo y cenizas volcánicas. Aunque este hecho pueda ser difícil de explicar, los expertos de la ESA han señalado que servirá para arrojar luz sobre la composición del material volcánico que lo enterró.

El terreno que rodea el cráter también posee varias aristas y arrugas que, según los científicos, se formaron cuando las fuerzas horizontales de compresión de la corteza la empujan a esta hacia arriba.

Todos estos desperfectos en la superficie del planeta rojo están en investigación con el fin de reconstruir la historia geológica de Marte. Para los expertos, todas estas señales demuestran que el planeta ha pasado por numerosas fases de formación hasta llegar a lo que hoy se conoce como «Melas Dorsa».

EUROPA PRESS

miércoles, 4 de julio de 2012

El agujero negro en el centro de nuestra galaxia devora una gigantesca nube de gas

El agujero negro en el centro de nuestra galaxia devora una gigantesca nube de gas
El agujero negro en el centro de nuestra galaxia, formalmente conocido como Sagitario A*, fascina a los científicos. A mediados de 2013 una gigantesca nube de gas pasará a una distancia de solo 36 horas luz (equivalente a 40.000 millones kilometros), lo que en términos astronómicos significa... un suicidio. La colosal nube de gas se le acercará demasiado y está abocada a su destrucción. Será una oportunidad única de observar cómo un agujero negro supermasivo devora su cena en tiempo real. Bordes de la nube ya han empezado a ser triturados y se espera que ésta se rompa por completo en los próximos meses.

Durante los últimos 20 años, Stefan Gillessen, astrofísico del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, en Munich, Alemania, ha estado observando el agujero negro. «Hasta ahora solo ha habido dos estrellas que hayan llegado tan cerca de Sagitario A*», dice. «Resultaron ilesas, pero esta vez será diferente: la nube de gas será completamente destrozada por las fuerzas de marea del agujero negro».

Un agujero negro es lo que queda después de la muerte de una estrella supermasiva. Cuando el «combustible» de una estrella comienza a agotarse, primero se hincha y luego se colapsa en un núcleo denso. Si este núcleo remanente tiene más de tres veces la masa de nuestro Sol, se transformará en un agujero negro.

Las observaciones directas de los agujeros negros son imposibles porque son negros como el carbón y no emiten luz ni materia. Sin embargo, los astrónomos pueden identificar un agujero negro indirectamente a través de las fuerzas gravitacionales observadas en sus proximidades.

Los llamados agujeros negros supermasivos son el tipo más grande de los agujeros negros. Su masa es de cientos de miles a mil millones de veces la de nuestro Sol. Los astrofísicos creen que el centro de todas las galaxias contiene agujeros negros supermasivos. Pero su origen no se conoce y solo se puede especular acerca de lo que sucede dentro de ellos. De ahí que la inminente colisión sea de gran interés para los científicos, ya que debería proporcionar algunas ideas nuevas.

Reinhard Genzel dirige el equipo de astrónomos del Observatorio Europeo Austral (ESO) que ha descubierto la nube de gas a punto de chocar con el agujero negro en el centro de nuestra galaxia y ha estudiado su trayectoria. Según sus observaciones, su velocidad casi se ha duplicado en los últimos siete años, llegando a más de 8 millones de km/h.

Los bordes de la nube ya han empezado a ser triturados y es probable que ésta se rompa por completo en los próximos meses. Conforme nos acercamos a la colisión, la nube se volverá mucho más caliente. También probablemente comenzará a emitir rayos X, como resultado de la interacción con el agujero negro. Este evento proporcionará a los astrónomos y astrofísicos una oportunidad única para observar cómo se comporta una nube de gas tan cerca de uno de los objetos más misteriosos del Universo.

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