sábado, 29 de septiembre de 2012

Una guardería estelar en la Nebulosa de La Gaviota

Una guardería estelar en la Nebulosa de La Gaviota
Esta nueva imagen, tomada desde el Observatorio La Silla de ESO, muestra parte de una guardería estelar conocida como la Nebulosa de La Gaviota. Esta nube de gas, formalmente denominada Sharpless 2-292, parece formar la cabeza de una gaviota y brilla con fuerza debido a la potente radiación de una estrella joven muy caliente oculta en su corazón. La detallada imagen fue obtenida por el instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio MPG/ESO, de 2,2 metros.

Las nebulosas se encuentran entre los objetos más impresionantes del cielo nocturno. Son nubes interestelares de polvo, moléculas, hidrógeno, helio y otros gases ionizados en los que están naciendo nuevas estrellas. Pese a que tienen diferentes formas y colores, muchas comparten una característica común: cuando se observan por primera vez, sus extrañas y evocadoras formas disparan la imaginación de los astrónomos, haciendo que les asignen nombres muy curiosos. Esta espectacular región de formación estelar, que tiene el apodo de Nebulosa de La Gaviota, no es una excepción.

Esta nueva imagen del instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile, muestra la zona de la cabeza de la Nebulosa de La Gaviota. Es solo una parte de la enorme nebulosa conocida formalmente como IC 2177, que despliega sus alas con una envergadura de unos 100 años luz y se asemeja a una gaviota volando. Esta nube de gas y polvo está ubicada a unos 3.700 años luz de distancia de la Tierra.

La Nebulosa de La Gaviota se encuentra justo en el límite entre las constelaciones de Monoceros (El Unicornio) y Canis Major (El Can Mayor) y está cerca de Sirius, la estrella más brillante de la noche. La nebulosa se encuentra a más de cuatrocientas veces la distancia que nos separa de la famosa estrella.

La compleja formación de gas y polvo que forma la cabeza de la gaviota brilla intensamente en el cielo debido a la fuerte radiación ultravioleta que proviene, en su mayor parte, de una joven estrella brillante — HD 53367 — que puede localizarse en el centro de la imagen y podría identificarse como el ojo de la gaviota.

La radiación procedente de estrellas jóvenes hace que el gas de hidrógeno circundante brille con un color rojo intenso y se transforme en una región HII. La luz de las estrellas calientes de tonos blancoazulados también disemina las pequeñas partículas de polvo de la nebulosa para crear una bruma azul, lo cual genera un intenso contraste en algunas partes de la imagen.

Pese a que el astrónomo germano-británico Sir William Herschel ya descubrió un pequeño y brillante grupo perteneciente al complejo de la Nebulosa de La Gaviota en 1785, la parte que se muestra en esta imagen tuvo que esperar un siglo para ser descubierta y fotografiada.

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Observatorio Europeo Austral, ESO

jueves, 27 de septiembre de 2012

La supernova más brillante de la historia se debe a la fusión de dos enanas blancas

La supernova más brillante de la historia se debe a la fusión de dos enanas blancas
Una investigación en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto el origen del que hasta ahora se considera el evento estelar más brillante que ha podido ser contemplado en la historia desde la Tierra. Se trata de la supernova SN1006, que tuvo lugar en el año 1006 a unos 7.000 años luz de la Tierra, en la constelación de Lupus. Según asegura el artículo publicado en la portada de la revista Nature, el origen de este evento fue la fusión de dos enanas blancas.

Las enanas blancas son estrellas de masa inferior a 1,4 veces la del Sol. Están en la última etapa de su vida, al haber agotado todo su combustible, por lo que se van enfriando muy lentamente.

Los registros históricos de astrólogos de la época indican que la explosión fue visible en distintas partes del mundo durante más de tres años y que fue aproximadamente tres veces más brillante que Venus. Se calcula que la luz emitida por SN1006 fue equivalente a una cuarta parte de la del brillo de la Luna.

Este evento estelar se clasifica dentro de las supernovas de tipo Ia, que son aquellas generadas por sistemas binarios en los que dos objetos astronómicos están ligados entre sí por su fuerza gravitatoria.

Usualmente, estos sistemas suelen estar formados por una enana blanca y una estrella normal que le aporta la materia necesaria para alcanzar la masa crítica de 1,4 veces la del Sol, conocida como el límite de Chandrasekhar. Una vez alcanzada, la enana blanca comienza la fusión de su núcleo que origina una explosión termonuclear mientras que la estrella acompañante permanece como testigo del evento. No obstante, también existe la posibilidad de que la supernova se origine a causa de la fusión de dos enanas blancas conectadas entre sí.

La investigadora del Instituto de Física Fundamental del CSIC Pilar Ruiz-Lapuente, que ha participado en el estudio, explica: “La exploración en torno al lugar donde se produjo SN1006 no ha detectado a ningún candidato a compañero de la enana blanca original, lo que invita a pensar que probablemente se produjo mediante este segundo mecanismo”.

Existen tres tipos de estrellas en la región donde tuvo lugar la explosión: gigantes, subgigantes y enanas. Las observaciones sólo detectaron cuatro estrellas gigantes situadas a la misma distancia que el remanente de la supernova. Según el investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias Jonay González, que ha liderado el trabajo, “las simulaciones numéricas no predicen a una compañera de estas características; las cualidades de una posible estrella compañera, incluso mil años después de recibir el violento impacto de una explosión de este tipo, no sería el de una estrella gigante normal”.

Ruiz-Lapuente explica: “Tras la explosión de la supernova, la estrella compañera de la enana blanca se asemejaría más a una estrella de helio, y ninguna de este tipo fue detectada en la región de estudio”. De estas observaciones se desprende, por tanto, que el origen de SN1006 tuvo lugar en la colisión de dos enanas blancas, cuyo material fue expulsado sin dejar ningún testigo de la explosión.

En 2004, Ruiz-Lapuente ya dirigió la investigación para descubrir el origen de la supernova del año 1572. En aquella ocasión, el equipo halló a la estrella que acompañó a la enana blanca que provocó el evento estelar. Se trataba de una estrella subgigante de temperatura al sol. La investigadora del CSIC pretendía hacer un descubrimiento similar para SN1006 pero, explica: “Para nuestra sorpresa, no encontramos la estrella”.

Explorar la historia del universo

La explosión producida por la fusión de dos enanas blancas no deja ningún rastro, salvo el remanente de la supernova que puede ser estudiado hasta siglos después. Para observar a las posibles estrellas candidatas a compañera de la enana blanca original, el equipo utilizó el espectrógrafo de alta resolución UVES, instalado en uno de los cuatro telescopios europeos de ocho metros del proyecto Very Large Telescope, perteneciente al Observatorio Europeo del Sur (Chile).

Hasta la fecha se habían encontrado algunas supernovas extragalácticas que no mostraban ninguna señal de la existencia de la estrella compañera. “Estos nuevos resultados, junto con otros anteriores, suponen que la fusión de enanas blancas podría ser una vía usual para dar lugar a estas violentas explosiones termonucleares”, concluye Ruiz-Lapuente.

La investigación ha contado con la colaboración de investigadores de la Universidad de La Laguna, la Universidad de Barcelona, la Universidad Complutense de Madrid y del Observatorio Astronómico de Pádova (Italia).

CSIC

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Hubble obtiene la imagen más lejana del universo

Hubble obtiene la imagen más lejana del universo
Gracias a la unión de fotografías del telescopio espacial Hubble tomadas durante un periodo de diez años, hoy es posible retroceder en el tiempo millones de años atrás. Los astrónomos han reunido en una sola instantánea el pasado más remoto del cosmos, hasta formar una imagen a todo color que se compone de más de 5.500 galaxias, algunas de ellas tan lejanas que las vemos tal y como eran cuando el universo apenas tenía 450 millones de años. Bautizada como imagen del Campo Ultra Profundo del Hubble (Extreme Deep Field o XDF) refleja una pequeña zona del espacio en la constelación de Fornax (el Horno) y ha sido creada entre 2003 y 2004 a partir de dos millones de segundos de exposición.

Magníficas galaxias espirales de forma similar a la Vía Láctea y su vecina Andrómeda aparecen en esta imagen, al igual que las grandes galaxias rojas, restos de colisiones entre galaxias que están en la etapa final de su vida y en las que la formación de nuevas estrellas ha cesado.

«El XDF es la imagen más profunda del cielo jamás obtenida y revela las galaxias más tenues y distantes jamás vistas. Nos permite explorar más atrás en el tiempo que nunca», explica Garth Illingworth, de la Universidad de California en Santa Cruz, investigador del Hubble.

El universo tiene 13.700 millones de años, y el XDF revela galaxias de hace 13.200 millones de años. La mayoría de las galaxias en la fotografía se muestran como cuando eran jóvenes, pequeñas y en crecimiento, a menudo violentamente, ya que chocaron y se fusionaron entre ellas. La imagen del Hubble supone un túnel del tiempo hacia el pasado lejano, cuando el Universo tenía sólo una fracción de su edad actual. La galaxia más joven que aparece existió hace tan solo 450 millones de años después del Big Bang, la gran explosición que dio origen a todo.

El fósil de ictiosaurio más completo hallado en la península ibérica

El fósil de ictiosaurio más completo hallado en la península ibérica
Un fósil de ictiosaurio (reptil marino) ha sido descubierto al pie de un acantilado de Villaviciosa (Asturias), el más completo encontrado hasta ahora en la península ibérica, con una datación de 196 millones de años y que se postula que llegó a medir unos cinco metros de longitud.

Estos datos han sido destacados por el responsable del equipo científico del Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), José Carlos García-Ramos, en la presentación de los restos de este fósil que representan más del 85% del animal paleolítico.

El ictiosaurio apareció como especie en la tierra a principios del periodo Triásico y se extinguió en el Cretácico, antes de que lo hicieran los dinosaurios.

En el mismo lugar del hallazgo de este fósil, que ocupaba un área de unos cuatro metros cuadrados, se han recuperado dos dientes de tiburón que, unido a que el ictiosaurio está completamente desarticulado, podría indicar que fue depredado por estos peces, ha reseñado García-Ramos.

El fósil fue localizado por la investigadora Laura Piñulea el 15 de julio de 2010 en la ensenada de La Conejera, situada entre la punta de Rodiles y los acantilados de Santa Mera, en Villaviciosa.

Buena parte de los huesos se encontraba recubierta por sulfuros de hierro (pirita) lo que dificultó las labores de identificación y preparación realizadas durante estos años por el equipo científico del MUJA con la ayuda de la especialista en reptiles marinos Marta Fernández, del Museo de La Plata (Argentina).

De este ejemplar se han podido reconocer 59 vértebras, tanto cervicales, como dorsales y caudales, catorce arcos neurales de las mismas y setenta dientes que muestran una fina estriación longitudinal característica.

Se han reconocido también diversos huesos de una de las extremidades anteriores (aletas) como la escápula, el coracoides, el húmero, la ulna (equivalente al cúbito de los humanos) y el radio, así otros de pequeño tamaño correspondientes a los dedos y del hocico, de la parte posterior del cráneo y de la órbita ocular (anillos escleróticos).

Un estudio comparativo de los tamaños del material óseo recuperado con otros ejemplares encontrados en Europa ha determinado que su longitud era de cinco metros, aunque estos reptiles podrían alcanzar hasta los 20.

García-Ramos ha resaltado que hay muchas posibilidades de que se puedan hallar más fósiles de estos ejemplares en los acantilados de la costa asturiana.

Ha asegurado que los restos recopilados permitirán conocer el género del fósil, lo que supondría la primera vez que se consigue en España.

EFE

lunes, 24 de septiembre de 2012

Hubble nos vuelve a asombrar con una imagen de una galaxia cercana

Hubble nos vuelve a asombrar con una imagen de una galaxia cercana
El Telescopio Espacial NASA/ESA Hubble nos vuelve a asombrar con una imagen de una galaxia cercana. Esta semana nos acerca a la NGC 4183, vista aquí sobre un hermoso telón de fondo salpicado por otras galaxias más lejanas.

Esta galaxia se encuentra a unos 55 millones de años luz de nuestro Sol y tiene una extensión de cerca de 80 000 años luz, un poco más pequeña que la Vía Láctea. La NGC 4183 pertenece al grupo de la Osa Mayor y se ubica en la constelación de Canes Venatici (‘Los Perros Cazadores’ o ‘Los Lebreles’).

La galaxia NGC 4183 presenta una estructura espiral abierta y un núcleo apenas perceptible. Desafortunadamente, desde la Tierra la vemos de canto, lo que nos impide apreciar sus brazos espirales en toda su magnitud. No obstante, esta imagen nos muestra su disco galáctico con un asombroso nivel de detalle.

Los discos de las galaxias están compuestos principalmente de polvo, gas y estrellas. En esta imagen podemos distinguir unos intrincados filamentos de polvo sobre el plano galáctico que bloquean parcialmente la luz emitida por el núcleo de la galaxia.

Recientemente se ha presentado una hipótesis que sugiere que la NGC 4183 podría tener una estructura barrada. Las ‘barras’ galácticas canalizan el gas desde los brazos espirales hacia el centro de la galaxia, acelerando la tasa de formación de estrellas en esta región.

La galaxia NGC 4183 fue observada por primera vez el 14 de enero de 1778 por el astrónomo británico William Herschel.

Esta fotografía es una composición de las imágenes tomadas en las bandas de la luz visible y del infrarrojo por el Canal de Gran Angular (WFC) de la Cámara Avanzada para Sondeos (ACS) del Telescopio Espacial Hubble. El campo de visión abarca unos 3.4 minutos de arco.

European Space Agency, ESA

sábado, 22 de septiembre de 2012

El asteroide Vesta refleja los viajes del agua por el sistema solar

El asteroide Vesta refleja los viajes del agua por el sistema solar
La sonda Dawn de la NASA ha detectado hidrógeno de origen externo y ‘pozos’ en la superficie del asteroide Vesta. Así lo recogen dos estudios que publica esta semana la revista Science y que revelan nuevos datos sobre la distribución del agua a través del sistema solar.

Hasta ahora se pensaba que el asteroide Vesta apenas contenía hidrógeno, pero los datos obtenidos con el 'detector de rayos gamma y neutrones' de la sonda Dawn de la NASA confirman que no es así. Este elemento abunda en las regiones más antiguas del asteroide, aunque es exógeno: procede de otros objetos que impactaron en el pasado, probablemente condritas carbonáceas (un tipo de meteorito).

“El hidrogeno (H, uno de los dos elementos del agua) se encuentra en diferentes formas en el sistema solar, y en Vesta probablemente en forma de hidroxilo (OH) y en agua ligada a minerales”, explica a SINC Thomas Prettyman, del Instituto de Ciencias Planetarias (EEUU).

El investigador coordina uno de los dos estudios que esta semana se publican en Science sobre Vesta. El otro trabajo, que lidera el científico Brett W. Denevi desde la Universidad Johns Hopkins (EEUU), se centra en el origen de los ‘pozos’ que aparecen en el interior de algunos cráteres de impacto del asteroide. Los componentes volátiles detectados en ellos se relacionan con la presencia de condritas carbonáceas ricas en agua.

“Que el hidrógeno sea abundante en el regolito (capa superficial) de Vesta es muy interesante, ya que nos revela que el entorno de los impactos permitió sobrevivir a silicatos hidratados, y en algunas zonas la superficie fue violentamente alterada por el agua liberada, como describe el paper sobre los pozos”, resume Prettyman.

El investigador recuerda que este tipo de eventos de impacto y formación de cráteres también ocurrieron en Marte, “así que nuestras observaciones de Vesta proporcionan una pieza más del puzle sobre cómo el agua ha dado forma a los objetos del sistema solar”.

A diferencia de la mayoría de los otros asteroides, constituidos por fragmentos de cuerpos que fueron más grandes, se supone que Vesta ha sobrevivido como un protoplaneta desde su formación en los comienzos del sistema solar.

A la Tierra han llegado hasta ahora 1.133 meteoritos HED (con howardita, eucrita y diogenita), que se suponen proceden de Vesta, aunque solo alredor de 60 se han visto caer. Uno de ellos es el que se observó impactando sobre los campos de Puerto Lápice (Ciudad Real) en mayo de 2007.

SINC

La unidad astronómica, fijada de forma definitiva

La unidad astronómica, fijada de forma definitiva
Los astrónomos han redefinido una de las distancias más importantes en el Sistema Solar. La unidad astronómica (UA), la distancia aproximada entre la Tierra y el Sol, ha dejado de ser una complicada ecuación para convertirse en un único número. La nueva norma, aprobada en agosto por unanimidad en la reunión de la Unión Astronómica Internacional en Pekín es ahora, exactamente, 149.597.870.700 metros. Ni un metro más ni uno menos.

La distancia entre la Tierra y el Sol es una de los más antiguos valores de la astronomía. La medición precisa fue realizada en 1672 por primera vez por el famoso astrónomo Giovanni Cassini, quien observó Marte desde París, mientras que su colega Jean Richer lo hacía desde la Guayana Francesa, en Sudamérica. Tomando el paralaje o la diferencia angular entre las dos observaciones, los astrónomos calcularon la distancia de la Tierra a Marte y la utilizaron para encontrar la distancia de la Tierra al Sol. Su cálculo fue de 140 millones de kilómetros, no muy lejos de su valor actual.

Hasta la segunda mitad del siglo XX, estas mediciones de paralaje eran la única manera confiable de obtener las distancias en el Sistema Solar. Más recientemente, la Unidad Astronómica incorporó a su definición la constante gravitacional de Gauss, lo que complicaba todo el asunto y causaba problemas a los científicos planetarios que trabajaban en los modelos del Sistema solar. Ahora, esa constante ha sido eliminada, ya que las técnicas modernas permiten medir directamente las distancias con precisión. En realidad, ya podían hacerlo desde hace décadas, gracias a los radares y láseres de los satélites y naves espaciales, pero los astrónomos no acababan de ponerse de acuerdo en el cambio. Ahora, la unidad, basada en la observación directa, facilita las cosas a los astrónomos.

ABC.es

jueves, 20 de septiembre de 2012

Una galaxia formada 200 millones de años después del Big Bang

Una galaxia formada 200 millones de años después del Big Bang
Un estudio internacional en el que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha hallado una galaxia que data de la reionización, una época del universo aún inexplorada (se encuentra fuera de la sensibilidad de los telescopios), pero cuyo conocimiento resulta esencial para trazar la historia cosmológica. El trabajo ha sido publicado en el último número de la revista Nature.

El hallazgo, realizado con los telescopios espaciales Hubble y Spitzer, ha sido posible gracias al efecto de lente gravitatoria producido por un cúmulo de galaxias situado en la trayectoria de la luz de MACS1149-JD, la galaxia recién detectada, cuya luminosidad se vio magnificada.

La observación del universo lejano implica adentrarse en su pasado: debido al tiempo que la luz tarda en alcanzarnos, vemos el Sol cuando era ocho minutos más joven. Así, si la luz de una galaxia ha tardado en alcanzarnos 13.200 millones de años, estamos viéndola tal y como era en el universo primitivo (el universo tiene una edad estimada de 13.700 millones de años). Ese es el caso de MACS1149-JD, una galaxia muy débil que se halla entre las galaxias conocidas más distantes.

"La mayor parte de los objetos de este tipo que se conocen son extremadamente débiles y no se puede decir mucho sobre ellos más allá de que existen. Sin embargo, la luz que nos llega de MACS1149-JD está amplificada casi 15 veces por el efecto de lente gravitatoria del cúmulo que se encuentra en su camino y que actúa como una lupa cósmica. Esto nos permitirá estudiarlo en detalle con otros telescopios y, por tanto, caracterizar las propiedades de las primeras galaxias que aparecieron después del Big Bang", señala el investigador del CSIC Txitxo Benítez, del Instituto de Astrofísica de Andalucía.

El fin de la ‘era oscura’

“Calculamos que MACS1149-JD pudo formarse hace unos 13.500 millones de años, lo que la sitúa en una etapa verdaderamente interesante: se estima que las primeras estrellas surgieron entre los 100 y los 250 millones de años tras el Big Bang y que fueron las responsables de la reionización del medio interestelar, poniendo fin a la ‘era oscura’. La luz ultravioleta de aquellas primeras estrellas comenzó a ionizar los átomos de hidrógeno neutro que poblaban el universo (y que absorbían la radiación, de ahí la ‘era oscura’) y el universo fue, paulatinamente, haciéndose transparente a la radiación, es decir, observable”, añade el investigador del CSIC Alberto Molino, también del Instituto de Astrofísica de Andalucía.

Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Curiosity capta un eclipse solar desde Marte

Curiosity capta un eclipse solar desde Marte
El rover Curiosity de la NASA, que llegó a Marte el pasado agosto, ha captado las imágenes de un breve eclipse parcial de Sol desde el Planeta rojo. Según puede verse en las imágenes, es la luna marciana Phobos la que cruza por delante del astro. Las imágenes, tomadas el pasado 13 de septiembre, se han realizado con la cámara del mástil del rover (Mastcam), y permite descubrir algunas diferencias entre los eclipses solares en la Tierra y los que pueden observarse en Marte.

Así, los expertos han explicado que la distancia entre la Luna y la Tierra -de unos 356.000 kilómetros- es lo suficientemente grande como para que, en perspectiva, el satélite bloquee por completo el disco solar cuando la Tierra, la Luna y el Sol están perfectamente alineados. Sin embargo, Phobos orbita mucho más cerca de Marte, a tan sólo 22 kilómetros, en promedio. Así, la luna marciana sólo oculta una pequeña parte de la estrella. "Como si le estuviera dando un bocado", señalan desde la NASA.

El tamaño de Phobos, así como de otra luna marciana, Deimos, ha hecho pensar a los astrónomos que son asteroides arrastrados por la gravedad del Planeta rojo. Tras estas fotografías, la NASA espera tomar nuevas imágenes de este tipo de fenómenos en las próximas semanas. La directora de la misión, Jennifer Trosper, ha indicado que habrá "tres oportunidades en el próximo mes" para obtener nuevas fotografías.

"Este tipo de eventos son muy buenas oportunidades para realizar una observación científica única", ha añadido Trosper, quien ha explicado que las más antiguas sondas de la NASA Spirit y Opportunity tambén tomaron imágenes similares. Concretamente, la científica ha señalado que estas tomas de tránsito de un eclipse pueden ayudar a perfeccionar la comprensión sobre las órbitas de Fobos y Deimos.

EUROPA PRESS

lunes, 17 de septiembre de 2012

Detalles nunca vistos en el cúmulo de sigma Orionis

Detalles nunca vistos en el cúmulo de sigma Orionis
Miembros de la colaboración Consolider-GTC han logrado confirmar datos relacionados con las características de diez estrellas de baja masa y enanas marrones gracias a observaciones llevadas a cabo con el instrumento OSIRIS, instalado en el Gran Telescopio CANARIAS (GTC).

Los datos fueron tomados en diferentes noches de observación durante el mes de marzo de 2012. OSIRIS obtuvo espectros de baja resolución de estos objetos en el joven cúmulo estelar abierto de sigma Orionis, cercano a la famosa Nebulosa de la Cabeza de Caballo.

El objetivo de este programa era aprovechar las noches en las que las condiciones no son óptimas para otros programas de observación (como un "seeing" alto o presencia de nubes densas) con el fin de obtener espectros de gran calidad de fuentes variables sin clasificación conocida que fueran relativamente brillantes para un telescopio de tipo 10 metros. Algunos de los espectros obtenidos durante una de las noches de observación fueron captados mientras el resto de telescopios de La Palma no estaban operativos.

Con este trabajo se han logrado desvelar datos detallados de siete objetos, como su clasificación espectral o la intensidad de las líneas de litio en absorción, y de hidrógeno y calcio en emisión. Mientras que el tipo espectral es un indicador de temperatura y masa, las líneas espectrales mencionadas son marcadores de juventud extrema y de acreción, que es la caída violenta de material sobre la superficie de la estrella desde un disco que la rodea. Todas las estrellas y enanas marrones cumplían un requisito: que fueran objetos variables conocidos en el óptico o en rayos X. Algunos de los objetos caracterizados han resultado ser muy interesantes, como la enana marrón Mayrit 1196092, que posee características que hasta hace poco se creían exclusivas de cierto tipo de estrellas jóvenes y activas llamadas T Tauri.

Este estudio forma parte de dos proyectos: uno es el estudio espectroscópico con OSIRIS/GTC de fuentes variables poco conocidas, y el otro es el proyecto Mayrit, cuyo objetivo es catalogar en detalle todos los cuerpos pertenecientes al cúmulo sigma Orionis, que es un auténtico laboratorio de formación estelar. Todas las estrellas y enanas marrones de este catálogo tienen el nombre Mayrit y un número que indica su posición en el cúmulo. Mayrit es la palabra que evolucionó para dar luego nombre a la ciudad de Madrid.

Pese a los numerosos trabajos llevados a cabo con anterioridad, muchos de ellos realizados por astrónomos españoles, aún hay docenas de estrellas de baja masa y enanas marrones en sigma Orionis sin una caracterización espectroscópica detallada. Algunas de ellas pueden incluso estar acretando material o tener discos aún no detectados, discos en los que quizá se estén formando planetas.

Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)

domingo, 16 de septiembre de 2012

Opportunity fotografía unas rocas de material desconocido en Marte

Opportunity fotografía unas rocas de material desconocido en Marte
«Arándanos», así han llamado los científicos norteamericanos a una serie de rocas esféricas que el Opportunity, hermano mayor del Curiosity, ha fotografiado en la superficie marciana en un yacimiento llamado «Kriwood» del cráter Endeavour, según ha informado la agencia espacial estadounidense.

Las esferas, que cuentan con un diámetro de aproximadamente 3 mm, han dejado desconcertados y excitados a los geólogos. «Ésta es una de las fotografías más extraordinarias de toda la misión», afirmó Steve Squyres, de la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, uno de los responsables del programa. «Nunca habíamos visto una acumulación tan densa de esferas en un afloramiento de rocas en Marte» determinó.

A pesar de que en un principio los científicos no estaban seguros del tipo de material que da forma a estas esferas, finalmente determinaron que podrían ser rocas ricas en hierro. conocidas con el nombre de «arándanos».

Concretamente, estas esferas se corresponderían con los conocidos «arándanos marcianos», que ya se habían hallado anteriormente en Marte. Dichas rocas se crean cuando los minerales se separan del agua y se convierten en masas duras de sedimento. Este hecho, según los expertos, podría garantizar la teoría de que en el planeta rojo fue húmedo en algún momento.

Sin embargo, parece ser que algunas investigaciones posteriores han determinado que el material de estas rocas no se corresponde exactamente con el de los «arándanos». «Parecen ser duros por fuera y suaves en el centro», afirmó Squyres, que añadió además que son diferentes en concentración. en estructura, en composición y en distribución.

«Va a tomarnos un tiempo descubrirlo, por ello, lo que debemos hacer es mantener la mente abierta y dejar que nos hablen las rocas» sentenció el experto tras observar las imágenes del microscopio del brazo del rover.

EFE

viernes, 14 de septiembre de 2012

El número de planetas potencialmente habitables es mayor de lo que se creía

El número de planetas potencialmente habitables es mayor de lo que se creía
Un nuevo estudio sugiere que que el número de planetas potencialmente habitables es mayor de lo que se creía. El trabajo, publicado en el Festival Británico de la Ciencia (en Aberdeen), se basa en un nuevo modelo de cálculo que incorpora la cantidad de agua que existe bajo la superficie de los planetas.

Hasta ahora, las investigaciones se realizaban mediante análisis del agua que se detectaba en la superficie. La novedad de este trabajo es que es capaz de identificar los planetas que contienen agua líquida en su interior debido al calentamiento planetario.

Los expertos han explicado que los planetas que están muy cerca de su sol pierden agua superficial por la evaporación, mientras que en los planetas más alejados del sol el agua está congelada. Por ello, se estableció una distancia determinada a la que un planeta debía estar de su estrella para que pudiera ser habitable. Es la denominada «zona de habitabilidad».

El autor principal del trabajo, Sean McMahon, ha apuntado que lo que se seguía hasta ahora era "un rango de distancias que permiten que en la superficie de un planeta similar a la Tierra —ni demasiado caliente ni demasiado frío— exista agua líquida".

"Los planetas que estaban en esa zona eran ideales para albergar vida", apunta el investigador, que añade que esta teoría "ideal" es demasiado simple porque "también existen hábitats significativos de microorganismos debajo de la superficie de la Tierra, que se extienden a varios kilómetros de profundidad".

Así, ha indicado que los planetas pueden recibir calor de dos formas: directamente de una estrella o desde el fondo del propio planeta. A medida que se desciende a través de la corteza de la Tierra, las temperaturas van aumentando. Incluso cuando la superficie está congelada, puede haber agua debajo del suelo.

Por ello este nuevo estudio se centra en hallar agua líquida en el interior de los planetas porque, según otro de los científicos de este trabajo, John Parnell, "la mayor parte de la vida de un planeta podría residir en su biosfera profunda".

En este sentido, McMahon ha indicado que "si se toma en cuenta la posibilidad de biosferas profundas hay que ampliar el rango de distancia que se aplica ahora entre la estrella y el planeta, ya que las condiciones de un planeta para albergar vida no está definida sólo por la situación de su superficie".

Los expertos han destacado la "importancia" de estos datos ya que, gracias a este nuevo trabajo, se podrá ampliar el número de planetas que hasta ahora se consideraban habitables.

EUROPA PRESS

jueves, 13 de septiembre de 2012

Células de mamut en buen estado para su posible clonación

Células de mamut en buen estado para su posible clonación
Científicos rusos anunciaron el hallazgo de células de mamut en buen estado en la república siberiana de Yakutia, lo que podría allanar el camino para la clonación de ese animal prehistórico extinguido hace varios miles de años.

«En un lugar único a casi cien metros de profundidad hemos logrado encontrar abundante material para la investigación» informó Semión Grigoriev, jefe de la expedición paleontológica Yana-2012, citado por las agencias rusas. Entre los restos encontrados, Grigoriev mencionó «tejidos adiposos y suaves, lana y médula ósea de mamut».

«Los resultados de la expedición se publicarán en prestigiosas revistas científicas. Detallada información de vídeo se podrá ver el próximo año en el canal National Geographic», informó la Universidad Federal Nororiental (UFN) en un comunicado.

En la expedición participaron además de científicos rusos especialistas de Estados Unidos, Reino Unido, Japón, Canadá, Suecia y Corea del Sur, apunta la nota.

Los expertos consideran que clonar un mamut es posible, ya que las células de ese animal prehistórico pueden encontrarse tanto en su sangre y órganos internos, como en la piel y los huesos.

La clave es encontrar tejido y células en buen estado en un animal que pereció, previsiblemente de frío o de hambre, hace miles de años.

La descodificación del ADN de la momia del paquidermo prehistórico, que es la que lleva la información genética sobre el animal, es una labor ardua que, en muchas ocasiones, concluye en fracaso al no hallarse ninguna célula viva.

En marzo pasado científicos rusos anunciaron los planes de clonar un ejemplar prehistórico de mamut que estuvo congelado durante 10.000 años en el territorio de Yakutia.

«Queremos llevar a cabo una clonación somática, al insertar el material genético de un mamut que vivió hace miles de años en las células de una elefanta actual», dijo un portavoz Instituto de Ecología Aplicada (IEA) de Siberia a la agencia oficial RIA-Nóvosti.

La fuente precisó que «las células madre serán trasvasadas al útero de una elefanta que gestará el feto durante 22 meses con el fin de que nazca, esperamos, una cría de mamut viva».

En concreto, las células del mamut en cuestión se insertarían en embriones de un elefante procedente de la India, al tratarse de su pariente genético más cercano.

Los mamuts aparecieron en África hace 3 ó 4 millones de años, dos millones de años atrás emigraron hacia Europa y Asia y llegaron a América del Norte hace 500.000 años, pasando por el estrecho de Béring. Para la ciencia sigue siendo una incógnita la causa de su desaparición, que se inició hace unos 11.000 años, cuando la población de estos animales empezó a descender hasta la total extinción de los últimos ejemplares siberianos hace 3.600 años.

La mayoría de los especialistas estiman que los mamuts se extinguieron debido a un brusco cambio de las temperaturas en la Tierra, aunque hay también quien lo atribuye al acoso de los cazadores o a una gran epidemia.

EFE

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Nebulosa del Lápiz, una peculiar nube de gas brillante

Nebulosa del Lápiz, una peculiar nube de gas brillante
Esta es una nueva imagen de la Nebulosa del Lápiz, obtenida desde el Observatorio La Silla, en Chile. Esta peculiar nube de gas brillante forma parte de un inmenso anillo de escombros, resultantes de una explosión de supernova que tuvo lugar hace unos 11.000 años. La detallada imagen ha sido captada por la cámara Wide Field Imager, instalada en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros.

Pese a la aparente calma y la belleza estática de una noche estrellada, el Universo está lejos de ser un lugar tranquilo. Las estrellas nacen y mueren en un ciclo sin fin, y algunas veces la muerte de una estrella puede dar lugar a imágenes de belleza sin igual en las que el material es expulsado al espacio formando extrañas estructuras en el cielo.

Esta nueva imagen del instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio de ESO MPG/ESO de 2,2 metros, ubicado en el Observatorio La Silla, en Chile, muestra la Nebulosa del Lápiz que destaca sobre un rico fondo estrellado. Esta nube de extraña forma, también conocida como NGC 2736, es una pequeña parte de un remanente de supernova situada en la constelación austral de La Vela. Estos brillantes filamentos fueron generados por la violenta muerte de una estrella que tuvo lugar hace unos 11.000 años. Las partes más brillantes tienen forma de lápiz, de ahí el nombre, pero la estructura completa se asemeja más a una típica escoba de bruja.

El remanente de la supernova de la Constelación de La Vela es una masa de gas en expansión originada por la explosión de la supernova. Inicialmente, la onda de choque se movía a millones de kilómetros por hora, pero a medida que se expandía a través del espacio fue horadando el gas entre las estrellas, frenándola considerablemente y generando extrañas nebulosidades de retorcidas formas. La Nebulosa de Lápiz es la parte más brillante de esta enorme estructura.

Esta nueva imagen muestra inmensas y tenues estructuras filamentosas, nudos de gas más pequeños y grupos de gas difuso. La apariencia luminosa de la nebulosa proviene de las densas regiones de gas que han sido impulsadas por la onda de choque de la supernova. Dado que la onda de choque viaja a través del espacio, atraviesa la materia interestelar. Al principio, el gas se calentó millones de grados, pero posteriormente se enfrió y aún emite un débil brillo, captado en la nueva imagen.

Estudiando los diferentes colores de la nebulosa, los astrónomos han podido conocer la temperatura del gas. Algunas regiones aún están tan calientes que la emisión está dominada por átomos de oxígeno ionizado, que en esta imagen podemos ver brillando en tonos azules. Otras regiones más frías pueden verse en tonos rojizos, debido a la emisión del hidrógeno.

La Nebulosa del Lápiz mide unos 0,75 años luz y se mueve a través del medio interestelar a unos 650.000 kilómetros por hora. Sorprendentemente, pese a que se encuentra a una distancia de unos 800 años luz de la Tierra, esto significa que cambiará notablemente su posición relativa con respecto a las estrellas del fondo a lo largo del tiempo que dura una vida humana. Incluso después de 11.000 años la explosión de supernova sigue cambiando el aspecto del cielo nocturno.

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Observatorio Europeo Austral, ESO

martes, 11 de septiembre de 2012

Dudas sobre la procedencia de la arcilla marciana

Dudas sobre la procedencia de la arcilla marciana
Un estudio elaborado por un equipo internacional de científicos sugiere que Marte podría no haber sido tan húmedo como se pensaba. El trabajo ha consistido en el estudio de las arcillas existentes en Marte que podrían haberse formado a través de magma y no de agua, como se creía hasta ahora.

El autor principal de la investigación, Alain Meunier, ha explicado que existe una región de la Polinesia Francesa que cuenta con yacimientos similares a las arcillas que se han registrado en Marte. Los expertos han descubierto que estas arcillas de la Polinesia se formaron por el enfriamiento de magma, lo que ha hecho dudar a los investigadores acerca de la procedencia de la arcilla marciana.

Según ha señalado el científico, a medida que el magma se enfría, se forman pequeños huecos en el interior de la lava solidificada que se comportan como pequeñas ollas a presión, creando una arcilla rica en hierro, similar a la de algunos minerales marcianos.

"Es la primera vez que se demuestra que esta arcillas proceden de otro proceso de alteración acuosa", ha indicado Meunier, quien ha apuntado que "la consecuencia de este hallazgo es la demostración de que, incluso si las arcillas necesitan agua para su formación, esto no quiere decir que lo que necesite sea agua líquida".

La única muestra en la Tierra de este material es la que facilitó el meteorito 'Lafayette', una roca que se encontró en los archivos de la Universidad de Purdue y que no fue identificada como de origen marciano hasta 1931. El estudio de Meunier, publicado en 'Nature Geosciencie', comparó el territorio polinesio con las muestras de 'Lafayette' y los geólogos encontraron numerosas similitudes.

"Los especialistas han señalado que se trata de evidencias bastante convincentes" que demuestra que "una parte del agua que llevó a la formación de arcilla se deriva de los gases magmáticos", han apuntado los investigadores.

Dado que se cree que el agua es esencial para toda forma de vida, estos resultados cuestionan también la teoría sobre la posibilidad de formas de vida en Marte.

Sin embargo, el autor ha puntualizado que estos datos no significan que el Marte primitivo fuera un desierto estéril. "Hay otros indicios que determinan que el joven planeta tenía agua en su corteza, incluyendo extensos sistemas fluviales, lagos y océanos".

EUROPA PRESS

lunes, 10 de septiembre de 2012

Marcado contraste en el sistema de anillos de Saturno

Marcado contraste en el sistema de anillos de Saturno
En esta imagen del sistema de anillos de Saturno, enviada por la sonda Cassini, llama la atención el marcado contraste entre la textura grumosa de la franja exterior del anillo B y el impecable orden de los anillos que le rodean.

El anillo B de Saturno, cuyo extremo exterior aparece a la izquierda de esta imagen, es el más grande y el más brillante del sistema que rodea a este gigante gaseoso.

La franja exterior de este anillo sufre la influencia gravitatoria de la luna Mimas, que completa una órbita a Saturno por cada dos órbitas de las partículas que componen el anillo.

Se piensa que esta perturbación periódica es la responsable de que las partículas de esta franja se agrupen formando grumos, y de que el perfil del anillo permanezca nítidamente definido.

Más allá del anillo B se encuentra la División de Huygens, la más ancha de las bandas oscuras de esta imagen, interrumpida por el brillante anillo de Huygens.

La División de Cassini, de 4.800 kilómetros de ancho, separa a los anillos B (interior) y A (exterior). Vista desde la Tierra parece estar completamente vacía, pero las imágenes enviadas por las sondas que visitaron el planeta revelan que en realidad está surcada por tenues anillos de partículas.

Esta imagen fue tomada el 10 de julio de 2009 por la cámara de campo estrecho de Cassini en la banda de la luz visible, cuando la sonda se encontraba a 320.000 km de Saturno.

Cassini es una misión conjunta de la ESA, la NASA y ASI, que lleva en órbita a Saturno desde el año 2004. Actualmente se encuentra en la segunda extensión de su misión, bautizada como la ‘Misión del Solsticio’, que continuará hasta el año 2017.

European Space Agency, ESA

domingo, 9 de septiembre de 2012

El cráter Hadley proporciona nuevos datos sobre la geología marciana

El cráter Hadley proporciona nuevos datos sobre la geología marciana
Tras su reciente participación en el aterrizaje del laboratorio rodante ‘Curiosity’ de la NASA, la sonda Mars Express de la ESA ha retomado su misión principal, estudiando la geología y la atmósfera del Planeta Rojo.

El pasado mes de abril la sonda estudió el cráter Hadley, de 120 km de diámetro, en el que descubrió nuevos datos sobre la estructura de la corteza marciana. Sus fotografías muestran un gran número de impactos salpicando las paredes del cráter principal, que alcanzan profundidades de hasta 2600 metros por debajo del nivel de la superficie circundante.

Estas imágenes, tomadas el 9 de abril de 2012 por la Cámara Estéreo de Alta Resolución (HRSC) de Mars Express, muestran la región al oeste del Valle Al-Qahira, en la zona de transición entre las antiguas tierras altas del sur y las tierras bajas del norte de Marte.

El cráter Hadley lleva el nombre del abogado y meteorólogo británico George Hadley (1685-1768), descubridor del sistema de circulación atmosférica responsable del transporte de calor y humedad entre el ecuador y los trópicos, conocido como las ‘células convectivas de Hadley’.

Estas fotografías revelan que el cráter Hadley continuó recibiendo impactos de asteroides y/o cometas tras su formación y posterior relleno con lava y sedimentos.

Algunos de estos impactos también han quedado parcialmente enterrados. En la parte superior (oeste) de la primera imagen de este artículo se pueden distinguir los bordes de varios cráteres, y en la parte derecha (norte) se aprecia un sistema de crestas sinuosas surcando la base del cráter principal.

Lo que ha despertado el interés de los científicos han sido los escombros arrancados de los cráteres más pequeños. Dos de ellos, uno al oeste (arriba) del cráter principal y otro próximo a su punto medio, están rodeados por una estructura que parece indicar la presencia de materiales volátiles bajo la superficie del planeta, probablemente agua helada.

Los impactos que crearon estos cráteres habrían arrancado y fundido el hielo del subsuelo, mezclándose con los materiales de su entorno para formar una especie de ‘barro’ que se desparramó sobre la superficie que los rodea.

Los científicos piensan que estas estructuras podrían indicar la existencia de agua helada bajo la superficie de Marte, a una profundidad de varios cientos de metros.

El estudio de estos cráteres nos ayudará a comprender mejor la historia de Marte, una historia que misiones como las que ya se encuentran en el Planeta Rojo (y las que les seguirán) nos permitirán seguir desvelando.

European Space Agency, ESA

sábado, 8 de septiembre de 2012

El límite del sistema solar se le resiste a la Voyager 1

El límite del sistema solar se le resiste a la Voyager 1
Cuando se cumplen 35 años de su lanzamiento, la sonda Voyager 1 está llegando a los confines del sistema solar pero puede que no esté tan cerca de la frontera como se pensaba hasta ahora. Así lo revela un estudio que investigadores de la Universidad Johns Hopkins (EEUU) publican esta semana en la revista Nature.

Un estudio de la Universidad Johns Hopkins de Maryland (EEUU) concluye que la sonda espacial Voyager 1, lanzada el 5 de septiembre de 1977, no está tan cerca de la heliopausa (el límite donde desaparece el viento solar y comienza el medio interestelar) como consideraban los científicos.

La Voyager 1 está ahora en la heliofunda –la región anterior a la heliopausa– donde el viento solar disminuye y se empiezan a manifestar los efectos del medio interestelar. En esta zona de transición es en la que se supone que el plasma solar se desvía de su trayectoria radial a otra meridional.

Pero desde 2011, la sonda Voyager 1 se fue reorientando periódicamente para medir este flujo norte-sur, y los resultados muestran que no existe viento meridional significativo. Los nuevos datos indican que, al contrario de lo que se pensaba, la sonda no está a punto de cruzar la frontera del sistema solar.

La investigación, dirigida por Robert Decker, sugiere que nuestro conocimiento de los límites del sistema solar debería ser reconsiderado, y apunta también que quizá sea necesaria una nueva formulación teórica de la interacción del viento solar con el medio interestelar.

35 años de historia

La Voyager 1 se encuentra actualmente a casi 120 Unidades Astronómicas del Sol (una Unidad Astronómica equivale a la distancia entre la Tierra y el Sol, unos 150 millones de kilómetros). La nave fue lanzada como parte de la misión interestelar Voyager, junto con la sonda Voyager 2, hace justo ahora 35 años.

Inicialmente, la misión de estas dos sondas era la exploración de Júpiter y Saturno, y después de diversos descubrimientos en estos planetas, el proyecto se prorrogó. La sonda Voyager 2 exploró además Urano y Neptuno, y posteriormente las dos continuaron su viaje para conocer mejor las fronteras del sistema solar.

SINC

jueves, 6 de septiembre de 2012

El ADN basura es muy importante en el genoma humano

El ADN basura es muy importante en el genoma humano
Un equipo internacional, con participación española, ha descubierto que lo que hasta ahora se consideraba como 'ADN basura', en realidad es un componente útil y muy importante en el genoma humano. Los resultados se publican a la vez en más de 30 artículos interconectados de las revistas Nature, Genome Research y Genome Biology.

Esta semana un equipo de investigadores internacional revela que el denominado ‘ADN basura’ en el genoma humano es, en realidad, un gran panel de control con millones de 'interruptores' que regulan la actividad de nuestros genes. Sin estos interruptores, los genes no funcionarían y se podrían originar mutaciones que, a su vez, podrían desncadenar enfermedades.

Descubierta por cientos de científicos del proyecto Encyclopedia of DNA Elements (ENCODE), la nueva información es tan exhaustiva y compleja que ha dado lugar a un nuevo modelo de publicación donde los documentos electrónicos y los conjuntos de datos están interconectados. Los resultados aparecen en 30 artículos de acceso abierto conectados entre sí en las revistas Nature, Genome Biology y Genome Research, además de en la revista Science.

El proyecto está liderado por el National Genome Research Institute (NHGRI) en EEUU y el EMBL-European Bioinformatics Institute (EMBL-EBI) en Reino Unido. ENCODE presenta un mapa detallado de la función del genoma que identifica 4 millones de interruptores de genes. Esta referencia esencial ayudará a los investigadores a localizar áreas muy específicas de enfermedades humanas.

"Nuestro genoma sólo funciona gracias a los interruptores: millones de lugares que determinan si un gen se enciende o se apaga", explica Ewan Birney del EMBL-EBI, coordinador de análisis del proyecto. "El proyecto Genoma Humano mostró que sólo el 2% de nuestro genoma contiene genes, que son las instrucciones para hacer proteínas. Pero con ENCODE podemos ver que cerca del 80% del genoma está activamente haciendo algo. Hemos encontrado que una gran parte del genoma - de hecho, una cantidad sorprendente - está implicada en controlar cuándo y dónde se producen las proteínas más allá de simplemente fabricarlas”.

Estos descubrimientos ofrecen el conocimiento que se necesita para mirar más allá de la estructura lineal del genoma y ver cómo toda la red está conectada. Tan importante es saber dónde se están ubicados los genes como qué secuencias los controlan. Debido a la compleja estructura tridimensional de nuestro genoma, estos controles a menudo están lejos del gen que regulan si leemos la secuencia linealmente, aunque si se hace de forma tridimensional veremos que se encuentran envueltos alrededor para contactar con ellos.

CRG/SINC

Un Cúmulo Estelar guarda el secreto de la eterna juventud

Un Cúmulo Estelar guarda el secreto de la eterna juventud
Una nueva imagen, captada desde el Observatorio La Silla de ESO en Chile, muestra el impresionante cúmulo globular de estrellas Messier 4. Este grupo constituido por decenas de miles de antiguas estrellas es uno de los más cercanos y uno de los cúmulos globulares más estudiados. Recientes trabajos de investigación han develado que una de sus estrellas posee inusuales y sorprendentes propiedades, aparentemente en ella reside el secreto de la eterna juventud.

Alrededor de la Vía Láctea orbitan más de 150 cúmulos globulares de estrellas que se remontan al distante pasado del Universo. Uno de los más cercanos a la Tierra es el cúmulo Messier 4 (también conocido como NGC 6121), localizado en la constelación de Scorpius (El Escorpión). Este objeto brillante puede observarse fácilmente con binoculares, cercano a Antares, una estrella supergigante roja, y un telescopio amateur pequeño puede mostrar algunas de las estrellas que lo constituyen.

Esta nueva imagen, obtenida con el WFI (Wide Field Imager, Cámara de gran campo) del telescopio MPG/ESO de 2,2 metros ubicado en el Observatorio La Silla de ESO, revela un gran número de las decenas de miles de estrellas presentes en el cúmulo, mostrándolo con el esplendor de la Vía Láctea de fondo.

Los astrónomos también han podido analizar por separado muchas de las estrellas de este cúmulo, mediante el uso de diversos instrumentos que forman parte del Telescopio Muy Grande (VLT) de ESO. Al separar la luz de las estrellas en los colores que la componen, ellos pueden medir las edades y composición química de las mismas.

Los nuevos resultados de las estrellas de Messier 4 son sorprendentes. Las estrellas que son parte de los cúmulos globulares son muy antiguas, por lo que no se espera que posean una gran cantidad de elementos químicos pesados. Esto fue precisamente lo que se encontró, sin embargo, en una de las estrellas analizadas recientemente, además se detectó mucha mayor cantidad de litio (raro elemento que pertenece al grupo de los elementos más ligeros) de la esperada. La procedencia de este litio es un misterio. Normalmente este elemento se degrada paulatinamente durante miles de millones de años, a lo largo de la vida de una estrella, pero esta estrella en particular parece guardar el secreto de la eterna juventud. De alguna manera, ha sido capaz de preservar sus niveles de litio originales, o ha encontrado una forma de aumentar sus propios niveles con litio de reciente generación.

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Observatorio Austral Europeo (ESO)

lunes, 3 de septiembre de 2012

Un ancestro del oso hormiguero esclarece la evolución de los mamíferos

Un ancestro del oso hormiguero esclarece la evolución de los mamíferos
El fósil de un mamífero de hace 57 millones de años, descubierto en Mongolia, ha servido para esclarecer una etapa de la evolución animal sobre la que existía un debate científico. La especie 'Ernanodon antelios' vivió durante el Paleoceno, en la denominada era de los mamíferos.

Hasta ahora, solo se había descubierto una muestra de este ejemplar, que no despejaba numerosas dudas sobre su hábitat y su relación evolutiva con otras especies. El primer especimen fue descubierto por un equipo de paleontólogos soviéticos en 1979, pero se mantuvo sin estudiar durante más de 30 años.

El trabajo, publicado en 'Journal of Vertebrate Paleontology', describe un segundo especimen de Ernanodon que aporta nuevos datos sobre esta curiosa especie. "Ernanodon es un descubrimiento único y representa uno de los esqueletos más completos que hemos recogido del Paleoceno", ha declarado Alexander Agadjanian, coautor del estudio e investigador del Instituto Paleontológico de Borissiak de la Academia Rusa de Ciencias.

Las fuertes extremidades y las largas garras del animal, combinados con una dentadura simple, han causado mucha confusión sobre sus relaciones evolutivas. Muchos científicos piensan que el Ernanodon fue un ancestro de los armadillos y los osos hormigueros, mientras que otros consideran que está más relacionado con un grupo de mamíferos africanos y asiáticos conocidos como pangolines u oso Hormiguero escamoso. El nuevo estudio concluye que es más cercano a estos últimos, aunque representa una rama lateral muy temprana del árbol genealógico de los pangolines.

"Muchos otros fósiles de mamíferos presentan controversias en el mundo científico que el Ernanodon nos ha ayudado a resolver", ha añadido Peter Kondrashov, líder del estudio...

ELMUNDO.es

domingo, 2 de septiembre de 2012

La sonda Dawn abandona Vesta para dirigirse a Ceres

La sonda Dawn abandona Vesta para dirigirse a Ceres
La nave espacial Dawn de la NASA está a punto de comenzar un viaje de más de dos años. Un viaje que la llevará de un mundo lejano a otro para ayudar a los científicos a comprender el orígen de nuestro sistema solar. Abandonará el asteroide gigante Vesta el 5 de septiembre para poner rumbo a Ceres, el planeta enano.

Dawn comenzó en 2007 su odisea de 5.000 millones de kilómetros para explorar los dos objetos más masivos del Cinturón de Asteroides. Dawn llegó a Vesta en julio de 2011 y llegará a Ceres a principios de 2015. Estos dos miembros del cinturón de asteroides han sido testigos de gran parte de la historia de nuestro sistema solar.

La nave abandonará Vesta tan suavemente como llegó: con un especial e hipereficiente sistema de propulsión iónica, que utiliza la electricidad para ionizar xenón y generar asi impulso. Los propulsores de iones de 12 pulgadas de ancho proporcionan menos energía que los motores convencionales, pero pueden mantener el empuje durante meses de forma mantenida.

"El impulso está activado y ahora estamos situando la nave en lo alto del gran asteroide gracias a un pilar azul verdoso de iones de xenón", dijo Marc Rayman, ingeniero jefe de Dawn y director de la misión, en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) en Pasadena, California. "Estamos sintiendo un poco de nostalgia celebrando la exploración fantásticamente productiva y emocionante de Vesta, pero ahora tenemos la mirada puesta en planeta enano Ceres "

Dawn ha conseguido vistas en primer plano de Vesta y detalles sin precedentes sobre el asteroide gigante. Los resultados revelaron que el éste estuvo fundido en algún momento de pasado, lo que dio lugar a su forma en capas con nucleo de hierro. La nave espacial también reveló la colisión que Vesta sufrió en su hemisferio sur. El asteroide sobrevivió a dos impactos colosales en los últimos 2.000 millones de años. Sin Dawn, los científicos no habrían sabido de los valles espectaculares esculpidos alrededor de Vesta, que son ondas de los dos impactos del polo sur.

"Fuimos a Vesta para llenar los espacios en blanco de nuestro conocimiento sobre la historia temprana de nuestro sistema solar", dijo Christopher Russell, investigador principal de Dawn, con sede en la Universidad de California, Los Angeles (UCLA). "Dawn ha llenado las páginas y mucho más, nos revela que Vesta es un sobreviviente desde los primeros días del sistema solar. Ahora podemos decir con certeza que Vesta se asemeja a un pequeño planeta más estrechamente que a un asteroide típico".

EUROPA PRESS

sábado, 1 de septiembre de 2012

Un dinosaurio emplumado no volador capaz de atrapar y devorar a pájaros primitivos

Un dinosaurio emplumado no volador capaz de atrapar y devorar a pájaros primitivos
Científicos de la Universidad de Alberta han encontrado evidencias de que un dinosaurio emplumado no volador era capaz de atrapar y devorar a pájaros primitivos.

El equipo de paleontología encontró los restos fósiles de tres dinosaurios voladores en el vientre de un depredador, llamado Sinocalliopteryx. Este depredador medía unos dos metros de largo. Los dinosaurios voladores en el vientre del Sinocalliopteryx eran tres Confuciusornis. El Confuciusornis fue una de las primeras aves y, según los investigadores, probablemente, solo podía realizar vuelos cortos.

Los expertos afirman que esta es la primera vez que se relaciona un depredador con la muerte de varios dinosaurios voladores.

Scott Persons, estudiante de paleontología en Alberta, y coautor de la investigación, apunta que Sinocalliopteryx pudo haber utilizado el sigilo para atrapar a sus presas voladoras. Persons añade que "el Sinocalliopteryx no tenía alas ni las herramientas físicas necesarias para ser un hábil trepador de árboles".

El Sinocalliopteryx tenía plumas que cubrían su cuerpo, creando un nivel de aislamiento que ayudaba a mantener una temperatura corporal tibia, y el alto metabolismo que requiere la digestión de una gran cantidad de alimentos.

El fósil fue descubierto en la provincia de Liaoning, en China, y los investigadores de Alberta analizaron los contenidos estomacales de un segundo fósil de Sinocalliopteryx encontrado en la zona. Los investigadores observaron que la última comida de este segundo Sinocalliopteryx fue un Sinornithosaurus, un pequeño carnívoro emplumado del tamaño de un gato doméstico, que puede haber sido capaz de volar. Sinornithosaurus es un pariente del Velociraptor, lo cual significa que esta es la primera evidencia directa de un raptor convertido en comida de otro dinosaurio depredador.

EUROPA PRESS

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