martes, 30 de octubre de 2012

El misterio de la atmósfera de una de las ‘supertierras’ más estudiadas

El misterio de la atmósfera de una de las ‘supertierras’ más estudiadas
La ‘supertierras’, con una masa hasta 10 veces superior a la terrestre, son buenos candidatos para encontrar vida fuera del Sistema Solar. Ubicada a 42 años luz de nosotros, GJ 1214b es una de las más estudiadas porque puede observarse desde telescopios terrestres con relativa facilidad. Los datos obtenidos con el GTC por investigadores del IAC apoyan la idea de que la atmósfera de GJ1214b está compuesta por elementos metálicos.

A veces, tan importante es lo que se observa como lo que no se observa. Un equipo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha comprobado que la atmósfera de la ‘supertierra’ GJ 1214b, uno de los exoplanetas más conocidos porque puede observarse desde la Tierra con determinados telescopios, no se caracteriza por un exceso de hidrógeno. La conclusión, obtenida tras observaciones en el Gran Telescopio CANARIAS (GTC), apoya la idea de que GJ 1214b tiene una atmósfera compuesta por elementos de alta metalicidad.

El trabajo, que aparece publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, ha sido liderado por los investigadores del IAC Felipe Murgas y Enric Palle, quienes explican las razones por las que iniciaron el proyecto: “Conocer la composición atmosférica de un planeta es muy importante porque puede revelar las condiciones físicas en capas más internas de su atmósfera”. Este tipo de información supone un paso más para que, en el futuro, la comunidad científica pueda realizar estos análisis en otras ‘supertierras’ potencialmente habitables.

Según relata Murgas, en los últimos 20 años se ha incrementado considerablemente el descubrimiento de nuevos exoplanetas –aquellos detectados fuera del Sistema Solar- gracias a los surveys o grandes campañas de observación dedicadas a su detección. Dentro de este zoológico planetario, hay un grupo que despierta más curiosidad entre los astrofísicos: las ‘supertierras’. Son planetas que poseen una masa entre 2 y 10 veces la de La Tierra, un rango que no tiene correspondencia en el Sistema Solar. Sin embargo, el parecido con nuestro planeta los convierte en “buenos candidatos” para la búsqueda de vida.

Quizá una de las ‘supertierras’ más conocidas sea GJ 1214b, descubierta en 2009 a unos 42 años luz de la Tierra, “una distancia cercana en escala galáctica”, apunta el astrofísico del IAC. Con todo, su fama no se debe a su distancia a nosotros sino a su relación con la estrella a la que orbita: debido a que el tamaño relativo del planeta respecto a su estrella es mayor que en otros casos, los eclipses que produce GJ 1214b al pasar por delante de su estrella causan una disminución importante del brillo que nos llega de esta y, por tanto, observable con telescopios desde la Tierra. “Por esta razón, se han realizado numerosos estudios tratando de identificar algún elemento o molécula que pueda determinar su composición atmosférica”, añade.

Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos, “no se ha podido detectar ninguna señal atribuible a su atmósfera”. Murgas y Pallé utilizaron el instrumento de filtros sintonizables OSIRIS del GTC para comprobar si el exoplaneta tenía un exceso de hidrógeno: “En concreto, observamos el rango espectral en el que debería aparecer la línea de transición atómica del Hidrógeno conocida como Ha . Si GJ 1214b tuviera una atmósfera rica en vapor de agua, es posible que esta molécula se destruyera en capas altas de su atmósfera debido a la radiación de la estrella, generando un exceso de hidrógeno”. Aunque existe cierto margen de error, no parece que este sea el caso.

¿Y qué implica la ausencia de hallazgos? Para los autores, viene a apoyar la teoría de que GJ 1214b tiene una atmósfera compuesta por elementos de alta metalicidad que producen una absorción constante en longitud de onda. “De confirmarse, el planeta estaría envuelto en una niebla uniforme, lo que impediría observar su superficie. Justo lo contrario que en la Tierra”, señala Murgas. “Los elementos metálicos pueden provenir de actividad volcánica u otros mecanismos mediante los que el planeta cambia su composición atmosférica inicial a través del tiempo”, concreta el astrofísico del IAC. En cualquier caso, prosigue, el trabajo es un paso más para desvelar la verdadera naturaleza de GJ 1214b.

Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)

lunes, 29 de octubre de 2012

Una burbuja en el caldero cósmico

Una burbuja en el caldero cósmico
El telescopio espacial XMM-Newton de la ESA nos envía una imagen de este fantasmagórico rostro en rayos X para celebrar Halloween. Se trata de una burbuja producida por el intenso viento de una estrella que ‘vivirá rápido y morirá joven’.

Esta burbuja se encuentra a 5000 años luz de la Tierra, en la constelación de Canis Major, el ‘Can Mayor’, y parece la cara de un perro o de un lobo.

La burbuja abarca unos 60 años luz, y se creó bajo la acción del intenso viento emitido por la estrella de Wolf-Rayet HD 50896 – la estrella rosa en el centro de la imagen, que sería el ojo derecho de este peculiar espectro.

Las estrellas de Wolf-Rayet son astros calientes y masivos – con una masa unas 35 veces mayor que la de nuestro Sol – que expulsan grandes cantidades de materia a través de un intenso viento estelar, una corriente de plasma a millones de grados centígrados que emite rayos X, representados en azul en esta imagen.

El material que rodea a la estrella se enciende en tonos rojizos al interactuar con el fuerte viento estelar, como se puede ver en la zona de la ‘mejilla’.

El halo verde es el resultado de la colisión de una onda de choque que escapa de la estrella con las capas de materia expulsada con anterioridad.

Una ‘llamarada’ de rayos X en la esquina superior izquierda da forma a la oreja del ‘lobo’, y la región más densa de la esquina inferior derecha se asemeja a un hocico.

La ‘hora de las brujas’ se acerca para esta burbuja y para su estrella. La burbuja explotará y se terminará dispersando, mientras que la estrella terminará sus días con una dramática explosión de supernova.

European Space Agency, ESA

domingo, 28 de octubre de 2012

NuSTAR capta un estallido en el agujero negro de nuestra galaxia

NuSTAR capta un estallido en el agujero negro de nuestra galaxia
El gigantesco agujero negro situado en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, ha emitido un fuerte fogonazo que ha podido ser observado por el telescopio NuSTAR de la NASA.

Las observaciones muestran que el agujero negro Sagitario A se encuentra en medio de una etapa de actividad que ha sorprendido a los investigadores de la NASA. «Tenemos la suerte de haber capturado la explosión de un agujero negro durante nuestra campaña de observación», ha señalado Fiona Harrison, investigadora principal de la misión en el Instituto de Tecnología de California (Caltech) en Pasadena.

Lanzado el pasado 13 de junio, el telescopio es el único capaz de producir imágenes enfocadas de rayos X de alta energía, lo que da a los astrónomos una nueva herramienta para sondear objetos como los agujeros negros. Durante dos días de julio, NuSTAR se unió a otros dos ingenios, el Chandra de rayos X y el Observatorio WM Keck en Mauna Kea (Hawai), en infrarrojos, para observar a Sagitario A.

En comparación con los gigantescos agujeros negros en el centro de otras galaxias, Sagitario A se encuentra relativemente tranquilo. Pero cuando los agujeros negros consumen combustible -ya sea una estrella o una nube de gas o, como las recientes observaciones de Chandra han sugerido, incluso un asteroide- entran en erupción con una energía extra. Es posible que esto es lo que suceda a mediados de 2013, cuando el agujero negro se trague una gigantesca nube de polvo y gas tres veces el tamaño de la Tierra que se dirige hacia él inevitablemente.

NuSTAR tiene una gran capacidad para detectar esos banquetes cósmicos. En los próximos años buscará gigantescos agujeros negros miles de millones de veces más grandes que el Sol para intentar comprender cómo se comportan.

ABC.es

sábado, 27 de octubre de 2012

Las secuelas de una súper tormenta siguen brillando en Saturno

Las secuelas de una súper tormenta siguen brillando en Saturno
Gracias a su capacidad para detectar calor, la sonda internacional Cassini y dos telescopios en tierra han estudiado por primera vez las secuelas de la ‘Gran Tormenta de Primavera’ de Saturno. Un enorme vórtice oval, oculto en la luz visible, persiste tiempo después de que la tormenta haya amainado.

Este fenómeno se observó desde tierra con la ayuda del Telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral (ESO), en Chile, y del Telescopio Infrarrojo de la NASA, ubicado en la cima del Mauna Kea en Hawái.

Las vívidas estructuras nubosas que causaron estragos a lo largo de una amplia franja de la atmósfera de Saturno captaron la atención de astrónomos profesionales y amateur desde su aparición en diciembre de 2010 hasta bien entrado el año 2011.

Pero los científicos, basándose en los perfiles de temperatura, viento y composición de la atmósfera de Saturno, han descubierto que esas espectaculares formaciones nubosas eran sólo la punta del iceberg.

Una gran parte de la actividad asociada con la tormenta se desarrolló a escondidas de las cámaras ópticas, y sus secuelas todavía permanecen activas a día de hoy.

“Es la primera vez que vemos algo así en cualquier planeta del Sistema Solar”, explica Leigh Fletcher, de la Universidad de Oxford, Reino Unido, y autor principal del artículo publicado en Icarus.
“Es un fenómeno extremadamente inusual, ya que sólo podemos ver el vórtice en las longitudes de onda del infrarrojo – no deja su huella en la cubierta nubosa del planeta”.

Cuando se desató la tormenta en la agitada cubierta nubosa de la troposfera de Saturno, las perturbaciones viajaron cientos de kilómetros aguas arriba, acumulando toda su energía en dos enormes ‘bolsas’ de aire caliente.

Se pensaba que estas bolsas se enfriarían en poco tiempo y se acabarían disipando, pero a finales de abril de 2011 – cuando ya habían dado una vuelta completa al planeta – los dos puntos calientes se fusionaron para generar un enorme vértice que durante algún tiempo llegó a ser más grande que la famosa Gran Mancha Roja de Júpiter.

La temperatura de este vórtice también era mucho mayor de lo esperado: el aire en su interior se encontraba unos 80°C más caliente que su entorno. Así mismo, en el interior del vórtice se detectaron fuertes picos en la concentración de ciertos gases, como el etileno o el acetileno...

La pregunta ahora es si la energía que desató la tormenta se ha disipado completamente o si se producirán réplicas en un futuro cercano.

La ‘Gran Tormenta’ cogió por sorpresa a los observadores, ya que llegó durante la primavera del hemisferio norte de Saturno, años antes de la típica temporada de tormentas del verano.

European Space Agency, ESA

Los primeros dinosaurios utilizaban las alas y plumas para el cortejo

Los primeros dinosaurios utilizaban las alas y plumas para el cortejo
Vivió hace 75 millones de años en el territorio que hoy es Canadá. Era un dinosaurio veloz y su aspecto recuerda al de un avestruz, con un cráneo pequeño y un cuello relativamente largo. Los paleontólogos han hallado tres individuos de una misma especie de ornitomimosaurio que ha sido bautizada como 'Ornithomimus edmontonicus'.

Su análisis ha permitido formular otra hipótesis sobre el origen y la función de las plumas que recubrían a los dinosaurios que no volaban. Las conclusiones de este estudio se publican esta semana en la revista 'Science'.

Darla Zelenitsky y su equipo de investigación analizaron tres esqueletos (dos juveniles y uno adulto) de una especie de dinosaurio avestruz, el Ornithomimus edmontonicus. Tras los análisis, dos de tres fósiles parecían haber estado cubiertos de plumas muy cortas, casi como pelusas. Sin embargo, en el espécimen adulto había evidencia de plumas largas con cálamos centrales fuertes en sus extremidades delanteras.

Zelenitsky apunta que este desarrollo tardío de las plumas largas se debió a que las utilizaban cuando alcanzaban la madurez sexual y por lo tanto usaban las «alas» para el cortejo o para empollar. Los otros usos posibles pero poco probables serían la regulación térmica y el vuelo.

El patrón de desarrollo de las plumas causa curiosidad en esta investigadora. «Este dinosaurio estaba cubierto de plumas hacia abajo, pero sólo los mayores desarrollaron grandes plumas en las patas delanteras, formando estructuras como alas», apunta Zelenitsky. Y agrega: «Este modelo difiere del observado en las aves donde las alas se desarrollan generalmente desde muy joven, poco después de la eclosión».

Los autores creen que todos los ornitomimosaurios debieron tener plumaje aunque sus huellas hayan desaparecido. Hasta ahora se pensaba que las plumas de dinosaurios sólo podían fosilizar en sedimentos depositados en aguas de lagos o lagunas. Pero este hallazgo ha demostrado que también pueden conservarse en depósitos de rocas en zonas por las que discurrían ríos. El hallazgo de fósiles como los de 'Ornithomimus edmontonicus' está permitiendo a los paleontólogos averiguar cómo se produjo la transición de dinosaurios a aves.

viernes, 26 de octubre de 2012

La estrella de neutrones de un sistema binario con el periodo orbital más corto

La estrella de neutrones de un sistema binario con el periodo orbital más corto
Mientras que la Tierra tarda 365 días en completar su órbita, el nuevo púlsar PSR J1311-3430 lo hace en tan sólo 93 minutos, lo que le convierte en la estrella de neutrones de un sistema binario con el periodo orbital más corto medido hasta la fecha. Se trata, además, del primer hallazgo de un púlsar de milisegundos realizado gracias a su emisión de rayos gamma. Las peculiaridades de este nuevo objeto, en cuyo descubrimiento ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), aparecen recogidas en la revista Science.

A este tipo de sistemas binarios se les conoce popularmente como viudas negras debido a que durante el baile que efectúan el púlsar y su estrella acompañante alrededor del centro de masa, el fuerte viento de partículas emitido por el primero provoca la paulatina vaporización de la segunda. La investigadora del Instituto de Ciencias del Espacio (centro mixto del CSIC y del Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña) Daniela Hadasch, que ha participado en el trabajo, compara este fenómeno con “la gran hembra de araña que devora al macho, de menor tamaño, tras el apareamiento”.

Una de las características más relevantes de la investigación estriba en la propia naturaleza del hallazgo ya que, por primera vez, se ha basado en la radiación gamma emitida por el púlsar. Hadasch afirma: “Hasta ahora, los púlsares con un periodo de rotación de milisegundos sólo podían ser detectados mediante sus emisiones de radio”.

No obstante, el equipo liderado por investigadores del Instituto Max Planck (Alemania) ha desarrollado una nueva metodología de análisis gracias a la cual ha sido posible el seguimiento de este tipo de radiación. Por su parte, Andrea Caliandro, investigador en el mismo centro que Hadasch y también colaborador de la investigación, comenta: “La nube de vapor generada por la estrella acompañante del púlsar absorbe la mayor parte de sus emisiones de radio, lo que ha dificultado su descubrimiento”. No obstante, Caliandro confía en que “la nueva metodología desarrollada en esta investigación facilite el hallazgo de estos esquivos objetos estelares”.

Durante los 93 minutos en los que PSR J1311-3430 tarda en recorrer su órbita, éste rota casi 2.800.000 veces sobre sí mismo, puesto que su periodo de rotación es de tan sólo 2,56 milisegundos, lo que lo convierte en uno de los más veloces del cosmos y el primero en ser detectado a través de su radiación gamma.

Aproximadamente, solo en una de cada millón de sus rotaciones, el púlsar emite un único fotón que logra alcanzar el telescopio Fermi. El equipo de investigación ha utilizado los datos recogidos durante cuatro años por este observatorio espacial de rayos gamma.

Por su parte, la estrella que acompaña a PSR J1311-3430 “ha resultado ser inusualmente densa”, asegura Hadasch. Mientras que su diámetro es de tan solo 88.000 kilómetros, aproximadamente el 60% del tamaño de Júpiter, su masa es unas ocho veces superior a la de dicho planeta. Estas cifras le confieren una densidad equivalente a 30 veces la del Sol.

No obstante, esta estrella, cuyo núcleo se supone de helio, decrecería paulatinamente a medida que se calienta y evapora por la radiación del púlsar. Por el contrario, dicha masa desprendida sería asimilada por el púlsar, lo que aumentaría cada vez más su velocidad de rotación. Ambos compañeros, localizados en la constelación de Centaurus, están separados por tan solo 520.000 kilómetros, lo que equivale a 1,4 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.

CSIC

miércoles, 24 de octubre de 2012

Un catálogo de más de 84 millones de estrellas en la Vía Láctea

Un catálogo de más de 84 millones de estrellas en la Vía Láctea
Utilizando una enorme imagen de nueve gigapíxeles del telescopio de sondeo VISTA, instalado en el Observatorio Paranal de ESO, un equipo internacional de astrónomos ha creado un catálogo de más de 84 millones de estrellas situadas en las zonas centrales de la Vía Láctea. Este gigantesco conjunto de datos contiene más de diez veces más estrellas que estudios previos y es un importante avance para el conocimiento de nuestra galaxia anfitriona. La imagen da al espectador una visión sobre la cual puede hacerse zoom, acercándose a la parte central de nuestra galaxia. Es tan grande que, si quisiéramos imprimirla con la resolución típica de un libro, mediría 9 metros de largo por 7 de ancho.

“Observando en detalle los millares de estrellas que rodean el centro de la Vía Láctea, podemos aprender mucho más sobre la formación y evolución, no sólo de nuestra galaxia, sino también sobre la de las galaxias espirales en general,” explica Roberto Saito (Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad de Valparaíso y miembro de The Milky Way Millennium Nucleus, Chile), investigador principal de este estudio.

Muchas galaxias espirales, incluyendo nuestra galaxia anfitriona, la Vía Láctea, tienen una alta concentración de estrellas viejas rodeando el centro, lo que los astrónomos denominan núcleo (bulge en inglés). Comprender la formación y evolución del núcleo de la Vía Láctea es vital para el conocimiento de la galaxia como un todo. Sin embargo, conseguir observaciones detalladas de esta región no es una tarea sencilla.

“Observar el núcleo de la Vía Láctea es muy difícil, ya que está oscurecido por el polvo,” afirma Dante Minniti (Pontificia Universidad Catolica de Chile, Chile), coautor del estudio. “Para penetrar en el corazón de la galaxia, necesitamos observar en el rango infrarrojo de la luz, el cual se ve menos afectado por el polvo”.

ESO cuenta con el telescopio de sondeo VISTA (Visible and Infrared Survey Telescope for Astronomy), que tiene un espejo de gran tamaño (4,1 metros de diámetro), un amplio campo de visión y detectores infrarrojos muy sensibles, lo que lo convierte en la mejor herramienta disponible para llevar a cabo esta tarea. El equipo de astrónomos está utilizando datos del programa VISTA Variables in the Via Lactea (VVV), uno de los seis sondeos públicos llevados a cabo por VISTA. Los datos han sido utilizados para crear una inmensa imagen en color de 108.200 por 81.500 píxeles, que contiene un total de casi nueve mil millones de píxeles. Esta es una de las imágenes astronómicas más grandes jamás elaborada. El equipo ha utilizado estos datos para compilar el mayor catálogo creado hasta el momento de la concentración de estrellas en la región central de la Vía Láctea.

Para ayudar en el análisis de este enorme catálogo, el brillo de cada estrella se plasma en un diagrama frente a su color para unos 84 millones de estrellas con el fin de crear un diagrama color-magnitud. Este análisis contiene más de diez veces más estrellas que ningún estudio previo y es la primera vez que se ha hecho con todo el núcleo. Los diagramas de color-magnitud son herramientas muy valiosas utilizadas frecuentemente por los astrónomos para estudiar las diferentes propiedades físicas de las estrellas, como sus temperaturas, masas y edades.

“Cada estrella ocupa un punto particular en este diagrama en cualquier momento de su vida. El lugar en el que caiga depende de cuán brillante y caliente sea. Dado que los nuevos datos nos ofrecen instantánea de todas las estrellas de una vez, podemos hacer un censo de todas las estrellas en esta parte de la Vía Láctea,” explica Dante Minniti.

El nuevo diagrama color–magnitud del núcleo contiene un tesoro oculto de información sobre la estructura y los contenidos de la Vía Láctea. Un resultado interesante revelado por los nuevos datos indica el gran número de estrellas enanas rojas débiles que existen en la zona. Se trata de estrellas candidatas a albergar pequeños exoplanetas, objetos que pueden ser descubiertos utilizando la técnica de los tránsitos.

“Otro aspecto que hace que el sondeo VVV sea tan importante es que se trata de uno de los sondeos públicos de ESO VISTA. Esto significa que todos los datos se ponen a disposición del público a través del archivo de ESO, por lo cual esperamos que esta enorme fuente de información siga ofreciéndonos resultados interesantes", concluye Roberto Saito.

Observatorio Europeo Austral, ESO

lunes, 22 de octubre de 2012

Valles Marineris, la profunda cicatriz del Planeta Rojo

Valles Marineris, la profunda cicatriz del Planeta Rojo
El Gran Cañón del Colorado sobrecoge a todo aquel que lo visita, pero no es más que un simple arañazo en la superficie de nuestro planeta si lo comparamos con Valles Marineris, la profunda cicatriz del Planeta Rojo.

Valles Marineris cuenta con una extensión de más de 4000 km de largo por 200 de ancho, y alcanza una vertiginosa profundidad de 10 km, 10 veces más largo y cinco veces más profundo que el Gran Cañón del Colorado, lo que le convierte en el mayor cañón de nuestro Sistema Solar.

Esta inédita vista de pájaro de Valles Marineris fue confeccionada a partir de los datos recogidos por la sonda Mars Express de la ESA a lo largo de 20 órbitas. La imagen se muestra en falso color y con la escala vertical realzada cuatro veces.

En esta imagen se puede apreciar una gran variedad de características geológicas, resultado de la compleja historia de la región.

Es probable que la formación de este cañón esté directamente relacionada con la del abultamiento de Tharsis, que se encuentra fuera de plano, a la izquierda de esta imagen. En esa región es donde se encuentra Olympus Mons, el mayor volcán del Sistema Solar.

La actividad volcánica queda patente en la naturaleza de las rocas que componen las paredes del cañón y en las llanuras adyacentes, fruto de sucesivas coladas de lava.

A medida que la región de Tharsis se iba hinchando por la acumulación de lava durante los primeros miles de millones de años del planeta, la corteza circundante se fue estirando, resquebrajándose y colapsando, dando lugar al impresionante sistema de fosas de Valles Marineris.

Los complejos patrones de fallas también son resultado de las imponentes fuerzas de extensión a las que estuvo sometida la región. El más reciente se puede observar claramente en la parte central de la imagen y a lo largo de su borde inferior.

Los corrimientos de tierra también son responsables de que el cañón tenga su aspecto actual, especialmente en las fosas situadas más al norte, donde se pueden observar los derrumbes más recientes. La parte superior de las laderas se erosionó a través del proceso de remoción de masa.

Las sondas en órbita al Planeta Rojo, Mars Express entre ellas, han recogido información mineralógica que indica que la región fue remodelada por fuertes corrientes de agua hace cientos de millones de años, aumentando la profundidad del cañón.

European Space Agency, ESA

sábado, 20 de octubre de 2012

Descubren los orígenes evolutivos de la dentadura

Descubren los orígenes evolutivos de la dentadura
Un equipo internacional dirigido por paleontólogos de la Universidad de Bristol acaba de descubrir el origen evolutivo de los dientes. La clave la tiene un pez primitivo de curioso aspecto llamado Compagopiscis, que vivió en el Devónico tardío hace unos 380 millones de años y que, en efecto, tenía algo en la boca que podía dar mordiscos.

Todos los vertebrados con mandíbulas (animales con columna vertebral, como los humanos) tienen dientes, pero durante mucho tiempo se ha creído que esto no ha sido siempre así. Se suponía que los primeros vertebrados, en vez de dentadura, disponían unas horribles mandíbulas como tijeras para poder capturar a sus presas. Sin embargo, la nueva investigación, publicada en la revista Nature, demuestra que los primeros vertebrados madibulados también poseían dientes, lo que indica que ambos evolucionaron juntos.

Paleontólogos de Bristol, del Museo de Historia Natural y de la Universidad de Curtin (Australia) colaboraron con físicos suizos para estudiar las fauces del primitivo pez Compagopiscis. Utilizaron radiación de sincrotrón, rayos X de alta energía, en el Instituto Paul Scherrer de Suiza, para revelar la estructura y el desarrollo de los dientes y los huesos del pez. De esta forma, pudieron obtener un modelo digital perfecto y vistas muy detalladas del viejo fósil, hallado en Australia, sin destruirlo. «Hemos sido capaces de visualizar cada tejido, célula y línea crecimiento dentro de las mandíbulas óseas, lo que nos permite estudiar el desarrollo de los maxilares y los dientes. Pudimos entonces hacer comparaciones con la embriología de los vertebrados vivos, demostrando que los placodermos poseían dientes», afirma Martin Ruecklin, de la Universidad de Bristol.

ABC.es

Una nueva especie de tortuga fósil en España

Una nueva especie de tortuga fósil en España
Las investigaciones realizadas en el Departamento de Paleontología de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) han permitido identificar una nueva especie de tortuga española, Brodiechelys royoi. Su estudio aporta nuevas pistas sobre la diversidad de reptiles del Mesozoico europeo, y permite reconocer algunos de sus representantes como "estrechamente relacionados con otros contemporáneos que habitaron en Asia".

Estudios recientes indican que la fauna de tortugas que habitaron en nuestro país durante el Cretácico Inferior, es decir, hace entre unos 135 y 95 millones de años, era muy diversa. De hecho, allí se reconoce un número de especies mayor que el identificado en otros países europeos. A éstas debe añadirse una nueva tortuga, Brodiechelys royoi, según el trabajo publicado este mismo mes en Acta Palaeontologica Polonica, liderado por el investigador de la Universidad Complutense de Madrid Adán Pérez-García.

La nueva especie, hallada en la localidad castellonense de Morella, habitó hace unos 110 millones de años. El ejemplar más completo asignado a la misma fue recogido hace unos años como consecuencia de los controles paleontológicos desarrollados en la cantera de arcilla del Mas de la Parreta (Castellón). Aunque es una tortuga de agua dulce, Brodiechelys royoi habitó esta zona en un periodo en que la costa se encontraba muy próxima, e incluso cubría el área en algunos momentos.

La paleontología en Morella

El hallazgo de fósiles de vertebrados en la localidad de Morella no es novedoso, sino que su presencia fue constatada hace casi un siglo y medio. De allí proceden algunas de las primeras referencias tanto de dinosaurios como de otros reptiles mesozoicos realizadas en nuestro país. Así pues, ya a finales de la década de 1860, se citó la presencia de huesos atribuidos a dinosaurios herbívoros, hallándose también restos que corresponden a grandes dinosaurios carnívoros. Sin embargo, estos hallazgos fueron muy escasos.

Aunque el análisis de reptiles mesozoicos estaba en auge en varios países europeos durante la segunda mitad del siglo XIX, en España experimentó un notable retraso, siendo desarrollado a partir de los últimos años de la década de 1920.

El responsable de esos estudios fue el paleontólogo castellonense José Royo y Gómez. Los principales hallazgos de dicho investigador también se produjeron en el área de Morella, destacando aquellos correspondientes a dinosaurios, cocodrilos y tortugas. Lamentablemente, como consecuencia de la Guerra Civil, Royo y Gómez partió al exilio, y el estudio sobre el registro castellonense de estos reptiles se paralizó hasta finales de la década de 1970, momento a partir del cual se realizaron, de manera puntual, nuevos hallazgos e investigaciones.

Sin embargo, no es hasta el inicio del siglo XXI cuando aumentó notablemente la actividad paleontológica. Esto estuvo motivado tanto por la revitalización del interés científico de los yacimientos paleontológicos como por la activación de la minería, relacionada con materiales para la fabricación de azulejos, y el control paleontológico que se pudo realizar sobre las tareas extractivas de arcillas.

Esta labor es especialmente relevante en una de esas canteras, Mas de la Parreta, donde ha sido hallada la nueva tortuga, junto con varios centenares de fósiles, recogidos en doce yacimientos. En ellos se han registrado varios grupos de plantas y de invertebrados, además de una diversa fauna de vertebrados compuesta por más de veinte formas distintas de animales, entre ellos varios grupos de peces (incluyendo tiburones), anfibios, lagartos, varias especies de tortugas terrestres y acuáticas, cocodrilos, reptiles marinos (plesiosaurios), reptiles voladores (pterosaurios), y abundantes grupos de dinosaurios. Entre estos se incluyen varios grupos de carnívoros, de diversos tamaños, y numerosos herbívoros, entre los que se encuentran dinosaurios acorazados (anquilosaurios), y formas correspondientes a saurópodos y ornitópodos.

Asimismo, los recientes hallazgos realizados en esta cantera han permitido identificar una de las faunas más diversas del Cretácico Inferior de Europa. A pesar de esto, hasta ahora no se había identificado ninguna nueva especie en Morella. La nueva tortuga es la primera.

Implicaciones del nuevo hallazgo

Brodiechelys royoi fue una tortuga de pequeño tamaño, ligeramente superior a veinte centímetros, con una forma de vida muy semejante a la de los galápagos actuales. Esta tortuga presentaba una superficie del caparazón característica, en la que serían muy evidentes una serie de surcos profundos divergiendo en forma de abanico. Su nombre específico supone un homenaje al paleontólogo José Royo y Gómez, debido a su labor pionera tanto en el estudio particular de las faunas de reptiles del Cretácico Inferior de Morella, como, de manera general, en la de reptiles mesozoicos españoles.

La presencia de esta nueva tortuga en Morella ayuda a comprender las relaciones de la fauna de reptiles fósiles ibéricos de hace más de 100 millones de años con la de otras regiones. Así, otra especie de Brodiechelys ha sido previamente reconocida en Gran Bretaña. Aunque esa especie, Brodiechelys brodiei, fue identificada en el siglo XIX, la información sobre ella era muy limitada hasta que, este año, también ha sido revisada en detalle. El registro de reptiles de Morella también comparte otros géneros con el de Gran Bretaña, como es el caso de algunos correspondientes a cocodrilos y a dinosaurios.

Por lo tanto, se considera que la fauna presente en el Cretácico Inferior de varias regiones europeas estaba compuesta por animales similares. De hecho, previamente se había identificado la presencia de tortugas terrestres estrechamente relacionadas entre las que componen el registro morellano y el británico.

La nueva tortuga evidencia que también existían relaciones muy cercanas entre los representantes acuáticos de este grupo. Brodiechelys royoi no sólo nos permite identificar una estrecha relación entre la fauna de tortugas europeas, sino que puede relacionarse con un grupo de tortugas abundante y diverso en Asia en ese momento.

En este sentido, otra nueva tortuga española actualmente en estudio, procedente del Cretácico Inferior de Salas de los Infantes (Burgos), también podría pertenecer a ese grupo. Estudios recientes también efectuados por el mismo equipo investigador permitieron definir otras dos nuevas tortugas presentes en niveles del Cretácico Inferior español, Hoyasemys jimenezi y Galvechelone lopezmartinezae, que fueron asignadas a otro grupo de probable origen asiático.

Por lo tanto, este nuevo hallazgo confirma la relación de parentesco entre las faunas de tortugas de ambos continentes, interpretándose que algunos grupos pudieron haber migrado desde Asia a Europa.

UCM | SINC

viernes, 19 de octubre de 2012

Cassini descubre en Titán una gigantesca estructura y dos mares antiguos

Cassini descubre en Titán una gigantesca estructura y dos mares antiguos
La sonda Cassini de la NASA ha descubierto sobre la superficie de Titán, la misteriosa luna de Saturno, una gigantesca estructura casi circular que se asemeja a un pan de cruz y que, como si estuviera dentro de un horno, se infla de la misma forma. La nave también ha observado las costas de dos mares antiguos, ahora secos, que pudieron haber estado llenos de agua hace tan solo 50.000 años.

El pasado mayo, el radar de la Cassini obtuvo una imagen que mostraba un montículo con forma de bollo. Los investigadores ya habían visto algo similar en Venus, donde una región con forma de cúpula de unos 30 kilómetros cruza la cumbre de un gran volcán llamado Kunapipi Mons. Creen que la cruz de Titán, de unos 70 kilómetros de longitud, también es el resultado de fracturas causadas por levantamientos desde abajo, posiblemente resultado del ascenso de magma.

Esta no ha sido la única sorpresa de las imágenes de la Cassini. Titán es el único lugar fuera de la Tierra que tiene líquido estable en su superficie, aunque son hidrocarburos en lugar de agua. Hasta ahora, los inmensos mares solo se habían visto en el hemisferio norte de Titán. Sin embargo, un nuevo análisis de imágenes de la sonda recopiladas desde 2008 hasta 2011 sugiere que el polo sur de este mundo también tuvo en el pasado un mar vasto y poco profundo. En concreto, los científicos creen haber encontrado dos mares secos o casi secos. Uno de ello mide 475 por 280 kilómetros y quizás tenga unos cientos de metros de profundidad. Pudieron haber estado cubiertos de agua hace menos de 50.000 años.

ABC.es

jueves, 18 de octubre de 2012

Un planeta con cuatro soles

Un planeta con cuatro soles
Un equipo de astrónomos aficionados, en colaboración con expertos de la Universidad de Yale, ha descubierto un sistema único en el Universo. Por primera vez, han observado un planeta con cuatro estrellas.

Se trata del planeta PH1, que gira alrededor de un sistema estelar binario que, a su vez, es orbitado por un segundo par de estrellas distantes.

Según han explicado los expertos, se trata del primer sistema como éste y han señalado que se trata de una configuración planetaria "extremadamente rara". El astrónomo Meg Schwamb ha indicado que "actualmente solo se conocen seis planetas que orbitan dos estrellas, y ninguno de ellos se movió en órbita alrededor de otras compañeras estelares".

Los astrónomos han llamado a este 'mundo' recién descubierto 'sistema circumbinario'. "Los planetas circumbinarios son los extremos de la formación de planetas", ha señalado Schwamb, quien ha apuntado que "el descubrimiento de estos sistemas obliga a los expertos a volver a la mesa de dibujo para entender cómo estos planetas pueden nacer y evolucionar dinámicamente en estos ambientes difíciles".

PH1 es un gigante de gas con un radio de alrededor de 6,2 veces el de la Tierra -algo mayor que Neptuno- y es denso, con una masa unas 170 veces mayor que la Tierra. Gira en torno a sus estrellas más o menos cada 138 días. Más allá de la órbita del planeta, a una distancia de alrededor de 1.000 UA (la distancia entre la Tierra y el Sol) está el segundo par de estrellas que orbitan el sistema planetario.

Se trata del primer planeta identificado por el programa de voluntarios Planet Hunters, gracias a una aplicación desarrollada por la empresa Vizzuality, que utiliza datos de la sonda espacial Kepler de la NASA, diseñada especialmente para buscar señales planetarias. Así, los científicos que hallaron este sistema circumbinario descubrieron huecos débiles en la luz causada por el planeta al pasar por delante de sus estrellas madre, un método común de encontrar planetas extrasolares.

Durante la presentación de este trabajo, en la Sociedad Astronómica Americana celebrada en Reno (Nevada), los expertos han destacado la importancia de la colaboración ciudadana para este tipo de hallazgos. "Este sistema único podría haber pasado desapercibido si no fuera por los agudos ojos de la opinión pública", ha destacado Schwamb.

Por su parte, los dos aficionados que han llevado a cabo este hallazgo, Robert Gagliano (Arizona) y Kian Jek (California) han destacado que se quedaron "sorprendidos" cuando vieron el nuevo sistema y han apuntado que "es un gran honor ser un cazador de planetas y trabajar mano a mano con astrónomos profesionales, haciendo verdaderas contribuciones a la ciencia".

EUROPA PRESS

miércoles, 17 de octubre de 2012

El exoplaneta más cercano y similar a la Tierra

El exoplaneta más cercano y similar a la Tierra
Astrónomos europeos han descubierto un planeta con una masa similar a la de la Tierra orbitando una estrella en el sistema Alfa Centauri — el más cercano a la Tierra. También es el exoplaneta más ligero descubierto hasta el momento alrededor de una estrella de tipo Sol. El planeta fue detectado utilizando el instrumento HARPS, instalado en el telescopio de 3,6 metros en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile. Los resultados aparecerán online en la revista Nature, en su edición del 17 de octubre de 2012.

Alfa Centauri es una de las estrellas más brillantes de los cielos australes y el sistema estelar más cercano a nuestro Sistema Solar — se encuentra a tan solo 4,3 años luz de distancia. En realidad se trata de un sistema estelar triple, que consiste en dos estrellas similares al Sol orbitando cerca la una de la otra, designadas como Alfa Centauri A y B, y una estrella roja débil más distante conocida como Próxima Centauri. Desde el siglo XIX, los astrónomos especulaban con la posibilidad de la existencia de planetas orbitando estos cuerpos, ya que sería el lugar más cercano en el que encontrar un huésped que pudiera albergar vida más allá del Sistema Solar, pero búsquedas de gran precisión no revelaban nada. Hasta ahora.

“Nuestras observaciones se prolongaron durante más de cuatro años, utilizando el instrumento HARPS, y han revelado una señal diminuta, pero real, que muestra un planeta orbitando Alfa Centauri B cada 3,2 días”, afirma Xavier Dumusque (Observatorio de Ginebra, Suiza, y Centro de Astrofísica de la Universidad de Oporto, Portugal), autor principal del artículo. “¡Es un descubrimiento extraordinario y ha llevado nuestra tecnología hasta sus límites!”

El equipo europeo detectó el planeta captando los pequeños bamboleos en el movimiento de la estrella Alfa Centauri B generados por el tirón gravitatorio del planeta que la orbita. El efecto es diminuto — hace que la estrella se mueva hacia delante y hacia atrás no más de 51 centímetros por segundo (1,8 km/hora, más o menos la velocidad que alcanza un bebé cuando gatea). Es la precisión más alta alcanzada nunca con esta técnica.

Alfa Centauri B es muy similar al Sol, pero ligeramente más pequeña y menos brillante. El nuevo planeta descubierto, con una masa algo mayor que la de la Tierra, se encuentra orbitando la estrella a unos seis millones de kilómetros de distancia, una distancia mucho menor que la de Mercurio con respecto al Sol en nuestro Sistema Solar. La órbita del otro componente brillante de esta estrella doble, Alfa Centauri A, se mantiene a cientos de veces esa distancia, pero aún así sería un objeto muy brillante en los cielos de este planeta.

El primer exoplaneta alrededor de una estrella tipo Sol fue encontrado por el mismo equipo en 1995 y, desde entonces, ha habido más de 800 descubrimientos confirmados, pero la mayor parte son planetas mucho más grandes que la Tierra, abundando los planetas tipo Júpiter. El reto al que se enfrentan ahora los astrónomos es detectar y caracterizar un planeta con masa similar a la de la Tierra que orbite en la zona de habitabilidad de otra estrella. Ya se ha dado este primer paso.

“Este es el primer planeta con una masa similar a la de la Tierra encontrado alrededor de una estrella de tipo Sol. Orbita muy cerca de su estrella y debe hacer demasiado calor para albergar vida tal y como la conocemos”, añade Stéphane Udry (Observatorio de Ginebra), coautor del artículo y miembro del equipo, “pero es posible que forme parte de un sistema en el que haya más planetas. Otros resultados de HARPS y nuevos descubrimientos de Kepler, muestran claramente que la mayor parte de los planetas de baja masa se encuentran en este tipo de sistemas”.

“Este resultado representa un gran paso adelante hacia la detección de un planeta gemelo a la Tierra en las inmediatas vecindades del Sol. ¡Vivimos tiempos emocionantes!”, concluye Xavier Dumusque.

Loading player...


Observatorio Europeo Austral, ESO

martes, 16 de octubre de 2012

Redescubren desde el Teide un asteroide 'perdido'

Redescubren desde el Teide un asteroide 'perdido'
Entre septiembre y octubre de 2008 se observó el asteroide ‘potencialmente peligroso’ 2008SE85, pero desde entonces se había perdido su pista. Hasta ahora, cuando un observador amateur alemán lo ha vuelto a localizar desde una estación que tiene la Agencia Espacial Europea en el Observatorio del Teide, en Canarias.

Aunque no supone una amenaza para la Tierra a corto plazo, el astrónomo aficionado alemán Erwin Schwab ha vuelto a ver un asteroide catalogado como 'potencialmente peligroso'.

Se trata de 2008SE85, descubierto en septiembre de 2008 durante el programa Catalina Sky Survey y detectado desde varios observatorios hasta octubre de aquel año. Desde entonces las predicciones sobre su posición se habían vuelto tan imprecisas que el asteroide se consideraba perdido.

Erwin ha redescubierto este objeto, de medio kilómetro de diámetro, durante su ‘cacería’ de asteroides con el telescopio que la Agencia Espacial Europea (ESA) tiene instalado en el Observatorio del Teide (Tenerife, Islas Canarias), en la denominada ‘estación óptica terrena’.

La detección se realizó dentro del tiempo de observación asignado al programa ‘conocimiento del medio espacial’ de la agencia.

El astrónomo aficionado planeó su secuencia de observaciones para buscar al asteroide dentro del área de incertidumbre que rodea a las predicciones de su posición. Tardó solo unas pocas horas en hallarlo, a unos dos grados de distancia de su posición predicha –dos grados corresponde a cuatro veces el tamaño aparente de la Luna–.

“Encontré el objeto durante la noche del sábado 15 de septiembre, mientras comprobaba las imágenes en mi ordenador”, dice Erwin. “Después lo vi de nuevo a la 01h30 de la mañana del domingo, ¡que era mi cumpleaños! Es uno de los regalos de cumpleaños más bonitos que he tenido”.

Las nuevas observaciones del asteroide permitirán determinar su órbita de forma mucho más precisa, y ya confirman que no supondrá ninguna amenaza para la Tierra, al menos a corto plazo.

El asteroide tarda unos dos años en dar la vuelta al Sol. La siguiente aproximación a la Tierra será el 29 de marzo de 2013, a una distancia ‘segura’ de unos 15 millones de kilómetros, es decir, una décima parte de la distancia al Sol. Más cerca pasará en 2098, cuando está previsto que el asteroide vuele a unos 6 millones de kilómetros de nosotros.

Los asteroides potencialmente peligrosos se acercan a la Tierra a distancias inferiores de siete millones de kilómetros. Hay catalogados unos 1.300 de este tipo. Cuando se descubre uno nuevo se deben llevar a cabo observaciones de seguimiento en las horas y días siguientes, para asegurarse de que no se pierda.

El redescubrimiento del asteroide 2008SE85 se ha anunciado oficialmente en una circular electrónica del Centro de Cuerpos Menores (Minor Planet Centre) de EEUU, donde se reciben los datos que facilitan astrónomos de todo el mundo.

“No es la primera vez que nuestra colaboración con astrónomos aficionados tiene éxito”, dice Detlef Koschny, jefe del área de Asteroides Cercanos a la Tierra del programa SSA de la ESA, quien recuerda que los miembros del programa de búsqueda de asteroides del Observatorio del Teide –iniciado por Matthias Busch desde Heppenheim en Alemania– ya descubrió dos NEO (objetos cercanos a la Tierra) mientras trabajaban con nuestro programa de observación”.

SINC/ESA

lunes, 15 de octubre de 2012

Un meteorito marciano transporta información en vidrio negro

Un meteorito marciano transporta información en vidrio negro
El año pasado cayó en el sur de Marruecos un meteorito procedente de Marte. Ahora un grupo de investigadores ha comprobado que la roca, que presenta un característico vidrio negro, ha llegado con sustancias del interior, la superficie y la atmósfera del planeta rojo.

Los meteoritos procedentes de Marte son una buena herramienta para comprender la evolución geológica del planeta rojo. Sin embargo, la mayoría de las muestras se ha recogido mucho tiempo después de su impacto –a menudo en la Antártida– y, por lo tanto, con mayor probabilidad de contaminación o desgaste. No así el meteorito Tissint, que se vio caer en julio de 2011 en esa localidad del desierto de Marruecos y enseguida se recogieron sus fragmentos.

Ahora, un equipo internacional de científicos publica esta semana en Science un análisis de esta roca que abandonó Marte hace 700.000 años. Los resultados revelan que en su composición están presentes tres componentes distintos derivados del interior, superficie y atmósfera marciana.

Según los investigadores, estos productos habrían sido arrastrados por fluidos de la superficie marciana, hasta quedar depositados entre las fisuras del meteorito. Después, tras el impacto de un asteroide u otro cuerpo, el meteorito salió despedido de Marte y en su interior se produjo un derretimiento del material de las grietas donde estaban concentrados los productos arrastrados.

Este derretimiento originó un vidrio negro en el que quedaron retenidas sustancias químicas características de la superficie y atmósfera marciana, según señalan los experimentos llevados a cabo en la investigación.

Ya se habían encontrado gases supuestamente procedentes de la atmósfera del planeta rojo en otro meteorito hallado en la Antártida en 1980. Sin embargo, como se localizó un tiempo después de impactar, no estaba tan ‘fresco’ como Tissint y sus datos no son tan fiables.

Los investigadores también han confirmado que las características de la erosión sobre el meteorito descritas en el nuevo estudio son compatibles con las observaciones que la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) han registrado en la superficie de Marte.

SINC

sábado, 13 de octubre de 2012

Un planeta rocoso compuesto de grafito y diamante

Un planeta rocoso compuesto de grafito y diamante
Científicos de la Universidad de Yale (EEUU) han descubierto un planeta rocoso compuesto de grafito y diamante, dos veces más grande que la Tierra y con una masa ocho veces mayor.

"La superficie de este planeta parece estar cubierta de grafito y el diamante en vez de agua y granito", señaló el investigador principal, Nikku Madhusudhan, de la Universidad de Yale.

El planeta, llamado 55 Cancri e, es uno de los cinco planetas que orbitan en torno a una estrella similar al Sol en la constelación de Cáncer, a 40 años luz de la Tierra, relativamente cerca, por lo que se puede ver a simple vista.

El planeta orbita tan rápido que un año dura 18 días, frente a los 365 de la Tierra, es además extremadamente caliente ya que, según los investigadores, su temperatura alcanza los 2.148 grados centígrados.

No es la primera vez que se descubre un planeta de diamante, pero es el primero que se encuentra orbitando una estrella similar al Sol, tan cercano a la Tierra y de un tamaño superior.

El planeta fue observado por primera vez el año pasado y los científicos asumieron inicialmente que podría tener una composición química similar al agua, pero tras nuevas investigaciones determinaron que el planeta no tiene agua.

"Parece estar compuesto principalmente de carbono (como el grafito y el diamante), hierro, carburo de silicio, y, posiblemente, algunos silicatos", apuntan los investigadores que publicarán el estudio en la revista Astrophysical Journal Letters.

El estudio calcula que al menos un tercio de la masa del planeta, equivalente a tres veces la masa de la Tierra, podría ser diamante. Este descubrimiento significa que "ya no se puede asumir que los planetas rocosos distantes tienen componentes químicos, interiores, ambientes, o biologías similares a las de la Tierra", señaló Madhusudhan.

EFE

viernes, 12 de octubre de 2012

Curiosity encuentra en Marte una piedra que se parece a las de la Tierra

Curiosity encuentra en Marte una piedra que se parece a las de la Tierra
El robot Curiosity ha encontrado en Marte una piedra que se parece más a algunas volcánicas terrestres que a otras muestras encontradas en dicho planeta hasta la fecha. Según ha informado la agencia espacial estadounidense NASA en su sitio web, la piedra, una de las primeras piedras marcianas que estudia en profundidad el robot "Curiosity", resulta ser un ejemplar insólito y ha sorprendido a los expertos.

La piedra, del tamaño de un balón de fútbol pero en forma piramidal, a la cual se le ha puesto el nombre "Jake Matijevic", tiene características en común con piedras volcánicas de zonas de la Tierra como las de Hawai, formadas debajo de la corteza terrestre con gran presión y con la presencia de agua.

"Esta piedra corresponde bien en su composición química con un tipo raro pero bien conocido de roca ígnea encontrada en muchas provincias volcánicas de la Tierra", dijo el investigador Edward Stolper, del Instituto de Technología de California (CalTech) en Pasadena.

"Al contar con una sola piedra marciana de este tipo es difícil saber si se formó mediante los mismos procedimientos, pero es un punto razonable para iniciar una reflexión sobre su origen", sostuvo Stolper. Desde que encontró esta piedra, hace dos semanas, Curiosity la ha tocado con su brazo y ha disparado varios rayos láser de partículas alfa y rayos X contra ella, lo que ha permitido a los científicos deducir que contiene menos magnesio e hierro que otras piedras marcianas, y más sodio y potasio.

Otro científico, el encargado del análisis de las mediciones del Espectómetro de rayos X con partículas alfa (APXS), Ralf Guellert, comentó que "Jake es una piedra marciana curiosa". "Cuenta con un contenido elevado de elementos que coinciden con el mineral feldespato y poco magnesio e hierro", explicó Gellert, investigador en la Universidad de Guelph, en Canadá.

EFE

El cerebro más antiguo descubierto en un artrópodo de hace 520 millones de años



El cerebro más antiguo descubierto en un artrópodo de hace 520 millones de años
Investigadores de la Universidad de Arizona han encontrado en China el fósil de un artrópodo de hace 520 millones de años en el que se aprecia, notablemente bien conservado, su cerebro. Resulta ser el más antiguo jamás descubierto y sitúa la aparición de los primeros cerebros anatómicamente complejos en la Tierra mucho antes de lo que se creía.

Los investigadores señalan en la revista Nature, donde han publicado el estudio, que esas estructuras cerebrales, notablemente bien conservadas, han cambiado poco durante la evolución.

Incrustado en rocas sedimentarias depositadas durante el período Cámbrico en lo que hoy es la provincia de Yunnan, en China, el fósil, de aproximadamente 3 pulgadas de largo, pertenece a la especie Fuxianhuia protensa, un linaje extinto de artrópodos que combinan una anatomía cerebral avanzada con un cuerpo primitivo.

Según los científicos, el fósil proporciona un «eslabón perdido» que arroja luz sobre la historia evolutiva de los artrópodos, el grupo taxonómico que incluye crustáceos, arácnidos e insectos. Los investigadores creen que el hallazgo podría resolver un largo debate sobre cómo y cuándo evolucionaron los cerebros complejos. «Nadie esperaba que un cerebro avanzado pudiera haberse desarrollado tan temprano en la historia de los animales multicelulares», dice el neurobiólogo Nicholas Strausfeld, coautor de la investigación.

De esta forma, el fósil puede dar pistas para conocer cómo evolucionaron los artrópodos que dieron origen a los insectos, algo que todavía no está claro. Algunos científicos creen que los insectos evolucionaron a partir de un ancestro que dio lugar a los malacostráceos, un grupo de crustáceos entre los que se encuentran cangrejos y camarones, mientras que otros apuntan a un linaje de crustáceos menos conocidos llamados branquiópodos, que incluyen, por ejemplo, el camarón de salmuera...

ABC.es

jueves, 11 de octubre de 2012

Los secretos de una estrella moribunda

Los secretos de una estrella moribunda
Utilizando el conjunto de telescopios ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) los astrónomos han descubierto una estructura espiral totalmente inesperada en el material que rodea a la vieja estrella R Sculptoris. Se trata de la primera vez que se encuentra este tipo de estructura, junto con la envoltura esférica, alrededor de una estrella gigante roja. También es la primera vez que los astrónomos han podido captar información tridimensional completa sobre esta espiral. Probablemente, la extraña forma fue creada por una estrella compañera oculta que orbitara la estrella gigante roja. Este trabajo es uno de los primeros resultados científicos de ALMA que van a ser publicados y aparece en la revista Nature esta semana.

Utilizando el conjunto ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), el telescopio milimétrico/submilimétrico más potente del mundo, un equipo de astrónomos ha descubierto una sorprendente estructura espiral en el gas que rodea a la estrella gigante roja R Sculptoris. Esto significa que, probablemente, existiera una estrella compañera nunca vista orbitando a su alrededor. Los astrónomos se sorprendieron al descubrir que la gigante roja ha eyectado mucho más material del esperado.

“Ya habíamos visto antes envolturas alrededor de estrellas de este tipo, pero es la primera vez que vemos una espiral de material saliendo de una estrella junto con una envoltura,” afirma el primer autor del artículo que presenta los resultados, Matthias Maercker (ESO e Instituto Argelander de Astronomía, Universidad de Bonn, Alemania).

Debido a que expulsan grandes cantidades de material, las estrellas gigantes rojas como R Sculptoris aportan la mayor parte del polvo y gas que forman la materia prima para la formación de futuras generaciones de estrellas, sistemas planetarios y, posteriormente, para la vida.

Incluso en su fase de ciencia temprana, cuando se llevaron a cabo las nuevas observaciones, ALMA superó a otros observatorios submilimétricos con creces. Observaciones anteriores mostraban claramente una envoltura esférica alrededor de R Sculptoris, pero no se detectaron ni la estructura espiral ni la estrella compañera.

"Cuando observamos la estrella con ALMA, aún no se habían instalado ni la mitad de las antenas. Es realmente emocionante imaginar qué podrá hacer el conjunto completo de ALMA una vez se termine de instalar en 2013," añade Wouter Vlemmings (Universidad Chalmers de Tecnología, Suecia), coautor del estudio.

En una fase tardía de su vida, las estrellas con masas superiores a ocho veces la del Sol se convierten en gigantes rojas y pierden una gran cantidad de su masa a través de un denso viento estelar. Durante la fase de gigante roja las estrellas también viven episodios periódicos de pulsos térmicos. Se trata de fases cortas de explosiones de helio quemándose en la envoltura que rodea el centro estelar. El pulso térmico lleva a la expulsión de material de la superficie de la estrella a un ritmo mucho mayor del habitual, lo cual genera la formación de una gran envoltura de gas y polvo alrededor de la estrella. Tras este pulso, el ritmo de pérdida de masa de la estrella vuelve a sus valores normales.

Los pulsos térmicos tienen lugar aproximadamente cada 10.000 o cada 50.000 años, y duran solo unos pocos cientos de años. Las nuevas observaciones de R Sculptoris muestran que sufrió un pulso térmico hace unos 1.800 años y que duró entorno a 200 años. La estrella compañera dio forma de estructura espiral a los vientos R Sculptoris.

“Aprovechando la capacidad de ALMA para distinguir los detalles más finos, y estudiando la forma de la envoltura y de la estructura espiral, podemos comprender mejor qué le pasó a la estrella antes, durante y después del pulso térmico”, dice Maercker. “Siempre supimos que ALMA nos proporcionaría una nueva visión del universo, pero es realmente emocionante que en esta etapa temprana, con uno de los primeros paquetes de resultados de las observaciones, estemos descubriendo cosas nuevas e inesperadas.”

Con el fin de describir las estructuras observadas alrededor de R Sculptoris, el equipo de astrónomos ha diseñado simulaciones por ordenador para seguir la evolución de un sistema binario. Estos modelos encajan muy bien con las observaciones de ALMA.

"Es un verdadero reto describir teóricamente todos los detalles observados por ALMA, pero nuestros modelos muestran que vamos por el buen camino. ALMA nos está dando una nueva visión de lo que está pasando en esas estrellas y de qué podría pasarle al Sol en unos cuantos miles de millones de años a partir de ahora," afirma Shazrene Mohamed (Observatorio Astronómico de Sudáfrica), uno de los coautores del estudio.

“En un futuro próximo, las observaciones de estrellas como R Sculptoris con ALMA nos ayudarán a entender cómo los elementos de los que estamos compuestos están en lugares como la Tierra. También nos da pistas de cómo será el futuro lejano de nuestra propia estrella” concluye Matthias Maercker.

Loading player...


Observatorio Europeo Austral, ESO

miércoles, 10 de octubre de 2012

Herschel descubre grandes cantidades de agua en el amanecer de una nueva estrella

Herschel descubre grandes cantidades de agua en el amanecer de una nueva estrella
El telescopio espacial Herschel de la ESA ha descubierto vapor de agua en una nube molecular que está empezado a colapsar para formar una nueva estrella del tamaño de nuestro Sol. La cantidad de vapor es tal que podría llenar 2.000 veces los océanos de la Tierra.

Las estrellas se forman en el seno de frías nubes de gas y polvo, los ‘núcleos pre-estelares’, que contienen todos los ingredientes necesarios para crear sistemas planetarios como el nuestro.

Ya se había descubierto agua fuera de nuestro Sistema Solar, cerca de las regiones donde se están formando nuevas estrellas y en discos protoplanetarios. Estas moléculas de agua se encontraban en forma de vapor o en estado sólido, unidas a las partículas de polvo.

Herschel realizó este descubrimiento al estudiar un núcleo pre-estelar de la constelación de Tauro conocido como Lynds 1544. Esta es la primera vez que se detecta vapor de agua en una nube molecular que está a punto de comenzar el proceso de formación de una nueva estrella.

El vapor detectado, suficiente como para llenar más de 2000 veces los océanos de nuestro planeta, fue liberado de las partículas de polvo congelado por la acción de los rayos cósmicos de alta energía que atraviesan la nube.

“Para generar tal cantidad de vapor, tiene que haber suficiente agua congelada en la nube como para llenar tres millones de océanos terrestres”, explica Paola Caselli, de la Universidad de Leeds, Reino Unido, autora principal del artículo que presenta estos resultados en la publicación Astrophysical Journal Letters.

“Antes de realizar este descubrimiento, pensábamos que no se podría detectar vapor de agua en estas regiones, ya que la temperatura es tan baja que toda el agua tendría que estar congelada”.

“Ahora tenemos que revisar nuestras hipótesis sobre los procesos químicos que se desarrollan en estas regiones de alta densidad y, en particular, el papel que juegan los rayos cósmicos para mantener una cierta cantidad de agua en estado gaseoso”.

Las observaciones también desvelaron que las moléculas de agua están fluyendo hacia el centro de la nube, lo que podría indicar que acaba de comenzar su colapso gravitatorio tras el que, probablemente, se forme una nueva estrella.

“A día de hoy no existe ningún indicio de estrellas en el interior de la nube, pero al estudiar las moléculas de agua descubrimos que existe movimiento en la región, lo que podría indicar que la nube está empezando a colapsar”, indica Caselli.

“La nube contiene suficiente material como para formar una estrella tan masiva como nuestro Sol, por lo que también podría dar lugar a un sistema planetario similar al nuestro”.

Parte del vapor de agua detectado en L1544 se consumirá durante la formación de la nueva estrella, pero el resto se incorporará al disco que probablemente la termine rodeando, constituyendo una importante reserva para los planetas que se podrían llegar a formar en él.

“Gracias a Herschel somos capaces de seguir el ‘rastro del agua’ desde una nube molecular en el medio interestelar, a través de todo el proceso de formación de las estrellas, y hasta un planeta como la Tierra, en el que el agua es un ingrediente indispensable para la vida”, explica Göran Pilbratt, científico del proyecto Herschel para la ESA.

European Space Agency, ESA

martes, 9 de octubre de 2012

Un ataque de araña de hace 100 millones de años conservado en ámbar

Un ataque de araña de hace 100 millones de años conservado en ámbar
Un equipo de investigadores ha encontrado el primer fósil conservado en ámbar de una araña a punto de devorar una presa enganchada en su red, una instantánea ocurrida hace 100 millones de años.

Este fósil descrito en la revista Historical Biology, fue encontrado en el valle de Hukawng en Myanmar. De 97 a 110 millones años de antigüedad, pertenece al Cretácico Temprano. Los investigadores están seguros de que los dinosaurios vagaban cerca cuando la escena se produjo.

El fósil contiene una araña macho en su propia telaraña dispuesta a zamparse una pequeña avispa parásita, «pero nunca llegó a ella», explica George Poinar, profesor de zoología en la Universidad Estatal de Oregón y experto mundial en insectos atrapados en ámbar. «La avispa macho se vio atrapada de pronto en la tela de araña», explica. «Esta era la peor pesadilla de la avispa y nunca se terminó. La avispa estaba viendo cómo la araña estaba a punto de atacarla cuando la resina del árbol cayó sobre ellos y capturó a los dos».

Las arañas son invertebrados muy antiguos que datan de unos 200 millones de años, pero la evidencia más antigua que se ha encontrado de fósiles de una tela de araña es de solo 130 millones de años. Un ataque semejante nunca había sido encontrado en un fósil hasta el momento, según los investigadores.

domingo, 7 de octubre de 2012

Los mastodontes fueron muy abundantes en la Península Ibérica

Los mastodontes fueron muy abundantes en la Península Ibérica
La Península Ibérica ofrece un registro de mastodontes muy completo, aunque muchos yacimientos no figuran en la literatura paleontológica. Una investigación del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) revisa todas las localidades en las que han aparecido restos fósiles de estos proboscídeos.

Cuando se habla de mastodontes muchas personas evocan erróneamente los legendarios mamuts, sin embargo se trata de animales muy diferentes.

Varios millones de años antes de que los mamuts -que son elefantes- aparecieran en la tierra, sus parientes los mastodontes ya se habían asentado en ella. Físicamente son distintos: los mastodontes son más pequeños, con colmillos más reducidos y menos curvados, y su cuerpo es menos jorobado.

También son diferentes sus cráneos y sus molares, ya que no compartían la misma dieta: mientras los mamuts eran pastadores y se habían especializado en gramíneas, los mastodontes eran ramoneadores y se alimentaban de hojas, ramas de árboles, frutos e hierba.

Los proboscídeos gozaron de un gran apogeo en la era Terciaria, especialmente durante el Mioceno, cuando estaban presentes en todo el planeta con la excepción de Australia y la Antártida. Su registro fósil en la Península Ibérica es extraordinariamente abundante y ofrece una muestra muy completa de los períodos Mioceno y Plioceno.

Dos investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales han revisado 200 localidades de la Península Ibérica con restos de mastodontes para sintetizar su distribución geográfica y estratigráfica y poner al día su taxonomía. Sus resultados han sido publicados en la revista Quaternary International.

Seis géneros distintos de mastodontes

“En los yacimientos que hemos examinado, que abarcan toda la escala temporal de los diferentes mastodontes hallados en Europa, se han llegado a identificar 6 géneros distintos. Entre los bunodontos (con dientes de cúspides redondeadas): Gomphotherium, Tetralophodon, Anancus y un mastodonte sin posición taxonómica clara; y entre los zigodontos (con dentición de tipo cortante): Zygolophodon y Mammut” señala la investigadora Ana V. Mazo.

Los gonfoterios fueron los primeros proboscídeos en llegar a Europa y alcanzaron la Península Ibérica en el Mioceno medio, hace aproximadamente 18 millones de años. Son los más abundantes, se han encontrado en 125 localidades. A finales del período Aragoniense, hace unos 12 millones de años, Tetralophodon longirostris reemplazó a Gomphotherium angustidens; los tetralofodontos están presentes en 70 localidades. Además, en Crevillente (Alicante) se ha encontrado un mastodonte con grandes incisivos que presenta similitudes con Tetralophodon y Stegotetrabelodon.

Poco después de que llegasen a Europa los elefantes primitivos -hace aproximadamente 2,6-2,7 millones de años- se extinguió Anancus arvernensis, mastodonte que reemplazó a Tetralophodon en el Mioceno tardío y se ha encontrado en 20 localidades. Zygolophodon turicensis es junto con los gonfoterios de los primeros mastodontes en llegar a Europa aunque no fue tan abundante, probablemente porque el clima era demasiado árido para ellos. La especie más reciente es Mammut borsoni que evolucio~ó a partir de Zygolophodon turicensis; no se sabe con exactitud cuándo y dónde ocurrió este proceso, aunque se cree que tuvo lugar en el hemisferio norte.

Jan van der Made apunta: “Hay una coincidencia entre los patrones de dispersión de los mastodontes y los homínidos. Ambos se dispersaron en el Mioceno medio de África a Europa, y los mastodontes lo volvieron a hacer otra vez durante el Pleistoceno. Los proboscídeos se volvieron pastadores, preadaptándose de este modo a los ambientes de latitudes elevadas, con recursos muy limitados en invierno para especies que se alimentaban de hojas y frutos. El género Homo comenzó a incluir una elevada proporción de proteínas animales en su dieta, lo que puede haber sido una preadaptación que le permitiese dispersarse a latitudes más septentrionales”.

MNCN | SINC

Los rastros de la organización de los pequeños organismos de hace 500 millones años

Los rastros de la organización de los pequeños organismos de hace 500 millones años  
Un fósil que ha permanecido en el cajón de un museo durante más de un siglo ha sido reconocido por los geólogos de la británica Universidad de Leicester como la muestra tangible de las habilidades de algunos de los arquitectos más sofisticados del mundo animal que han vivido en este planeta. El fósil, un graptolito, restos de animales formadores de colonias ya extinguidos que vivieron en los mares hace quinientos millones de años, ha proporcionado pruebas de que los primeros organismos desarrollaron funciones especializadas y cooperaban con el fin de construir sus casas, al igual que los constructores de hoy en día trabajan con un equipo de albañiles, yeseros y decoradores.

El fósil fue descubierto por geólogos del siglo XIX en las tierras altas del sur de Escocia y se guarda en el British Geological Survey desde 1882. Los graptolitos son comunes en las rocas de la era Paleozoica, desde el Cámbrico medio (hace 570 millones de años) hasta el Carbonífero superior (hace 280 millones de años). Son maravillosos e intrincados hogares flotantes con varios pisos. Los animales que los construían eran delicadas criaturas invertebrada de largos tentáculos.

Jan Zalasiewicz, del departamento de Geología de la Universidad de Leicester, examinaba la roca cuando notó que había pasado algo por alto. Este fósil en particular no muestra a los mismos animales, sino que tiene rastros de lo que parecen ser las conexiones entre ellos, algo así como encontrar las cuerdas que una vez mantuvieron juntos a un equipo de alpinistas.

Estas conexiones indican que los animales de la colonia no podrían haber sido básicamente los mismos, como se había supuesto. Más bien, deben de haber sido muy diferentes en forma y organización en las distintas partes de la colonia. «La luz atrapó a uno de los fósiles en la manera correcta, de forma que muestra estructuras complejas que nunca habían sido vistas antes en un graptolito. Fue un golpe de suerte enorme... uno de esos momentos Eureka», dice Zalasiewicz.

En algunas partes de la colonia, estas conexiones fosilizadas parecen delgadas ramas entrecruzadas, mientras que otras parecen pequeños relojes de arena. «Un elemento clave en el éxito antiguo de estos animales debe de haber sido una elaborada división del trabajo, en el que los diferentes miembros de la colonia asumían diferentes tareas: alimentación, construcción, etc. La cooperación ha quedado conservada en piedra».

Ha sido un misterio cómo estos pequeñas y humildes criaturas prehistóricas podrían haber cooperado para construir estas impresionantes y sofisticadas viviendas, una habilidad que hace tiempo se perdió entre los animales de los océanos del mundo.

ABC.es

sábado, 6 de octubre de 2012

Los hadrosaurios desarrollaron una sofisticada dentadura

Los hadrosaurios desarrollaron una sofisticada dentadura
Los hadrosaurios, que vivieron en el periodo Cretácico, desarrollaron una de las dentaduras más evolucionadas que se conocen. Un grupo de investigación internacional ha descubierto que estos bípedos se diferenciaron de los reptiles gracias a esta compleja dentición.

Investigadores de la Universidad de Florida han participado en un estudio que demuestra que la dentición de los hadrosaurios evolucionó igual que la de los mamíferos, como el visón o el elefante, lo que facilitó su adaptación a la flora del entorno y su rápida expansión.

Asimismo, estos bípedos rompieron con el arquetipo primitivo de los reptiles y desarrollaron una de las dentaduras más sofisticadas jamás descubiertas. “Al analizar los restos fósiles nos dimos cuenta de que las superficies de mordida de sus dientes eran como las de los caballos, unos animales cuya dentadura está entre las más sofisticadas”, explica a SINC Gregory M. Erickson, coautor del estudio que publica esta semana la revista Science.

Estudios anteriores habían defendido la simplicidad de la estructura dental de los hadrosaurios. Sus autores describían su tejido dental igual al de los reptiles primitivos –como los saurios– formado por esmalte y ortodentina, un tejido suave y similar al hueso.

Frente a estas teorías, los científicos han demostrado que la dentición de estos bípedos era muy similar a la de los mamíferos y estaba formada por seis tejidos principales.

“La dentadura de estos herbívoros incluía todos los constituyentes propios de la molida de los mamíferos: esmalte, ortodentina, dentina secundaria y cemento coronal. Esto los habría convertido en una de las especies de animales con los dientes más complejos”, recoge la investigación.

Para su estudio, utilizaron restos con los que caracterizar la composición del tejido dental, la morfología y la mecánica de la superficie de la mordida de los hadrosaurios. Para ello, analizaron las propiedades de los tejidos de un Edmontosaurio del Museo Americano de Historia Natural, con técnicas de simulación en tres dimensiones.

Otra de las partes centrales de la investigación fue la evolución de su dentición. Su objetivo era saber por qué la dentadura de los hadrosaurios se diferenció de la de los reptiles –que estaba basada en dientes compuestos por dos tejidos: esmalte y dentina–. Las filas de arriba y de debajo de la dentadura de los reptiles, a diferencia de los hadrosaurios, no entran en contacto cuando muerden.

Una evolución diferenciada

Según el trabajo, primitivamente los hadrosaurios tenían un sistema dental de doble función –basado en rebanar y moler– imprescindible para consumir fibras y plantas rígidas. Ese modelo dual les ayudó a pulverizar esos vegetales, liberar sus nutrientes y explotar los recursos naturales que les ofrecía el entorno.

A partir de ahí, no todos los ejemplares de hadrosaurio evolucionaron del mismo modo. En algunos casos, los dientes se desarrollaron hasta lograr pavimentos gruesos de mordida alrededor del área de masticación, “probablemente para procesar la materia de las plantas más rígidas”, recoge el estudio. Otros individuos, en cambio, perdieron la capacidad de moler los alimentos y sus dientes se especializaron en cortarlos en lonchas angulares.

“Esta investigación mejora nuestro conocimiento de la evolución que sufrieron los mamíferos en cuanto a su dieta y su estructura dental”, apuntan los expertos. Analizar las propiedades más relevantes de los fósiles proporciona una nueva aproximación para estudiar la biomecánica a través de la evolución.

SINC

Herschel detecta cristales típicos de los cometas en un sistema planetario próximo

Herschel detecta cristales típicos de los cometas en un sistema planetario próximo
El disco de polvo que rodea a la joven estrella BetaPictoris contiene un tipo de material prístino que también está presente en cometas en nuestro Sistema Solar, según ha descubierto el telescopio espacial de infrarrojo lejano de la ESA, Herschel.

Beta Pictoris es una estrella muy joven -doce millones de años de edad- situada a 63 años luz de la Tierra. A su alrededor hay un planeta gigante gaseoso y un disco de material residual que con el tiempo podría convertirse en un anillo de cuerpos helados del estilo del cinturón de Kuiper, que está más allá de la órbita de Neptuno, en nuestro Sistema Solar.

Herschel ha permitido por primera vez determinar la composición del polvo que rodea el sistema de Beta Pictoris.

Ha resultado especialmente interesante la presencia del mineral olivina, que cristaliza en los discos protoplanetarios que rodean a las estrellas recién nacidas y que eventualmente pasa a ser un ingrediente de asteroides, cometas y planetas.

“Hay distintas clases de olivina”, explica Ben de Vries, de KU Leuven y autor principal del estudio, que se publica en Nature.

“En los cuerpos helados pequeños y primitivos, como los cometas, se da la variedad rica en magnesio, mientras que en los asteroides grandes, cuyo material ha sido calentado y ha sufrido por tanto más alteraciones, se detecta sobre todo la variedad más rica en hierro”.

En el sistema de Beta Pictoris Herschel ha detectado la variedad prístina -menos procesada- de olivina, rica en magnesio. En concreto, en Beta Pictoris la olivina está a unas entre 15 y 45 unidades astronómicas (UA) de la estrella, donde las temperaturas rondan los -190ºC.

Como referencia, la Tierra está a una UA de distancia del Sol, y el Cinturón de Kuiper se extiende desde la órbita de Neptuno, a unas 30 UA, hasta las 50 UA de distancia.

Las observaciones de Herschel indican que los cristales de olivina constituyen alrededor del 4% del total del polvo en la región.

Este hallazgo permite concluir a los astrónomos que la olivina se encontraba originalmente dentro de los cometas, y que debieron de ser las colisiones entre estos cuerpos helados lo que liberó los cristales al espacio.

“Este 4% que detectamos es un valor sorprendentemente similar al de los cometas en nuestro Sistema Solar 17P/Holmes y 73P/Schwassmann-Wachmann 3: entre un 2% y un 10% de estos cometas es olivina rica en magnesio”, dice De Vries.

“Pero la olivina sólo puede cristalizar a 10 UA de la estrella central o más cerca, así que detectarla en un disco de polvo frío significa que debe de haber sido transportada al exterior desde las regiones internas del sistema”.

Los mecanismos de transporte de tipo ‘radial mixing’ se conocen a partir de modelos que describen la evolución de los discos protoplanetarios a medida que se condensan entorno a las estrellas en formación.

El mezclado del material es promovido por vientos y calor de intensidad variable procedentes de la estrella central, así como por la propia variación de temperatura y las turbulencias creadas en el disco durante el periodo de formación de un planeta.

“Nuestros hallazgos indican que la eficiencia de estos procesos de transporte debe haber sido similar en nuestro Sistema Solar, cuando estaba en formación, y en Beta Pictoris, y que estos procesos son probablemente independientes de otras propiedades detalladas del sistema”, dice De Vries.

La masa de Beta Pictoris es más de una vez y media la masa del Sol, es ocho veces más brillante y la arquitectura de su sistema planetario es distinta de la que tiene hoy en día nuestro Sistema Solar.

“Gracias a Herschel hemos sido capaces de medir las propiedades de un tipo de material prístino que es un remanente de las primeras etapas de formación de un planeta en otro sistema solar, y lo hemos hecho con una precisión comparable a la que lograríamos en el laboratorio si dispusiéramos del material aquí, en la Tierra”, ha dicho el Jefe Científico de Herschel, de la ESA, Göran Pilbratt.

European Space Agency, ESA

viernes, 5 de octubre de 2012

La estrella más próxima al agujero negro central de nuestra galaxia

La estrella más próxima al agujero negro central de nuestra galaxia
Un equipo norteamericano, con participación del CSIC, ha localizado a la estrella más próxima al agujero negro del centro de nuestra galaxia. Es la estrella S0-102, que tarda 11,5 años en completar su órbita. El hallazgo permitirá conocer cómo funciona la fuerza de gravedad en entornos extremos y profundizar en el conocimiento de los agujeros negros supermasivos.

Científicos de EEUU y Canadá, junto al investigador Rainer Schödel del CSIC en España, han encontrado a la estrella más próxima a Sagitario A*, el agujero negro con cuatro millones de veces la masa del Sol situado en el centro de la Vía Láctea.

Se trata de la estrella S0‐102, que tarda solo 11,5 años en completar su órbita alrededor del agujero negro. El trabajo, liderado por la investigadora de la Universidad de California-Los Ángeles (EE UU) Andra Ghez, permitirá conocer cómo opera la ley de la gravedad en entornos extremos. Los resultados aparecen publicados en la revista Science.

"Hasta ahora solo se conocía una estrella que orbita alrededor de Sagitario A*: S0‐2, que tarda en completar una órbita 16,2 años. Su estudio nos ha permitido establecer la masa del agujero negro en cuatro millones de masas solares. Ahora, gracias a este nuevo hallazgo, no solo conocemos dos estrellas con órbitas muy próximas a Sagitario A*, sino que además podremos comprobar la teoría de la relatividad general bajo condiciones de gravedad extremas", asegura Schödel, que trabaja en el Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC).

La detección de la estrella ha sido posible gracias a un archivo de imágenes de alta resolución obtenidas por el observatorio W. M. Keck en el volcán Mauna Kea en Hawai a lo largo de los últimos 17 años, con la ayuda de un nuevo método de análisis de imagen desarrollado por Schödel que permite detectar estrellas que antes resultaban demasiado débiles y pasaban inadvertidas.

"Gracias a esta nueva técnica hemos podido detectar S0‐102 en una imagen tomada hace unos diez años y seguirla a lo largo de su órbita", destaca el investigador.

La relatividad general sugiere que la geometría del espacio‐tiempo no es rígida, sino que la presencia de materia produce que se modifique y, más concretamente, se "curve" en las inmediaciones de los objetos. Esta curvatura es la causante de los efectos gravitatorios que rigen el movimiento de los cuerpos, tanto el de los planetas alrededor del Sol como el de los cúmulos de galaxias. Los agujeros negros supermasivos constituyen un entorno idóneo para verificar este efecto.

CSIC | SINC

Seguidores

Noticias Recientes


CC 2.5Noticias de Ciencia. Template por Dicas Blogger.

Inicio