domingo, 30 de diciembre de 2012

Lo mejor de la ciencia española en 2012

Lo mejor de la ciencia española en 2012
Para acabar el año, SINC ha seleccionado las investigaciones más relevantes en las que han participado científicos españoles: nuevas terapias médicas, importantes avances en cáncer, genética y envejecimiento, el bosón de Higgs o la llegada de Curiosity a Marte.

En 2012, a pesar de los recortes a la investigación, el trabajo de los científicos españoles ha dado titulares, ha abierto informativos y ha ocupado portadas de las mejores revistas científicas.

Los avances contra el envejecimiento dieron un paso más en el mes de mayo, cuando un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) liderado por María Blasco logró prolongar un 24% la vida de ratones con un tratamiento que actúa introduciendo el gen de la telomerasa en las células.

Dos semanas después, Manel Esteller, del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge, presentó el primer epigenoma de Europa. Su estudio describía los perfiles epigenéticos –modificaciones químicas en el ADN– de los glóbulos blancos de dos mujeres, una sana y otra con una enfermedad genética. En octubre, el equipo de Esteller, especializado en la investigación con gemelos, anunciaba el hallazgo de un cambio químico en el ADN que hace que una mujer desarrolle cáncer de mama y, por el contrario, su hermana gemela no lo padezca.

La secuenciación del epigenoma de 139 pacientes de leucemia linfática crónica, en la que participaron nueve centros nacionales dentro del Consorcio Internacional del Genoma del Cáncer, continuó con el trabajo del mismo equipo, que en 2011 había descifrado el genoma de esta enfermedad, el tipo de leucemia más común en Europa.

La ciencia española, en portada

Dos investigaciones españolas han sido este año portada de las revistas científicas más prestigiosas: primero en Science cuando, a mediados de junio, la datación de las pinturas rupestres de algunas cuevas españolas planteó la posibilidad de que hubieran sido realizadas por neandertales, y no por Homo sapiens; y a finales de septiembre, en Nature, que llevó a su portada un trabajo que dilucidaba el origen de una gran explosión estelar que se observó en el año 1006, y cuyos restos fueron visibles durante tres años.

En mayo también fue portada de Nature la secuenciación del genoma del tomate por un consorcio internacional, en el que varios centros españoles se ocuparon del cromosoma 9. Un mes después, otro grupo científico con españoles en sus filas describió en Science la mutación responsable de que los tomates sean más bonitos pero menos sabrosos.

Aún tuvimos más noticias de secuenciaciones. En el mes de junio, un equipo internacional con participación española secuenciaba el esperado genoma del bonobo, el más hippie de los grandes primates y la única especie de homínido de la que todavía no se conocía la información genética completa.

Poco después, los científicos del proyecto Melonomics descifraron otro genoma de un vegetal con gran importancia económica, el del melón. Fue la primera vez que una iniciativa pública-privada española conseguía el genoma completo de una especie de planta superior, con flor y productora de semillas.

El megaproyecto internacional ENCODE, la Enciclopedia de los Elementos del ADN, contó con la colaboración de veinte investigadores del Centro de Regulación Genómica (CRG), dos del CNIO, y con la ayuda del Instituto Nacional de Bioinformática. En septiembre, 30 artículos de acceso abierto en cuatro revistas científicas de prestigio desvelaron los resultados de ENCODE sobre la función del llamado ‘ADN basura’, con millones de 'interruptores' que encienden y apagan la actividad de nuestros genes.

Pegados a la pantalla por la ciencia

Dos noticias científicas han abierto este verano los telediarios: el 4 de julio, el hallazgo del bosón de Higgs, que ha sido escogido por las revistas Science y Nature como el mayor hito de la ciencia mundial en 2012; y el 6 de agosto, el aterrizaje en Marte del Curiosity, la maniobra más compleja de los robots de exploración planetaria de la NASA. En una y en otra hazaña los científicos españoles han estado presentes.

En el Gran Acelerador de Hadrones (LHC), el laboratorio donde los físicos dieron caza a la evasiva partícula elemental, trabajan, entre otros españoles, Carmen García, del Instituto de Física Corpuscular, en el experimento ATLAS; y Teresa Rodrigo, del Instituto de Física de Cantabria y presidenta del Consejo de la Colaboración CMS. Las dos científicas se atrevieron a comentar para SINC el hallazgo del bosón antes de que se anunciara oficialmente.

El robot Curiosity de la NASA tuvo a millones de personas pegadas a las pantallas de sus ordenadores durante siete minutos de ‘terror’. En España hubo que madrugar para vivir uno de los momentos más emocionantes que nos ha dejado la ciencia de 2012. Eran las 07:32, hora peninsular cuando culminaba el aterrizaje en Marte del rover Curiosity, que incluía una estación ambiental (REMS) y una antena españolas.

Desde la madrugada, en la sede del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) en Torrejón de Ardoz (Madrid), el equipo de SINC compartió con científicos y periodistas las horas previas, y fue testigo de la emoción –y las lágrimas– de los miembros de REMS en el momento en que el Jet Propulsion Laboratory en Pasadena (EE UU) anunció el éxito del aterrizaje. “¡Qué subidón! –exclamaba una científica de REMS después de los aplausos–, aunque el entusiasmo de hoy lo vamos a necesitar otros dos años”. Y que dure.

SINC

Un ángel de nieve por Navidad: Sharpless 2-106

Un ángel de nieve por Navidad: Sharpless 2-106
Un ángel de nieve surca los cielos en esta preciosa imagen de la región de formación de estrellas Sharpless 2-106, o S106, tomada por el Telescopio Espacial Hubble.

No obstante, las apariencias engañan: detrás de esta delicada fachada se oculta una diabólica estrella que expulsa materia a un ritmo frenético, perturbando la nube de polvo y gas que la rodea.

La estrella central tiene una masa equivalente a 15 veces la de nuestro Sol, y se encuentra en las últimas etapas de su proceso de formación.

Las ‘alas’ de este ángel, de color azul brillante, son en realidad dos lóbulos gemelos de hidrógeno súper caliente expulsado por la estrella. En esta región la temperatura puede alcanzar los 10.000°C, en contraste con el frío espacio interestelar que la rodea.

Un frío cinturón de polvo de color rojo cruza la imagen, ocultando prácticamente a la estrella central. Su luz se refleja en las diminutas partículas de polvo de su entorno, lo que hace que las ‘alas’ parezcan tener ‘venas’ rojas.

S106 se encuentra a 2.000 años luz de nuestro planeta en dirección a Cygnus, la constelación del Cisne, y tiene una extensión de unos 2 años luz.

ESA

viernes, 28 de diciembre de 2012

Esperan el descubrimiento inminente de un planeta muy parecido al nuestro

Esperan el descubrimiento inminente de un planeta muy parecido al nuestro
2013 puede ser el año en el que se encuentre el primer planeta gemelo de la Tierra fuera del Sistema Solar, según ha señalado el director del Laboratorio de Habitabilidad Planetaria de la Universidad de Puerto Rico, Abel Méndez. A su juicio, cuando se produzca este hallazgo "la humanidad tendrá que replantearse su lugar en el espacio".

Méndez ha explicado, en una entrevista a 'Space.com', que ahora, y tras años buscando un planeta igual a la Tierra, los astrónomos están muy cerca de encontrarlo. Los científicos descubrieron el primer exoplaneta orbitando una estrella de tipo solar en 1995 y, desde entonces, se han descubierto más de 800 mundos fuera del Sistema Solar. Además, existen todavía algunos que están en fase de estudio y que, en un futuro próximo, se confirmarán sus características.

Para el científico ha sido muy importante en este proceso el telescopio espacial Kepler de la NASA que, según ha indicado, ha marcado la presencia de 2.300 potenciales planetas desde su lanzamiento, en marzo de 2009.

Los primeros cuerpos en ser detectados eran los planetas calientes, tipo Júpiter, que por sus características eran mucho más fáciles de ser captados. Con el tiempo, se ha ido observando el Universo con mayor detalle, pero todavía no se ha logrado dar con un planeta exactamente igual que la Tierra. "Se han encontrado planetas similares, en tamaño, en temperatura, distancia con su estrella madre, pero no iguales", ha apuntado Méndez, quien ha insistido en que "es solo una cuestión de tiempo antes de que un planeta pequeño y rocoso sea descubierto en la zona habitable".

También el científico de la Universidad de Berkeley (California) y miembro del equipo de la misión Kepler, Geoff Marcy, ha señalado que "el hallazgo del primer planeta con un tamaño medio, una órbita y un incidente estelar adecuado para la vida se anunciará en 2013".

En cuanto a lo que significaría un hallazgo de este tipo, Marcy ha indicado que supondría un gran paso para "la especie humana". "Se podrán enviar sondas robóticas a las estrellas más cercanas y será la mayor aventura del hombre en el espacio", ha apuntado.

EUROPA PRESS

jueves, 27 de diciembre de 2012

La sonda WMAP revoluciona lo que sabemos del Universo

La sonda WMAP revoluciona lo que sabemos del Universo
Lanzada por la NASA en 2001, la Sonda de Anisotropía de Microondas Wilkinson (WMAP), ha revolucionado lo que sabemos del Universo. Dirigido por el astrofísico Charles L. Bennett, de la Universidad Johns Hopkins, el equipo científico de la nave ha determinado, con un alto grado de exactitud y precisión, no solo la edad del Universo, sino también la densidad de los átomos, la densidad de toda la demás materia no atómica o la época en que las primeras estrellas comenzaron a brillar...

Ahora, dos años después de que la sonda fuera retirada, los investigadores han revelado sus conclusiones finales, basadas en un total de nueve años de observaciones. Según explican, los nuevos conocimientos adquiridos sobre algunos aspectos del Universo son cerca de 68.000 veces más precisos, convirtiendo la cosmología de ser «con frecuencia un campo de la especulación salvaje a una ciencia de precisión».

«Es casi milagroso. El Universo ha codificado su autobiografía en los patrones de microondas que observamos a través de todo el cielo. Cuando lo descodificamos, el Universo revela su historia y contenido. Es sorprendente ver encajar todo en su lugar», explica Bennett, profesor de Física y Astronomía en la Johns Hopkins.

La foto del Universo «cuando era un bebé» tomada por WMAP mapea el resplandor del Universo joven y caliente, en un momento en el que tenía solo 375.000 años de edad, una pequeña fracción de su edad actual de 13.770 millones años. Los patrones en esta imagen de «recién nacido» se utilizan para conocer lo que pudo haber sucedido antes y lo que ocurrió después durante los miles de millones de años desde los primeros tiempos. La cosmología basada en el Big Bang, que postula que el Universo ha estado expandiéndose y enfriándose desde entonces, ahora está sólidamente apoyada, según WMAP.

Las observaciones de WMAP también apoyan la teoría de la «inflación», que dice que el Universo sufrió un dramático período inicial de expansión, con un crecimiento de más de un billón de billones de veces en menos de un billón de una billonésima parte de segundo. Durante esta expansión se generaron pequeñas fluctuaciones que con el tiempo crecieron hasta formar galaxias.

La medición de WMAP también ha confirmado que las fluctuaciones siguen una curva de campana con las mismas propiedades a través del cielo, y hay un número igual de puntos calientes y fríos en el mapa. Además, el Cosmos debe de obedecer las reglas de la geometría euclidiana por las que la suma de los ángulos interiores de un triángulo suman 180 grados. Recientemente, el genial astrofísico británico Stephen Hawking comentaba en la revista New Scientist que la evidencia de WMAP de la inflación era el acontecimiento más emocionante de la física durante su carrera.

El universo comprende solo un 4,6% de átomos. Una fracción mucho mayor, el 24%, es un tipo diferente de materia que tiene la gravedad, pero que no emite ninguna luz, la llamada materia oscura. El resto corresponde a la misteriosa energía oscura, una fuente de anti-gravedad que está impulsando la aceleración de la expansión del Universo.

WMAP también ha proporcionado el registro de la época en la que las primeras estrellas comenzaron a brillar, cuando el universo tenía unos 400 millones de años de antigüedad. El próximo telescopio James Webb, el que se espera sea el mejor telescopio espacial construido jamás, está específicamente diseñado para estudiar ese período.

ABC.es

martes, 25 de diciembre de 2012

Las nuevas especies descubiertas en el Gran Mekong

Las nuevas especies descubiertas en el Gran Mekong
Una víbora ojos de rubí, una rana que imita el cantar de los pájaros o un pez gato que puede moverse sobre la tierra son algunas del total de 126 nuevas especies de flora y fauna que fueron descubiertas en la región del Gran Mekong, según anuncia el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

Otros hallazgos son un murciélago con aspecto demoníaco, un pez ciego que vive a 7 kilómetros bajo tierra o un diminuto pez que se ilumina en la oscuridad debido a su cuerpo dorado, según una nota difundida por la organización conservacionista.

A diferencia de otros especímenes masculinos de anfibio que croan para atraer a las hembras, la rana «Gracixalus quanqi», que habita en las selvas del norte de Vietnam, emite un sonido parecido al cantar de los pájaros durante su etapa reproductiva.

Los científicos de WWF también descubrieron en el sur de Vietnam y este de Camboya la víbora «Trimeresurus rubeus» cuyo color verde a lo largo del cuerpo contrasta con el rojo rubí de sus ojos, entre las 21 especies de reptiles descubiertas según indican WWF en su documento titulado «Extra Terrestrial».

Por su parte, el pez gato «Clarias gracilentus» hace uso de sus aletas pectorales para permanecer levantada mientras se menea como una serpiente para desplazarse sobre terreno no acuático.

El área del Gran Mekong abarca todo el cauce del río que surca el Sudeste Asiático peninsular y pasa por Birmania, Camboya, China, Laos, Tailandia y Vietnam, donde habitan varias especies en peligro de extinción como el elefante asiático, el siluro gigante o el delfín del Irrawaddy.

WWF ha advertido de que estos animales están en grave riesgo de desaparecer para siempre si siguen adelante los planes de construir enormes presas alrededor del río, como el embalse de Xayaburi en Laos.

«La presa de Xayaburi será una barrera impasible para muchas especies, significando la extinción de muchos animales conocidos y por descubrir», declaró Nick Cox, director del programa de especies para el Gran Mekong de WWF.

Desde 1997 se han descubierto en esta región 1.710 nuevas especies de flora y fauna, según los datos que aporta el Fondo Muncial para la Naturaleza.

EFE

sábado, 22 de diciembre de 2012

El invierno más corto en siglos

El invierno más corto en siglos
El invierno ha llegado al Hemisferio Norte este viernes 21 de diciembre a las 12.12 horas, hora oficial peninsular, según se recoge en el convenio astronómico, aprobado por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), dependiente del Ministerio de Fomento.

Se trata de la estación más corta del año desde hace algunos siglos, ya que tendrá una duración de 88 días y 23 horas. La primavera se iniciará el día 20 de marzo de 2013.

Según detalla el IGN, el inicio de las estaciones viene dado, por convenio, por aquellos instantes en que la Tierra se encuentra en unas determinadas posiciones en su órbita alrededor del Sol. En el caso del invierno, apunta que esta posición se da en el punto de la eclíptica en el que el Sol alcanza su posición más austral. Precisamente, el día que esto sucede, el Sol alcanza su máxima declinación sur y durante varios días su altura máxima al mediodía no cambia, y por eso, a esta circunstancia se la llama también solsticio («sol quieto») de invierno.

En este instante en el hemisferio sur se inicia el verano. De hecho, el día del solsticio de invierno corresponde al de menor duración del año. Alrededor de esta fecha se encuentran el día en que el Sol sale más tarde y aquél en que se pone más pronto.

El IGN añade que el inicio del invierno puede darse, a lo sumo, en cuatro fechas distintas del calendario (del 20 al 23 de diciembre).

A lo largo del siglo XXI, el invierno se iniciará en los días 20 a 22 de diciembre (fecha oficial española), siendo su inicio más temprano el del año 2096 y el inicio más tardío el de 2003. Así, las variaciones de un año a otro son debidas al modo en que encaja la secuencia de años según el calendario (unos bisiestos, otros no), con la duración de cada órbita de la Tierra alrededor del Sol (conocida como 'año trópico').

En cuanto a la duración del día, el IGN indica que si se llama coloquialmente duración del día al tiempo que transcurre entre la salida y la puesta del Sol en un lugar dado, el día 22 de diciembre es el día de menor duración.

Por otro lado, cree que se podría pensar que el día más corto del año será también el día en que el Sol salga más tarde y se ponga más pronto. Sin embargo, advierte de que no es así, debido a que la órbita de la Tierra alrededor del Sol no es circular sino elíptica y a que el eje de la Tierra está inclinado en una dirección que nada tiene que ver con el eje de dicha elipse.

«Ello también hace que un reloj solar y nuestros relojes, basados en un sol ficticio, estén desajustados. El día en que el Sol se pone más pronto es el 8 de diciembre, mientras que el día en que el Sol saldrá más tarde será el 5 de enero del año próximo», argumenta el IGN.

En cuanto a la distancia al Sol, señala que, por estas fechas, se da también el máximo acercamiento anual (perihelio) entre la Tierra y el Sol. En esta ocasión, el máximo acercamiento se dará el próximo día 5 de enero de 2012, siendo la distancia de algo más de 147 millones de kilómetros, unos 5 millones de kilómetros menos que en el momento de afelio o de mayor distancia (5 de julio de 2012).

La actividad del Sol, por su parte, se caracteriza en invierno por la presencia en su superficie de manchas, fulguraciones y protuberancias, y en la Tierra, se aprecia en alteraciones en la propagación de las ondas de radio y en una mayor presencia de auroras polares. Esta actividad sigue un periodo de aproximadamente 11 años, y está asociada al ciclo magnético del Sol. Actualmente se encuentra en el ciclo solar número 24, que comenzó en diciembre de 2008 y se espera que llegue a su máximo en mayo de 2013.

Según las estimaciones realizadas por NOAA y Space Weather Prediction Center, apunta que durante el invierno el número de manchas solares alcanzará valores entre 65 y 90. El IGN destaca que a lo largo del invierno no habrá ningún eclipse, si bien avisa de que en toda época del año hay algún fenómeno astronómico de interés, predicho (como son los eclipses) o no (como los cometas nuevos).

«Suele ser preferible realizar las observaciones en fechas cercanas a la luna nueva (24 de diciembre de 2011, 23 de enero y 21 de febrero de 2012), salvo cuando se pretende observar la propia Luna», indica.

En esta línea, la primera luna llena del invierno se dará el 28 de diciembre de 2012, dándose las siguientes 29 ó 30 días después. En este invierno se darán otras dos lunas llenas: 27 de enero y 25 de febrero de 2013. Sobre la visibilidad de los planetas, Saturno y, hasta mediados de febrero, Venus serán los luceros matutinos, mientras que Júpiter y, hasta mediados de febrero, Marte, serán los vespertinos.

Por otro lado, si no se dispone de ningún telescopio, se pueden observar las lluvias de meteoros que se producen ocasionalmente. La primera lluvia de meteoros importante del invierno es la de las Cuadrántidas, cuyo máximo se da hacia el 3 de enero.

EUROPA PRESS

viernes, 21 de diciembre de 2012

Lo más destacado de la ciencia en 2012

Lo más destacado de la ciencia en 2012
Las dos revistas científicas de mayor prestigio, Nature y Science, aprovechan el final del año para hacer balance, e incluyen en sus números de esta semana una clasificación con lo más destacado de la ciencia en 2012. Las dos publicaciones coinciden en destacar el hallazgo del bosón de Higgs como la noticia del año. Nature incluye además una predicción con los cinco investigadores que, según sus editores, serán los principales generadores de noticias en 2013. Entre ellos aparece un español, el neurocientífico Rafael Yuste.

El final del año suele ser momento de hacer balance, también en ciencia, y por eso las dos principales revistas científicas, la británica Nature y la estadounidense Science, publican esta semana sendas listas con las investigaciones más importantes de los últimos doce meses. Ambas publicaciones coinciden a la hora de señalar cuál es el hallazgo científico más importante de 2012: el descubrimiento del bosón de Higgs.

El día 4 de julio se detectó esta esquiva partícula, que había sido planteada como hipótesis hace 40 años, y que es clave para explicar cómo otras partículas elementales obtienen su masa.

El descubrimiento del bosón, que tuvo lugar en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), cerca de Ginebra, en Suiza, puso “la última pieza que faltaba en el rompecabezas que los físicos llaman ‘modelo estándar de física de partículas’”, según la revista Science.

Curiosity, Sandy, Elsevier…

Otro de los momentos destacados del año para las dos publicaciones fue la llegada del rover Curiosity a Marte, el 5 de agosto. Nature, que basa su listado en los personajes más que en las investigaciones, destaca la figura de Adam Steltzner, que lideró la fase de entrada, descenso y aterrizaje del robot.

Además, la revista británica destaca a otros investigadores cuya aportación a la ciencia de 2012 ha sido especialmente relevante. Uno de estos personajes es Cynthia Rosenzweig, que predijo el impacto de una gran tormenta en Nueva York años antes de la llegada de la tormenta Sandy.

Otro es Tim Gowers, matemático que llamó desde su blog, con gran éxito, al boicot contra la editorial académica holandesa Elsevier por los precios desorbitados de sus publicaciones y sus prácticas abusivas.

También aparece Ron Fouchier, que descubrió una variante del virus de la gripe tremendamente patógena, lo que provocó que se abriera un intenso debate sobre si este tipo de hallazgos deben o no publicarse con total transparencia, debido a la posibilidad de que la información sea usada con fines destructivos.

En el especial también hacen referencia a Cédric Blanpain, que investiga sobre células madre y tumores; Elizabeth Iorns, que creó una iniciativa para reproducir los estudios científicos y mejorar su fiabilidad; Jun Wang, líder del mayor secuenciador de genomas del mundo –el Instituto Chino de Investigación–; y Jo Handelsman, que puso de manifiesto con un sencillo experimento la existencia de prejuicios sexuales en el mundo científico.

Science destaca las diez noticias del año

Por su parte, la revista Science hace un repaso de las noticias que, para sus editores, han sido las más influyentes en el ámbito científico.

Entre ellas aparece la nueva técnica desarrollada en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Alemania, que permitió secuenciar el ADN del “homínido de Denisova”, que vivió hace unos 50.000 años. El genoma de esta niña que murió en Siberia, fue secuenciado con una precisión equivalente a la de los análisis genómicos de personas vivas.

También se incluye en la lista el proyecto ENCODE, gracias al cual en septiembre se descubrió la importancia de lo que hasta entonces era considerado como inútil ‘ADN basura’, y que en realidad es un componente útil y regulador de la actividad génica.

El reportaje destaca también las investigaciones sobre neutrinos, el descubrimiento del fermión de Majorana –una partícula que es su propia antipartícula–, la utilización, por primera vez, de rayos X para determinar estructuras proteicas, el caso de la mujer tetrapléjica a la que hicieron controlar un brazo robótico con la mente, las nuevas técnicas para alterar genes específicos mediante unas proteínas llamadas TALEN y la investigación en la que se obtuvieron los primeros ratones nacidos sanos a partir de óvulos procedentes de células madre.

Por último, cabe destacar que las dos publicaciones hacen referencia en su reportaje al caso del funcionario del gobierno italiano y los seis expertos en sismología que fueron condenados este año por no haber previsto el terremoto que afectó a la región de L’Aquila en 2009.

Los protagonistas de 2013

Además, la revista Nature también se atreve a predecir quiénes serán los científicos que generarán noticias en 2013.

Entre ellos aparece un español que desarrolla su trabajo en la Universidad de Columbia, en Nueva York, Rafael Yuste.

Yuste trabaja en un proyecto denominado “Brain Activity Map Project”, que aspira a registrar la actividad eléctrica de cada neurona del cerebro. En declaraciones a la agencia Efe, el investigador asegura que tras capturar toda la actividad y manipularla, “se podrán desarrollar nuevos métodos de diagnóstico y nuevas terapias” para enfermedades mentales y neurológicas.

SINC

jueves, 20 de diciembre de 2012

Torbellinos en el viento solar

Torbellinos en el viento solar
Utilizando los satélites Clúster de la ESA a modo de microscopio, un equipo de científicos ha estudiado el viento solar con un nivel de detalle sin precedentes, descubriendo minúsculos torbellinos que podrían jugar un papel muy importante a la hora de mantener la temperatura del plasma espacial.

La turbulencia es un fenómeno muy complejo que podemos observar en todas partes, desde el agua que sale de un grifo o el flujo de aire que rodea el ala de un avión, hasta los reactores experimentales de fusión nuclear o el espacio.

Se piensa que la turbulencia juega un papel muy importante a la hora de mantener el calor en el seno del viento solar – una corriente de partículas cargadas expulsada por el Sol.

El viento solar se enfría a medida que se expande por el Sistema Solar, pero mucho menos de lo que cabría esperar si el flujo fuese suave y laminar.

La turbulencia se origina a partir de irregularidades en el flujo de partículas y en las líneas del campo magnético. Tratar de analizar cómo se transfiere esta energía desde las grandes estructuras en las que se genera hasta las microestructuras en las que se disipa es tan complejo como intentar trazar el flujo de energía desde el cauce tranquilo de un río hasta los torbellinos que se forman al final de una catarata.

En este nuevo estudio, se han utilizado dos de los cuatro satélites que componen la misión Clúster de la ESA para estudiar en detalle la turbulencia del plasma del viento solar.

Estos dos satélites viajaron en la dirección del flujo guardando una separación de apenas 20 kilómetros, y utilizaron su ‘modo ráfaga’ para tomar 450 medidas por segundo del plasma que les rodeaba.

Al comparar sus resultados con los modelos matemáticos, los científicos pudieron confirmar la existencia de láminas de corriente de apenas 20 kilómetros de espesor en los bordes de los torbellinos.

“Estos resultados nos muestran por primera vez que el plasma del viento solar está extremadamente estructurado incluso a una escala tan pequeña”, explica Silvia Perri, de la Universidad de Calabria, Italia, autora principal del artículo que presenta este hallazgo.

Clúster ya había detectado láminas de corriente de unos 100 kilómetros de espesor en la envoltura magnética, la región comprendida entre la burbuja magnética que rodea a la Tierra – la magnetosfera – y la onda de choque generada por el viento solar.

En los bordes de estos torbellinos se detectaron ‘reconexiones magnéticas’, el proceso por el que líneas de campo magnético de sentido opuesto se abren de forma espontánea y se reconectan con otras líneas de su entorno, liberando energía.

“A pesar de que todavía no hemos detectado reconexiones a esta nueva pequeña escala, está claro que nos encontramos ante una cascada de energía que podría contribuir al calentamiento del viento solar”, explica Silvia.

Nuevas misiones como Solar Orbiter de la ESA o Solar Probe Plus de la NASA estudiarán si también se producen estos fenómenos en el entorno inmediato del Sol, mientras que la misión MMS de la NASA se centrará específicamente en el estudio de estas pequeñas escalas donde se sospecha que también se podrían producir reconexiones magnéticas.

“Estos resultados de Clúster demuestran la capacidad única de esta misión para estudiar la física del Universo, en este caso llevando al límite la capacidad de medición de sus instrumentos para descubrir nuevos fenómenos a pequeña escala”, comenta Matt Taylor, Científico del Proyecto Clúster para la ESA.

“Las futuras misiones multi-satélite permitirán estudiar en detalle estos fenómenos a pequeña escala y pondrán en contexto los descubrimientos realizados gracias a Clúster”.

ESA

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Las estrellas revelan el secreto para mantenerse jóvenes

Las estrellas revelan el secreto para mantenerse jóvenes
Algunas personas, con 90 años, están en plena forma, mientras que otras están muy desmejoradas antes de llegar a los 50. Sabemos que el ritmo de envejecimiento está indirectamente relacionado con la edad real — y puede tener más que ver con su estilo de vida. Un nuevo estudio que ha utilizado el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en el Observatorio La Silla de ESO y el Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA, revela que ocurre lo mismo con los cúmulos de estrellas.

Los cúmulos globulares son conjuntos esféricos de estrellas, muy unidas entre ellas por su gravedad mutua. Hay unos 150 cúmulos globulares en la Vía Láctea, reliquias de los primeros tiempos del universo, con edades típicas de 12–13 mil millones de años (el Big Bang tuvo lugar hace 13.700 millones de años), y que contienen muchas de las estrellas más viejas de nuestra galaxia.

Pero, pese a que se trata de estrellas viejas y cúmulos que se formaron en el pasado distante, astrónomos que han utilizado el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros y el Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA, han descubierto que algunos de estos cúmulos permanecen con un espíritu joven. Esta investigación se presenta en el número de la revista Nature del 20 de diciembre de 2012.

“Pese a que todos estos cúmulos se formaron hace miles de millones de años”, indica Francesco Ferraro (Universidad de Bolonia, Italia), investigador principal del equipo que ha hecho el descubrimiento, “nos preguntábamos si algunas podían envejecer más rápido o de forma más lenta que otras. Estudiando la distribución de un tipo de estrellas azules existentes en los cúmulos, descubrimos que, de hecho, algunos cúmulos habían evolucionado mucho más rápido a lo largo de sus vidas, y desarrollamos una manera de clasificar este envejecimiento”.

Los cúmulos estelares se forman en un corto periodo de tiempo, lo cual significa que todas las estrellas en su interior tienden a tener aproximadamente la misma edad. Dado que las estrellas brillantes de mucha masa queman su combustible de forma muy rápida, y dado que los cúmulos globulares son muy viejos, solo debería haber estrellas de baja masa brillando en su interior.

Sin embargo, este no parece ser el caso: bajo ciertas circunstancias, las estrellas pueden recibir un nuevo soplo de vida, obteniendo combustible extra que las alimenta de nuevo y las hace brillar considerablemente. Esto puede ocurrir si una estrella atrae material de otra estrella vecina a medida que dos estrellas se fusionan, o si colisionan. Las estrellas revigorizadas son denominadas azules rezagadas, y su alta masa y brillo son las propiedades que han dado fundamento a este estudio.

Las estrellas más pesadas se precipitan hacia el centro del cúmulo a medida que este envejece, en un proceso similar a la sedimentación. Las elevadas masas de las azules rezagadas dan a entender que se ven fuertemente afectadas por este procesos, mientras que su brillo las hace relativamente fáciles de observar.

Para comprender mejor el envejecimiento de los cúmulos, el equipo localizó la ubicación de estrellas azules rezagadas en 21 cúmulos globulares, tal y como puede apreciarse en imágenes obtenidas por el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros y el Hubble, entre otros observatorios. El telescopio espacial Hubble proporcionó imágenes de muy alta resolución de los atestados centros de 20 de los cúmulos, mientras que las imágenes obtenidas con instalaciones basadas en tierra ofrecieron una visión más amplia de sus regiones exteriores, menos abarrotadas.

Analizando los datos observacionales, el equipo descubrió que unos pocos cúmulos parecían jóvenes, con estrellas azules rezagadas distribuidas por todo el cúmulo, mientras que un grupo más numeroso era viejo, con las azules rezagadas agrupadas en el centro. Un tercer grupo se encontraba en pleno proceso de envejecimiento, con las estrellas más cercanas al centro migrando hacia el interior en primer lugar, mientras que las estrellas más alejadas se acercaban progresivamente al centro.

“Dado que estos cúmulos se formaron todos aproximadamente al mismo tiempo, esto revela grandes diferencias en la velocidad de evolución de cúmulo a cúmulo”, afirma Barbara Lanzoni (Universidad de Bolonia, Italia), coautora del estudio. “En el caso de los cúmulos que envejecen rápido, creemos que el proceso de sedimentación puede completarse en el plazo de unos cuantos cientos de millones de años, mientras que para los más lentos llevaría varias veces la edad actual del universo”.

A medida que las estrellas más pesadas del cúmulo se precipitan hacia el centro, el cúmulo puede experimentar un fenómeno llamado colapso central, en el cual el centro del cúmulo se apiña de un modo extremadamente denso. Los procesos que llevan hacia este colapso central son bien conocidos, y están relacionados con el número, la densidad y la velocidad de movimiento de las estrellas. Sin embargo, hasta ahora se desconocía la tasa de este fenómeno. Este estudio proporciona la primera evidencia empírica de a qué velocidad envejecen diferentes cúmulos.

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Observatorio Europeo Austral, ESO

lunes, 17 de diciembre de 2012

Serpientes y lagartijas se extinguieron junto a los dinosaurios

Serpientes y lagartijas se extinguieron junto a los dinosaurios
El mismo meteorito que acabó con los dinosaurios provocó también la extinción de las lagartijas y serpientes y una modificación total del ecosistema. Un estudio de las universidades de Yale y Harvard explica que el 83% de estos reptiles desaparecieron tras el impacto, entre ellos la lagartija Obamadon gracilis, recientemente identificada.

Hace 65,5 millones de años tuvo lugar el periodo conocido como Cretácico-Paleógeno, durante el que se produjo una gran extinción de especies de plantas y animales –especialmente de dinosaurios– tras el choque del asteroide Chicxulub contra la Tierra.

Ahora, investigadores de las universidades de Harvard y Yale, ambas en EE UU, han demostrado que su impacto también produjo la desaparición de distintas especies de serpientes y lagartijas, especialmente de la Obamadon gracilis. El trabajo se publica esta semana en la revista PNAS.

“La realidad es que este asteroide devastó el ecosistema entero y se llevó todo por delante”, explica Nicolas R.Longrich, del departamento de Geología y Geofísica de Yale y líder del trabajo. “Las serpientes y lagartijas fueron unas de las grandes afectadas”, añade.

El estudio muestra que para estos animales las consecuencias de la colisión fueron mucho más serias de lo que se creía. Según los autores, el 83% de estas especies murieron y cuanto más grandes eran, mayor era su probabilidad de extinguirse. De hecho, los investigadores aseguran que no sobrevivió “ninguna cuyo tamaño superara el de una libra (unos 453 gramos)”.

Nueve especies de reptiles

Los científicos analizaron fósiles de serpientes y lagartijas recogidos en el oeste de Norte América, desde Nuevo México (en EE UU) hasta Alberta (en Canadá). Examinaron 21 especies que ya se conocían y, además, identificaron nueve desconocidas hasta ahora.

“Muchos tipos de reptiles vivieron durante los últimos días de los dinosaurios. Algunos de ellos eran lagartijas delgadas, mientras otros eran serpientes del tamaño de la Boa constrictor, suficientemente grandes para atrapar los huevos de muchas especies de dinosaurios”, explican.

En el sureste de Norteamérica vivieron serpientes herbívoras similares a las iguanas, y las llanuras de lo que hoy es Montana estuvieron habitadas por lagartijas carnívoras, que llegaron a medir seis pies de largo, aproximadamente 1,83 metros.

Los investigadores aseguran además que las lagartijas y serpientes “fueron grandes rivales de los dinosaurios en cuanto a su diversidad”. De hecho, apuntan que se puede hablar de una ‘Edad de las lagartijas’ igual que existe una ‘Edad de los dinosaurios’.

Descubrieron la lagartija Obamadon gracilis

El trabajo también ha mostrado que entre las lagartijas que se extinguieron, una de las categorías más diversas era la Polyglyphanodontia, que incluía hasta el 40% de todas las que poblaban Norte América.

Anteriormente, los científicos encontraron una especie desconocida y la llamaron Obamadon gracilis. El nombre, procedente del latín, está formado por las palabras odon – diente– y gracils –esbelto–.

La extinción de serpientes y lagartijas como la O.gracilis favoreció la evolución y diversificación de otras. Actualmente hay aproximadamente 9.000 especies de serpientes y lagartijas que “no sobrevivieron por estar mejor adaptadas, sino porque el impacto del meteorito terminó con todos sus competidores”, comenta Longrich.

Una de las innovaciones de este trabajo es que los investigadores han sido capaces de reconstruir las relaciones entre reptiles extintos a partir de material mandibular muy fragmentado. Una técnica que, normalmente, se ha considerado difícil de aplicar a criaturas no mamíferas.

SINC

domingo, 16 de diciembre de 2012

Las galaxias más lejanas y antiguas del Universo

Las galaxias más lejanas y antiguas del Universo
El telescopio espacial Hubble ha descubierto un cúmulo de siete galaxias que existieron sólo unos pocos cientos de millones de años después del nacimiento del Universo. Entre ellas hay una que puede ser la más antigua encontrada por los científicos hasta la fecha.

Según han explicado los autores del trabajo, publicado en 'The Astrophysical Journal Letters', mientras que seis de las galaxias observadas se habrían formado 600 años después del Big Bang, la que es considerada la más antigua, conocida como UDFj-39546284, existe desde que el Universo tenía solo 380 millones de años. Además, también es la galaxia más lejana que jamás haya visto.

No es la primera vez que los científicos identifican UDFj-39546284, pero, hasta ahora, se creía que se había formado 500 millones de años después del nacimiento del cosmos. Han sido los datos aportados por Hubble los que han modificado las teorías.

Según ha explicado la NASA, estas siete galaxias constituyen "el primer censo fiable de la época desde 400 millones hasta 600 millones años después del nacimiento del Universo". Este censo detecta un aumento constante de las galaxias en este periodo, lo que sugiere que la formación de las primeras estrellas y galaxias -el llamado 'amanecer cósmico'- pasó poco a poco y no fue un "hecho único y dramático".

El autor principal del estudio, Richard Ellis, ha explicado que Hubble ha realizado observaciones en una pequeña porción de cielo conocida como el 'Campo Ultra Profundo'. El telescopio ha observado la zona durante muchas horas para acumular suficiente luz para detectar objetos extremadamente débiles y distantes. Los investigadores usaron la Wide Field Camera 3 del Hubble para estudiar el campo profundo en el infrarrojo cercano durante agosto y septiembre de 2012.

Los astrónomos usaron filtros especiales para medir el corrimiento al rojo de las galaxias, es decir, lo que su luz se ha estirado por la expansión del espacio. A partir de los desplazamientos hacia el rojo, los investigadores fueron capaces de calcular la distancia de cada galaxia, revelando su edad.

EUROPA PRESS

sábado, 15 de diciembre de 2012

¿Cómo eran las primeras estrellas del Universo?

¿Cómo eran las primeras estrellas del Universo?
Las primeras estrellas que se formaron tras el Big Bang y la Edad Oscura eran muy masivas, y jugaron un papel protagonista durante el periodo de reionización. A partir de ese momento los fotones pudieron viajar libremente por el espacio, trayendo la información de objetos distantes. La principal diferencia entre las primeras estrellas y las que se observan actualmente es que aquéllas se formaron sólo a partir de hidrógeno y helio, sin metales. Por tanto, las estrellas masivas pobres en metales son fundamentales para comprender las primeras etapas del universo. Nuevas observaciones del Gran Telescopio CANARIAS (GTC) nos acercan un paso más a las estrellas del universo primitivo. Este trabajo se ha publicado en la revista Astronomy & Astrophysics.

Recientes descubrimientos llevados a cabo por Miriam García y Artemio Herrero nos acercan a las condiciones de las estrellas en el Universo primitivo. Miriam García es miembro Consolider-GTC del equipo ESTRELLAS MASIVAS AZULES del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y Artemio Herrero, catedrático de la Universidad de La Laguna y miembro del IAC, es investigador principal del mismo equipo.

Las estrellas masivas calientan, ionizan y hacen brillar el medio que las rodea a través de la radiación que emiten, la cual depende de su temperatura. Cuanto mayor es su temperatura, mayor es su capacidad para hacer brillar el gas de su entorno y este es el material que observamos cuando nos remontamos a las edades más tempranas del universo. En el universo primitivo, el material del que se formaban las estrellas tenía un contenido muy bajo en metales (en Astrofísica, todos los elementos distintos del hidrógeno y el helio). Para entenderlo, es necesario estudiar objetos con una composición química similar.

Las estrellas masivas que existían en aquella época eran muy pobres en metales. Estas estrellas eran capaces de generar eventos altamente energéticos (como explosiones de supernova y estallidos de rayos-gamma) que afectaban profundamente a su entorno. Por lo tanto son un ingrediente clave para nuestros modelos de la evolución del universo y, especialmente, para intentar saber más sobre lo que ocurrió en su infancia.

Galaxia IC 1613

Esta galaxia enana irregular se encuentra a unos 2,3 millones de años luz de la Tierra, entre las Constelaciones de Piscis y la Ballena. IC1613 es la galaxia más próxima a nosotros con un contenido en metales significativamente inferior al de la Pequeña Nube de Magallanes.

La Pequeña Nube de Magallanes representaba hasta la fecha el entorno más pobre en metales en el que las estrellas masivas se habían estudiado en detalle. Por superar la barrera que establece la Pequeña Nube de Magallanes y por su relativa proximidad, las estrellas de IC1613 constituyen el siguiente paso para estudiar cómo funcionaban las primeras estrellas del Universo.

Sin embargo, los estudios son cada vez más difíciles: las galaxias que alojan a las estrellas masivas pobres en metales son cada vez más lejanas y, al bajar el contenido metálico, los rasgos presentes en los espectros son cada vez más débiles. Es necesario un telescopio como el GTC para poder abordar el problema.

Más estrellas para una nueva escala de temperaturas

Utilizando observaciones realizadas con el espectrógrafo OSIRIS en el GTC, García y Herrero han duplicado el número de estrellas-O (la fase joven de las estrellas más masivas) conocidas en esta galaxia. Hasta la fecha sólo se sabía de la existencia de 6 estrellas-O censadas en IC1613 por Bresolin et al. (2007), y la estrella estudiada por Herrero y colaboradores en el 2012. Se han descubierto 8 nuevas estrellas de tipo-O con GTC-OSIRIS, lo que aumenta el número de estrellas conocidas en esta galaxia en un factor 2.

En su estudio, García y Herrero han logrado establecer la escala de temperaturas para las estrellas masivas en IC1613, en unas condiciones de metalicidad más próximas que nunca a las del universo primitivo. Con un 30% menos de metales, la escala de temperatura de IC1613 es unos 1000K más caliente que la de las estrellas de la Pequeña Nube de Magallanes. Este resultado constituye una herramienta muy potente para estimar el flujo ionizante de poblaciones estelares jóvenes no resueltas, como las que observamos al penetrar cada vez más lejos en el Cosmos.

El equipo continúa sus trabajos de exploración con GTC-OSIRIS en otras galaxias. Su objetivo es descender sucesivos peldaños en el contenido de metales de las estrellas estudiadas, llegando cada vez más cerca a las condiciones del universo primitivo.

Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)

viernes, 14 de diciembre de 2012

Un río Nilo en miniatura en una luna de Saturno

Un río Nilo en miniatura en una luna de Saturno
Gracias a la sonda Cassini de la NASA, un equipo de científicos ha descubierto lo que parece ser una versión extraterrestre en miniatura del río Nilo: un valle fluvial que se extiende más de 400 kilómetros sobre la superficie de Titán, la mayor luna de Saturno.

Ésta es la primera vez que se obtienen imágenes con tan buena resolución de un sistema fluvial de estas proporciones fuera de nuestro propio planeta.

Los científicos han llegado a la conclusión de que este río está lleno de líquido, ya que aparece oscuro a lo largo de todo su recorrido en las imágenes radar de alta resolución, lo que indica que presenta una superficie completamente lisa.

“Aunque presenta algunos pequeños meandros, este valle fluvial es prácticamente recto, lo que podría indicar que sigue el curso de al menos una falla, al igual que los otros grandes ríos que desembocan en la orilla meridional de este mismo mar de Titán”, explica Jani Radebauch, una científica de la Universidad Brigham Young de los Estados Unidos que forma parte del equipo a cargo del radar de Cassini.

“Estas fallas – fracturas en la superficie de Titán – no tienen porqué ser el resultado de una tectónica de placas, como sucede aquí en la Tierra, pero también provocan la apertura de cuencas y quizás también la formación de grandes mares”.

Titán es el único cuerpo celeste que conocemos, aparte de la Tierra, en el que existe líquido de forma estable sobre su superficie. Si bien el ciclo hidrológico de nuestro planeta está basado en el agua, el equivalente de Titán lo está en hidrocarburos como el etano o el metano.

A finales del año 2010, las cámaras de Cassini en la banda de la luz visible descubrieron varias zonas de Titán que habían tomado un tono más oscuro tras una precipitación atmosférica.

En 2008, el espectrómetro de Cassini en las bandas de la luz visible e infrarroja confirmó la presencia de etano líquido en un lago del hemisferio sur de Titán conocido como ‘Lago Ontario’.

“Las imágenes de este río tomadas por Cassini nos vuelven a mostrar un mundo en movimiento, como ya sugerían los canales y los barrancos fotografiados por la sonda Huygens de la ESA durante su descenso a la superficie de Titán en el año 2005”, explica Nicolas Altobelli, Científico del Proyecto Cassini para la ESA.

La misión Cassini-Huygens es un proyecto conjunto de la NASA, la ESA y ASI, la agencia espacial italiana. El laboratorio JPL de la NASA, una división del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, gestiona esta misión para el Directorado de Misiones Científicas de la NASA, con sede en Washington. La sonda Cassini fue diseñada, desarrollada y ensamblada en el JPL. Su radar fue desarrollado por el JPL y por ASI, con un equipo formado por científicos e ingenieros de los Estados Unidos y de varios países europeos.

ESA

jueves, 13 de diciembre de 2012

El extraño caso del agujero negro de Andrómeda

El extraño caso del agujero negro de Andrómeda
Uno de los numerosos agujeros negros presentes en la vecina galaxia de Andrómeda ha puesto patas arriba los modelos de emisión de rayos X al descubrirse que la luminosidad que emite puede llegar a superar aquella que le correspondería en función de su masa. Una investigación, en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha establecido la masa de este objeto en unas diez veces la del Sol. No obstante, algunos sus registros de luminosidad exceden los límites establecidos por la física. El hallazgo ha sido publicado hoy en la revista Nature.

Una serie de fórmulas matemáticas establecen cuál debe ser la luminosidad máxima de un objeto cósmico en función de su masa (conocida como la luminosidad de Eddington). Por encima de este límite, por ejemplo, una estrella normal se descompondría. Para un agujero negro de masa una decena de veces superior a la del Sol, esta cifra es un millón de veces mayor que la luminosidad del Sol.

Algunas fuentes cósmicas de rayos X alejadas de los centros de las galaxias brillan con luminosidades que superan esta cifra, y por ello se denominan fuentes de rayos X ultraluminosas (ULX, de sus siglas en inglés). Tienen masas mayores que las de los agujeros negros normales (hasta 10 veces la masa del Sol) pero menores que las de los agujeros negros supermasivos localizados en los centros de las galaxias.

La investigadora del Instituto de Ciencias del Espacio (centro del CSIC asociado al Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña) Margarita Hernanz, que ha colaborado en la investigación, explica: “Dentro de las ULX, el nivel de luminosidad de este agujero negro es de los menos intensos, de hecho, sólo supera el límite de 1x1032 vatios en algunas ocasiones”.

Este fenómeno se debe a la propia configuración del agujero negro, que pertenece a un sistema binario en el que él y su estrella acompañante orbitan mutuamente entre sí a gran velocidad. Durante este baile cósmico, parte de la materia de la estrella es atraída y absorbida por el agujero. Antes de ser engullida, esta materia crea un disco de acrecimiento alrededor del agujero negro y emite intensamente en rayos X. Es en este momento cuando puede medirse la luminosidad del objeto y su masa, ya que, como comenta la investigadora del CSIC, “un agujero negro que no interactúa con ningún otro objeto no puede ser observado porque no emite luz”.

La luminosidad de este fenómeno depende de la masa del agujero negro, ya que cuanto más masivo sea, más potente será su campo gravitatorio y más materia será capaz de absorber, lo que le conferirá una mayor luminosidad.

No obstante, resulta lógico pensar que estos parámetros no son estables, si no que varían con el tiempo y, a menor escala del agujero más rápida será la variación de los parámetros. Según Hernanz, “el objeto que comenzó siendo un ULX ha demostrado ser un microcuásar, un sistema binario que alberga un agujero negro de masa pequeña. Las observaciones en radio de los chorros relativistas de materia expulsada por los polos del agujero negro en rotación han ayudado a determinar su masa”.

Los resultados obtenidos por esta investigación abren una nueva ventana de comprensión de los agujeros negros y su evolución en el Universo. Para la investigadora del CSIC, “comprender el comportamiento de los agujeros negros supone un gran reto, no obstante, las microescalas en las que se presentan los microcuásares hacen que su evolución sea mucho más rápida y les convierten en escenarios perfectos para entender la evolución de los cuásares (los mega agujeros negros ubicados en el centro de las galaxias) para comprender cómo se ha distribuido la masa y la energía en el Universo primitivo y cómo se han formado las galaxias que vemos hoy en día”.

CSIC

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Los siete planetas de la Vía Láctea que podrían albergar vida

Los siete planetas de la Vía Láctea que podrían albergar vida
Un total de siete planetas en la Vía Láctea, aunque fuera del Sistema Solar, podrían albergar vida, según el Catálogo de Exoplanetas Habitables (HEC) de este año, realizado por la Universidad de Puerto Rico en Arecibo. En su primera actualización -se presentó por primera vez en 2011-, los expertos han indicado que se «han superado las expectativas en la búsqueda de nuevas tierras».

El investigador principal del trabajo, Abel Méndez, ha indicado que el equipo tenía la esperanza de añadir tal vez uno o dos planetas durante el primer año del proyecto, por lo que la adición de cinco planetas posiblemente habitables "ha sido toda una sorpresa".

Este proyecto nació cuando empezaron a proliferar las informaciones acerca de posibles planetas habitables. "Había muchas noticias que anunciaban el descubrimiento de estos planetas y creíamos que era confuso para todos, así que decidimos crear un catálogo para saber cuántos planetas nuevos había de verdad", ha explicado el científico.

Además, con la mejora de las técnicas para la búsqueda de planetas fuera del sistema solar, el ritmo de descubrimiento va en aumento. En este sentido, Méndez ha puesto como ejemplo el instrumento HARPS, en el observatorio de La Silla (Chile) y el telescopio espacial Kepler que, según ha apuntado, "ha realizado grandes descubrimientos en los últimos dos años.

Actualmente, hay cerca de 80 exoplanetas confirmados con un tamaño similar a la Tierra, pero solo unos pocos tienen la distancia adecuada hasta su estrella para tener agua líquida en la superficie, según los investigadores. La lista se puede consultar en la página web oficial del proyecto.

Los expertos han explicado que hay siete exoplanetas potencialmente habitables, entre los que se encuentra el ya conocido Gliese 581g, el primero que se identificó como tal. Posteriormente se unió a él Gliese 581d y 85512b HD y Kepler 22b, Gliese 667Cc, Gliese 163c y HD 40307g, en orden cronológico.

El autor ha indicado que todos estos exoplanetas son supertierras porque son bastante más grandes que nuestro planeta, pero, aún así, se consideran potencialmente habitables. En este sentido, Méndez ha explicado que los científicos aún no han encontrado un análogo de la Tierra verdadera.



EUROPA PRESS

domingo, 9 de diciembre de 2012

El sistema solar más joven

El sistema solar más joven
Sólo tiene 300.000 años de antigüedad, una edad que lo convierte en el sistema planetario más joven de los que se han observado y medido hasta ahora. Un equipo de científicos del observatorio estadounidense National Radio ha localizado un sistema solar recién nacido y por tanto, en plena formación, en la constelación de Taurus.

Este sistema planetario, cuyas características se publican esta semana en la revista 'Nature', está situado a una distancia de la Tierra de 450 años-luz.

El corazón de este sistema es una estrella de tipo solar en proceso de formación (protoestrella), bautizada como L1527 IRS y rodeada por un disco de polvo y gas. En la actualidad la protoestrella tiene una masa equivalente a una quinta parte de la de nuestro Sol, aunque los autores de este estudio señalan que está en pleno crecimiento y que probablemente acabará teniendo una masa parecida a la de nuestra estrella al atraer materia de su entorno.

En comparación con la edad de nuestro Sistema Solar, que los astrónomos establecen en 4.600 millones de años, el nuevo sistema es casi un recién nacido, pues calculan que no tiene más de 300.000 años: "Podría ser incluso más joven, dependiendo de la rapidez con la que se haya acumulado la masa en el pasado", señala John Tobin, investigador del Observatorio National Radio en EEUU. Y es que el científico destaca la dificultad de establecer la antigüedad de estos sistemas. Según explica a ELMUNDO.es "hay protoestrellas en formación más jóvenes que L1527" que han sido observadas pero no han conseguido medir su masa. "Basándonos en la cantidad de material que hay en la nube que la rodea en comparación con la masa de la protoestrella, L1527 es la más joven de las que hemos logrado medir", añade.

Hasta ahora, el sistema más joven era el denominado L1551, con una edad comprendida entre los 500.000 y el millón de años.

Tan jóvenes son la protoestrella y el disco protoplanetario presentados en 'Nature' que, según señala Tobin, "todavía no ha pasado el tiempo suficiente para que se formen los planetas".

"La idea general que tenemos sobre la formación de planetas es que comienza con partículas minúsculas, microscópicas, que están en el disco que orbita la protoestrella. Estas partículas minúsculas chocan unas con otras, uniéndose. El proceso continúa hasta que el objeto va creciendo y finalmente alcanza el tamaño de un planeta. Este proceso tarda mucho tiempo en completarse, millones de años. De modo que parece que L1527 no lleva ahí el tiempo suficiente como para que este proceso haya tenido lugar", asegura el investigador...

Teresa Guerrero | ELMUNDO.es

Voyager 1 "saborea" el espacio interestelar

Voyager 1 "saborea" el espacio interestelar
A 18 mil millones de kilómetros (11 mil millones de millas) de distancia de la Tierra, la sonda espacial Voyager 1, de la NASA, ha entrado en una "carretera magnética" que conecta nuestro sistema solar con el espacio interestelar. Este podría ser uno de los últimos pasos de Voyager en su largo recorrido hacia las estrellas.

"A pesar de que la sonda Voyager 1 se encuentra aún en el entorno solar, ahora podemos saborear cómo es el exterior de dicho entorno debido a que las partículas entran y salen de esta carretera magnética", comenta Edward Stone, quien es un científico del proyecto Voyager, en el Instituto de Tecnología de California (California Institute of Technology o Caltech, en idioma inglés), el cual está ubicado en Pasadena. "Creemos que esta es la última etapa en nuestro camino hacia el espacio interestelar. Nuestra mejor estimación es que se encuentra desde solo unos meses hasta un par de años de distancia. La nueva región no es lo que esperábamos, pero hemos llegado a esperar lo inesperado de Voyager".

Los nuevos resultados fueron descriptos el 3 de diciembre en la reunión de la Unión de Geofísica Estadounidense (American Geophysical Union, en idioma inglés), que tuvo lugar en San Francisco.

La "carretera magnética" es un lugar ubicado en los lejanos confines del sistema solar, donde el campo magnético del Sol se conecta con el campo magnético del espacio interestelar. Esta conexión permite que las partículas cargadas del interior de la heliosfera (la burbuja magnética que rodea al Sol) se alejen y también permite que las partículas cargadas de afuera fluyan hacia adentro. Cuando la sonda Voyager 1 está en la carretera magnética, sensores de partículas colocados a bordo pueden tomar muestras de material directamente desde más allá de nuestro sistema solar.

Desde diciembre de 2004, cuando Voyager cruzó un punto en el espacio llamado frente de choque de terminación, la sonda ha estado explorando la capa externa de la heliosfera o "heliofunda". En los últimos años, la velocidad del viento solar alrededor de la sonda Voyager ha disminuido a cero y la intensidad del campo magnético se ha incrementado.

De acuerdo con los datos de dos instrumentos colocados a bordo que miden partículas cargadas, Voyager 1 ingresó por primera vez en la carretera magnética el 28 de julio de 2012. La región se acercó y se alejó de Voyager varias veces. La nave espacial ingresó de nuevo en la región el 25 de agosto y el ambiente ha permanecido estable desde entonces.

Datos proporcionados por la sonda revelaron que el campo magnético se tornaba más fuerte cada vez que Voyager ingresaba en la región de la carretera; sin embargo, la dirección de las líneas del campo magnético no cambió como los investigadores hubieran esperado si Voyager 1 hubiera ingresado verdaderamente en el espacio interestelar.

"Estamos en una región magnética como ninguna otra en la que hayamos estado antes (aproximadamente 10 veces más intensa que antes del frente de choque de terminación), pero los datos del campo magnético no muestran indicios de que estemos en el espacio interestelar", comenta Leonard Burlaga, quien es miembro del equipo del magnetómetro de Voyager, en el Centro Goddard para Vuelos Espaciales (Goddard Space Flight Center, en idioma inglés), de la NASA, ubicado en Greenbelt, Maryland.

Aparentemente, la salida de la sonda Voyager 1 del sistema solar está por venir. Pero la carretera magnética está dando una muestra de lo que le espera más adelante.



Ciencia@NASA

sábado, 8 de diciembre de 2012

Los dinosaurios aparecieron en el sur de Pangea hace 243 millones de años

Recreación de Nyasasaurus parringtoni. MHN / Mark Witton
Nyasasaurus parringtoni, del tamaño de un perro labrador y con una cola de un metro, sitúa el origen del linaje de los dinosaurios en el sur del supercontinente Pangea hace 243 millones de años.

Tenía el tamaño de un perro labrador, una cola que medía más de un metro y pesaba entre 20 y 60 kilogramos. Diez o 15 millones de años antes de que los primeros dinosaurios conocidos poblaran la Tierra, criaturas como 'Nyasasaurus parringtoni' ya habitaban el supercontinente Pangea.

A partir de un húmero y seis vértebras encontradas en los años 30 en Tanzania y conservadas en el Museo de Historia Natural de Londres y en el Museo de Sudáfrica, en Cape Town -donde han permanecido durante décadas sin revelar su verdadero valor-, el equipo ha determinado que el animal probablemente se mantenía en pie y no era muy grande; medía de dos a tres metros de longitud y un metro de altura, y pesaba de 20 a 60 kilos. Apenas saben sobre su comportamiento y forma vida.

Los investigadores llegaron a la conclusión de que lo que tenían entre sus manos era un antiquísimo dinosaurio por las características de sus huesos, comunes a los primeros dinosaurios y sus parientes cercanos. Por ejemplo, el tejido óseo del húmero parece desarrollarse al azar, lo que indica un crecimiento rápido, típico de de estos animales y que en la actualidad solo se observa en algunos mamíferos y pájaros. «El Nyasasaurus tenía un montón de células óseas y vasos sanguíneos», dice Sarah Werning, investigadora en la Universidad de California, Berkeley, quien hizo el análisis de los huesos. «Su tejido óseo es exactamente lo que cabría esperar de un animal en esta posición en el árbol genealógico de los dinosaurios. Es un muy buen ejemplo de fósil de transición», añade. Otro rasgo común con los primeros dinosaurios es una distintiva cresta alargada para sujetar los músculos en el húmero, la llamada cresta deltopectoral.

Este animal habitó la Tierra entre diez y 15 millones de años antes de que lo hicieran dinosaurios como el Eoraptor y el Herrerasaurus. Es decir, retrasaría en entre 10 y 15 millones de años la aparición del linaje de los dinosaurios respecto a lo que hasta ahora habían calculado los paleontólogos basándose en los registros fósiles hallados. Según la teoría expuesta en este estudio, el origen de los dinosaurios se remontaría al periodo Triásico medio y no el Triásico superior o tardío, es decir, a hace entre 247 y 235 millones de años. En otros casos, la escasez de huesos imposibilitaba demostrarlo.

"Si 'Nyasasaurus parringtoni' no es el primer dinosaurio, entonces es el pariente más cercano encontrado hasta ahora", señala Sterling Nesbitt en una nota de prensa del Museo de Historia Natural de Londres (NHM). Nesbitt recuerda que durante los últimos 150 años se ha sugerido la posibilidad de que hubiera dinosaurios durante el Triásico medio, aunque todas las pruebas que se habían encontrado hasta ahora eran ambiguas. Algunos paleontólogos utilizaban huellas de pisadas fosilizadas, pero había animales que tenían una huella parecida a la de los dinosaurios.

Según el científico, Nyasasaurus indica que probablemente los dinosaurios evolucionaron más temprano de lo que se pensaba y refutaría la teoría de que la diversidad de los dinosaurios explotó durante el Triásico tardío.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Un nuevo y extraño tipo de galaxia “judía verde”

Un nuevo y extraño tipo de galaxia “judía verde”
Utilizando observaciones realizadas con los telescopios VLT (Very Large Telescope) de ESO, el telescopio Gemini Sur y el Canada-France-Hawaii Telescope (CFHT), se ha identificado un nuevo tipo de galaxia. Apodadas como “galaxias judía verde” por su inusual apariencia, estas galaxias irradian en medio de la intensa luz emitida desde los alrededores de agujeros negros monstruosos y están entre los objetos considerados más raros del universo.

Muchas galaxias tienen un agujero negro gigante en su centro que provoca que el gas de su entorno brille. Sin embargo, en el caso de las galaxias judía verde, no solo el centro resplandece: toda la galaxia brilla. Estas nuevas observaciones revelan las regiones radiantes más grandes y resplandecientes encontradas hasta ahora, regiones que se cree están alimentadas por agujeros negros centrales, anteriormente muy activos pero que parecen estar apagándose.

El astrónomo Mischa Schirmer, del Observatorio Gemini, ha estudiado numerosas imágenes del universo distante, buscando cúmulos de galaxias, pero cuando dio con este objeto en una imagen del Canada-France-Hawaii Telescope se quedó sorprendido — parecía una galaxia, pero era de un brillante color verde. Era distinta a todas las galaxias que había visto hasta el momento, algo totalmente inesperado. Rápidamente solicitó poder usar el VLT (Very Large Telescope) de ESO para descubrir qué podría estar creando ese inusual brillo verdoso.

“Avisé a ESO con muy poco tiempo de antelación y ellos me concedieron tiempo especial de observación; pocos días después de enviar mi propuesta, el VLT observaba este extraño objeto”, dice Schirmer. “Diez minutos después de obtener los datos en Chile los tenía en mi ordenador, en Alemania. Rápidamente reenfoqué por completo mis actividades de investigación, ya que era evidente que había dado con algo realmente nuevo”.

El nuevo objeto ha sido etiquetado como J224024.1−092748 o J2240. Se encuentra en la Constelación de Acuario (El Portador de Agua) y su luz ha tardado 3.700 millones de años en alcanzar la Tierra.

Tras el descubrimiento, el equipo de Schirmer buscó en una lista de cerca de mil millones de galaxias y encontró 16 más con propiedades similares, que fueron confirmadas por observaciones hechas con el telescopio Gemini Sur. Estas galaxias son tan escasas que, en promedio, tan solo encontramos una de ellas en un cubo cósmico de 1.300 millones de años luz de lado. Este nuevo tipo de galaxia ha sido apodada como “galaxias judía verde” por su color y porque superficialmente son parecidas a las galaxias “guisante verde”, aunque son de mayor tamaño.

En muchas galaxias, el material que se encuentra alrededor del agujero negro supermasivo central emite una intensa radiación que ioniza el gas del entorno, haciéndolo brillar intensamente. Normalmente, estas regiones brillantes en galaxias activas típicas son pequeñas, llegando a alcanzar un 10% del diámetro de la galaxia.

Sin embargo, las observaciones del equipo mostraron que, en el caso de J2240 y de otras galaxias judía verde localizadas desde entonces, son realmente inmensas, abarcando el objeto por completo. J2240 despliega una de las regiones más grandes y brillantes de este tipo encontradas hasta el momento. Cuando el oxígeno se ioniza, resplandece en un brillante tono verdoso, lo que explica el extraño color que al principio llamó la atención de Schirmer.

“Estas brillantes regiones son fantásticos bancos de pruebas para intentar comprender la física de las galaxias — es como si pudiéramos ponerle un termómetro a una galaxia muy, muy lejana”, afirma Schirmer. “Normalmente, estas regiones no son ni muy grandes ni muy brillantes, y solo pueden verse bien en galaxias cercanas. Sin embargo, en este nuevo tipo de galaxias descubierto, pese a estar tan lejos de nosotros, son tan grandes y brillantes que pueden ser observadas con mucho detalle”.

Posteriores análisis de los datos llevados a cabo por el equipo revelaron otro enigma. J2240 parecía tener en su centro un agujero negro mucho menos activo de lo esperado para el tamaño y el brillo de la región. El equipo cree que las regiones incandescentes deben ser un eco de cuando el agujero negro central era mucho más activo, y que se irá oscureciendo paulatinamente a medida que los remanentes de la radiación atraviesen la región y salgan al espacio.

Estas galaxias presentan un centro galáctico decadente, lo que indica una fase muy fugaz en la vida de la galaxia. En el universo temprano las galaxias eran mucho más activas, los agujeros negros masivos centrales en crecimiento se tragaban las estrellas circundantes y el gas, y brillaban intensamente, produciendo con facilidad más de cien veces más luz que todas las estrellas de la galaxia juntas. Ecos de luz como los vistos en J2240 permiten a los astrónomos estudiar los procesos de decadencia de estos objetos activos para comprender más sobre cómo, cuándo y por qué se detienen — y por qué ahora vemos tan pocos en las galaxias más jóvenes. Este es el siguiente paso que quiere dar el equipo, continuando con su investigación con observaciones espectroscópicas y en rayos X.

“Descubrir algo completamente nuevo es el sueño de un astrónomo hecho realidad y algo que ocurre solo una vez en la vida”, concluye Schirmer. “¡Es muy inspirador!”.

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Observatorio Europeo Austral, ESO

jueves, 6 de diciembre de 2012

Herschel y Keck realizan un censo del Universo invisible

Herschel y Keck realizan un censo del Universo invisible
Al combinar el poder de observación del telescopio espacial Herschel de la ESA con el del observatorio Keck de Hawái, los astrónomos han caracterizado cientos de nuevas galaxias con brotes estelares, descubriendo tasas de formación de estrellas extraordinariamente altas a lo largo de la historia del Universo.

Las galaxias con brotes estelares son capaces de formar el equivalente a cientos de estrellas con la masa de nuestro Sol cada año, a través de un proceso breve pero extremadamente intenso.
Como referencia, nuestra propia Galaxia, la Vía Láctea, produce tan sólo el equivalente a una masa solar al año.

Las galaxias con brotes estelares emiten tanta luz que deberían brillar cientos o miles de veces más que nuestra Galaxia, pero el gas que alimenta a sus estrellas también contiene una gran cantidad de polvo, producto de la frenética formación de nuevos astros.

El polvo interestelar absorbe la mayor parte de la radiación emitida en la banda de la luz visible, lo que provoca que muchas de estas galaxias pasen completamente desapercibidas en esta región del espectro electromagnético.

Sin embargo, las jóvenes estrellas calientan lentamente el polvo que las rodea, que vuelve a emitir toda esta energía en las longitudes de onda del infrarrojo lejano.

Gracias al telescopio espacial en la banda del infrarrojo de la ESA, Herschel, los astrónomos fueron capaces de determinar el brillo y la temperatura de miles de galaxias con un alto contenido de polvo interestelar. A partir de estos datos, pudieron calcular la tasa de formación de estrellas en su interior.

“Las galaxias con brotes estelares son las más brillantes del cosmos, y suponen una importante contribución a la tasa total de formación de estrellas en el Universo, lo que hace que sea importante estudiarlas en detalle y comprender sus propiedades”, explica Caitlin Casey, de la Universidad de Hawái, autora principal del artículo que presenta estos resultados en el Astrophysical Journal.

“Algunas de las galaxias descubiertas en este nuevo censo presentan una tasa de formación de estrellas equivalente al nacimiento de varios miles de estrellas con la masa de nuestro Sol cada año, lo que las convierte en algunos de los objetos más brillantes en la banda del infrarrojo descubiertos hasta la fecha”.

European Space Agency, ESA

lunes, 3 de diciembre de 2012

Cambios en la atmósfera de Venus sugieren actividad volcánica

Cambios en la atmósfera de Venus sugieren actividad volcánica
La erupción de uno o varios volcanes podría estar detrás de los importantes cambios que se han producido en la atmósfera de Venus desde que la Agencia Espacial Europea (ESA) comenzó a explorar el planeta, hace seis años.

Las fuertes variaciones en densidad de dióxido de azufre en la atmósfera venusiana, un millón de veces mayor que la de la Tierra, sugieren que uno o varios de los volcanes del planeta podrían haber entrado en erupción en un "pasado reciente", anunció la ESA en un comunicado.

Los científicos de la misión Venus Express basan esta hipótesis en el hecho de que el gas tóxico, que se destruye en apenas un par de días por efecto de la luz solar, se ha incrementado en las capas más altas de la atmósfera, lo cual sólo puede significar que algo lo ha empujado desde abajo.

"Una erupción volcánica actúa como un pistón que eleva el gas", razonó uno de los investigadores y coautor del artículo aparecido en la revista Nature Geoscience, Jean Loup-Bertaux, quien no obstante advirtió de que las "peculiaridades" en la circulación de este elemento en el planeta podrían haber producido el mismo efecto.

En efecto, Venus tiene un tipo de atmósfera que los científicos denominan "super-rotante", (sólo tarda 96 horas en cambiar completamente), lo cual hace difícil aislar puntos individuales de origen del gas.

Los cambios de densidad que se han producido periódicamente desde la primera misión de observación enviada por la Agencia estadounidense (NASA) en 1978, refuerzan la teoría de la actividad volcánica, si bien ésta aún no ha sido completamente confirmada.

EFE

domingo, 2 de diciembre de 2012

Una supertormenta en Saturno

Una supertormenta en Saturno
La sonda Cassini de la NASA ha vuelto a captar una imagen espectacular de los fenómenos climáticos extremos que acontecen en Saturno. En esta ocasión nos brinda una instantánea de una supertormenta producida en el polo norte del planeta de los anillos.

La imagen bien podría parecerse a cualquiera de los huracanes que suceden en la Tierra. Sin embargo, estos fenómenos resultan minúsculos en comparación con esta supertormenta espacial, capturada el 27 de noviembre a una distancia de unos 361.000 kilómetros.

Tal y como informa la NASA, el conjunto de imágenes fue tomado el pasado 27 de noviembre a una distancia de unos 400.000 kilómetros de Saturno. La sonda ya había captado fenómenos similares con anterioridad, pero el largo invierno y la oscuridad en que había estado sumido el polo norte impidieron realizar las tomas. Ahora, el cambio de estación y la aparición de los primero rayos de sol nos permiten disfrutar de tan espectaculares fotografías.

La imagen es insólita, ya que hasta el momento el polo norte de Saturno era una región con muchas dificultades para ser observada. Solo era posible detectar estos fenómenos a través de rayos infrarrojos. Por ejemplo, en 2007, la misma sonda observó una enorme estructura hexagonal que se extendía unos 25.000 kilómetros sobre esta región del planeta y donde ahora se ha detectado la tormenta.

Pero en 2009 acabó el invierno y la luz del Sol penetró en esta inhóspita región de Saturno, permitiendo a la sona observar sin problemas esta gigantesca tormenta, muy parecida a otra que descubrieron hace seis años en el polo sur.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Los planetas rocosos pueden ser más comunes de lo que se cree

Los planetas rocosos pueden ser más comunes de lo que se cree
Por primera vez, utilizando el conjunto de telescopios ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), un equipo de astrónomos ha descubierto que las regiones exteriores del disco polvoriento que rodea a una enana marrón contienen granos sólidos de tamaño milimétrico como los que se encuentran en discos más densos alrededor de estrellas recién nacidas. El sorprendente hallazgo supone un reto para las teorías sobre cómo se forman los planetas rocosos del tamaño de la Tierra, y sugiere que los planetas rocosos pueden ser más comunes de lo que se cree.

Se cree que los planetas rocosos se forman a través de las colisiones aleatorias y la unión de lo que, en un principio, serían partículas microscópicas del disco de material que rodea a las estrellas. Estos granos diminutos, conocidos como polvo cósmico, son parecidos al hollín o a granos de arena muy fina. Sin embargo, en las regiones exteriores alrededor de una enana marrón — un objeto parecido a las estrellas, pero demasiado pequeño para brillar como una estrella — los astrónomos esperaban que los granos no pudieran crecer porque los discos estaban muy dispersos y las partículas se moverían demasiado rápido como para pegarse tras chocar unas con otras. Además, las teorías predominantes afirman que, en el entorno de las enanas marrones, cualquier grano que quisiera formarse se movería con rapidez hacia la enana marrón, desapareciendo de las partes exteriores del disco en las que podrían detectarse.


Nos sorprendió muchísimo encontrar granos de tamaño milimétrico en ese disco delgado y pequeño,” dijo Luca Ricci, del Instituto Tecnológico de California (EE.UU.), quien lidera un equipo de astrónomos con sedes en Estados Unidos, Europa y Chile. “En las frías regiones exteriores del disco que rodea a la enana marrón no deberían formarse granos sólidos de ese tamaño, pero parece que se forman. No estamos seguros de que puedan desarrollarse planetas rocosos completos, o de si ya ha ocurrido antes, pero estamos viendo los primeros pasos, de manera que tendremos que cambiar nuestras suposiciones sobre las condiciones que se requieren para el crecimiento de sólidos”, afirmó.

La mayor resolución proporcionada por ALMA, comparada con la de telescopios anteriores, también ha permitido al equipo localizar gas monóxido de carbono alrededor de la enana marrón — es la primera vez que se detecta gas frío molecular en este tipo de discos. Este descubrimiento, junto con el de los granos de tamaño milimétrico, sugiere que el disco es más parecido a los que se encuentran en torno a estrellas jóvenes de lo que se creía.

Ricci y sus colegas llevaron a cabo este descubrimiento utilizando parte de las antenas de ALMA instaladas en el desierto chileno, que se encuentra a una gran altitud. ALMA es un conjunto de antenas de gran precisión que aún está en construcción. Las antenas trabajarán conjuntamente como si fueran un solo telescopio para observar el universo en gran detalle y con una gran precisión. ALMA “ve” el Universo en longitudes de onda milimétrica y submilimétrica, invisibles para el ojo humano. Se espera que la construcción de ALMA termine en el año 2013, pero los astrónomos iniciaron las observaciones con un conjunto parcial de las antenas de ALMA en 2011.

Los astrónomos apuntaron ALMA hacia la joven enana marrón ISO-Oph 102, también conocida como Rho-Oph 102, en la región de formación estelar de Rho Ofiuco, en la constelación de Ofiuco (El Portador de la Serpiente). Con unas 60 veces la masa de Júpiter, pero solo 0,06 veces la masa del Sol, la enana marrón tiene muy poca masa para iniciar las reacciones termonucleares por las cuales brillan las estrellas. Aún así, emite calor, generado por sus lentas contracciones gravitatorias, y brilla con un color rojizo, aunque mucho menos que una estrella.

ALMA recogió la luz de longitudes de onda en torno a un milímetro, emitida por el disco de material calentado por la enana marrón. Los granos del disco no emiten mucha radiación en longitudes de onda más largas que su propio tamaño, por lo que en longitudes de onda mayores puede medirse un característica disminución en el brillo.

ALMA es un instrumento ideal para la medida de esta disminución y también para estudiar los granos. Los astrónomos compararon el brillo del disco en longitudes de onda de 0,89 mm y 3,2 mm. La disminución en el brillo de 0,89 mm a 3,2 mm no fue tan brusca como se esperaba, lo que demuestra que algunos de los granos miden un milímetro o son incluso mayores.

“ALMA es una herramienta nueva y potente para resolver misterios sobre la formación de sistemas planetarios”, afirmó Leonardo Testi, de ESO, miembro del equipo de investigación. Testi también señaló que “Intentar hacer lo mismo con telescopios de generaciones anteriores habría requerido casi de un mes de observaciones — algo imposible en la práctica. Pero utilizando tan solo una cuarta parte delo que será el conjunto final de antenas de ALMA ¡pudimos hacerlo en menos de una hora!”.

En un futuro próximo, el conjunto ALMA será lo suficientemente potente como para tomar imágenes detalladas del disco que rodea a Rho-Oph 102 y de otros objetos. Ricci explicó que “Pronto seremos capaces, no solo de detectar la presencia de pequeñas partículas en los discos, sino de saber cómo se reparten a lo largo del disco circumestelar y cómo interactúan con el gas que también hemos detectado en el disco. Esto nos ayudará a comprender mejor cómo se forman los planetas”.

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Observatorio Europeo Austral, ESO

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