lunes, 23 de diciembre de 2013

Los hitos de la ciencia de 2013

Los hitos de la ciencia de 2013
Para terminar el año, las dos revistas científicas de referencia recopilan los hitos de la ciencia del 2013 en sus ediciones de esta semana. Mientras que Nature ha seleccionado las diez personalidades que han marcado los avances más importantes, Science hace referencia a las investigaciones. A pesar de variar en el formato, ambas coinciden en destacar el desarrollo de una nueva técnica de edición de ADN, el diseño de placas solares más baratas y eficientes y la clonación de células madre embrionarias.

Nature y Science, las dos revistas científicas de referencia, echan la vista atrás en sus ediciones de esta semana para recopilar los hitos científicos del 2013. Nature hace su top ten de investigadores, mientras que Science se centra en los descubrimientos.

Fen Zhang, un investigador del Instituto de Tecnología de Massachusetts (EE UU), es el protagonista del año para Nature. En enero, él y su equipo demostraron que el sistema CRISPR (Clustered Regularly Interspaced Palindromic Repeats) funciona en células eucariotas.

Este método es el que utilizan bacterias y arqueas para localizar y cortar secuencias de ADN. La técnica se basa en el mismo mecanismo para modificar el material genético, lo que permitirá diseñar tratamientos médicos personalizados.

El ranking de Science lo encabezan los últimos pasos en inmunoterapia contra el cáncer, un campo de la medicina donde los tratamientos están dirigidos estimular la capacidad del sistema inmunitario para luchar contra la enfermedad.

Otra de las menciones comunes de ambas publicaciones es la obtención de células madre embrionarias con la misma dotación genética que un adulto, es decir, clonadas. Un reto científico conseguido el pasado mes de mayo por un equipo de investigadores en el que se incluye una española.

“Nuestro descubrimiento permitirá generar células madre para pacientes con órganos o tejidos dañados”, indicaba Shoukhrat Mitalipov, uno de los biólogos responsables del avance y cuyo papel destaca Nature.

La última de las coincidencias tiene carácter energético: la generación de placas solares a partir de perovskita. En agosto, el físico de la Universidad de Oxford Henry Snaith, desarrolló una de las más prometedoras células solares a partir de este material, mucho más barato y eficiente que el silicio utilizado habitualmente.

Cerebros transparentes y miniórganos

Science destaca también el sistema de imágenes CLARITY, ‘claridad’ en español. En abril, un grupo de investigadores de la Universidad de Stanford (EE UU) daba a conocer este nuevo método que permite ver a través de los tejidos biológicos como si fueran transparentes.

Una vacuna contra el virus sincital respiratorio (VRS), que es la principal causa de hospitalización de niños, y la creación de miniórganos son otros dos de los avances seleccionados por los editores de la revista estadounidense.

Los primeros en llegar fueron los minicerebros, en agosto. Ya en noviembre, un equipo de investigadores con participación del Centro de Medicina Regenerativa (CMRB) y el Hospital Clínic de Barcelona anunciaba la obtención de minirriñones a partir de un cultivo de células de este órgano.

“La obtención de estos primordios celulares genera esperanzas para pensar que un día podamos usar nuestras propias células para regenerar órganos enfermos”, explicaba Juan Carlos Izpisúa Belmonte, director del CMRB.

Además, la demostración de que los rayos cósmicos que llegan a la Tierra están impulsados por las supernovas, los estudios sobre los procesos neuronales que ocurren durante el sueño y la medicina personalizada basada en el microbioma del organismo, completan la lista de Science.

Héroes de ciencia

Tania Simoncelli es una de las personas elegidas por la revista Nature como estandarte de la ciencia del 2013. La primera asesora científica de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) contribuyó a ganar la demanda que la organización había planteado contra las patentes sobre dos genes humanos que tenía la empresa estadounidense Myriad genetics.

A pesar de que la Oficina de Patentes de Estados Unidos había estado registrando patentes de genes durante casi 30 años, Simoncelli siempre lo consideró una amenaza para el derecho de los ciudadanos a acceder a su propia información.

Un poco antes, en abril, los ojos se dirigían a China. La Organización Mundial de la Salud anunciaba el 4 de ese mes que el virus H7N9, el de la gripe aviar, había mutado a una forma susceptible de infectar a personas.

Por su aportación a la investigación sobre este virus y su transmisión entre animales y humanos, Hualan Cheng aparece también en la recopilación de la revista británica.

Otras personalidades destacadas son Deborah Persaud, la viróloga que ayudó a demostrar que un bebé estadounidense nacido con VIH estaba libre del virus casi un año después de comenzar con el tramiento y Naderey Saño, el diplomático filipino que alertó sobre los efectos del calentamiento global tras las graves consecuencias del tifón Haiyan en Filipinas.

En el campo de la ciencia espacial cabe citar a Michel Mayor, que determinó que el exoplaneta Kepler-78b es el más parecido a la Tierra conocido hasta el momento, y Viktor Grokhovsky, por liderar los trabajos de recopilación de las partes del asteroide que cayó en Rusia el 15 de febrero.

Kathryn Clancy, que destapó las agresiones sexuales sufridas por las antropólogas durante las campañas de campo, completa la lista de la publicación.

Además, la última edición de la revista también ha seleccionado cinco perfiles científicos a los que aconseja seguir la pista en 2014. Entre ellos se encuentran Jean-Pierre Bourguignon, el próximo presidente del Consejo Europeo de Investigación, y Masayo Takahashi, el investigador japonés que tiene previsto utilizar células madre de pacientes para regenerar sus retinas.

SINC

sábado, 21 de diciembre de 2013

Un nuevo dinosaurio raptor con plumas

Un nuevo dinosaurio raptor con plumas. Julius Csotonyi
Paleontólogos canadienses han descubierto un nuevo tipo de dinosaurio raptor que vivió al mismo tiempo que el Tyrannosaurus rex, el depredador por excelencia, y el herbívoro Triceratops, hace unos 67 millones de años. La especie, bautizada como Acheroraptor temertyorum, era un carnívoro bípedo, primo cercano del Velociraptor, de un tamaño considerable y seguramente, emplumado.

«En el último siglo hemos tenido muy pocas pruebas de que los raptor vivieran con el T. rex hasta el final del Cretácico», dice Phil Currie, investigador de la Universidad de Alberta, uno de los mayores «cazadores» de dinosaurios del momento y que ha colaborado en la investigación. La situación cambió cuando David Evans, curador de paleontología de vertebrados en el Museo Real de Ontario, encontró huesos de una mandíbula en la formación Hell Creek, en Montana. Y resultó que encajaban perfectamente con los dientes estriados que se conservaban en Alberta.

El Acheroraptor vivió hace unos 67 o 66 millones de años, en el oeste de América del Norte, por lo que es el miembro más joven de la familia raptor, conocida como dromeosáuridos. Tenía cerca de tres metros de largo, pesaba unos 40 kilogramos -relativamente grande para un raptor-, y probablemente estaba cubierto de plumas.

«El Acheroraptor nos da una imagen más completa del ecosistema que existía en América del Norte antes de la gran extinción que marcó el final de la Era de los Dinosaurios», dice Evans. «La estrecha relación evolutiva del Acheroraptor con un pequeño grupo de especies asiáticas que incluye al Velociraptor sugiere que se produjo una migración desde Asia para dar forma a las comunidades de dinosaurios de América del Norte hasta el mismo final del período Cretácico».

ABC.es

domingo, 15 de diciembre de 2013

Encuentran gases nobles en el espacio

Encuentran gases nobles en el espacio
Un equipo de investigadores con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha encontrado la primera evidencia de una molécula basada en el gas noble argón en la Nebulosa del Cangrejo. El trabajo, que ha utilizado datos de infrarrojo del observatorio espacial HERSCHEL, aparece publicado en último número de la revista Science.

La Nebulosa del Cangrejo (Messier 1), ubicada en la Constelación de Tauro, a unos 6.500 años luz de la Tierra, tiene un diámetro de 11 años luz (casi 700.000 veces la distancia entre el Sol y la Tierra). Esta nebulosa es una estructura filamentosa y difusa formada tras la explosión de una supernova observada en el año 1054 por astrónomos chinos.

En el estudio realizado, los investigadores han detectado la emisión de hidrilo de argón (ArH+), un ión molecular que contiene el gas noble argón. Aunque ya se habían detectado átomos o iones de gases nobles, hasta ahora no se había encontrado ninguno de los compuestos moleculares basados en estos átomos gases nobles lo que, según los investigadores, parecía sugerir que estos elementos requieren un mayor tiempo de reacción en el espacio o que no se dan las condiciones para que se formen.

“Se supone que según las leyes de la Física y la Química, todos los elementos que conocemos en la Tierra son los mismos que podríamos encontrar en cualquier otra galaxia. Sin embargo, hasta ahora, había una clase de moléculas que no se habían encontrado, que son las que se componen de los llamados gases nobles. Este tipo de moléculas se habían producido en los laboratorios pero no se sabía si en el espacio existían condiciones adecuadas para su formación. Ahora sabemos que sí y este descubrimiento permitirá estudiar mucho más en detalle la interacción de las supernovas con el medio que las rodea, destaca José Cernicharo, investigador del CSIC en el Centro de Astrobiología (centro mixto del CSIC y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial).

Para añadir complejidad, y al mismo tiempo sorpresa al descubrimiento, el isótopo de Argón detectado es el de masa 36 y no el de masa 40 que es el más abundante en nuestro planeta. Sin embargo, en la Tierra el 40Ar proviene de la desintegración del potasio, mientras que en el espacio el 36Ar es el más abundante y además en una supernova existe una producción importante de este isótopo.

CSIC

viernes, 13 de diciembre de 2013

Ocaso y muerte de un planeta

Ocaso y muerte de un planeta. David Jimeno
El proceso de expansión de la estrella KOI-2133 acabará por devorar el plantea Kepler-91b en un plazo inferior a 55 millones de años. Es la primera vez que se detecta un fenómeno como este. Los investigadores, liderados por científicos españoles, han estudiado el sistema formado por estos cuerpos celestes con técnicas similares al estudio de los terremotos y con mediciones del espectro luminoso.

Investigadores de varias instituciones, liderados por Jorge Lillo-Box y David Barrado, del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), han estudiado el sistema formado por una estrella gigante roja y su planeta (Kepler-­91 b), cuya órbita es extraordinariamente próxima a la estrella. La estrella, una gigante también denominada KOI-­133 y que ahora se encuentra en un proceso de expansión de sus capas externas, acabará devorando al planeta.

Durante cuatro años, el telescopio espacial Kepler ha estado obteniendo datos de multitud de estrellas candidatas a albergar planetas. Una de estas candidatas era KOI-­2133, una estrella gigante roja de la cual este trabajo ha derivado propiedades físicas como la masa, el radio o la edad de manera precisa mediante el uso de la astrosismología, técnica análoga al estudio de los terremotos en nuestro planeta, y que incluye un detallado estudio teórico.

Este análisis ha requerido observaciones complementarias llevadas a cabo con el espectrógrafo CAFÉ (Calar Alto Fiber-fed Echelle spectrograph) y la cámara AstraLux (ambos instalados en el telescopio de 2,2 metros del Observatorio de Calar Alto). Además, el análisis minucioso de los datos de Kepler también ha permitido identificar pequeños cambios en su curva de luz, tanto disminuciones periódicas debidas a los eclipses que provoca el planeta, como modulaciones en la intensidad, lo cual verifica la presencia de un planeta, además de las provocadas por la sismicidad.

Para confirmar la existencia del planeta Kepler-­91 b se ha empleado el método de variaciones elipsoidales que consiste, básicamente, en la detección de la deformación de la superficie de la estrella por las fuerzas de marea ejercidas por el paso del planeta (ver vídeo). Hasta la fecha solo se han detectado con este método unos quince planetas, ya que se necesitan unas determinadas condiciones muy específicas que pocas veces se dan para poder aplicarlo. En cualquier caso, estos planetas orbitan alrededor de estrellas en una fase tranquila de su vida, con tamaños similares al Sol y sus planetas tienen asegurada una larga vida en ambientes estables. El ambiente de Kepler-91 b es totalmente distinto.

La atmósfera planetaria de Kepler-­91 b, el nombre de este planeta, parece inflada, probablemente debido a la intensa radiación estelar, ya que el planeta está tan sumamente cerca de su estrella que tarda tan solo 6.24 días es dar una vuelta a su alrededor. Es, por tanto, el planeta más cercano a una estrella gigante roja conocido, lo que lo convierte en el primer candidato a ser engullido por su estrella. Esto sucederá en un plazo inferior a 55 millones de años, un periodo de tiempo muy reducido a escalas astronómicas.

Un enorme sol ocupando el horizonte

La cercanía del planeta y el gran tamaño de la estrella implican que un ocho por ciento de la bóveda celeste del planeta estaría ocupado por la visión rojiza de su estrella. Si tenemos en cuenta que, en el caso de la Tierra, el Sol o la Luna ocupan en la bóveda celeste un 0.0005%, podemos hacernos una idea del panorama que podría verse en el cielo diurno de Kepler-­91 b: una inmensa bola roja ocupando una fracción muy significativa del cielo y una intensidad luminosa extraordinaria.

Otra particularidad es que, dada la arquitectura del sistema, una fracción de la parte de la cara oculta del planeta debería estar iluminada. Un fenómeno análogo al sol de medianoche en los polos de la Tierra, pero que ocurriría en cualquier región del planeta. Comparativamente, en la actualidad, la estrella tiene un radio de 6,3 veces el radio del Sol y el planeta gigante gaseoso tiene un radio de 1,38 veces el radio de Júpiter y una masa de 0,88 veces la masa de Júpiter.

Colaboración hispano-­alemana

Este trabajo está basado parcialmente en observaciones llevadas a cabo por el Centro Astronómico Hispano-­‐Alemán, en Calar Alto (Almería, España), operado conjuntamente por el Instituto Max Planck de Astronomía (Heidelberg) y el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-­CSIC, Granada).

Además, este trabajo hace uso de tiempo de observación gestionado tanto por el observatorio como de tiempo garantizado de ambos centros de referencia. Ha sido posible por el uso intensivo del espectrógrafo CAFÉ, el primer instrumento desarrollado y construido por el observatorio de Calar Alto, demostrando una vez más la necesidad de disponer de telescopios de tamaño medio e instrumentación de última generación en proyectos dedicados, que requieren un gran número de noches, y representa un modelo a seguir en el desarrollo del espectrógrafo Carmenes, un instrumento diseñado por un consorcio de 11 instituciones españolas y alemanas y piedra fundamental de la explotación del observatorio en los próximos años.

CAB | SINC

jueves, 12 de diciembre de 2013

Un dinosaurio de pico de pato con cresta de gallo

Un dinosaurio de pico de pato con cresta de gallo
Un raro espécimen de dinosaurio de pico de pato momificado, encontrado en Canadá, tiene en su cabeza una cresta carnosa similar a la de los gallos. Según publican científicos de las universidades de Bolonia y de Nueva Inglaterra, ha sido toda una sorpresa. Las crestas óseas evolucionaron en múltiples formas en los dinosaurios, pero la de este ejemplar es única y se desarrolló independiente a las de otros hadrosaurios.

Los dinosaurios son conocidos a menudo por sus cráneos adornados con crestas óseas y cuernos. En América del Norte, los más comunes hace entre 75 y 65 millones de años eran los hadrosaurios, o dinosaurios de pico de pato, que podían llegar a medir cerca de doce metros de longitud y tenían una larga cola y poderosas patas traseras. Estos herbívoros vivían en grandes manadas y llenaron el mismo nicho ecológico que los canguros o los venados ocupan hoy en día.

Hasta ahora se sabía que este tipo de dinosaurios podían tener crestas óseas en la parte superior de la cabeza. Sin embargo, un nuevo ejemplar momificado hallado en un yacimiento al oeste de la ciudad de Grande Prairie (Alberta, Canadá), y que pertenece a la especie Edmontosaurusregalis, altera lo que sabían los científicos sobre la evolución de las crestas en este grupo.

“Hemos encontrado un ejemplar único, ya que proporciona la primera evidencia de una cresta formada por tejidos blandos. Es como localizar el fósil de una cresta de gallo, o una trompa de elefante, algo por lo general muy difícil de conservar. En el registro fósil de los dinosaurios, las crestas no son inusuales, pero hasta ahora todas las documentadas eran óseas”, declara a SINC Federico Fanti, coautor del trabajo, que se publica en Current Biology, e investigador de la Universidad de Bolonia (Italia).

“La cresta del Edmontosaurusregalis evolucionó de forma totalmente independiente de las óseas que vemos en otros dinosaurios de pico de pato como Parasaurolophus y Corythosaurus”, asegura a SINC Phil Bell, autor principal del estudio e investigador de la Universidad de Nueva Inglaterra (Australia).

Los científicos no saben muy bien qué representa este descubrimiento, pero plantea la posibilidad de que este tipo de crestas carnosas estuvieran presentes en otros dinosaurios saurópodos o incluso en los tiranosaurios.

"Es difícil saber qué utilidad podía tener esta cresta en los dinosaurios de pico de pato. En los gallos y algunas otras aves, las crestas rojas brillantes sirven para llamar la atención de las hembras por parte de los machos. Podríamos imaginar a dos machos Edmontosaurus mirándose, gritando y mostrando su cabeza para indicar quién era el macho dominante y el que está a cargo de la manada", señala Bell.

Una momia de dinosaurio extraordinaria

La conservación de este ejemplar de Edmontosauraus regalis es extraordinaria. Los tejidos blandos, como la piel y los músculos, se deterioran rápidamente después de la muerte, por lo que muy rara vez se fosilizan. Para que la piel de un animal pueda preservarse a lo largo del tiempo, debe haber sido enterrado muy poco después de morir. Un soterramiento rápido, por sedimentos relativamente suaves, ralentiza la descomposición y previene el daño que pueden provocar en él los carroñeros.

Edmontosauraus regalis muy probablemente falleció cerca de un banco de arena de un río y quedó enterrado en cuestión de horas o días. “También sospechamos que ciertas bacterias, que son atraídas por los cuerpos en descomposición, son responsables de catalizar la preservación de la piel antes de descomponerse”, subraya Bell.

“El espécimen conserva sus tres dimensiones. Después de una preparación completa, fue posible exponer su cuerpo momificado muy bien conservado, que muestra todos los detalles de las estructuras dérmicas, incluidas la piel y la cresta sobre su cabeza”, señala el científico italiano.

SINC

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Marte albergó un lago de agua dulce perfecto para la vida

Marte albergó un lago de agua dulce perfecto para la vida
Los sedimentos examinados por el rover Curiosity en el cráter marciano Gale indican que hace más de 3.000 millones de años hubo un lago con elementos biológicos clave como carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno que proporcionarían las condiciones idóneas para la vida microbiana. Las investigaciones, en las que han participado científicos españoles, se publican en la revista Science.

Las muestras recogidas por el Curiosity prueban la existencia de un antiguo lago en la superficie de Marte, probablemente con agua dulce y con unas condiciones propicias para albergar vida, aunque fueran simples microbios. Así lo ha constatado el equipo de científicos de la misión Mars Science Laboratory (MSL) tras analizar los datos enviados por el rover de la NASA.

En las seis investigaciones, publicadas en la revista Science, los científicos han analizado sedimentos de roca procedentes de una zona denominada Yellowknife Bay en el cráter de Gale, cerca del ecuador marciano.

Este cráter de 150 kilómetros de ancho, lugar en el que aterrizó el Curiosity en 2012, fue la cuenca de un lago de hace 3.600 millones de años que pudo permanecer con agua durante cientos de millones de años, indican los investigadores.

Los resultados muestran que esta balsa de agua, probablemente dulce, estaba en calma y tenía elementos biológicos como carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre, esenciales para que microbios simples, como los quimiolitoautótrofos –que obtienen energía de la oxidación de compuestos inorgánicos– pudieran vivir. En la Tierra, estos organismos habitan en cuevas, en fuentes hidrotermales y se alimentan descomponiendo rocas y minerales para obtener energía.

“Es importante señalar que no hemos encontrado indicios de vida en Marte, lo que hemos encontrado es que el cráter Gale mantuvo un lago en su superficie con condiciones que podrían haber sido favorables para la vida microbiana hace miles de millones de años”, explica Sanjeev Gupta, miembro de la MSL, investigador del Imperial College de Londres.

Un lago calmado

Gracias al sistema de perforación del Curiosity, coordinado de forma remota por el equipo de MSL desde Pasadena (EE UU), los científicos analizaron las muestras recogidas por el robot. En concreto, se estudiaron las lutitas, unas rocas formadas por compactación de sedimentos muy finos en condiciones de aguas tranquilas. "Es emocionante pensar que millones pudo haber existido vida microbiana en las tranquilas aguas del lago”, comenta Gupta.

El investigador señala que estos hallazgos son “un gran paso adelante” en la exploración de Marte y que los estudios continuarán en esta línea. “La siguiente fase de la misión, en la que exploraremos los afloramientos más rocosos en la superficie del cráter, podría ser la clave para saber si hubo vida en el planeta rojo", añade Gupta.

En estudios anteriores, los científicos del MSL ya habían encontrado evidencias de agua en la superficie de Marte en otros sedimentos como rocas conglomeradas. Sin embargo, los nuevos datos obtenidos aportan las pruebas más claras hasta ahora de que Marte pudo haber sido lo suficientemente habitable para que la vida se pudiera afianzar.

Misión tripulada a Marte

Además, en uno de los seis estudios, en el que participa el español Javier Gómez-Elvira, director del Centro de Astrobiología asociado a la NASA, los investigadores también han realizado mediciones detalladas de la radiación cósmica y el ambiente de la superficie de Marte.

Según los científicos, los datos recogidos proporcionan nueva información sobre los peligros de la radiación en el planeta rojo que afectarían a una posible misión tripulada. Estos análisis permitirán averiguar los tiempos de supervivencia de cualquier posible forma de vida existente y la preservación de firmas biológicas orgánicas del antiguo ambiente marciano.

SINC

lunes, 9 de diciembre de 2013

Una galaxia "reliquia" detenida en el tiempo

Una galaxia "reliquia" detenida en el tiempo
La galaxia cercana NGC1277 se formó en los albores del cosmos y ha permanecido inalterada desde entonces, por lo que constituye una ventana única al universo primitivo. Los astrónomos hallan que el número de estrellas nuevas que se formaban en las galaxias masivas en ese momento lejano era muy alto, mil veces mayor que el número de estrellas que ‘nacen’ ahora en la Vía Láctea.

Investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) han descubierto que la galaxia cercana NGC1277, situada en el cúmulo de galaxias de Perseo, se encuentra exactamente igual que cuando el universo tenía solo dos mil millones de años, el 15% de su edad actual. Por motivos desconocidos, esta galaxia reliquia se quedó aislada en ese momento de su entorno y ha permanecido inalterada hasta hoy, detenida en el tiempo, lo que ofrece la posibilidad única de asomarse al universo tal y como era en esa etapa temprana.

“Por alguna razón que desconocemos, las fuentes tradicionales de gas y estrellas que suelen tener el resto de galaxias se cortaron en el caso de esta galaxia reliquia. Así, este objeto se quedó sin el flujo de nuevo material que forma las estrellas y ha permanecido como congelada en el tiempo”, señala el autor principal del trabajo y astrofísico del IAC, Ignacio Trujillo.

El descubrimiento, que se publicará en Astrophysical Journal Letters y que se encuentra ya accesible en el repositorio arxiv.org, abre una ventana para estudiar las propiedades del universo primitivo con un detalle sin precedente: los procesos físico-químicos, las estructuras y la dinámica que dieron lugar a las primeras galaxias y agrupaciones de estrellas.

“Al descubrir una galaxia que apenas ha tenido contacto con el resto, y al estar tan cerca de nosotros, con nuestros telescopios actuales podemos estudiar sus propiedades morfológicas, su dinámica y sus poblaciones estelares, con una precisión que resultaría imposible si quisiéramos estudiar el mismo objeto de manera directa tal y como era en el universo primitivo. En ese caso, al encontrarse tan lejos de nosotros apenas nos llegaría luz de él”, explica el investigador.

El estudio combina datos tomados con el telescopio espacial Hubble y de espectroscopia profunda obtenida con el telescopio William Herschel, en el Observatorio del Roque de los Muchachos, en la isla de La Palma. A partir de esta información, los investigadores han concluido que el objeto analizado es muy viejo, rico en metales y que se formó en solo unos pocos millones de años. Esto supone que la cantidad de nuevas estrellas que se originaban en las etapas iniciales de esta galaxia era muy alta, de unas mil masas solares al año.

Según Trujillo, “los datos obtenidos constituyen indicios de que las estrellas se formaron mucho más rápidamente en las galaxias masivas de lo que pensábamos. Si nuestras medidas son correctas, las tasas de formación estelar en el universo primitivo eran mil veces más grandes que las de nuestra propia galaxia en la actualidad, donde se forma aproximadamente un sol cada año”.

Un objeto con una dinámica extraordinaria

La dinámica de esta galaxia, que posee un agujero ultramasivo en su centro, es también extraordinaria. Por un lado, en su parte central las estrellas se mueven de manera caótica con velocidades que superan los 400 kilómetros por segundo, lo que supone la vertiginosa cifra de casi un millón y medio de kilómetros por hora (un cohete a esa velocidad tardaría solo 15 minutos en llegar a la Luna). Mientras, en su parte externa el movimiento parece más organizado y sus estrellas rotan con velocidades de 300 kilómetros por segundo. “Normalmente las estrellas de las galaxias no presentan estos dos tipos de movimientos estelares a la vez con tanta intensidad”, aclara Trujillo.

El hallazgo plantea respuestas y nuevas preguntas hasta ahora inimaginables. Para el astrofísico del IAC, “esto solo acaba de empezar. Ya estamos trabajando en un análisis más detallado con telescopios más grandes que los usados en esta ocasión, como el Gran Telescopio CANARIAS (GTC), situado en el Observatorio del Roque de los Muchachos, y que con sus 10,4 metros de diámetro es el mayor del mundo, y el GEMINI-North, de 8,1 metros de diámetro, situado en Hawaii”.

Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)

lunes, 2 de diciembre de 2013

Un nuevo dinosaurio acorazado único en Europa

Un nuevo dinosaurio acorazado único en Europa. Andrey Atuchin
Un equipo científico, liderado por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, ha presentado una nueva especie de dinosaurio acorazado hallado en la mina de lignito de Armiño (Teruel). Lo han denominado Europelta carbonensis, un fósil extremadamente raro en el registro español, que se convierte en el anquilosaurio más completo hallado en Europa.

En Dinópolis se han dado a conocer los restos fósiles de una nueva especie de dinosaurio acorazado que han encontrado en Teruel investigadores de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, y que han analizado en colaboración con el Servicio Geológico y del Museo de Historia Natural de Utah estadounidenses.

Se publica en la revista Plos ONE el estudio de los restos de esta especie, que han denominado Europelta carbonensis por ser el más completo del grupo de los anquilosaurios de Europa, y por haberse encontrado en la mina de lignito de Armiño (Teruel).

Su hábitat se situaría en una zona próxima al mar, de superficie pantanosa, que dio lugar a lo que hoy son las placas de carbón que se explotan por la minería. “La colaboración con la empresa minera SAMCA nos brinda la oportunidad de sincronizar nuestro trabajo con las prospecciones mineras”, ha apuntado Luis Alcalá, director gerente de la Fundación Dinópolis.

El nuevo anquilosaurio está formado por fósiles de dos esqueletos parciales excavados entre 2010 y 2011 en sedimentos carbonosos de la Formación Escucha, de entre 113 y 110 millones de años de antigüedad (Cretácico Inferior).

Según ha declarado Alcalá, esta reconstrucción basada en dos individuos diferentes se convierte en el nodosaúrido más antiguo y completo encontrado en Europa. “Se habían encontrado individuos de esta especie pero de épocas más recientes, del Cretácico Superior”.

Este nuevo hallazgo permite caracterizar al grupo de los nodosaúridos europeos y distinguirlos de sus parientes americanos. “Es un dinosaurio singular, inesperado, que cambia el conocimiento que teníamos de los nodosaúridos en Europa”, añade el científico.

La colaboración con la Universidad y el Museo Natural de Utah (EE UU) les ha permitido comparar al ejemplar de Ariño con los ejemplares del otro lado del Atlántico para conocer cómo fue su evolución.

“Aún tenemos pendiente de restauración un tercer individuo y un cuarto esperando a ser excavado. Ojalá sigamos teniendo oportunidades y recursos para continuar con estos proyectos de importancia internacional”, subrayaba Alcalá.

Características únicas

Esta nueva especie de anquilosaurio de Ariño mediría en torno a cinco metros de largo, un metro de alto y un metro de ancho. Su peso rondaría las dos toneladas.

“De los fósiles que hemos encontrado cabe destacar el cráneo, prácticamente completo, y su cola que es lo que lo define como nodosaurio dentro del grupo de los anquilosaurios. Faltan algunas piezas del individuo como las patas delanteras”, explicó Luis Mampel, paleontólogo de la fundación, que ha participado en el estudio.

Asimismo, este ejemplar comparte con otros nodosáuidos europeos (como Hungarosaurus y Struthiosaurus) y solo con ellos, una pelvis arqueada con el hueso pélvico inferior dirigido hacia debajo de modo rectilíneo, a diferencia de todos los nodosaúridos norteamericanos (como Sauropelta o Edmontonia), que lo tienen curvado.

Este dinosaurio acorazado complementa los resultados obtenidos durante los últimos tres años de excavación y preparación paleontológica que, junto a un laborioso estudio científico, servirán para reconstruir con mayor precisión el ecosistema de la zona durante el Albiense (Cretácico Inferior).

En búsqueda del gran carnívoro

En este mismo yacimiento se une al iguanodontio Proa valdearinnoensis, que el mismo equipo definió a finales de 2012 y de varios dinosaurios terópodos (carnívoros). También se ha recuperado abundante material de cocodrilos que permitió determinar las nuevas especies Hulkepholis plotos y Anteophthalmosuchus escuchae. Además, se han encontrado fósiles de tortugas, peces y diversos tipos de plantas y de invertebrados.

“En un tiempo récord hemos encontrado un gran número de fósiles de gran importancia”, dijo Eduardo Espílez, otro de los científicos coautor del trabajo.

“Hemos encontrado también en el yacimiento muchos herbívoros, que suponemos que serían presa de algún gran carnívoro. Será tarea difícil encontrarlo, pero hemos solicitado un proyecto al Plan Nacional de I+D+i para este fin”, concluyó Alcalá.

SINC

jueves, 28 de noviembre de 2013

Un ardiente espectáculo de estrellas naciendo y muriendo

Un ardiente espectáculo de estrellas naciendo y muriendo
La Gran Nube de Magallanes es una de las galaxias más cercanas a la nuestra. Explotando las capacidades del VLT (Very Large Telescope) de ESO, los astrónomos han explorado una de sus regiones menos conocidas. En esta nueva imagen podemos ver nubes de gas y polvo en la que nacen nuevas estrellas calientes, esculpiendo su entorno con extrañas formas. Pero la imagen también muestra los efectos de la muerte estelar — filamentos creados por una explosión de supernova.

Situada a tan solo unos 160.000 años luz de nosotros en la constelación de Dorado (El Pez Espada), la Gran Nube de Magallanes es una de nuestras vecinas galácticas más cercanas. Se encuentra formando nuevas estrellas de manera activa en regiones tan brillantes que algunas incluso pueden verse desde la Tierra a simple vista, como la Nebulosa Tarántula. Esta nueva imagen, obtenida con el VLT (Very Large Telescope) de ESO, en el Observatorio Paranal (Chile), explora un área llamada NGC 2035 (a la derecha), apodada a veces como la Nebulosa de Cabeza de Dragón.

NGC 2035 es una región HII, o nebulosa de emisión, consistente en nubes de gas que brillan debido a la energética radiación que emana de las estrellas jóvenes. Esta radiación arranca electrones de los átomos de gas que, finalmente, se recombinan con otros átomos y emiten luz. Mezclados con el gas vemos oscuros grumos de polvo que, más que emitir luz, la absorben, creando sinuosos caminos y oscuras formas en la nebulosa.

Las formas filamentosas a la izquierda de la imagen no son el resultado del nacimiento de estrellas, sino más bien de su muerte. Fueron creadas por uno de los eventos más violentos que pueden darse en el universo: una explosión de supernova. Estas explosiones son tan brillantes que, a menudo, durante un corto periodo de tiempo, iluminan toda la galaxia que las aloja antes de debilitarse y hacerse menos visibles durante semanas o meses.

Mirando esta imagen puede parecer difícil hacernos una idea del verdadero tamaño de estas nubes — tienen un tamaño de varios cientos de años luz. Y no están en nuestra galaxia, sino mucho más allá. La Gran Nube de Magallanes es enorme, pero comparada con nuestra galaxia es muy modesta en cuanto a su extensión, alcanzando tan solo 14.000 años luz — unas diez veces más pequeña que la Vía Láctea.

Esta imagen fue obtenida utilizando el instrumento FOcal Reducer and low dispersion Spectrograph instalado en el VLT (Very Large Telescope) de ESO, que se encuentra en el Observatorio Paranal, en Chile, como parte del programa Joyas Cósmicas de ESO.

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ESO

sábado, 23 de noviembre de 2013

Siats Meekerorum, un dinosaurio gigante en Estados Unidos

Siats Meekerorum, un dinosaurio gigante en Estados Unidos / Jorge Gonzales
Una nueva e impresionante especie de dinosaurio carnívoro, de treinta metros de longitud, uno de los tres más grandes que se haya descubierto nunca en América del Norte, convivió y compitió con los primeros tiranosaurios que vivieron hace 98 millones de años y que eran relativamente pequeños. Esta especie recién descubierta, bautizada como Siats Meekerorum, fue el principal depredador de su tiempo, papel que mantuvo hasta que, tras su declive, los tiranosaurios pudieron ocupar su lugar 30 millones años más tarde.

Los restos de este carnívoro llamado Siats meekerorum fueron hallados en el estado norteamericano de Utah. El depredador se situaría en lo más alto de la cadena alimenticia. Una vez él y el resto de sus parientes del género de los Carcharodontosaurus murieron, los Tyrannosaurus se hicieron con el liderazgo, señalan los investigadores.

El nombre de Siats proviene de un monstruo devorahombres en la tradición de los ute, indígenas estadounidenses que vivían en la zona de Utah donde fueron hallados los fósiles.

El Siats es uno de los tres mayores dinosaurios descubiertos en Norteamérica. "No pueden imaginarse lo emocionados que estábamos cuando vimos los huesos de este gigante sobresalir de una pendiente", dijo Lindsay Zanno, de la universidad estatal de Carolina del Norte. Ella y Peter Makovichy, del museo Field de Historia Natural de Chicago, fueron los autores del hallazgo.

sábado, 16 de noviembre de 2013

El Hubble desvela los primeros años de la Vía Láctea

El Hubble desvela los primeros años de la Vía Láctea
Un equipo de astrónomos ha utilizado las observaciones del telescopio espacial Hubble (NASA-ESA) para estudiar la evolución de 400 galaxias similares a la Vía Láctea. El objetivo, deducir cómo fueron las primeras etapas de nuestra galaxia y cómo se fue ensamblando hasta crear el majestuoso ‘molinillo’ de estrellas que vemos hoy.

“Al rastrear los ‘hermanos’ de la Vía Láctea, nos encontramos con que nuestra galaxia fabricó el 90 % de sus estrellas hace entre 11 y 7 mil millones de años, una información que no se había medido antes", dice Pieter G. van Dokkum, de la Universidad de Yale (EE UU) y líder del trabajo.

El investigador añade: "Por supuesto no podemos ver la Vía Láctea en el pasado, pero hemos seleccionado galaxias a miles de millones de años luz de distancia que evolucionarán como ella. Y por primera vez tenemos imágenes directas de cómo fue la Vía Láctea en el pasado".

En estas imágenes se ve cómo pudo evolucionar la Vía Láctea. Arriba, el cielo nocturno actual está dominado por el blanco resplandor de innumerables estrellas de mediana edad, con unas pocas nebulosas rosadas de formación estelar y la 'contaminación' interestelar. Abajo, una visión imaginaria de una joven Vía Láctea hace 11 millones de años. El disco de la joven galaxia y el abultamiento central de estrellas son más pequeños y tenues debido a que la galaxia está en una fase inicial de construcción. Los cielos están muy activos por la formación estelar. Se ven muchas nebulosas rosadas brillantes con estrellas dentro de sus 'capullos'. El puñado de estrellas visibles son azuladas y brillantes por su juventud.

SINC

viernes, 15 de noviembre de 2013

Un agujero negro eyecta chorros de material pesado

Un agujero negro eyecta chorros de material pesado
El telescopio espacial de rayos X de la ESA, XMM-Newton, ha hecho posible un sorprendente descubrimiento relativo al cóctel de partículas que escapan formando potentes chorros o, técnicamente, jets, de los alrededores de un agujero negro en nuestra galaxia.

Los agujeros negros de masa estelar son observados a menudo devorando material procedente de una estrella compañera. La materia fluye desde la estrella hacia el agujero negro, orbitando en un disco a su alrededor a una temperatura tan alta que emite rayos X.

El agujero negro puede ser un comensal delicado: en vez de tragar todo el material a veces expulsa una parte, formando dos potentes chorros de partículas. Como estos jets extraen masa y energía del sistema, el agujero negro se queda con menos material del que alimentarse.

Estudiando la composición de estos jets los astrofísicos obtienen información sobre los hábitos alimenticios de los agujeros negros.

Las observaciones con radiotelescopios ya habían desvelado que los jets procedentes de agujeros negros contienen electrones acelerados a velocidades próximas a las de la luz. Pero hasta ahora no estaba claro si la carga negativa de los electrones se complementaba con sus antipartículas, los positrones, o con otras partículas más pesadas de carga positiva, como los protones o los núcleos atómicos.

En un nuevo estudio, los astrónomos han recurrido a XMM-Newton para estudiar un sistema binario llamado 4U1630–47, que destaca por presentar brotes de emisión en rayos x durante periodos que pueden durar años.

“En nuestras observaciones detectamos la presencia de núcleos ionizados de dos elementos pesados, hierro y níquel”, afirma María Díaz Trigo, del Observatorio Austral Europeo (ESO), en Múnich, Alemania, autora principal del trabajo que publica en la revista Nature.

“El hallazgo supone una sorpresa positiva, porque deja claro que la composición de los jets de agujeros negros es más rica, contiene otras partículas además de electrones”.

El equipo de astrónomos observó 4U1630–47 con XMM-Newton en dos ocasiones en septiembre de 2012, y comparó los resultados con otras observaciones casi simultáneas en longitudes de onda de radio, desde el radiotelescopio en Australia, el Telescope Compact Array.

Aunque las dos observaciones descritas por Díaz Trigo y sus colaboradores distaban solo dos semanas, los resultados fueron sorprendentemente distintos.

En las primeras observaciones los astrónomos detectaros rayos X procedentes del disco de material en torno al agujero negro, pero no vieron nada en radio, indicio de que los jets aún no se encontraban activos.

En las observaciones siguientes, sin embargo, detectaron la fuente tanto en rayos X como en ondas de radio, lo que implica que los jets se habían reactivado en el intervalo.

Al analizar los datos de rayos X de la segunda tanda de observaciones los astrónomos encontraron también indicios de la presencia de núcleos de hierro orientados tanto hacia XMM-Newton como en dirección opuesta, lo que confirma que pertenecen a dos jets distintos.

Los astrónomos también detectaron núcleos de níquel en los jets orientados hacia XMM-Newton.

“Partiendo de estas huellas de hierro y níquel pudimos mostrar que la velocidad de los jets es realmente muy alta, de unos dos tercios de la velocidad de la luz”, dice el también firmante del trabajo James Miller-Jones, del nodo de la Universidad de Curtin del Centro Internacional de Investigación en Radioastronomía de Perth, Australia.

“Es más, la presencia de núcleos atómicos pesados en jets de agujeros negros significa que la masa y la energía se están alejando del agujero negro en cantidades muy superiores de lo que pensábamos hasta ahora, lo que podría tener un impacto en el mecanismo y el ritmo al que el agujero negro atrae materia”, añade Simone Migliari, también co-autor, de la Universidad de Barcelona.

Es la primera vez que se detectan núcleos pesados en jets de un agujero negro de masa estelar relativamente típico.

Se conoce por ahora solo otro sistema binario de rayos X que muestra indicios similares de presencia de núcleos atómicos en sus jets, una fuente conocida como SS 433. Este sistema, sin embargo, se caracteriza porque su agujero negro atrae materia a un ritmo inusualmente alto, lo que hace difícil comparar sus propiedades con las de otro agujero negro más normal.

Las nuevas observaciones de 4U1630–47 permitirán a los astrónomos aprender más sobre los mecanismos físicos que impulsan los jets en los discos de material que rodean a un agujero negro.

“Ahora sabemos mucho sobre los agujeros negros y sobre lo que ocurre en sus inmediaciones, pero la formación de los jets aún constituye un misterio; esta observación es un paso hacia la comprensión de este fascinante fenómeno”, dice Norbert Schartel, jefe científico de XMM-Newton, de la ESA.

ESA

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Estrellas jóvenes pintan un espectacular paisaje estelar

Estrellas jóvenes pintan un espectacular paisaje estelar
Astrónomos de ESO han captado la mejor imagen que se haya obtenido jamás de las extrañas nubes que rodean al cúmulo estelar NGC 3572. Esta nueva imagen muestra cómo esas nubes de gas y polvo han sido esculpidas por los vientos estelares que manan de esos grupos de jóvenes estrellas calientes, otorgándoles caprichosas formas de burbuja, arcos y extrañas figuras conocidas como trompas de elefante. Los cúmulos estelares más brillantes son mucho más pesados que el Sol y terminarán sus cortas vidas como explosiones de supernova.

La mayor parte de las estrellas no se forman solas, sino rodeadas de “hermanos y hermanas” que se crean más o menos al mismo tiempo a partir de una única nube de gas y polvo. NGC 3572, en la constelación austral de Carina (La quilla), es uno de esos cúmulos. Contiene muchas jóvenes estrellas calientes blanco-azuladas que brillan intensamente y generan potentes vientos estelares que tienden a dispersar gradualmente los restos de gas y polvo de sus alrededores. Las resplandecientes nubes de gas y los cúmulos estelares que les hacen compañía son los protagonistas de una nueva imagen obtenida por el instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile.

En la zona inferior de la imagen aún puede verse una gran parte de la nube molecular que dio lugar al nacimiento de estas estrellas jóvenes. La potente radiación procedente de sus llameantes hijas ha influido notablemente en la nube, ya que la radiación no solo la hace brillar con una tonalidad característica, sino que también las esculpe con formas sorprendentemente retorcidas, lo que incluye burbujas, arcos y oscuras columnas que los astrónomos denominan trompas de elefante.

Una de las extrañas formas captadas en esta imagen es la pequeña nebulosa en forma de anillo situada ligeramente encima del centro de la imagen. Los astrónomos aún no tienen muy claro el origen de esta curiosa forma. Probablemente se trate de un denso resto de la nube molecular que formó el cúmulo, tal vez una burbuja creada en torno a una estrella muy caliente y brillante. Pero algunos autores han considerado que puede ser algún tipo de nebulosa planetaria de forma peculiar — el remanente de una estrella moribunda.

Las estrellas que nacen dentro de un cúmulo pueden ser hermanas, pero no gemelas. Tienen casi la misma edad, pero difieren en tamaño, masa, temperatura y color. El transcurso de la vida de una estrella se determina principalmente por su masa, por lo que un cúmulo determinado contendrá estrellas en varias etapas de sus vidas, proporcionando a los astrónomos un laboratorio perfecto en el cual pueden estudiar cómo evolucionan las estrellas.

Estos grupos de estrellas jóvenes permanecen unidos durante un tiempo relativamente corto, normalmente unas decenas o centenares de millones de años. Se dispersan gradualmente debido a interacciones gravitatorias, pero también debido a que las estrellas más masivas tienen vidas cortas, queman su combustible rápidamente y finalmente acaban sus vidas con violentas explosiones de supernova, contribuyendo así a la dispersión del gas remanente y de las estrellas del cúmulo.

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ESO

sábado, 9 de noviembre de 2013

Una nueva especie de ornitorrinco gigante extinto

Una nueva especie de ornitorrinco gigante extinto. Peter Schouten
Hasta el momento, el registro fósil indicaba que el linaje del ornitorrinco era único, con una sola especie en cualquier época de su existencia. Esta imagen ha cambiado con la publicación de un estudio en el Journal of Vertebrate Paleontology que describe una nueva especie de ornitorrinco gigante extinto, una rama desconocida del árbol genealógico de estos animales, que tendría dos veces el tamaño de los actuales.

Ningún mamífero vivo es más peculiar que el ornitorrinco. Cuenta con un amplio pico como el de un pato, piel gruesa como la de una nutria, y patas palmeadas como las de un castor. Asimismo, es un animal monotrema –ya que pone huevos en lugar de dar a luz a crías vivas–, su hocico está cubierto con electrorreceptores que detectan presas bajo el agua, y los machos tienen un espolón venenoso en su pata trasera.

Hasta ahora se conocía tan solo un linaje de esta especie única. Sin embargo, un equipo internacional de investigadores describe, en el último número de la revista Journal of Vertebrate Paleontology, una nueva especie de este animal. Se trata del denominado Obdurodon tharalkooschild, cuyo descubrimiento se basa en un solo diente hallado en el famoso sitio de fósiles Riversleigh, inscrito como Patrimonio de la Humanidad en 1994 y ubicado en el noroeste de Queensland (Australia).

"Los monotremas son el último vestigio de una antigua radiación de los mamíferos de los continentes del sur. Esta nueva especie es una ayuda muy importante en el desarrollo de la comprensión acerca de estos fascinantes mamíferos", asegura Rebecca Pian, autora principal del estudio.

Basándose en el tamaño del diente encontrado, se estima que esta especie extinta habría tenido casi un metro de largo, dos veces el tamaño de los ornitorrincos modernos. Los bultos y surcos en los dientes también proporcionan pistas sobre lo que probablemente comía esta especie.

Ornitorrincos con dientes muy desarrollados

"Al igual que otros ornitorrincos, probablemente era un mamífero mayoritariamente acuático, y habría vivido en y alrededor de las piscinas de agua dulce de los bosques que cubrían la zona Riversleigh hace millones de años", explica Suzanne de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) y coautora del estudio. "Obdurodon tharalkooschild era un ornitorrinco gitante con dientes bien desarrollados, que probablemente se alimentara no solo de cangrejos y otros crustáceos de agua dulce, sino también de pequeños vertebrados, incluyendo peces pulmonados, ranas y tortugas pequeñas que se conservaron en el mismo yacimiento".

Por otro lado, mientras que muchos de los depósitos fósiles de Riversleigh se han fechado radiométricamente, la edad precisa del lugar donde se produjo este descubrimiento sigue en duda, y se enmarcaría entre hace 15 y 5 millones de años.

Los fósiles más antiguos de ornitorrinco provenían de rocas de 61 millones de años de antigüedad, halladas en el sur de Sudamérica. Asimismo, se conocían pequeños fósiles de ornitorrinco en Australia en lo que hoy es el desierto de Simpson.

“Antes del descubrimiento de l Obdurodon tharalkooschild, estos fósiles sugerían que los ornitorrincos se hicieron más pequeños y redujeron el tamaño de sus dientes con el tiempo. El ornitorrinco moderno carece por completo de dientes en la edad adulta, y en su lugar tiene láminas córneas en su boca”, apunta la investigación.

El nombre Obdurodon viene del griego 'diente permanente' y fue acuñado para distinguir los ornitorrincos con dentadura extintos de los modernos.

"El descubrimiento de esta nueva especie fue una sorpresa para nosotros, porque antes de esto, el registro fósil sugiere que el árbol evolutivo de los ornitorrincos era uno y relativamente lineal", señala Michael Archer, científico también de la Universidad de Nueva Gales del Sur y otro de los coautores del trabajo. "Ahora sabemos que había ramas no previstas en este árbol, algunas de las cuales dieron lugar a especies gigantes".

SINC

jueves, 7 de noviembre de 2013

El ‘rey del gore’ de los tiranosaurios aparece en Norteamérica

El ‘rey del gore’ de los tiranosaurios aparece en Norteamérica
Investigadores del Museo de Historia Natural de Utah (EE UU) han anunciado el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio que pertenece a la misma rama evolutiva del Tyrannosaurus rex. Esta criatura carnívora, denominada Lythronax argestes o ‘rey del gore’ por su estilo de vida sangriento, habitaba el antiguo continente perdido de Laramidia, entre ríos y bosques frondosos.

Al famoso Tyrannosaurus rex, el dinosaurio depredador carnívoro por excelencia, le ha salido un nuevo competidor en comportamiento sanguinario. Científicos del Museo de Historia Natural (NHMU) de Utah (EE UU) han descubierto una nueva especie de tiranosaurio, Lythronax argestes, que se traduciría como ‘rey del gore’ del suroeste de EE UU.

“Era, con mucho, el dinosaurio más temible en su tiempo en América del Norte. Pensamos que Lythron o sangre representa correctamente su estilo de vida, cubriéndose con la sangre de un animal muerto”, declara a SINC Mark Loewen, autor principal del estudio, que publica la revista PLOS ONE, y científico del NHMU.

Lythronax fue descubierto en el Monumento Nacional de Grand Staircase- Escalante (GSENM, por sus siglas en inglés) al sur de Utah, por Scott Richardson, un empleado de la Oficina de Administración de Tierras de EE UU, institución que administra este territorio.

En 2009, el esqueleto del ‘rey del gore’ fue excavado por equipos del Museo de Historia Natural de Utah en colaboración con paleontólogos de GSENM.

“El nombre de T. rex se traduce como ‘rey lagarto tirano’, por lo que pensamos que este nuevo pariente cercano –pertenecen a la misma rama evolutiva– debería tener un nombre igualmente evocador", explica SINC Randall B. Irmis, coautor del estudio e investigador también del NHMU.

La especie más antigua de tiranosaurio

En el trabajo de identificación de la nueva especie colaboraron, además del Museo de Historia Natural de Utah y la Universidad de Utah, el Museo de Naturaleza y Ciencia de Denver, la Universidad de Alberta. Se estima que la nueva especie mediría aproximadamente 8 metros de largo y pesaba alrededor de 2,5 toneladas.

Hasta el momento, los paleontólogos pensaban que esta clase de tiranosaurios de cráneo grande sólo existieron hace 70 millones de años, sin embargo, Lythronax muestra señales de haber evolucionado al menos 10 millones de años antes.

Según Irmis, los fósiles descubiertos pertenecen a una fecha muy próxima a los 80 millones de años. “Sabemos esto porque las capas geológicas, de las cenizas volcánicas que se encontraron justo por encima y por debajo del estrato donde estaba el esqueleto, han sido datados radioisotópicamente”. Esto convierte a este tiranosaurio en el más antiguo que se conoce.

Comparado con otros dinosaurios de esta familia, Lythronax era un enorme carnívoro con características únicas en su cráneo, que lo distinguen de sus parientes cercanos. “Específicamente, posee particularidades genuinas en su hocico –corto y estrecho– en su maxilar superior y en el lateral de su cabeza”, subraya Irmis.

Para almorzar, un Diabloceratops

Joe Sertich, del Museo de Denver añade: “Habría tumbado fácilmente a cualquier dinosaurio cornudo o de pico de pato que viviera junto a él. Su comida preferida podría haber sido el Diabloceratops, un dinosaurio cornudo temprano y muy singular de su época”.

Otra característica que lo convertía en un depredador infalible era la amplia anchura de la parte posterior de su cabeza, que le permitía ver con un campo de visión en superposición. “Le proporcionaba visión binocular, muy útil para un depredador, y una condición que asociamos con el Tyrannosaurus rex", apunta Loewen.

Además, las características de su cráneo y algunos de los huesos de sus extremidades lo vinculan más estrechamente con T. rex que con cualquier otro tiranosaurio.

“Esto es interesante porque Lythronax es el miembro más viejo del grupo de dinosaurios tiranosaurios y T. rex el más joven –de hace 66 millones de años–. Esto puede insinuar que hay muchos más familiares de este último en el oeste de América del Norte”, asegura el experto del Museo de Naturaleza y Ciencia de Dever.

Para Philip Currie, otro de los coautores del trabajo, esta nueva especie es un maravilloso ejemplo de todo lo que falta por aprender del mundo de los dinosaurios. “Muchos más emocionantes fósiles esperan a ser encontrados en el Monumento Nacional Grand Staircase -Escalante", señala.

SINC

martes, 5 de noviembre de 2013

Uno de cada cinco ‘soles’ tiene una ‘Tierra’ en la zona habitable

Uno de cada cinco ‘soles’ tiene una ‘Tierra’ en la zona habitable
¿Son frecuentes los planetas habitables en el universo? Parece que más de lo que pensaban los científicos, según las observaciones del satélite Kepler de la NASA.

La nave ya no está operativa, pero los datos que recogió durante sus cuatro años de misión han permitido deducir que una de cada cinco estrellas similares al Sol tiene un planeta con tamaño similar al de la Tierra y está en la zona habitable. Esto podría conducir a la presencia de vida en la superficie de estos exoplanetas.

Astrofísicos de la Universidad de California en Berkeley y la Universidad de Hawái en Manoa –ambas en EE UU–, han llegado a esta conclusión tras efectuar un análisis estadístico de todas las observaciones de Kepler. Así han estimado cuantas de las 100 mil millones de estrellas en nuestra galaxia tienen planetas potencialmente habitables.

"Lo que esto significa es que, cuando se mira hacia los miles de estrellas en el cielo nocturno, la más cercana estrella similar al Sol con un planeta de tamaño a la Tierra sitado en la zona habitable está probablemente a tan sólo 12 años luz de distancia y se puede ver a simple vista; por lo que es increíble", destaca el estudiante de Berkeley Erik Petigura, que ha dirigido el análisis de los datos y el estudio que publica PNAS.



PNAS | SINC

viernes, 1 de noviembre de 2013

Un exoplaneta con el tamaño, la masa y la densidad de la Tierra

Un exoplaneta con el tamaño, la masa y la densidad de la Tierra
El exoplaneta Kepler-78b tiene un tamaño similar a la Tierra, pero también una masa y densidad parecidos, según dos estudios que se publican en Nature. Los datos, obtenidos con instrumentos como el Telescopio Nazionale Galileo (TNG) de La Palma, también revelan que presenta un interior rocoso y un núcleo con hierro. Se trata del exoplaneta más pequeño del que se conoce su masa y radio con precisión.

Kepler-78b es un planeta extra solar en órbita alrededor de una estrella parecida al Sol, Kepler 78, en la constelación del Cisne, a unos 400 años luz de distancia. Ahora, según dos investigaciones publicadas en la revista Nature, se informa de que presenta una masa y densidad muy parecidas a las de la Tierra.

Los autores de los trabajos, uno liderado por Francesco Pepe desde la Universidad de Ginebra y otro por Andrew W. Howard desde la de Hawaii en Manoa, muestran que Kepler-78b está compuesto de hierro en el núcleo y rocas en su interior, como la Tierra. Por este motivo, se trata del exoplaneta más pequeño del que se conoce el radio y la masa con gran precisión.

Kepler-78b fue observado por primera vez por el satélite Kepler de la NASA. Kepler detectó la débil variación en la luz de la estrella causada por el paso del planeta frente a ella. Poco después del descubrimiento, el telescopio italiano Telescopio Nazionale Galileo (TNG) en La Palma (Canarias) apuntó a la estrella que alberga el planeta.

Luego, el equipo científico de HARPS-N, uno de los espectrógrafos más precisos del mundo instalado en el TNG, midió la ligera oscilación de la estrella causada por la presencia del planeta. Así se identificaron las características ‘terrestres’ de Kepler-78b.

Emilio Molinari, director del TNG y coautor de uno de los artículos, enfatiza la importancia del uso de HARPS-N: “Estamos muy orgullosos del desempeño del TNG y HARPS-N, porque muestra que el descubrimiento de un planeta gemelo a la Tierra es factible”.

Kepler-78b tiene un radio de tan solo 1,16 veces el radio de la Tierra, mientras la masa es 1,86 masas terrestres. Estas cantidades dan una densidad de 5,57 gramos por centímetro cúbico, lo que implica una composición rocosa y férrica.

Sin embargo, Kepler-78b tiene un periodo orbital tan corto, de apenas 8,5 horas, por lo que gira muy cerca de su estrella. Esto significa que la temperatura en la superficie del planeta debe estar entre 3.000 y 5.000 grados, lo que descarta completamente cualquier posibilidad de vida.

El destino del exoplaneta es desaparecer, dado que las fuerzas mareales lo arrastrarán cada vez más cerca de su estrella. En algún momento se acercará tanto que la fuerza de gravedad de la estrella lo romperá. Según modelos teóricos esto podría ocurrir dentro de tres mil millones de años.

“Curiosamente, nuestro sistema solar podría haber tenido un planeta como Kepler-78b. De ser así, el planeta habría sido destruido en época temprana en la evolución del sistema, sin dejar rastros hoy en día”, plantea Molinari.

Fundación Galileo Galilei-INAF | SINC

lunes, 28 de octubre de 2013

La Vía Láctea se tambalea

La Vía Láctea se tambalea
Un equipo internacional de astrónomos del Instituto Leibniz de Astrofísica de Potsdam (AIP) ha detectado que, además de la rotación regular que presenta la Vía Láctea, también se producen pequeños movimientos oscilantes, parecidos a los que hace una enorme bandera ondeada por el viento. Los científicos ha indicado que las fuerzas que provocan estos balanceos provienen de múltiples direcciones, creando un patrón de onda caótica.

Con este estudio, publicado en 'Arxiv.org', los expertos querían investigar acerca de la velocidad radial (RAVE), para lo que realizaron un estudio de casi medio millón de estrellas en una región extensa y cercana alrededor del Sol -de unos 6.500 años luz por encima y por debajo de la posición del astro-.

Utilizar una clase especial de estrellas, estrellas rojas de agrupamiento, que tienen aproximadamente el mismo brillo, permite determinar de manera precisa sus distancias. Así, los patrones de movimiento obtenidos mostraron estructuras muy complejas.

El objetivo era entonces desentrañar estas estructuras, concentrándose en las diferencias entre el norte y el sur del plano galáctico. A partir de estas velocidades, se vio que la Vía Láctea es mucho más compleja de lo que se pensaba. Las velocidades que van hacia arriba y hacia abajo muestran que hay un comportamiento similar a ondas, con estrellas que chapotean dentro y fuera.

Ahora, los científicos tienen que enfrentarse al desafío de entender este comportamiento a partir de las ondas de la galaxia o de la estela de sus brazos espirales. En este sentido, los investigadores han determinado que este nuevo hallazgo permitirán hacer modelos 3D de la galaxia mucho más precisos.

EUROPA PRESS

sábado, 26 de octubre de 2013

El fósil más completo de una cría del dinosaurio Parasaurolophus

El fósil más completo de una cría del dinosaurio Parasaurolophus
Un grupo de investigadores estadounidenses ha analizado el fósil más completo de una cría del dinosaurio Parasaurolophus. Un adolescente había encontrado por casualidad el pequeño esqueleto en 2009 durante su visita a un parque natural de Utah (EE UU).

Investigadores estadounidenses han podido analizar el fósil de un bebé de Parasaurolophus, un dinosaurio que vivió hace más de 75 millones de años. Son los restos más jóvenes y completos de este animal encontrados hasta la fecha y han servido a los científicos para describir por primera vez cómo desarrolló la peculiar estructura ósea de su cabeza.

Los descubrimientos de este grupo de expertos del museo Raymond M. Alf de Paleontología y la Universidad de California, publicados en la revista PeerJ, “han permitido, por primera vez entender exactamente cómo estos ejemplares desarrollan su inusual ‘sombrero”, señala a SINC Andrew Farke, uno de los autores del estudio.

“Joe –como los científicos han bautizado al bebé– medía unos dos metros cuando murió y podía caminar durante horas”, explica el investigador del museo.

Los ejemplares de esta especie herbívora tenían un pequeño bulto de hueso que se transformaba en una cresta cuando se hacían adultos.

Además, “Parasaurolophus crecía con una rapidez ridícula. El análisis microscópico de sus huesos revela que el animal pasaba de ser tan pequeño como un niño a medir dos metros en menos de un año”, recalca Farke.

Tras años de análisis de Joe, los expertos han descubierto que la dirección del crecimiento del cráneo del Parasaurolophus es diferente a la de sus congéneres más cercanos. “Comienza a desarrollar su cresta mucho antes y crece durante más tiempo. Esta alteración le permite tener ese cráneo tan característico”, indica el investigador.

Un pequeño gran hallazgo

Las investigaciones no hubieran sido posibles si Kevin Terris, un estudiante de 17 años, no hubiera encontrado por causalidad el fósil en 2009.

El joven paseaba por el Monumento Nacional de Grand Staircase-Escalante, un parque natural del sur de Utah (EE UU) plagado de formaciones geológicas, cuando observó un pequeño saliente en una pared rocosa.

Terris comenzó a escarbar hasta lograr extraer la pieza que resultó ser el cráneo en miniatura de este dinosaurio.

SINC

jueves, 24 de octubre de 2013

La galaxia más lejana conocida

La galaxia más lejana conocida
Un equipo de astrónomos estadounidenses ha descubierto la galaxia más lejana conocida, cuya luz fue emitida cuando el Universo sólo tenía un 5 por ciento de su edad actual de 13.800 millones de años.

La galaxia, bautizada z8-GND-5296, data de cuando el Universo resultante del Big Bang tenía sólo 700 millones de años, "y lo que la hace única comparada con otros descubrimientos similares es que su distancia ha podido ser confirmada por un espectrógrafo", afirma el astrónomo Bahram Mobasher de la Universidad de California, uno de los miembros del equipo que publica su hallazgo en la revista Nature.

La galaxia fue detectada entre 43 candidatas, mediante imágenes infrarrojas tomadas por el Telescopio Espacial Hubble, y su distancia fue confirmada por las observaciones realizadas con el sofisticado espectrógrafo MOSFIRE del Telescopio Keck en Hawai.

Estudiar las primeras galaxias resulta difícil porque cuando su luz llega a la Tierra se ha desplazado hacia la parte infrarroja del espectro debido a la expansión del Universo, en un fenómeno llamado desplazamiento al rojo (redshift).

Por ello, los astrónomos recurren a espectrógrafos cada vez más sensibles situados en telescopios en la Tierra, capaces de medir el desplazamiento al rojo de la luz de la galaxia, que es proporcional a su distancia.

El equipo, liderado por Steven Finkelstein, de la Universidad de Texas, y Dominik Riechers, de la Universidad de Cornell (Nueva York), observó también que la nueva galaxia tiene una tasa de formación de estrellas "sorprendentemente alta", unas 300 veces al año la masa de nuestro sol, en comparación con la Vía Láctea, que forma sólo entre dos y tres estrellas al año.

"Estos descubrimientos aportan pistas sobre el nacimiento del Universo y sugieren que puede albergar zonas con una formación de estrellas más intensa de la que se creía", afirmó Finkelstein. Con la construcción de telescopios cada vez más grandes en Hawai y Chile y del telescopio James Webb en el espacio, a finales de esta década los astrónomos esperan descubrir muchas más galaxias a distancias aún mayores, según Mobasher.

EFE

jueves, 17 de octubre de 2013

Observan por primera vez un cometa del cinturón principal dividido en cuatro fragmentos

Observan por primera vez un cometa del cinturón principal dividido en cuatro fragmentos
El hallazgo contribuirá a esclarecer la naturaleza de los cometas del cinturón principal (MBC, en su acrónimo inglés), cuerpos que siguen la órbita de los asteroides pero que, sin embargo, presentan una cola similar a la de un cometa. El trabajo ha sido realizado por un equipo español de investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA).

No es un asteroide porque, al igual que un cometa, tiene cola. Sin embargo, tampoco es un cometa porque su órbita sólo podría realizarla un asteroide. La comunidad científica denomina a esta clase de objetos, de los que apenas se conoce una docena, cometas del cinturón principal (MBC, en su acrónimo inglés). Por primera vez, un equipo español de investigadores ha detectado uno de estos cuerpos tras haberse dividido en, al menos, cuatro fragmentos menores. El hallazgo, observado a través del Gran Telescopio Canarias (GTC), supone una oportunidad única para estudiar la estructura interna de un MBC y descubrir el mecanismo que le convierte en un asteroide con cola, una suerte de híbrido entre un asteroide y un cometa.

El trabajo, liderado por el astrofísico del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Javier Licandro, cuenta con la participación de investigadores adscritos al GTC y del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA). El propio Licandro contextualiza la investigación: “Una de las dudas en torno a los MBC es el mecanismo por el que eyectan polvo y forman, como los cometas, una coma y una cola. Los asteroides no podrían dar pie a la formación de una cola recurriendo a los mismos mecanismos que emplean los cometas, que lo logran al contener no sólo rocas sino también hielo en su composición. Hasta hace muy poco se consideraba que los asteroides se formaban únicamente a base de rocas y de metales”.

Y añade: “Los MBC no provienen de las mismas regiones de las que vienen los cometas: el cinturón transneptuniano y la nube de Oort. Estas regiones están pobladas de cuerpos de hielo y silicatos, hielos que al calentarse cuando el objeto se acerca al Sol se subliman y arrastran el polvo formando las colas cometarias. En cambio, los MBC trazan la órbita típica de un asteroide del cinturón principal y se sabe que dinámicamente es casi imposible que un cometa adquiera una órbita así”.

El hallazgo del equipo español puede resultar de gran utilidad para resolver este enigma. En concreto, han observado y caracterizado el MBC P/2013 R3 (CATALINA-PANSTARRS), localizado a 1,2 unidades astronómicas de La Tierra (unos 170.000 millones de kilómetros). El objeto acaba de dividirse en al menos cuatro fragmentos, en un proceso de fragmentación probablemente similar al que sufren los cometas. “Estas cuatro piezas, si sobreviven, darían lugar a cuatros nuevos MBC. Es probable que el núcleo actual y al menos el fragmento más brillante, puedan observarse en un futuro”, apunta Licandro.

Ahora, prosigue el astrofísico, el grupo del IAC e IAA trata de determinar los elementos que componen estas cuatro piezas y, con ello, averiguar por fin cuál es la naturaleza del núcleo de un MBC. En sus observaciones, los investigadores han empleado el instrumento OSIRIS del GTC, ubicado en el observatorio del Roque de Los Muchachos (La Palma), así como el observatorio de Sierra Nevada, en Granada.

IAC

miércoles, 16 de octubre de 2013

Los misterios de los chorros procedentes de agujeros negros gigantes

Los misterios de los chorros procedentes de agujeros negros gigantes 
Dos equipos internacionales de astrónomos han utilizado las capacidades de ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) para estudiar en detalle los chorros que emiten los enormes agujeros negros del centro de las galaxias y observar cómo afectan a su entorno. Han logrado, por un lado, la mejor imagen obtenida hasta el momento del gas molecular que rodea a un agujero negro cercano y poco activo y, por otro, han captado un inesperado destello de la base de un potente chorro cercano a un agujero negro distante.

En el centro de casi todas las galaxias del universo hay agujeros negros supermasivos — con masas de más miles de millones de veces la masa del Sol —, incluso en nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. En un pasado remoto, estos extraños objetos eran muy activos, engullendo enormes cantidades de material de sus alrededores, resplandeciendo con un brillo cegador y eyectando diminutas fracciones de esa materia a través de chorros extremadamente potentes. En el universo actual, la mayor parte de los agujeros negros supermasivos son mucho menos activos que en su juventud, pero la interacción entre los chorros y su entorno aún sigue moldeando a las galaxias.

Dos nuevos estudios publicados hoy en la revista Astronomy & Astrophysics, han utilizado ALMA para sondear los chorros de los agujeros negros a escalas muy diferentes: un agujero negro cercano y relativamente tranquilo en la galaxia NGC 1433 y un objeto muy distante y activo llamado PKS 1830-211.

"ALMA ha revelado la existencia de una sorprendente estructura espiral en el gas molecular cercano al centro de NGC 1433," afirma Françoise Combes (Observatorio de París, Francia), autora principal del primer artículo. "Esto explica cómo fluye el material hacia el interior para alimentar al agujero negro. Con estas nuevas y precisas observaciones de ALMA hemos descubierto un chorro de material que fluye fuera del agujero negro, extendiéndose solo unos 150 años luz. Es el chorro molecular de este tipo más pequeño observado hasta ahora en una galaxia externa".

El descubrimiento de este chorro, que está siendo arrastrado junto con el chorro desde el agujero negro central, muestra cómo este tipo de chorros pueden frenar la formación estelar y regular el crecimiento de los bulbos centrales de las galaxias.

En PKS 1830-211, Ivan Martí-Vidal (Universidad Chalmers de Tecnología, Observatorio Espacial de Onsala, Onsala, Suecia) y su equipo también han observado y agujero negro supermasivo con un chorro, pero este es mucho más brillante y activo y se encuentra en el Universo temprano. Esto resulta inusual ya que su brillante luz, en su camino hacia la Tierra, topa con una galaxia masiva, dividiéndose en dos imágenes debido a la lente gravitatoria.

De vez en cuando, de repente los agujeros negros supermasivos engullen una gran cantidad de masa, lo que aumenta la potencia de los chorros y provoca que la radiación aumente a las energías más altas. Ahora, ALMA ha captado, por casualidad, uno de estos eventos en PKS 1830-211.

"Observar con ALMA este caso de “indigestión” de un agujero negro ha sido totalmente casual. Estábamos observando PKS 1830-211 con otros fines y entonces detectamos sutiles cambios de color e intensidad en las lentes gravitatorias. Tras estudiar con detalle este comportamiento inesperado llegamos a la conclusión de que estábamos observando, por un golpe de suerte, en el momento adecuado, justo cuando nueva materia fresca entraba en la base del chorro del agujero negro", afirma Sebastien Muller, uno de los coautores del segundo artículo.

El equipo también quiso saber si este violento evento fue captado por otros telescopios y se sorprendieron al detectar una clara señal en rayos gamma gracias a las observaciones de monitorización del satélite Fermi-LAT. El proceso que causó el aumento de radiación en longitudes de onda largas, captadas por ALMA, fue también el responsable del gran aumento de brillo en el chorro, alcanzando las energías más altas que pueden obtenerse en el Universo.

"Es la primera vez que se establece una conexión tan evidente entre los rayos gamma y las ondas de radio submilimétricas partiendo de la observación del chorro de un agujero negro", añade Sebastien Muller.

Las dos nuevas observaciones son solo el inicio de las investigaciones de ALMA en torno a los trabajos relacionados con los chorros de agujeros negros supermasivos, tanto cercanos como distantes. El equipo de Combes ya está estudiando otras galaxias activas cercanas con ALMA, y se espera que el singular objeto PKS 1830-211 sea el centro de muchas otras investigaciones futuras con ALMA y otros telescopios.

"Aún queda mucho por conocer acerca de cómo los agujeros negros pueden crear esos enormes y energéticos chorros de materia y radiación", concluye Ivan Martí-Vidal. “Pero los nuevos resultados, obtenidos incluso antes de que se completara la construcción de ALMA, muestran que es una potente herramienta, única para sondear estos chorros — ¡y los descubrimientos no han hecho más que empezar!".

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ESO

domingo, 13 de octubre de 2013

Un planeta que flota libremente en el espacio

Un planeta que flota libremente en el espacio
Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto un planeta joven que no orbita ninguna estrella sino que flota libremente. Los expertos han explicado que el planeta, al que han llamado 'PSO J318.5-22', se formó hace 12 millones de años, se encuentra a 80 años luz de distancia de la Tierra y tiene una masa tan sólo seis veces la de Júpiter.

El planeta ha sido identificado por su débil y única firma de calor por el telescopio Pan-STARRS 1, de amplio campo telescopio de rastreo. Las observaciones mostraron también que tiene propiedades similares a las de los planetas gigantes gaseosos que orbitan alrededor de estrellas jóvenes. Sin embargo, 'PSO J318.5-22' se mueve por sí mismo, sin una estrella madre.

"Nunca antes se había visto un objeto flotando libremente en el espacio que se parezca a esto. Tiene todas las características de los planetas pequeños que se encuentran alrededor de otras estrellas, pero está a la deriva por ahí solo", ha apuntado uno de los jefes del estudio, Michael Liu, quien ha apuntado que, se "había preguntado con frecuencia si podían existir tales objetos" y ahora tiene la respuesta.

Durante la última década, los planetas extrasolares han sido descubiertos a un ritmo rápido, con cerca de un millar encontrados por métodos indirectos, como el tambaleo o atenuación de sus estrellas madre inducidas por el planeta.

Sin embargo, sólo un puñado de planetas han sido fotografiados directamente, todos los cuales son alrededor de estrellas jóvenes (de menos de 200 millones de años).

"Los planetas encontrados por imagen directa son muy difíciles de estudiar, ya que están justo al lado de las estrellas mucho más brillantes de acogida. 'PSO J318.5-22' no está orbitando una estrella por lo que será mucho más fácil para nosotros para estudiar', ha indicado el investigador.

Según ha explicado el autor del trabajo, que ha sido publicado en Astrophysical Journal Letters, con las observaciones a este nuevo objeto se conseguirá "una visión maravillosa sobre el funcionamiento interno de los planetas gaseosos gigantes como Júpiter poco después de su nacimiento".

EUROPA PRESS

sábado, 12 de octubre de 2013

Pistas sobre la formación de planetas en los que se podría asentar la vida

Pistas sobre la formación de planetas en los que se podría asentar la vida
Un equipo de astrofísicos europeos ha detectado los restos de un cuerpo rocoso rico en agua alrededor de una lejana enana blanca. El hallazgo, el primero de este tipo fuera de nuestro sistema solar, ofrece pistas sobre la formación de planetas en los que se podría asentar la vida.

Gracias a las observaciones del telescopio espacial Hubble y el gran telescopio Keck de Hawái, científicos británicos y alemanes han analizado el polvo y los escombros que rodean a la enana blanca GD61, un remanente estelar situado a 170 años luz de distancia.

Los resultados, que publica la revista Science, revelan que los restos detectados son rocosos –con elementos como el hierro, silicio, magnesio o aluminio– y que contienen un exceso de oxígeno.

Esta firma química informa de que el material perteneció alguna vez a un cuerpo más grande originalmente compuesto por un 26% de agua. Esta cantidad es comparable a la que tienen algunos asteroides del cinturón principal en nuestro sistema solar. Por comparar, la Tierra solo tiene un 0,023% de agua.

“Estamos absolutamente seguros de que este oxígeno procede del agua, ya que conocemos bien este proceso químico en otras partes del universo, y con una probabilidad muy alta se trata de agua”, explica a SINC el autor principal, Jay Farihi, astrónomo de la Universidad de Cambridge (Reino Unido).

Ya se había confirmado la presencia de agua fuera de nuestro sistema solar, por ejemplo en la atmósfera de planetas gigantes gaseosos, pero ahora se trata de la primera vez que se encuentra en cuerpos rocosos o restos de asteroide, por lo que es de gran interés para entender la formación y evolución de exoplanetas propicios para la vida.

Pudo pasar en nuestro sistema solar

“Lo más excitante de estos resultados es que hemos visto algo que podría haber ocurrido en nuestro sistema solar”, dice Farihi. “El hallazgo de agua en un asteroide de gran tamaño –unos 90 km de diámetro– implica que existen ‘bloques de construcción’ para formar exoplanetas habitables”.

En este caso los ‘bloques’ se han encontrado alrededor de GD61 pero, según los investigadores, podrían existir en torno a estrellas madre similares en otras partes del universo.

El estudio sugiere que el agua puede sobrevivir –posiblemente debajo de la superficie de un planeta– a las altas temperaturas que se generan en la evolución de una estrella como el Sol hacia las enanas blancas, y que quizá GD61 pudo haber tenido planetas como la Tierra orbitándola en el pasado.

SINC

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