viernes, 29 de marzo de 2013

Un grupo de estrellas de reciente formación

Un grupo de estrellas de reciente formación 
Esta hermosa colección de brillantes estrellas azules esparcidas forma el cúmulo NGC 2547, un grupo de estrellas de reciente formación que se encuentra en la constelación austral de Vela (La Vela). Esta imagen fue tomada con el instrumento Wide Field Imager, instalado en el telescopio MPG/ESO de 2,2 metros, en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile.

El universo es un vecindario con solera — con cerca de 13.700 millones de años. Nuestra galaxia, la Vía Láctea, también es antigua — algunas de sus estrellas tienen más de 13.000 millones de años. Aún así, aún hay mucho movimiento en ella: se forman y se destruyen objetos de manera constante. En esta imagen pueden ver algunos de los nuevos miembros, las jóvenes estrellas en formación del cúmulo NGC 2547.

Pero, ¿qué edad tienen realmente estas estrellas jóvenes? Aunque su edad exacta sigue siendo un misterio, los astrónomos estiman que la edad de las estrellas de NGC 2547 oscila entre los 20 y los 35 millones de años. Al fin y al cabo, no parecen tan jóvenes. Sin embargo, nuestro Sol tiene 4.600 millones de años y aún no ha alcanzado su edad media. Esto significa que si nos imaginamos que el Sol es una persona de unos 40 años, las estrellas brillantes de la imagen son bebés de tres meses.

La mayor parte de las estrellas no se forman de manera aislada, sino en ricos cúmulos con tamaños variables, ya que pueden contener de varias decenas a varios miles de estrellas. Mientras que NGC 2547 cuenta con numerosas estrellas calientes que brillan en tonos azulados (lo cual es un claro indicador de su juventud), en contraste podemos encontrar una o dos estrellas amarillas, o alguna estrella roja que ya ha evolucionado hasta convertirse en estrella roja gigante. Normalmente, los cúmulos estelares abiertos como este tienen, comparativamente, vidas muy cortas, del orden de varios cientos de millones de años, antes de desintegrarse y de que las estrellas que los componen se dispersen.

Los cúmulos son objetos clave para los astrónomos que estudian cómo evolucionan las estrellas a lo largo de sus vidas. Los miembros de un cúmulo nacen todos del mismo material y más o menos al mismo tiempo, hacienda más fácil la determinación de los efectos producidos por otras propiedades estelares.

El cúmulo estelar NGC 2547 se encuentra en la constelación austral de Vela (La Vela), a unos 1.500 años luz de la Tierra, y es lo suficientemente brillante como para poder observarla fácilmente con prismáticos. Fue descubierta en 1751 por el astrónomo francés Nicolas-Louis de Lacaille durante una expedición astronómica al Cabo de Buena Esperanza en Sudáfrica, utilizando un pequeño telescopio de menos de dos centímetros de apertura.

Entre las brillantes estrellas de esta imagen pueden verse muchos otros objetos, especialmente si hacemos un “zoom” sobre ella. Muchos son objetos más débiles o galaxias distantes de la Vía Láctea, pero otros, que aparecen como objetos difusos y alargados, son galaxias que se encuentran a millones de años luz, detrás de las estrellas que vemos en nuestro campo de visión.

Loading player...


ESO

jueves, 28 de marzo de 2013

Herschel nos desvela cómo se forman las estrellas masivas

Herschel nos desvela cómo se forman las estrellas masivas 
Con esta nueva imagen de una gran nube de formación de estrellas, conocida como W3, el telescopio espacial Herschel de la ESA nos desvela cómo se forman las estrellas masivas.

La nube molecular W3 alberga una enorme guardería estelar, a unos 6.200 años luz de nuestro planeta, en el Brazo de Perseo, uno de los cuatro brazos mayores de nuestra galaxia espiral.

Con una extensión de casi 200 años luz, W3 es uno de los mayores complejos de formación de estrellas de la Vía Láctea exterior. En su interior se forman nuevas estrellas de alta y baja masa. La línea divisoria se encuentra en las que presentan una masa ocho veces superior a la de nuestro Sol: por encima de este límite, las estrellas terminarán sus días con una dramática explosión de supernova.

Los brillantes nodos azules de la imagen indican las regiones donde se están formando nuevas estrellas masivas. En la esquina superior izquierda se encuentran dos de las regiones más jóvenes del complejo: W3 Principal y W3 (OH). La intensa radiación emitida por las estrellas en formación calienta el polvo y el gas que las rodean, haciéndolos brillar intensamente ante los ojos de Herschel, sensibles a la luz infrarroja.

Las estrellas masivas más antiguas también calientan el polvo que las rodea, como se puede ver en las regiones azules etiquetadas como AFGL 333, en la esquina inferior izquierda de la imagen, y el anillo KR 140, en la esquina inferior derecha.

La escena está surcada por una red de filamentos y columnas de polvo y gas de color rojizo, lo que indica su menor temperatura. Varios de estos núcleos fríos ocultan estrellas de baja masa en formación, cuya emisión se deja entrever como diminutos nodos amarillos.

Al estudiar estas dos regiones de formación de estrellas masivas – W3 Principal y W3 (OH) – los científicos han encontrado una nueva hipótesis para responder a una de las mayores cuestiones relacionadas con el nacimiento de las estrellas masivas. Durante su formación, la radiación emitida por estas estrellas es tan potente que debería arrastrar el material del que se alimentan, deteniendo su desarrollo.

Las observaciones de W3 apuntan a una posible solución: en las regiones de alta densidad, parece existir un proceso de circulación continua del material del que se alimentan las estrellas, que se comprime y se va confinando bajo la acción de los cúmulos de protoestrellas masivas.

Gracias a su fuerte radiación y potentes vientos, las poblaciones de estrellas masivas en formación podrían ser capaces de agrupar y mantener grumos de material del que se continuarían alimentando durante sus primeros y más caóticos años.


ESA

lunes, 25 de marzo de 2013

El errático vagar del vórtice del polo sur de Venus

El errático vagar del vórtice del polo sur de Venus 
Los vórtices atmosféricos son flujos turbulentos que rotan en espiral. Son frecuentes en las regiones polares de los planetas del Sistema Solar de rotación rápida, como la Tierra, Júpiter y Saturno, pero también pueden producirse en cuerpos de rotación lenta, como es el caso de Venus. La misión espacial Venus Express de la Agencia Espacial Europea ha estudiado el comportamiento del vórtice del polo sur de este último planeta y ha observado que se mueve de forma impredecible en torno al polo sur geográfico a velocidades de hasta 55 kilómetros por hora. Los resultados del estudio, en el que ha participado un investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han sido publicados en Nature Geoscience.

“En cada uno de los planetas que presentan atmósfera los vórtices polares exhiben un comportamiento que obedece al régimen atmosférico existente. El caso de Venus es muy especial en el Sistema Solar, ya que el planeta tarda 243 días en girar sobre sí mismo mientras que su atmósfera lo hace unas 60 veces más rápido, dando origen a un régimen atmosférico llamado superrotación que sólo comparte con Titán, una de las lunas de Saturno”, explica el investigador del CSIC en el Instituto de Astrofísica de Andalucía Javier Peralta.

Movimiento impredecible

Los investigadores han estudiado de manera simultánea el vórtice a dos alturas diferentes, a 42 y a 63 km de la superficie del polo sur de Venus, mediante un instrumento denominado VIRTIS-M, capaz de tomar imágenes infrarrojas de la atmósfera a diferentes longitudes de onda y a diferentes niveles verticales. De esta forma, los investigadores han visto que, si bien el vórtice rota aproximadamente en torno al polo sur geográfico, se acerca y se aleja de éste de manera caótica e impredecible a gran velocidad.

Por otra parte, el estudio concluye que el centro de rotación no coincide a diferentes alturas y que, al contrario de lo que sucede en otros planetas como Júpiter, la vorticidad (magnitud física que cuantifica la rotación de un fluido) no se corresponde con las morfologías nubosas observadas.

En la investigación, que está liderada por el Grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad del País Vasco, también han participado el Observatorio Astronómico de Lisboa, el Observatorio de París y el Instituto de Astrofísica Espacial y Física Cósmica de Roma.

CSIC

domingo, 24 de marzo de 2013

El 'lubricante' de la Tierra

El 'lubricante' de la Tierra 
La corteza terrestre está dividida en fragmentos, balsas de roca sólida que flotan sobre un océano de magma de una forma similar a como las placas de hielo lo hacen sobre el agua. Las placas chocan entre sí, se superponen, se rozan y deforman unas a otras dando origen a nuevas cordilleras montañosas, pero también a violentos terremotos, que se concentran y son de mayor intensidad precisamente en las zonas de fricción.

Ahora, el hallazgo de esta capa de «lubricante» de roca fundida, que suaviza y facilita la interacción de las placas tectónicas y hace posible que se deslicen sobre el manto, puede ayudar a comprender muchos de los principios básicos de la geología de nuestro planeta, entre ellos el vulcanismo y los terremotos.

Durante décadas se ha pensado que el agua disuelta en los minerales genera un manto más dúctil que facilita los movimientos tectónicos de placas. Pero existían pocas imágenes claras y datos para confirmar o desmentir esta teoría. "Nuestros datos nos dicen que el agua no puede adaptarse a las características que estamos viendo", dijo Samer Naif, estudiante graduado de Scripps y autor principal del artículo. "La información de las nuevas imágenes confirman la idea de que es necesario que haya una cierta cantidad de material fundido en el manto superior y eso es realmente lo que está creando este comportamiento dúctil para que las placas se deslicen", agrega.

Usando tecnología avanzada de imágenes del fondo marino electromagnético de la Institución Scripps de Oceanografía, los científicos fotografiaron 25 kilómetros de la gruesa capa de roca parcialmente fundida del manto por debajo del borde de la placa tectónica de Cocos, que se mueve bajo el océano Pacífico de la costa oeste de América Central. Esta tecnología se utiliza desde el año 2000 para la detección de reservas de petróleo y gas. Pero sus implicaciones en la geología podrían salvar vidas."Con estas imágenes podremos mejorar nuestro conocimiento del rol que tienen los fluidos, tanto marinos como de roca derretida bajo la superficie, en procesos de movimiento tectónico y volcanes", afirma Bil Haq, director de la división de Ciencias del Océano de la Fundación Nacional de Ciencia.

sábado, 23 de marzo de 2013

Los primeros pájaros perdieron un ovario para facilitar el vuelo

Los primeros pájaros perdieron un ovario para facilitar el vuelo 
Los dinosaurios más estrechamente emparentados con las aves modernas, los maniraptores, eran unos auténticos «ponedores». Estos seres bípedos tenían dos ovarios funcionales y producían un gran número de huevos por nidada. Sin embargo, los pájaros modernos tienen solo un ovario funcional, generalmente en el lado izquierdo del cuerpo, y la mayoría pone unos pocos huevos en cada puesta. Cómo se produjo ese cambio en la evolución resulta un misterio sobre el que arroja luz el hallazgo de unos fósiles excelentemente conservados de las primeras aves aparecidas en el mundo hace 125 millones de años.

Los fósiles hallados en China conservan milagrosamente óvulos en desarrollo y muestran que, como las aves modernas, estos antepasados ya habían reducido sus ovarios funcionales a uno, posiblemente para facilitar el vuelo. La investigación aparece publicada online en la revista Nature.

Zhonghe Zhou, paleontólogo de la Academia China de Ciencias en Pekín, y sus colegas estudiaron una muestra de fósiles de Jeholornis -uno de los primeros pájaros, que mantiene características arcaicas como una larga cola ósea-, así como un par de fósiles que pertenecen a los enantiornites, otro grupo extinto de aves. Los tres fósiles, según los autores, contienen folículos ováricos. «Nos llevó un tiempo averiguar qué eran esas extrañas estructuras circulares», admite Zhou, quien en un principio creyó que se trataba de semillas o piedras pequeñas que las aves se habían tragado al moler el alimento en su sistema digestivo. Pero sobre la base del tamaño, la forma y posición de las estructuras redondeadas, el equipo descartó explicaciones alternativas y llegó a la conclusión de que se trataba de folículos ováricos.

Los investigadores indican que todos los folículos parecen estar en el lado izquierdo en las tres aves, tal como ocurre en sus parientes modernos. Por el contrario, las caderas fosilizadas de un oviraptorosaurio -un dinosaurio terópodo con plumas y pico- contenían dos ovarios en funcionamiento, similar a los cocodrilos modernos.

Al igual que sus antepasados reptiles, las aves antiguas producían un mayor número de huevos que las aves modernas. Si los folículos del Jeholornis se hubieran convertido en huevos, podría haber puesto hasta el 20 de una vez. Los dos ejemplares de enantiornites habrían dado cinco y doce huevos, respectivamente.

Los científicos creen que este cambio de dos a un ovario en las aves está relacionado con la evolución del vuelo, algo que los biólogos han sospechado desde hace mucho tiempo. De esta forma, las primeras aves se quitaban lastre; perdían un órgano superfluo para ahorrar peso.

ABC.es

viernes, 22 de marzo de 2013

Erupciones volcánicas masivas propiciaron la aparición de los dinosaurios

Erupciones volcánicas masivas propiciaron la aparición de los dinosaurios 
Hace más de 200 millones de años, una extinción aniquiló el 76 % de las especies marinas y terrestres, lo que marcó el final del periodo Triásico y el inicio del Jurásico. Este evento devastador allanó el camino para que los dinosaurios dominaran la Tierra durante los siguientes 135 millones años. Un equipo de investigación estadounidense ha determinado que la Provincia Magmática del Atlántico Central vomitó enormes cantidades de lava y gases coincidiendo con el inicio de la extinción.

Un aumento del CO2 atmosférico producido por la acidificación de los océanos y el calentamiento global eliminaron el 76 % de las especies marinas y terrestres en la Tierra al final del Triásico.

Hasta ahora no estaba claro qué causó la extinción, aunque la mayoría de los científicos estaban de acuerdo en un escenario posible: las erupciones volcánicas masivas de una amplia región marina conocida como la Provincia Magmática del Atlántico Central habría vomitado enormes cantidades de lava y gases –incluyendo dióxido de carbono, azufre y metano– en un periodo relativamente corto de tiempo. Esta liberación repentina de gases a la atmósfera pudo haber matado a miles de especies de plantas y animales.

El último número de la revista Science publica una investigación del Instituto Tecnológico de Massachussets, la Universidad de Columbia y otras cuatro instituciones estadounidenses, que determina que estas erupciones se produjeron precisamente al inicio de la extinción, lo que proporciona una fuerte evidencia de que la actividad volcánica provocó la devastación de finales del Triásico.

"No hay duda de que la extinción se produjo al mismo tiempo que la primera erupción", asegura Sam Bowring, profesor de geología en el MIT.

El equipo determinó la edad de las lavas basálticas y otras características que se encuentran a lo largo de la costa este de los EE UU, así como en Marruecos, regiones dispares en la actualidad que formaron parte del supercontinente Pangea hace 200 millones de años.

Técnicas de datación de las erupciones

Para determinar la duración de las erupciones volcánicas, el grupo combinó dos técnicas: la astrocronología y la geocronología. La primera técnica relaciona las capas sedimentarias de las rocas con los cambios en la inclinación de la Tierra. Según Bowring este método es efectivo para datar las rocas de hasta hace 35 millones de años, “pero más allá de eso, no está claro el grado de fiabilidad”, argumenta. La segunda es un método para determinar la edad y sucesión cronológica de los acontecimientos geológicos ocurridos en la Tierra.

Los investigadores separaron muestras de roca para aislar cristales pequeños conocidos como circones, que luego fueron analizados para determinar la relación de uranio al plomo. Esta minuciosa técnica permitió al equipo datar las rocas hasta hace aproximadamente 30.000 años –una medición muy precisa en términos geológicos–.

En conjunto, las técnicas de geocronología y astrocronología dieron al equipo estimaciones precisas sobre el inicio de la actividad volcánica hace 200 millones de años, y reveló tres estallidos de actividad magmática hace más de 40.000 años.

Andrew Knoll, profesor de ciencias terrestres y planetarias en la Universidad de Harvard, afirma que señalar la duración de la actividad volcánica ha sido el principal desafío para los científicos.

"Este estudio sugiere que una gran explosión inicial volcánica podría haber causado las extinciones registradas. Aumenta nuestra confianza de que el vulcanismo masivo puede ser un agente de cambio biológico en la Tierra”, explica.

Si bien las evidencias de esta investigación son las más fuertes hasta el momento para vincular la actividad volcánica con la extinción de finales del Triásico, Bowring dice que aún queda trabajo por hacer.

"La Provincia Magmática del Atlántico Central se extiende desde Nueva Escocia hasta el final de Brasil y África Occidental. Me muero por saber si esas son exactamente de la misma edad o no”, concluye.

SINC

jueves, 21 de marzo de 2013

Una visión deslumbrante de una galaxia relativamente cercana

Una visión deslumbrante de una galaxia relativamente cercana 
A unos 35 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de Eridanus (El Río), se encuentra la galaxia espiral NGC 1637. Allá por 1999 la apariencia serena de esta galaxia fue eclipsada por la aparición de una supernova muy brillante. Los astrónomos que estudiaron las consecuencias de esta explosión con el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO, en el Observatorio Paranal (Chile) nos han proporcionado una visión deslumbrante de esta galaxia relativamente cercana.

Las supernovas son uno de los eventos más violentos de la naturaleza. Representan la cegadora muerte de algunas estrellas y pueden eclipsar la luz combinada de miles de millones de estrellas de sus galaxias anfitrionas.

En 1999, el Observatorio Lick de California anunció el descubrimiento de una nueva supernova en la galaxia espiral NGC 1637. Fue detectada usando un telescopio construido especialmente para localizar estos escasos, pero importantes, objetos cósmicos. Fueron necesarias observaciones posteriores para confirmar el descubrimiento y estudiarlo en profundidad. Esta supernova fue ampliamente observada y fue bautizada con el nombre SN 1999em. Tras su espectacular explosión en 1999, los científicos han estudiado cuidadosamente el brillo, que ha ido palideciendo lentamente con el paso de los años.

La estrella que se transformó en SN 1999em era muy masiva — más de ocho veces la masa del Sol — antes de su muerte. Al final de su vida su núcleo colapsó, lo que dio lugar a una explosión cataclísmica.

Durante las observaciones de seguimiento de SN 1999em, los astrónomos tomaron muchas fotografías de este objeto con el telescopio VLT, combinadas para proporcionar imágenes muy precisas de su galaxia anfitriona, NGC 1637. La estructura espiral que muestra esta imagen tiene un patrón muy diferente, con rastros azulados de estrellas jóvenes, nubes de gas brillante y caminos de polvo oscurecidos.

Pese a que, a primera vista, NGC 1637 parece un objeto bastante simétrico, tiene algunas características interesantes. Es lo que los astrónomos clasifican como galaxia espiral asimétrica: el enrollado brazo de la espiral, relativamente suelto, situado en el extremo izquierdo del núcleo, se estira a su alrededor más lejos que el brazo más compacto y corto en el extremo derecho, que aparece radicalmente cortado a mitad de camino.

En cualquier punto de la imagen, vemos dispersas estrellas más cercanas y galaxias más lejanas de las que parecen encontrarse en la misma dirección.

Loading player...


ESO

miércoles, 20 de marzo de 2013

El vertiginoso baile de una estrella y un agujero negro

El vertiginoso baile de una estrella y un agujero negro
El telescopio espacial XMM-Newton de la ESA ha ayudado a identificar un sistema formado por una estrella y por un agujero negro que se orbitan mutuamente a gran velocidad. La estrella completa una órbita cada 2.4 horas, casi una hora menos que el anterior récord registrado.

El agujero negro de este sistema, conocido como MAXI J1659-152, es tres veces más masivo que el Sol, mientras que la enana roja que le acompaña tiene una masa equivalente al 20% de la de nuestra estrella. Estos dos cuerpos se encuentran separados por un millón de kilómetros.

El dúo fue descubierto el 25 de septiembre de 2010 por el telescopio espacial Swift de la NASA, y al principio se pensó que se trataba de un brote de rayos gamma. Ese mismo día, el telescopio japonés MAXI, situado en la Estación Espacial Internacional, detectó una intensa fuente de rayos X en ese mismo lugar.

Al realizar más observaciones desde tierra y con la ayuda de otros telescopios espaciales, entre los que destaca XMM-Newton, se pudo determinar que los rayos X procedían de un agujero negro que se estaba alimentando de la materia arrancada de su diminuta compañera.

Al observar el sistema con XMM-Newton durante un intervalo de 14.5 horas, se detectó que la emisión de rayos X disminuía bruscamente de forma periódica, lo que podría indicar que el borde irregular del disco de acreción se cruzaba con la línea de visión del telescopio europeo a medida que rotaba el sistema.

La frecuencia de este fenómeno permitió determinar que la estrella presenta un periodo orbital de 2.4 horas, estableciendo un nuevo récord para los sistemas binarios de rayos X. El anterior récord estaba en manos de Swift J1753.5-0127, con un periodo de 3.2 horas.

La estrella y el agujero negro giran en torno al centro de masas del conjunto. Como la estrella es mucho más ligera, está más alejada de este punto y tiene que recorrer su órbita a la disparatada velocidad de dos millones de kilómetros por hora – lo que la convierte en la estrella más rápida jamás detectada en un sistema binario de rayos X. El agujero negro, sin embargo, recorre su órbita a ‘tan sólo’ 150.000 km/h.

“La estrella compañera gira en torno al centro de masas del sistema a una velocidad vertiginosa, casi 20 veces más rápido que la Tierra alrededor del Sol. ¡No me quiero imaginar lo que sería subirse a este tiovivo espacial!”, explica Erik Kuulkers, del Centro Europeo de Astronomía Espacial de la ESA en España, y autor principal del artículo que presenta estos resultados.

El equipo de Kuulkers también descubrió que este sistema se encuentra por encima del plano galáctico, fuera del disco principal de nuestra galaxia. Esta inusual característica sólo se había detectado en otros dos sistemas binarios, Swift J1753.5-0127 entre ellos.

“Esta alta latitud galáctica unida al corto periodo orbital podrían definir una nueva clase de sistemas binarios, sistemas que fueron expulsados del plano galáctico durante la explosiva formación de su agujero negro”, aclara Kuulkers.

En el caso de MAXI J1659-152, la rápida reacción del equipo de XMM-Newton fue clave para determinar el periodo orbital del sistema.

“Las observaciones comenzaron a la hora del té, y apenas cinco horas más tarde recibimos una solicitud para empezar a tomar medidas, que se prolongaron hasta la hora del desayuno del día siguiente. Si no fuese por esta rápida reacción, no hubiera sido posible detectar a la estrella más rápida que conocemos en un sistema binario con un agujero negro”, concluye Norbert Schartel, científico del proyecto XMM-Newton para la ESA.

Loading...



ESA

martes, 19 de marzo de 2013

Una extraña roca blanca en Marte

Una extraña roca blanca en Marte 
El robot 'Curiosity' de la NASA, que está explorando la superficie de Marte, ha descubierto una roca de un brillante color blanco, una prueba más de que el planeta tuvo agua en el pasado. Dicho color indica la presencia de minerales hidratados, esto es, formados tras unirse agua a la materia cristalina del mineral.

La roca, denominada Tintina, fue descubierta en el cráter Gale, donde la semana pasada se encontraron restos de nitrógeno, hidrógeno, oxígeno, fósforo y carbono en una roca, ingredientes esenciales para la vida. Y donde se descubrieron rocas arcillosas, formadas o alteradas mediante agua.

La fotografía de la roca ha sido obtenida por la cámara Mastcam del Curiosity, que puede tomar imágenes infrarrojas. Se trata de una piedra pequeña, de 3 x 4 cm. Según ha explicado la agencia espacial estadounidense durante la Conferencia de Ciencias Lunares y Planetarias (Texas), la misma cámara ha permitido a los científicos detectar agua en ciertos minerales. «Con Mastcam se pueden ver las señales de hidratación elevada en las estrechas vetas que surcan varias de las rocas de la región», ha explicado Melissa Rice, del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, quien ha indicado que «cuando las vetas se ven más brillantes significa que contienen minerales hidratados».

La NASA también ha detectado hidrógeno, que parece ser parte de las moléculas de agua unidas a los minerales hallados debajo del rover. Así, los científicos creen que la arcilla que descubrió el Curiosity mientras perforaba la roca marciana debe haber sido creada a través de procesos ambientales húmedos.

Se cree que estas rocas con hidratos pertenecieron a un lago que atravesó el cráter y erosionó la región. Las rocas fueron arrastradas por grandes corrientes de agua que se formaron por el deshielo de nieve. En el valle Reull Vallis se cree incluso que aún podrían existir restos de ese hielo, después de que se descubrieran restos de corrientes de agua de hasta 7 km de ancho y 300 kilómetros de profundidad, según estiman los científicos.

lunes, 18 de marzo de 2013

Se detecta un gas misterioso en la atmósfera de Titán

Se detecta un gas misterioso en la atmósfera de Titán 
El análisis de los datos obtenidos por la misión espacial Cassini en dos sobrevuelos realizados en 2007 ha dado lugar a un sorprendente hallazgo: en la alta atmósfera de Titán, entre los seiscientos y los mil doscientos cincuenta kilómetros de altura, existe un gas oculto hasta la fecha cuya presencia se manifiesta por una intensa radiación en el infrarrojo cercano cuando el satélite está iluminado. El descubrimiento, que se publicará en la revista Geophysical Research Letters, ha sido desarrollado conjuntamente por investigadores del CNR de Italia y del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

Gracias a la misión Cassini (NASA/ESA), en activo desde 2004, la atmósfera de Titán se encuentra bien caracterizada (98,4% nitrógeno, 1,6% metano, 0,1-0,2% hidrógeno y pequeñas cantidades de otros compuestos), de modo que el hallazgo de un componente atmosférico no catalogado anteriormente ha constituido una sorpresa. "Se conocen bien los principales gases de la alta atmósfera de Titán y ninguno de ellos es capaz de generar una emisión tan intensa como la encontrada", señala Manuel López-Puertas, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) participante en el estudio.

El hallazgo ha sido posible gracias a los datos del espectrógrafo VIMS, a bordo de Cassini. "Una molécula de gas, por ejemplo de metano, puede absorber la luz solar, excitarse y, posteriormente, emitir la luz en una longitud de onda característica de dicha molécula. Así, analizando las emisiones de una atmósfera, de la de Titán en este caso, identificamos los compuestos presentes", ilustra el investigador.

La detección de esta nueva especie ha sido, no obstante, muy difícil, ya que su señal se hallaba oculta bajo la fuerte emisión precisamente del metano, uno de los compuestos mayoritarios de esta atmósfera. Gracias a un sofisticado modelo de excitación vibracional del metano, realizado previamente por los investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía, pudo aislarse la huella de este misterioso gas, situada en la parte infrarroja del espectro, a 3,28 micras.

La emisión de ese compuesto sin identificar, que produce una señal muy intensa, se halla presente durante el las horas diurnas de Titán desde los seiscientos hasta los mil doscientos cincuenta kilómetros de su superficie, con un pico especialmente intenso a los novecientos cincuenta kilómetros. El hecho de que se desvanezca de noche indica que debe tratarse de un compuesto que se excita bajo condiciones de iluminación solar o bien es destruido durante la noche lo que, junto a su clara firma espectral, acota el número de potenciales candidatos.

Tras descartar una serie de compuestos, los investigadores han aislado aquellos que mejor se ajustan a la señal: "La forma espectral de la emisión nos hace pensar que puede deberse a los hidrocarburos aromáticos poli-cíclicos (PAHs) o, quizás, a los compuestos aromáticos heterocíclicos (HACs), es decir, compuestos formados por cadenas de benceno con, quizás, algún átomo de carbono reemplazado por uno de nitrógeno. Sin embargo, cómo estos compuestos pueden producir una emisión tan intensa como la del metano constituye, a día de hoy, un misterio", concluye López-Puertas (IAA-CSIC).

Con una densa atmósfera y un ciclo de metano similar al hidrológico terrestre (con nubes, lluvia y líquido en superficie) caracterizado por una bajísima temperatura -unos 180 grados bajo cero en superficie-, se cree que Titán presenta unas condiciones similares a las que pudo tener la Tierra primigenia antes de la aparición de la vida.

Sin embargo, y a pesar de su evidente interés, no se obtuvo información en profundidad sobre Titán hasta 2004, año en que la misión Cassini (NASA/ESA) pudo no solo atravesar su anaranjada atmósfera y cartografiar su superficie mediante radar sino, además, enviar una sonda que aterrizó sobre ella, la sonda Huygens.

Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC)

sábado, 16 de marzo de 2013

Los pájaros actuales tienen antepasados de cuatro alas

Los pájaros actuales tienen antepasados de cuatro alas 
Los fósiles de once aves del Cretácico estudiados por científicos de China sugieren que los antepasados de los pájaros modernos tenían alas en sus extremidades inferiores. A lo largo de la evolución las patas perdieron sus plumas y se especializaron en el desplazamiento terrestre, mientras que las extremidades superiores se dedicaron al vuelo.

“Hasta ahora creíamos que las aves primigenias tenían patas con escamas, igual que los pájaros actuales. Ahora hemos descubierto que eran totalmente diferentes, con plumas que formaban dos alas traseras”. De esta forma resume Xing Xu a SINC las conclusiones de su estudio publicado en Science.

Xing Xu y su equipo analizaron once fósiles de cuatro grupos diferentes de aves del cretácico inferior, encontrados en el noroeste de China en un estado de conservación espléndido. Los restos pertenecen a diferentes especies de los géneros Sapeornis, Yanornis y Confuciusornis y dos especies de enantiornites.

El buen estado de conservación y la variedad de especímenes demuestra que tener cuatro alas no era una cualidad rara entre los ancestros de los pájaros.

Las primeras aves tenían una estructura corporal diferente a las actuales, y dos alas probablemente no habrían bastado para que pudieran volar. Según los autores, el par de ‘patas-alas’ extra proporcionaba la asistencia necesaria.

“Aún no estamos seguros de cómo era el movimiento de estas alas traseras, ni de cómo contribuían al vuelo. Pero ya tenemos un proyecto en proceso para investigar esta cuestión concreta” afirma Xing Xu a SINC.

Lo que sí muestran claramente los fósiles son plumas largas, curvadas y rígidas, situadas perpendicularmente a las patas. Estas características sugieren una estructura aerodinámica que facilitaba la elevación y mejoraba la capacidad de maniobra. Es decir, jugaban un papel importante en el vuelo.

Plumas que dieron lugar a escamas

Las escamas que recubren hoy las patas de muchas especies son, según los autores, estructuras derivadas de las plumas de sus antecesores prehistóricos. Poco a poco, las plumas de las extremidades inferiores se fueron perdiendo evolutivamente y convirtiéndose en el plumón con el que cuentan aún algunas especies, hasta finalmente derivar en escamas.

Al mismo tiempo, las extremidades superiores ganaron eficacia en el vuelo. Este cambio es reflejo de una especialización de las alas en el vuelo, y de las patas en los desplazamientos terrestres.

“Todos estos dinosaurios de cuatro alas probablemente vivían en árboles. Cuando, más adelante en la evolución, los pájaros se convirtieron en voladores más hábiles, perdieron las plumas de sus patas y se convirtieron en animales que viven preferentemente en el suelo, cerca del agua” afirma Xing Xu.

Las plumas que tienen algunos pájaros actuales en las patas son muy diferentes de las observadas en estos fósiles. En general, en la actualidad son pequeñas y suaves –plumón– y tienen funciones protectoras de la piel. Sin embargo todavía hay especies –como algunas palomas o gallinas– que tienen plumas largas y perpendiculares a las patas, que recuerdan a las de estos pájaros ancestrales.

SINC

viernes, 15 de marzo de 2013

Detectan agua en la atmósfera de un lejano exoplaneta

Detectan agua en la atmósfera de un lejano exoplaneta 
Un equipo de astrofísicos de la Universidad de Toronto (Canadá), el Observatorio Lowell (EE UU) y otros centros norteamericanos ha obtenido el análisis más detallado hasta la fecha de la atmósfera de un exoplaneta del tamaño de Júpiter. Se trata de HR 8799c, uno de los cuatro gigantes gaseosos que orbitan la estrella HR 8799, situada a 130 años luz de la Tierra. Los resultados del estudio, que publica la revista Science, revelan la presencia de una atmósfera nebulosa con vapor de agua y monóxido de carbono, según delatan sus líneas espectrales. Estas moléculas se han podido identificar gracias al “espectro más nítido jamás obtenido de un planeta extrasolar", según destaca Bruce Macintosh, coautor y astrónomo del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore. Las observaciones se han efectuado desde el telescopio Keck II (Hawái, EE UU).

Sus hallazgos sugieren que un determinado mecanismo de formación planetaria, conocido como acreción del núcleo, llevó el exoplaneta, llamado HR 8799c, a la existencia.

HR 8799c es un gigante gaseoso, con cerca de siete veces la masa de Júpiter, sobre el que los astrónomos han estado debatiendo si planetas similares se forman a través de este proceso de acreción del núcleo o de otro mecanismo,conocido como inestabilidad gravitatoria.

Quinn Konopacky, del Instituto Dunlap de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Toronto (Canadá), junto con colegas de Canadá y Estados Unidos, utilizaron datos del Observatorio Keck en Hawai para analizar las características espectrales de HR 8799c.

Sus resultados arrojan luz sobre la formación de este gigante gaseoso lejano y proporcionan pistas sobre la formación de nuestro propio Sistema Solar. "Nuestros resultados son consistentes con los planetas que se forman alrededor de HR8799 a través de la acreción del núcleo, muchos de la misma manera en la que pensamos que se formaron los planetas de nuestro Sistema Solar", explicó Konopacky. "Al estudiar el sistema HR8799, podemos echar un vistazo a cómo planetas similares a Júpiter aparecen muy poco después de formarse", agrega.

A diferencia de la mayoría de otros exoplanetas, los cuatro planetas que orbitan HR 8799 se han detectado directamente, lo que significa que su luz se distinguía de la de su estrella anfitriona.

Esta detección directa indica que HR 8799c era un gigante de gas que orbita su estrella a una distancia comparable a la distancia de Plutón de nuestro sol, pero el nacimiento de un planeta masivo tan lejos de su estrella madre está en conflicto con los modelos más populares de la formación planetaria.

El nuevo análisis de Konopacky y su equipo ofrece datos de alta resolución sobre la química, la gravedad y la atmósfera de HR 8799c. "El exoplaneta tiene un conjunto ideal de las propiedades, siendo a la vez muy luminoso y situado lo suficientemente lejos de la estrella que nos permite adquirir estos datos espectrales increíbles -explicó el investigador-.

El hecho de que no vemos metano nos dice mucho acerca de los procesos químicos durante el trabajo en la atmósfera de este gigante gaseoso joven".

Dos posibles mecanismos se han propuesto para la formación de exoplanetas: un multipaso, proceso de acreción del núcleo por el que el gas se acumula lentamente en un núcleo planetario, y un proceso conocido como inestabilidad gravitatoria, que implica la creación simultánea del interior de un planeta y la atmósfera.

"Aunque vemos una gran cantidad de vapor de agua en la atmósfera de HR 8799c, en realidad detectamos un poco menos de lo que cabría esperar si el planeta tuviera la misma composición que su estrella madre", dijo Konopacky. A su juicio, esto indica que el planeta tiene una cantidad ligeramente elevada de carbono en comparación con oxígeno.

La elevada relación carbono-oxígeno actúa como una huella dactilar para la formación del exoplaneta y los investigadores sugieren que los granos de hielo de agua deben haberse condensado en el disco planetario que rodea HR 8799 y agotado el oxígeno.

jueves, 14 de marzo de 2013

ALMA reescribe la historia del “Baby Boom” estelar del universo

ALMA reescribe la historia del “Baby Boom” estelar del universo 
Observaciones llevadas a cabo con el conjunto ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) muestran que los estallidos de formación estelar más potentes del cosmos tuvieron lugar mucho antes de lo que se pensaba. Los resultados se han publicado en un conjunto de artículos que aparecen en la revista Nature el 14 de marzo de 2013, y en la revista Astrophysical Journal. La investigación es el ejemplo más reciente de los descubrimientos realizados por el nuevo observatorio internacional ALMA, que hoy celebra su inauguración.

Se cree que los estallidos de formación estelar más intensos tuvieron lugar en el universo temprano en galaxias masivas y brillantes. Estas galaxias con estallidos de formación estelar convierten vastas reservas de gas y polvo cósmicos en nuevas estrellas a un ritmo frenético — muchos cientos de veces más rápido que en imponentes galaxias espirales como nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. Si miramos hacia el espacio lejano, a galaxias tan distantes que su luz ha tardado muchos miles de millones de años en llegar hasta nosotros, los astrónomos pueden observar ese periodo activo de la juventud del Universo.

“Cuanto más lejos está la galaxia, más atrás miramos en el tiempo, por lo que, midiendo sus distancias podemos componer una cronología de cuán vigoroso era el Universo generando nuevas estrellas en las diferentes etapas de sus 13.700 millones de historia”, afirma Joaquin Vieira (California Institute of Technology, USA), quien ha liderado el equipo y es el autor principal del artículo de la revista Nature.

El equipo internacional de investigadores descubrió primero estas distantes y enigmáticas galaxias con estallidos de formación estelar con el telescopio de diez metros SPT (South Pole Telescope) de la Fundación Nacional para la Ciencia de los Estados Unidos y, posteriormente, utilizó ALMA para obtener una visión más cercana y explorar el “baby boom” estelar en el universo joven. Se sorprendieron al encontrar que muchas de estas galaxias polvorientas con formación estelar están aún más lejos de lo esperado. Esto significa que, en proporción, los estallidos de formación estelar tuvieron lugar hace unos doce mil millones de años, cuando el universo tenía menos de dos mil millones de años — todo mil millones de años antes de lo que se pensaba.

Dos de estas galaxias son las más lejanas de su tipo jamás descubiertas — tan lejanas que su luz comenzó su viaje cuando el Universo solo tenía mil millones de años. Es más, entre los récords que se han batido, se halla el hecho de que se han encontrado moléculas de agua, siendo las observaciones de agua en el cosmos más distantes jamás publicadas hasta el momento.

El equipo utilizó la sensibilidad sin igual de ALMA para captar la luz de 26 de esas galaxias en longitudes de onda de alrededor de tres milímetros. La luz en determinadas longitudes de onda se produce por las moléculas de gas de estas galaxias, y las longitudes de onda se desplazan debido a la expansión del universo a lo largo de los miles de millones de años que tarda la luz en llegar a nosotros. Midiendo el desplazamiento de la longitud de onda, los astrónomos pueden calcular el tiempo que ha tardado la luz en llegar y situar cada galaxia en el punto correcto de la historia del cosmos.

“La sensibilidad de ALMA y el amplio rango de longitudes de onda nos permiten hacer medidas en pocos minutos por cada galaxia — unas cien veces más rápido que antes”, afirma Axel Weiss (Instituto Max-Planck de Radioastronomía, Bonn, Alemania), quien lideró el trabajo para medir las distancias a las galaxias. “Antes, una medida de este tipo habría sido un trabajo laborioso de combinación de datos de dos tipos de telescopios, uno del rango visible-infrarrojo y otro de ondas de radio”.

En la mayoría de los casos, las observaciones de ALMA por sí solas pueden precisar las distancias, pero para unas pocas galaxias el equipo combinó los datos de ALMA con medidas de otros telescopios, incluyendo APEX (Atacama Pathfinder Experiment) y el VLT (Very Large Telescope) de ESO.

Los astrónomos utilizaban solo una parte del conjunto de antenas, 16 de las 66 totales, ya que el observatorio estaba aún en construcción, a una altitud de 5.000 metros en el remoto Llano de Chajnantor, en los Andes chilenos. Una vez completado, ALMA es aún más sensible, y podrá detectar galaxias incluso más débiles. Por ahora, los astrónomos localizaron las más brillantes. También tuvieron ayuda de la naturaleza: pudieron utilizar el fenómeno de lentes gravitatorias, un efecto predicho por la teoría de la relatividad general de Einstein en el que la luz de una galaxia distante se distorsiona por la influencia gravitatoria de una galaxia de fondo cercana, que actúa como una lente y hace que la fuente distante aparezca más brillante.

Para comprender con precisión hasta qué punto esta lente gravitatoria había aumentado el brillo de las galaxias, el equipo tomó imágenes más precisas de las mismas utilizando ALMA en longitudes de onda de unos 0,9 milímetros.

"Estas hermosas imágenes de ALMA muestran las galaxias de fondo torcidas en múltiples arcos de luz conocidos como anillos de Einstein, rodeando a las galaxias que están delante", dice Yashar Hezaveh (Universidad McGill, Montreal, Canadá), quien lideró el estudio de las lentes gravitatorias. “Estamos utilizando la ingente cantidad de materia oscura que rodea a las galaxias que están a mitad de camino en el universo como telescopios cósmicos para hacer que las galaxias aún más alejadas parezcan más grandes y más brillantes”.

El análisis de la distorsión revela que algunas de las galaxias con formación estelar brillan tanto como 40 millones de millones de Soles, y la lente gravitatoria las ha aumentado más de 22 veces.

Loading player...


ESO

miércoles, 13 de marzo de 2013

Curiosity encuentra elementos que pudieron sustentar la vida en Marte

Curiosity encuentra elementos que pudieron sustentar la vida en Marte 
Las muestras que tomó el mes pasado el rover Curiosity en una roca marciana contienen azufre, nitrógeno, hidrógeno, oxígeno, fósforo y carbono, ingredientes esenciales para los seres vivos.

Estos elementos, detectados por los instrumentos Sample Analysis at Mars (SAM) y Chemistry and Mineralogy (CheMin) aparecen en las rocas sedimentarias del antiguo lecho fluvial de Yellowknife Bay, la zona del Crater Gale donde opera Curiosity.

"Una cuestión fundamental para esta misión es la de si Marte podría haber tenido un ambiente habitable", dice Michael Meyer, jefe científico del Programa de Exploración de Marte en Washington (EE UU), “y por lo que sabemos ahora, la respuesta es sí". El investigador principal del instrumento SAM, Paul Mahaffy, añade: "La gama de ingredientes químicos que hemos identificado en la muestra es impresionante, y sugiere emparejamientos como sulfatos y sulfuros que indican una posible fuente de energía para los microorganismos". En cualquier caso los científicos seguirán perforado la roca marciana para confirmar los resultados y obtener más datos.

Los datos indican que el área de la bahía de Yellowknife, donde el Curiosity estuvo explorando, hubo un río o un pequeño lago que podría haber albergado los componentes químicos necesarios para crear condiciones favorables para la vida de microbios.

La perforación donde el robot obtuvo la muestra fue realizada a apenas unos cientos de metros de distancia de donde el Curiosity encontró un antiguo cauce en 2012. El Curiosity, que aterrizó en la superficie de Marte en la madrugada del 6 de agosto de 2012, completará una misión de dos años sobre el suelo marciano.

martes, 12 de marzo de 2013

Nothosaurios de hace más de 230 millones de años

Nothosaurios de hace más de 230 millones de años 
Un investigador de la Universidad de Jaén ha hallado huesos de nothosaurios con más de 230 millones de años, los restos fósiles de vertebrados más antiguos que se han encontrado en Andalucía. Además, su estudio revela que se produjo una inundación catastrófica en la franja que va de Puente de Génave (Jaén) a Bienservida (Albacete).

El geólogo de la Universidad de Jaén, Matías Reolid, ha descubierto restos óseos con más de 230 millones de años de edad que pertenecen a tres especies de reptiles marinos, nothosaurios en su mayoría, en el área que va desde el municipio de Puente de Génave (Jaén) hasta Bienservida (Albacete).

El paleontólogo destaca que se trata de los restos fósiles de vertebrados más antiguos que se han encontrado en Andalucía, y por tanto de un hallazgo científico muy valioso para conocer el pasado más remoto de esta región.

“El análisis de estos fósiles y de los materiales en los que se encuentran ha revelado que en esta zona se produjo una inundación catastrófica en el Triásico, probablemente provocada por un tsunami o un huracán”, subraya Reolid en base al estado de los huesos descubiertos y a las estructuras que presenta la capa de caliza en la que se encuentran.

El investigador añade que el contenido fósil y los rasgos geoquímicos corroboran la existencia de este evento de inundación catastrófica, el cual se produjo en un área emergida próxima al mar donde fueron arrastrados y depositados selectivamente los huesos de estos reptiles marinos que vivieron durante el Triásico.

La mayoría de los restos óseos han sido hallados en el área de Villarodrigo y Las Atalayas, en la provincia de Jaén, y son en su mayoría vértebras y costillas, y en menor medida fragmentos de pelvis, húmeros y elementos craneales que pertenecen a tres géneros de reptiles marinos, Nothosaurus, Simosaurus y Placodus. Estos reptiles son miembros de un linaje que se adaptó tempranamente al medio acuático.

“Los nothosaurios podían alcanzar los tres metros de longitud y solían vivir en zonas costeras. Tenían los dientes muy largos y se alimentaban de peces”, explica el experto, que destaca que es importante no confundir estos reptiles con dinosaurios.

Matías Reolid es el responsable de esta investigación científica en la que han colaborado expertos de la Universidad de Hamburgo y de la Universidad de Bristol, y que ha contado con el apoyo de la Fundación Patrimonio Sierra de Segura. Los resultados de este trabajo han sido publicados recientemente en la revista internacional FACIES.

UJA | SINC

lunes, 11 de marzo de 2013

Imágenes en 3D revelan antiguos canales inundados en Marte

Imágenes en 3D revelan antiguos canales inundados en Marte 
Investigadores del Instituto Smithsonian y la NASA han reconstruido en 3D la red de canales subterráneos cubiertos de lava en Marte Vallis, un valle marciano que sufrió una gigantesca inundación en los últimos 500 millones de años. Para realizar el estudio, que publica esta semana Science, se ha usado el radar SHARAD de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter.

“Nuestro trabajo presenta por primera vez visualizaciones de canales enterrados en Marte”, destaca a SINC Gareth Morgan, científico planetario del Instituto Smithsonian (EEUU) y coautor de una investigación que aparece ahora en Science.

El científico destaca la novedad del trabajo: “Hemos podido comprobar que las inundaciones que esculpieron los canales de Marte Vallis –un valle marciano de unos 1.000 km de longitud– son al menos dos veces más profundas de lo que se pensaba”.

Las imágenes bajo la cubierta de lava las ha facilitado el radar italiano SHARAD que lleva la sonda Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA.

“Además hemos descubierto que estos complejos canales se tallaron a lo largo de dos fases de erosión, hace entre 10 y 500 millones de años de edad”, añade. “Y son ‘jóvenes’, teniendo en cuenta que Marte se enfrió hace 2,5 mil millones años”.

Según el estudio, un sistema geológico de fractura conocido como Fosa Cerberus fue el origen de las megainundaciones. “Esto sugiere que el agua ascendió desde varios kilómetros de profundidad en relativamente poco tiempo”, comenta Morgan.

Marte Vallis forma parte de la región volcánica de Elysium Planitia, que también es la más joven de Marte y podría estar activa todavía. “Puede que en época reciente el agua subterránea haya podido interactuar con la actividad volcánica, y esto científicamente es muy interesante”, apunta el investigador.

Un homólogo en la Tierra

Morgan explica que la escala de lo que ocurrió en Marte Vallis es similar a las inundaciones del lago prehistórico Missoula, que talló canales en rocas de lava sólida similar a la marciana en lo que hoy es el estado de Washington (EEUU). Se trata de las inundaciones conocidas más grandes de la historia de la Tierra.

Los canales terrestres ofrecen una idea aproximada de la magnitud de las inundaciones de Marte. “A excepción, por supuesto, de que los canales de inundación del lago Missoula no fueron sepultados por más lava, por lo que no necesitamos un radar para verlos, ya que están expuestos en la superficie”, aclara el investigador.

SINC

sábado, 9 de marzo de 2013

GOCE: el primer sismómetro en órbita

GOCE: el primer sismómetro en órbita
Los satélites registran los cambios provocados por los terremotos en la superficie de la Tierra, pero nunca antes habían sondeado directamente las ondas de un temblor en el espacio – hasta ahora. GOCE, el satélite de gravedad híper-sensible de la ESA, acaba de añadir otro logro a su lista de éxitos pioneros.

Los terremotos no solo crean ondas sísmicas que viajan a través del interior de la tierra, los grandes seísmos también hacen que la superficie del planeta vibre como la piel de un tambor. Esto genera ondas de sonido que viajan hacia arriba a través de la atmósfera.

El tamaño de estas ondas cambia, de centímetros en la superficie, a kilómetros en la fina atmósfera a altitudes de 200–300 km.

Solo las ondas de sonido de baja frecuencia – infrasonidos – alcanzan estas alturas. Causan movimientos verticales que expanden y contraen la atmósfera acelerando las partículas del aire.

El lunes, Japón recordará a los 20.000 fallecidos en el terremoto y el tsunami que asolaron la costa noreste hace dos años. Nuevos estudios han revelado que este devastador seísmo también se sintió en el espacio por el satélite GOCE de la ESA.

Lanzado en el año 2009, GOCE ha estado cartografiando la gravedad de la Tierra con una precisión sin precedentes, orbitando a la altitud más baja a la que ha orbitado ningún otro satélite de observación. Pero a menos de 270 km de altura, tuvo que enfrentarse a una fuerte resistencia aerodinámica al atravesar un remanente de la atmósfera.

El satélite, inteligentemente diseñado, lleva un innovador instrumento que compensa instantáneamente cualquier alteración generando impulsos calculados con mucha precisión. Estas medidas son proporcionadas por acelerómetros muy precisos.

Mientras que las medidas aseguran que GOCE permanece ultraestable en su órbita baja con el fin de recoger medidas ultraprecisas de la gravedad de la Tierra, la densidad atmosférica y los vientos verticales a lo largo de su camino pueden inferirse de los datos del acelerómetro y de los impulsos generados.

Científicos del Instituto de Investigación en Astrofísica y Planetología (Francia), de la Agencia Espacial Francesa (CNES), del Instituto de Ciencias Físicas de la Tierra (París) y de la Universidad Delft de Tecnología (Países Bajos), con el respaldo del área de apoyo a la ciencia de observación de la Tierra (Earth Observation Support to Science Element) de la ESA, han explotado al máximo los datos de GOCE estudiando las medidas realizadas hasta ahora.

Descubrieron que GOCE detectó ondas de sonido procedentes del devastador terremoto que afectó a Japón en el 11 de marzo 2011.

Cuando GOCE pasó a través de estas ondas, sus acelerómetros registraron el desplazamiento vertical de la atmósfera circundante de un modo similar al que los sismómetros registran los terremotos en la superficie de la Tierra. También se observaron variaciones en forma de ondas en la densidad del aire.

Rafael García, del Instituto de Investigación en Astrofísica y Planetología, afirmó que “Los sismólogos están especialmente emocionados con estos descubrimientos ya que eran, virtualmente, los únicos científicos de la Tierra sin un instrumento espacial que pudiera compararse directamente con los que se utilizan en tierra. Con esta nueva herramienta pueden empezar a mirar hacia el espacio para comprender qué ocurre bajo sus pies”.

Loading...



ESA

Hace 3,5 millones de años en el Ártico vivían camellos gigantes

Hace 45 millones de años en el Ártico vivían camellos gigantes 
Hace 3,5 millones de años, en el Ártico vivían camellos gigantes. Así lo ha demostrado el hallazgo de 30 fragmentos fósiles de estas impresionantes criaturas, descubiertos por investigadores del Museo Canadiense de la Naturaleza en la isla de Ellesmere (Nunavut, Canadá). Nunca hasta ahora se habían descubierto en latitudes tan altas restos de camellos, cuyos antepasados se sabe que se originaron en América del Norte hace unos 3,5 millones de años.

Los fósiles fueron recogidos durante tres temporadas de trabajo de campo en los veranos de 2006, 2008 y 2010, y tienen unos 3,5 millones de años de antigüedad, de la época del Plioceno medio. Otros fósiles hallados en el mismo lugar sugieren que este camello del Alto Ártico vivió en un ambiente de bosque tipo boreal durante una fase de calentamiento global en el planeta.

El tamaño de los fósiles sugiere que el animal medía un 30% más que los camellos actuales. Los investigadores calculan que medían unos 2,7 metros desde las patas al hombro.

La investigación, liderada por la doctora Natalia Rybczynski junto con coautores como el doctor John Gosse, de la Universidad de Dalhousie, en Halifax (Canadá), y el doctor Mike Buckley, de la Universidad de Manchester, en Reino Unido, se publica en la edición online de este martes de la revista 'Nature Communications'.

"Este es un descubrimiento importante porque proporciona la primera evidencia de camellos que vivieron en la región del Alto Ártico", explica Rybczynski, un paleontólogo de vertebrados en el Museo Canadiense de la Naturaleza, que ha dirigido numerosas expediciones de campo en el Ártico canadiense.

"Se amplía el rango previo de camellos en América del Norte hacia el norte por cerca de 1.200 kilómetros y sugiere que el linaje que dio origen a los camellos modernos puede originalmente haberse adaptado a vivir en un medio ambiente forestal Ártico".

Los huesos de camellos fueron recogidos en una cuesta empinada en el sitio Bed Fyles Leaf, un depósito de arena cerca de Strathcona Fiord, en la isla de Ellesmere. Los fósiles de hojas, madera y otros materiales vegetales se han encontrado en este sitio, pero el camello es el primer mamí­fero recuperado allí. En una localidad cercana rica en fósiles en Strathcona Fiord, conocida como Beaver Pond, se han hallado fósiles de mamíferos del mismo periodo de tiempo, como el tejón, el castor y el caballo de tres dedos.

Determinar que los huesos eran de un camello fue un reto. "La primera vez que toqué un fragmento, pensé que podrí­a ser de madera. Sólo de vuelta en el campamento de trabajo he podido comprobar no sólo que era hueso, sino también que era de un mamífero fósil más grande que cualquier cosa que he visto en los depósitos", explica Rybczynski sobre el momento en que ella y su equipo descubrieron algo inusual.

Algunas de las características físicas importantes sugirieron que los fragmentos fósiles eran parte de una gran tibia, el principal hueso inferior de la pierna en los mamíferos, y que pertenecían al grupo de los animales de pezuña hendida conocidos como artiodáctilos, que incluye vacas, cerdos y camellos.

Los archivos digitales de cada uno de los 30 fragmentos de hueso se produjeron usando un escáner láser 3D para ensamblar y alinear las piezas. El tamaño del hueso de la pierna reconstituida sugería que era de un mamífero muy grande y, en ese momento en América del Norte, los mayores artiodáctilos eran los camellos.

"Ahora tenemos un registro fósil nuevo para entender mejor la evolución de camellos, ya que nuestra investigación muestra que su linaje habitó el norte de América del Norte durante millones de años, y la explicación más simple para este patrón serí­a que se originó allí", explica Rybczynski. "Así que tal vez algunas especializaciones de los camellos modernos, como los pies planos anchos, ojos grandes y jorobas de grasa, pueden ser adaptaciones derivadas de vivir en un ambiente polar", agrega.

El trabajo científico también asegura por primera vez una edad precisa de los sitios Bed Fyles Leaf y Beaver Pond, de por lo menos 3,4 millones años de edad, como determinó el doctor John Gosse, de la Universidad canadiense de Dalhousie. La fecha es significativa porque corresponde a un periodo de tiempo en que la Tierra era entre 2 y 3º C más cálida que hoy y el Ártico, entre 14 a 22º C más cálido.

EUROPA PRESS

jueves, 7 de marzo de 2013

La medida más precisa del Universo: la distancia a la Gran Nube de Magallanes

La medida más precisa del Universo: la distancia a la Gran Nube de Magallanes  
Tras casi una década de meticulosas observaciones, un equipo internacional de astrónomos ha medido, con mayor precisión que nunca, la distancia a nuestra galaxia vecina, la Gran Nube de Magallanes. Estas nuevas medidas también amplían nuestro conocimiento sobre la tasa de expansión del Universo — la constante de Hubble — y es un paso adelante crucial para entender la naturaleza de la misteriosa energía oscura que hace que la expansión se esté acelerando. El equipo utiliza telescopios instalados en el Observatorio La Silla de ESO, en Chile, además de otros telescopios alrededor del mundo. Estos resultados aparecen en el número del 7 de marzo de 2013 de la revista Nature.

Para conocer con exactitud distancias cada vez más alejadas en el cosmos, los astrónomos sondean la escala del universo midiendo primero la distancia a objetos cercanos, utilizándolos como puntos de referencia (candelas estándar). Pero esta cadena solo es tan precisa como lo es su eslabón más débil. Hasta el momento, encontrar una distancia precisa a la Gran Nube de Magallanes (Large Magellanic Cloud, LMC), una de las galaxias más cercanas a la Vía Láctea, ha resultado ser impreciso. Dado que las estrellas en esta galaxia se utilizan para fijar la escala de distancias para galaxias más remotas, las medidas son de crucial importancia.

La minuciosa observación de un extraño tipo de estrella doble ha permitido a un equipo de astrónomos deducir un valor mucho más preciso para la distancia a LMC: 163.000 años luz.

“Estoy muy emocionado porque los astrónomos han estado intentando durante cien años medir con precisión la distancia a la Gran Nube de Magallanes, y se ha comprobado que esto es extremadamente difícil”, afirma Wolfgang Gieren (Universidad de Concepción, Chile) uno de los investigadores que lidera el equipo. “Ahora hemos resuelto este problema con un resultado demostrable y con una precisión de un 2%”.

La mejora en la medida de la distancia a la Gran Nube de Magallanes también nos facilita conocer mejor distancias a muchas estrellas variables Cefeidas. Estas brillantes estrellas pulsantes se utilizan como estrellas de referencia para medir distancias a galaxias más remotas y para determinar la tasa de expansión del universo — la Constante de Hubble. A su vez, esta es la base para sondear el universo hasta las galaxias más distantes que pueden verse con los telescopios actuales. De manera que una distancia precisa a la Gran Nube de Magallanes reduce inmediatamente la inexactitud en las medidas actuales de distancias cosmológicas.

Los astrónomos obtuvieron la distancia a la Gran Nube de Magallanes observando una extraña pareja de estrellas cercanas, conocidas como binarias eclipsantes. Dado que estas estrellas orbitan una alrededor de la otra, pasan la una delante de la otra. Cuando esto ocurre, visto desde la Tierra, el brillo total desciende, tanto cuando una estrella pasa delante de la otra como cuando pasa por detrás (aunque la cantidad es diferente).

Haciendo un seguimiento muy preciso de estos cambios en el brillo, y midiendo las velocidades orbitales de las estrella, es posible saber el tamaño de las estrellas, sus masas y otras informaciones sobre sus órbitas. Cuando combinamos esto con medidas minuciosas del brillo total y del color de la estrella se obtienen distancias notablemente precisas.

Este método ha sido utilizado anteriormente, pero con estrellas calientes. Sin embargo, en este caso deben asumirse ciertas hipótesis y estas distancias no resultan tan precisas como se desearía. Ahora, por primera vez, se han identificado ocho binarias eclipsantes extremadamente raras, en las que ambas estrellas son gigantes rojas frías. Estas estrellas han sido cuidadosamente estudiadas y resultan en valores de distancias mucho más precisas — hasta alrededor de un 2%.

Loading player...


ESO

martes, 5 de marzo de 2013

Cassini espía a Venus desde la órbita de Saturno

Cassini espía a Venus desde la órbita de Saturno 
Un remoto planeta brilla iluminado por la luz del Sol. Venus destaca como un faro a través de los anillos de Saturno en esta imagen tomada por la sonda internacional Cassini.

Esta imagen fue tomada el pasado mes de noviembre, cuando Cassini se encontraba a la sombra de Saturno, lo que le permitió mirar en dirección al Sol y fotografiar el planeta y sus anillos a contraluz.

Asomándose entre los anillos de Saturno, podemos ver al planeta ‘gemelo’ de la Tierra, Venus, en el centro de la sección superior de la imagen, ligeramente hacia la derecha.

La cámara apuntaba hacia la cara no iluminada de los anillos de Saturno, a unos 17° por debajo de su plano. El arco brillante a la derecha de la imagen es el limbo del planeta. Una pequeña porción de los anillos aparece superpuesta sobre la superficie del planeta, débilmente iluminada por la luz dispersada por los anillos.

Venus, junto a Mercurio, la Tierra y Marte, es uno de los planetas rocosos del Sistema Solar interior. Aunque tiene un tamaño, masa y composición similares a las de la Tierra, dista mucho de ser un gemelo de nuestro planeta.

La presión en la superficie de Venus, oculta bajo una densa y asfixiante capa de nubes de dióxido de carbono y dióxido de azufre, es unas 100 veces más alta que en la Tierra. La temperatura ambiente, de unos 500°C, hacen que la superficie de este planeta sea la más abrasadora de todo el Sistema Solar.

Las nubes perpetuas de azufre son precisamente las que reflejan tal cantidad de luz solar que hacen que este planeta brille intensamente, siendo visible incluso desde el Sistema Solar exterior.

La misión Cassini-Huygens es un proyecto conjunto de la NASA, la ESA y la Agencia Espacial Italiana, ASI. El laboratorio JPL de la NASA, una división del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, gestiona la misión para el Directorado de Misiones Científicas de la NASA, con sede en Washington.

ESA

domingo, 3 de marzo de 2013

Cerbero y Vulcano, las nuevas lunas de Plutón

Cerbero y Vulcano, las nuevas lunas de Plutón 
Las nuevas lunas de Plutón ya tienen nombre. Provisionales, eso sí, porque aún deben ser aprobados por la Unión Astronómica Internacional (IAU), pero si nadie encuentra un inconveniente, estos pequeños satélites, el cuarto y el quinto que rodean el mundo enano, serán bautizados oficialmente como ha dictado la votación popular: Vulcano y Cerbero.

Los nombres, que hacen referencia al inframundo de la mitología griega, fueron escogidos en un concurso organizado recientemente en internet por el Centro Carl Sagan del Instituto SETI en Mountain View, California. Cualquiera podía elegir su opción favorita entre una lista de doce candidatos o incluso proponer uno nuevo. Por tradición, los nombres de las lunas de Plutón provienen de la mitología griega y romana y están relacionados con las antiguas leyendas sobre el Hades, el infierno.

Entre los nombres a considerar se encontraban Caronte (el barquero que cruza al mundo de los muertos), Estigia (la laguna que separa el mundo de los vivos del inframundo), Óbolo (la moneda como pago a Caronte) o Hércules (el héroe que mató a Hidra), entre otros. Después de 450.000 votos en dos semanas (el pasado lunes terminó el período de votación), los nombres elegidos son Vulcano, el dios del fuego y los metales e hijo de Plutón, victorioso con 174.063 votos, y Cerbero, el perro de tres cabezas que guarda las puertas del infierno.

Como Cerbero es también el nombre de un asteroide y la IAU intenta no bautizar de la misma forma a dos objetos para evitar confusiones, los científicos del SETI utilizarán el nombre griego, Kérberos. La Unión Astronómica Internacional decidirá los nombres en uno o dos meses.

Las diminutas lunas fueron descubiertas por el telescopio espacial Hubble en 2011 y 2012. Desde entonces, los astrónomos las han llamado P4 y P5, una denominación algo insulsa que cambiará a partir de ahora. En principio, P4 será Vulcano y P5, Cerbero. La sonda espacial de la NASA «Nuevos Horizontes» llegará a Plutón en 2015. Entonces podremos contemplar las primeras imágenes detalladas del sistema, tan pequeño y lejano que hasta el maravilloso Hubble tiene problemas para observarlo.

ABC.es

sábado, 2 de marzo de 2013

La misteriosa estructura de un agujero negro situado de canto

La misteriosa estructura de un agujero negro situado de canto 
Swift J1357.2-0933 presenta un agujero negro oscurecido por un disco de gas con una estructura vertical (similar a la de un "donut") que va creciendo conforme pasan los días. Se trata de la primera vez que se observa un agujero negro con esta inclinación y la primera vez que se detectan eclipses de brillo en este tipo de sistemas. La estructura descrita por el estudio podría estar presente en muchos otros sistemas, convirtiendo a Swift J1357.2-0933 en el prototipo de una población hasta ahora oculta de sistemas con muy alta inclinación.

Como si se tratara de un enorme “donut” (o toroide) que va creciendo conforme pasan los días. Así describe el investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) Jesús Corral la peculiar estructura, desconocida hasta la fecha, del sistema binario Swift J1357.2-0933, compuesto por una estrella ‘normal’ y un agujero negro de masa estelar (que se alimenta de la estrella compañera). La investigación, de la que Corral es primer autor y que aparece publicada en el último número de Science, ha seguido los pasos de la fase de erupción del sistema, un hecho que solo ocurre una vez cada decenas o cientos de años.

El equipo observó unos extraños eclipses en el sistema que duraban y se repetían cada pocos minutos. Este hallazgo les llevó a dos conclusiones: el agujero negro debía estar casi de canto (tiene una inclinación de al menos 75 grados) y presenta una peculiar estructura vertical situada en el disco de acreción del sistema, es decir, el conjunto de la materia que el agujero va robando de la estrella y que forma una corriente en forma de disco, similar a la que genera el agua al destapar un fregadero.

Como explica el también investigador del IAC Jorge Casares, coautor del artículo y director de la investigación, “es posible que este tipo de estructuras estén presente en todas o muchas binarias de rayos X, conjunto de sistemas al que pertenece Swift J1357.2-0933. De esta manera, el objeto que hemos observado podría ser el prototipo de una población hasta ahora oculta de sistemas con muy alta inclinación en los que el agujero negro se encuentra oscurecido”. Aplicando reglas estadísticas, podrían ser un porcentaje de hasta el 20% de los sistemas de este tipo.

El astrofísico relata que, los agujeros negros se forman a partir de la muerte de estrellas muy masivas y, de entrada, resulta complicado encontrarlos: “al no emitir luz, es casi imposible detectarlos si se hallan solos. En caso de que formen sistema con una estrella, la probabilidad de observación es más alta, dado que lo que se ve es el proceso de 'canibalización' de la estrella por parte del agujero”, explica. De esta manera se entiende que, desde que se detectó el primero en 1964, sólo se hayan confirmado otros 18 agujeros negros en nuestra galaxia. Swift J1357.2-0933, descubierto por el satélite de rayos X Swift en 2011 y estudiado por el equipo del IAC, es el último en la lista. Hay aproximadamente otros 32 más considerados como candidatos a agujero negro, pero todavía no se han confirmado.

Muchas binarias de rayos X se caracterizan por permanecer en quietud durante decenas o cientos de años y, en este estado, es fácil confundirlos con estrellas corrientes. Sin previo aviso y en cualquier punto de la galaxia, estos sistemas erupcionan, provocando que el brillo que emiten aumente de forma considerable –casi 1 millón de veces- , lo que permite su detección por los satélites que hacen rastreo de emisiones de rayos X. Al cabo de unos meses, vuelven a su letargo.

Es entonces, agrega Corral, cuando la comunidad científica puede analizar su estructura: una estrella ‘normal’ y un objeto compacto, que puede ser un agujero negro (como en este caso) o una estrella de neutrones. La estrella transfiere materia a su compañero formando el mencionado disco de acreción.

En el caso de Swift J1357.2-0933, prosigue el investigador del IAC, se han podido recabar más datos debido a su relativa cercanía, estimada en unos 5.000 años luz, y a que se halla lejos del plano de la Vía Láctea, donde se concentra la mayor parte de la materia, con lo que su luz no se ve contaminada por polvo interestelar o la luz de objetos próximos.

Los científicos detectaron que el sistema tiene un periodo muy corto, de apenas 2,8 horas. En ese tiempo, la estrella completa una órbita en torno al agujero negro. Otra de las cuestiones que aclararon fue la masa del agujero, al menos 3 veces la del sol. “Se trata del límite inferior que hemos estimado. En realidad, la masa puede ser muy superior. Nuevas observaciones durante el periodo de quietud permitirán precisar este valor”, puntualiza Corral.

Sin embargo, el hallazgo más insólito del sistema fueron sus eclipses. A partir de imágenes captadas con diferentes telescopios de los observatorios del Teide y del Roque de los Muchachos (IAC-80, Liverpool, Mercator e INT), observaron que se producían eclipses que reducían el brillo del sistema hasta un 30% en solo siete segundos y que se van repitiendo en intervalos mayores al cabo de los días. “Es la primera vez que se observa un fenómeno de estas características. Ninguna de las 50 binarias de rayos X transitorias conocidas (18 con agujeros negros confirmados y 32 candidatos) presenta eclipses producidos por la estrella”, señala el astrofísico del IAC.

¿A qué se deben? Los investigadores tenían claro que no los producía la estrella del sistema, ya que tarda 2,8 horas en girar en torno al mismo, y los eclipses, que se producen cada pocos minutos, son extremadamente cortos. Corral aporta más datos: “El periodo en el que se repiten los eclipses es cada vez mayor con el paso de los días. Este hecho sugiere que están producidos por una estructura vertical que inicialmente está muy cerca del agujero negro y que poco a poco se va alejando como una onda desde las partes internas del disco de acreción hacia fuera.

Este descubrimiento lleva aparejado un segundo: “El simple hecho de detectar los eclipses ya indica que el sistema se encuentra a una inclinación muy alta, mayor incluso de 75 grados. En definitiva, lo vemos casi de canto”, precisa el científico. Y así describe la estructura: “es probablemente como un "donut": en el centro se localiza el agujero negro que está permanentemente oculto.”

Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC)

viernes, 1 de marzo de 2013

La primera observación directa de un planeta en formación

La primera observación directa de un planeta en formación 
Utilizando el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO, un equipo de astrónomos ha obtenido lo que parece ser la primera observación directa de un planeta en formación incrustado aún en un grueso disco de gas y polvo. De confirmarse, este descubrimiento supondrá un gran paso adelante en nuestro conocimiento sobre cómo se forman los planetas y permitirá a los astrónomos poner a prueba las teorías actuales con un objeto observable.

Un equipo internacional liderado por Sascha Quanz (ETH Zürich, Suiza) ha estudiado el disco de gas y polvo que rodea a la joven estrella HD100546, una vecina relativamente cercana que se encuentra a unos 335 años luz de la Tierra. Se sorprendieron al encontrar lo que parecía ser un planeta en proceso de formación, aún metido en el disco de material que rodea a la joven estrella. Se cree que el candidato a planeta es un gigante gaseoso similar a Júpiter.

Hasta ahora, la formación planetaria ha sido un asunto abordado principalmente con simulaciones por ordenador” afirma Sascha Quanz. “Si nuestro descubrimiento es ciertamente un planeta en formación, por primera vez los científicos podrán estudiar de forma empírica el proceso de formación planetaria y la interacción de un planeta en formación con su entorno natal en un estadio muy temprano”.

HD 100546 es un objeto muy bien estudiado, y ya se ha sugerido que tiene un planeta gigante a una distancia seis veces mayor que la que separa a la Tierra del Sol. El nuevo candidato a planeta recién hallado se encuentra en las regiones exteriores del sistema, unas diez veces más alejado.

El candidato a planeta hallado en torno a HD100546 fue detectado como una débil mancha situada en el disco circumestelar y encontrado gracias a la combinación del instrumento de óptica adaptativa NACO (instalado en el telescopio VLT de ESO) con técnicas pioneras de análisis de datos. Las observaciones se llevaron a cabo utilizando el coronógrafo de NACO, que opera en longitudes de onda del infrarrojo cercano y elimina la brillante luz procedente de la estrella del lugar en el que se encuentra el candidato a protoplaneta.

De acuerdo con las teorías actuales, los planetas gigantes crecen al capturar parte de los restos de gas y el polvo que permanecen tras la formación de una estrella. Los astrónomos han localizado varios fenómenos en la nueva imagen del disco que rodea a HD100546 que apoyan la hipótesis de que se trata de un protoplaneta. Cerca del protoplaneta detectado, en el disco circumestelar, se encontraron estructuras que podrían haber sido causadas por interacciones entre el planeta y el disco. Además, hay datos que indican que los alrededores del protoplaneta pueden estar siendo calentados por el proceso de formación.

Adam Amara, otro miembro del equipo, está entusiasmado con el descubrimiento. “La investigación exoplanetaria es una de las más nuevas y emocionantes fronteras de la astronomía, y la imagen directa de planetas es todavía un campo emergente que se va a beneficiar mucho de los recientes avances en instrumentación y en métodos de análisis de datos. En esta investigación hemos usado técnicas de análisis de datos desarrolladas para investigación cosmológica, mostrando que el intercambio de ideas entre diferentes campos puede dar como resultado un extraordinario avance”.

Pese a que la idea de la presencia de un protoplaneta sea la que más se acerca para explicar estas observaciones, los resultados de este estudio requieren de observaciones de seguimiento para confirmar la existencia del planeta y descartar otros escenarios posibles. Entre otras explicaciones, es posible, aunque difícil, que la señal detectada pueda provenir de una fuente de fondo. También es posible que el objeto recién detectado no sea un protoplaneta, sino un planeta totalmente formado eyectado de su órbita original hacia una posición más cercana a la estrella. Cuando se confirme que el nuevo objeto detectado en torno a HD 100546 es un planeta en proceso de formación metido en su progenitor disco de gas y polvo, se convertirá en un laboratorio único en el cual estudiar el proceso de formación de un nuevo sistema planetario.

Loading player...


ESO

Seguidores

Noticias Recientes


CC 2.5Noticias de Ciencia. Template por Dicas Blogger.

Inicio